El Autonomista.com

Junio 25, 2007

¡Que regresen los Alfaro!

Clasificado bajo: Director, Opinión, Edición 220 — El Autonomista @ 10:45 pm


POR Carlos Intriago Macías

¡Que regresen los Alfaro, guiados por Don Eloy, para que Manabí del siglo XXI promueva el cambio de libertad, progreso y justicia que la patria entera añora. Que regresen con su fuerza espiritual invencible y también, físicamente, porque sus cenizas son el maná de la identidad y valor manabitas!
Eloy Alfaro, después de casi un siglo de su partida terrenal, se ha convertido en un ejemplo difícilmente imitable, por cuanto las generaciones post-Eloy Alfaro, hemos sido, por falta de formación o ímpetu moral, apenas una sombra de aquella, que con Eloy Alfaro de paradigma nos legó la libertad, el laicismo y la ciudadanía.

Por eso, ¡que regresen los Alfaro! con toda su energía, rebeldía y patriotismo! y; si el aura alfarista no conquista ya el horizonte manabita, que al menos se trasladen los restos mortales de Eloy Alfaro, No porque el Cementerio General de Guayaquil, lugar donde se encuentran, le sea indigno al Viejo Luchador, por algo allí también reposan los restos mortales de otros 11 presidentes del Ecuador.

Los restos mortales de Eloy Alfaro deben venir a Manabí porque siendo Alfaro un ser universal, no dejó de ser nunca nuestro, manabita, y somos los manabitas quienes le estamos reclamando aquí. Tras su muerte en Quito, a manos de una turba enardecida, los pocos restos que quedaron del cuerpo del ex presidente Eloy Alfaro, fueron llevados en una maleta a Guayaquil, por su propia hija Colombia Alfaro. Los restos del General Alfaro, actualmente reposan, “abandonados”según el presidente Correa, en un mausoleo del Cementerio General de ese puerto. En él, existe un busto de bronce y placas conmemorativas y a su lado está la tumba de su esposa, Ana Paredes de Alfaro.

En el libro Los Alfaro en el Ecuador y España, se puntualiza: “Al llegar al Ejido, el cadáver de (Eloy) Alfaro ocupó una pira muy cerca de la actual 10 de Agosto y a mitad del lado occidental del parque. Se le puso boca abajo y encima el de Luciano Corral. Su cadáver fue totalmente carbonizado, aunque pies y manos contraídos, estaban casi intactos. Llevado en una carreta al anfiteatro, a las 12 y media del día siguiente, la autopsia sólo pudo revelar “un tronco de cadáver, sin cabeza, ni brazos ni piernas, completamente carbonizado, correspondía al Gral. Eloy Alfaro”. Las monjas del Hospital San Juan de Dios proporcionaron sábanas para amortajar los cadáveres, el portero de la Soc. Funeraria Nacional, Mariano Maldonado, los colocó en ataúdes ordinarios llamados “Toledo” y se sepultaron en San Diego a las 5 y media de la tarde del día 29, en medio de una multitud aún enardecida.”

El regreso del Viejo Luchador ha sido algo latente entre los manabitas, y con voz firme, desde 1993-1995, los montecristenses, un periódico mantense y una universidad manabita, vienen pidiendo que regrese nuestro Alfaro. Hoy la iniciativa la encabeza el Comité Cívico Patriótico Pro-Construcción del Mausoleo que fue conformado en tiempos del presidente Gutiérrez. Pero es un presidente alfarista, como el Ec. Rafael Correa Delgado, quien expuso la intención de trasladarlos hasta aquí y depositarlos en un mausoleo especial, que será parte de la Plaza de la Democracia, donde además sesionarán los 130 integrantes de la Asamblea Nacional Constituyente, que se instalará a finales de año.

Es tiempo que los manabitas iniciemos una gran campaña cívica para traer a nuestra tierra los restos mortales de Eloy Alfaro y cada uno de nuestros próceres liberales, que anónimos, esperan nuestra devoción. Otro ejemplo es el de el general Flavio Alfaro, Mártir liberal sobrino de Don Eloy. A propósito de esto en mi calidad de Director- Fundador del periódico El Autonomista enviaré una comunicación al Señor Ingeniero Cristóbal Toro Delgado Alcalde del Cantón Montecristi, que en lo sustancial señala: “En la época, que le correspondió vivir, el general Flavio Alfaro escribió con gestos épicos, nuestra historia. En brevísimas y serenas palabras, del heroico general Flavio Alfaro, podemos destacar que fue un militar y político manabita, que consagró su vida por la justicia social y el liberalismo en el Ecuador. Sobrino del Estadista Eloy Alfaro. Candidato presidencial en la campaña electoral de 1910 y 1911 por algunos círculos del Radicalismo y de los militares. Ante la manipulación de Plaza, se trasladó desde Panamá con su Secretario, el ilustrado colombiano Ramón Lamus G. el 29 de diciembre de 1911 a Esmeraldas, para ser uno de los líderes de la Revolución Radical de esa fecha, que terminaría después de las batallas de Huigra, Naranjito y Yaguachi. El 28 de enero fue asesinado en el Penal García Moreno, arrastrado por las calles de Quito y quemado en el Ejido, convirtiéndose en uno de los Mártires del Liberalismo. Por los antecedentes ya expuestos, es que me permito sugerir a Usted que lidere una gran campaña cívica para traer a nuestra tierra a los dignísimos restos mortales del General Flavio Alfaro, los mismos que reposan anónimamente en el cementerio de San Diego de Quito.

Trasladar con toda compostura los restos del General Flavio Alfaro a un digno mausoleo en Manabí es un gesto humanista, que todos los manabitas, y la historia reconocerán a quienes tengan un gesto tan humanitario y patriótico, no en vano en el mundo se les otorga un lugar honroso de recordación a las figuras que han contribuido a forjar su historia. Saluda con el mayor respeto y afecto al señor alcalde”.
¡Que regresen los Alfaro, y se queden en nuestras mentes y corazones!

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