VILLAGRÁN Y EL CAMBIO
Un hábil golpe de timón del Presidente Rafael Correa ha hecho posible que se aplaque transitoriamente el descontento que crecía en la provincia de Manabí por las promesas incumplidas del actual gobierno. A los seis meses de la administración Correísta, nuestra provincia demostraba grandes síntomas de desconcierto y desasosiego, por cuanto, ninguna de las obras ofrecidas en campaña se ha concretado.
El cambio de ministro manabita, de la Cartera de Obras Públicas, se lo consideró más bien como una forzada maniobra política para deshacerse de un colaborador que tenía muchos cuestionamientos y que sus propios partidarios afirmaban que no tuvo intervención alguna en la campaña electoral presidencial.
La construcción de la sede en Montecristi para la Asamblea Constituyente estaba abandonada; las obras viales en total deterioro; la Subsecretaría de Pesca en Manta aún no se concreta; la petroquímica no da señales de vida y los funcionarios nombrados por el actual gobierno, algunos ya demuestran sus falencias acaparando cargos y dignidades; o repitiéndose en las candidaturas seccionales de elección popular.
Ante esta realidad, el Presidente aprovechó la integración de las listas de candidatos Asambleístas para propiciar el golpe de timón que se esperaba.
Un joven profesional afincado en esta provincia y que empezó su carrera política como asesor del actual prefecto, pero que acompañó a Correa desde el inicio de su campaña electoral, por las circunstancias de haber sido compañeros de estudios en Guayaquil, fue nombrado como Ministro de Transporte y Obras Públicas, en la “cuota” correspondiente al Ministro Manabita.
Héctor Villagrán Cepeda, “manabita de corazón” y guayasense de nacimiento, fue nombrado en tan importante función. Este nombramiento ha merecido la aceptación general de la comunidad provincial, porque Villagrán tiene valiosos atributos como profesional y ciudadano, que lo evidencian como un elemento confiable y capacitado para atender las demandas de Manabí y Ecuador.
La provincia ha recibido con regocijo este nombramiento que ha permitido al primer mandatario recuperar el afecto de la tierra de Alfaro. Da la impresión que Villagrán Cepeda sí cumplirá con las ofertas hasta hoy postergadas.
Y está bien que así sea, porque Villagrán tiene dotes ejecutivos y visión globalizadora sobre los problemas provinciales y nacionales. Es un hombre de acción y con importantes vínculos en el gobierno central y en organismos internacionales; además de estar casado con una manabita y haber establecido su hogar en esta provincia.
El Autonomista, periódico de las Provincias Autónomas del Ecuador, conoce a Villagrán desde sus actividades similares como Director de “El nuevo Empresario”. Esto nos congratula y nos identifica con su accionar.
Saludamos esta designación y abrigamos la esperanza de que ahora sí, el presidente Correa y el Ministro Héctor Villagrán, cumplan con las expectativas que tiene nuestra provincia, porque los manabitas estamos cansados de los repetidos fraudes.
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