POLÍTICA Y AUTONOMÍA
Toda acción que realiza el ser humano por el bien común, es un acto por esencia político, y la institución que concentre las más diversas corrientes del pensamiento, se convierte en el hilo conductor para dinamizar esa acción que mueve a los pueblos. Por tanto, lo que se realizó el día jueves 14 de julio del 2005 en el Consejo Provincial, al estructurar la Comisión Especial Pro - Autonomía, con sus cuatro comisiones, Jurídica, Económica, Social y Administrativa, fue una manifestación que busca consolidar políticamente el revitalizamiento de la lucha autonómica en la Provincia de Manabí.
Para quienes hemos luchado, por casi 20 años, por consolidar un nuevo modelo de administración del estado, como son las autonomías, resulta estimulante que el Gobierno Provincial se haya decidido en darle la tratativa especial a la propuesta de Autonomía, que de una u otra manera, había sido descuidada por los llamados a promoverla e impulsarla desde la institucionalidad jurídica.
El planteamiento de la reforma política no debe de atormentarle a nadie, porque dentro de la dialéctica, nada es inamovible o eterno. Por ello, lo que se busca es que la autonomía trace las líneas maestras de una profunda reforma política, considerando que el actual sistema centralista culminó su etapa. Es necesario puntualizar para los efectos pesimistas de varios agoreros de la autonomía, que piensan que esta tesis es extremadamente utópica, al plantear que para poner en marcha la autonomía con sus competencias, tiene que disponer de recursos económicos, como prioridad para sustentarla.
Toda esta confusión y desconocimiento en el manejo de los conceptos, visión, misión y objetivos de la autonomía provincial, deben de debatirse con las puertas abiertas, haciendo uso de la democracia. Para que ese convencimiento sea contagiante a la gran mayoría de la población manabita. Es decir, que la firmeza ideológica espante a los fantasmas que dudan de la ejecutividad político-administrativa de la autonomía.
Por ejemplo, están totalmente equivocados aquellos que piensan que el proceso autonómico manabita es una clonación de la realidad española, si todos sabemos que nuestra región tiene su identidad propia, con características especiales, que inclusive, nos diferencia hasta de costumbres, tradiciones y comportamientos humanos de otras provincias del Ecuador, entonces, la reivindicación económica se desarrolla dentro de cada país de manera distinta, con características originales que le permiten afianzarse con fortaleza para implementar los cambios profundos que se requieren para disfrutar de una real distribución de la riqueza. En buen romance, cada región o provincia, está en la facultad de ejecutar el proceso autonómico según su típica realidad.
Sin embargo, como todo cambio tiene que darse desde la génesis jurídica, es importante enfatizar el hecho interesante que destacan las constituciones, tanto de España como de Ecuador, cuando se refieren al sistema de la organización territorial, la Constitución española en el Art. 137 dice: “El Estado se organiza territorialmente, en Municipios, en Provincias y en Comunidades autónomas que se constituyan. Todas estas entidades gozan de autonomía para su gestión de sus respectivos intereses”, sin descuidar el detalle interesante, que España se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española.
Mientras tanto, nuestra Constitución, en el Art. 224, señala que: “El territorio del Ecuador es indivisible. Para la administración del Estado y la representación política existirán provincias, cantones y parroquias. Habrá circunscripciones territoriales indígenas y afroecuatorianas que serán establecidas por la Ley”. Aquí está la rémora jurídico-política que no nos permite arrancar con el proceso autonómico en el país. Hay que reformar el Art. 224 de la Constitución donde se incluya la potestad o posibilidad de las autonomías.
El semanario el Autonomista, abanderado número UNO de esta lucha, estará a la vanguardia de lo que haga o deje de hacer la nueva Comisión Pro-Autonómica del Consejo Provincial. Si fracasan serán sentenciados por el tribunal de la historia. En todo caso le deseamos éxitos político-autonómicos en todas las acciones que emprendan, por el bienestar de Manabí. ¡Es ahora o nunca!




Deje un Comentario