El Autonomista.com

Agosto 29, 2009

OPINON

Clasificado bajo: Opinión, Edición 260 — El Autonomista @ 6:01 am

   

La hora ecuatoriana
y los pasos cebras

Lcdo. Ángel Bello Saldarreaga
 

Adaptarse a la cultura del orden en nuestro país y por el “afanado” ego latino en toda nuestra América, se podría decir que es casi misión imposible.
Ya quedaron en el olvido las campañas publicitarias hechas con la intención de rescatar la puntualidad, que el gobierno de la revolución ciudadana con nuestro Presidente de la República a la cabeza promocionó, y que no quedaron nada más que en eso, promoción y especulación o quizás ensayo por si daba o no resultados.
Y es que ni el mismo presidente, primer ciudadano de la nación pudo con ella, pues fueron frecuentes los retrasos a los eventos públicos en los que él tenía que estar presente.
“Una golondrina no hace verano”, todo refrán es sabio, y es que muchas veces hemos querido ser puntuales, pero el entorno imperante del desorden nos lo ha impedido; y para un acto público, se retrasó el vuelo del avión, se perdió la llave del auditórium, se fue la luz eléctrica o faltó el micrófono, pero aunque estemos presentes con mucha anticipación, no se pudo cumplir el acto a tiempo y ya por culpa de terceras personas somos cómplices de la impuntualidad ¿Qué hacer? Respuestas: anticipación, orden y colaboración ¿Se podrá algún día ser puntuales por convicción y no por llamadas de atención?.
La nueva ley de tránsito va más allá de la observación y sanción a los conductores o choferes; también enmarca a los peatones o transeúntes dentro de las infracciones y sanciones por no cumplir con ciertas normas de caminar adecuadamente en los lugares destinados “Exclusivamente” para el peatón; son observaciones sencillas de cumplir, pero que se dificultan por el olvido, el desorden y el quemeimportismo que muchas veces damos a las observancias de la ley.
Preguntaba un amigo al que yo creía medianamente inteligente ¿Si no hay pasos cebras en los lugares en que deseo cruzar la calle qué debo hacer?, fácil, tendrás que hacerlo por las esquinas de las calles y no a la mitad de éstas como en la vieja práctica.
Lo que si es recomendable para las autoridades de tránsito, es que debe haber una correcta y completa señalización en zonas o lugares céntricos o de mayor “demanda” peatonal, zonas escolares, iglesias, entidades financieras, parques, instituciones públicas y privadas de mayor afluencia ciudadana, playas y otras de igual o mayor importancia.
Si no se pudo con la puntualidad ¿Podremos ordenarnos en el tránsito? El tiempo lo dirá.
Así que a usar las cebras para que no tengamos que soportar que nos pongan la publicidad del burro.

 
 
 
En un mundo dominado por diestros…
¿qué hacemos los zurdos?
Miguel Antonio Moreira
Sigue. Por aquí, arriba, abajo, sube un poco, espera, atrás, curva a la derecha, ahora a la izquierda, ahí, ahí. Perfecto, justo lo que buscábamos. Solo una de cada diez personas escribimos con la mano izquierda, es decir apenas el 10% de la población mundial es zurda. Creo necesario internarnos en el pequeño, pero no por eso, menos interesante mundo de los zurdos.
Primero, es necesario mencionar que a nosotros nos toca esforzarnos más. Todo lo que se pueda crear es pensado y programado para los diestros, (léase también derechos), desde los mouse de PC, los pupitres en la escuela y el abrelatas en la vida normal. Es por eso que el esfuerzo, la adaptación y la supervivencia de las personas zurdas es digna de admiración; y a pesar de que solo somos una décima parte, como personas nos destacamos, porque además de darle uso al lado que el resto del mundo ni siquiera toca para hacer las cosas, nos mantenemos a flote y en contracorriente, sin naufragar.
No hace mucho tiempo aún los zurdos éramos considerados siniestros, personas oscuras, ligadas a brujos o demonios y en la época de la inquisición la mayoría terminó en la hoguera.
Como ven, para nosotros los zurdos la vida no ha sido nada fácil y hasta hace no mucho en algunos colegios a los niños zurdos se les amarraba la mano izquierda para obligarlos a escribir con la derecha, leí acerca de un chico italiano de apellido Vitale que vivió en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, que en el colegio se dieron cuenta de que era zurdo y le amarraron la mano izquierda, un método vigente en la época, y sólo le permitieron usar esa mano en sus clases de arte: hoy maquilla con la izquierda y escribe con la derecha. En su caso, como toda excepción, lo más gracioso y estimulante hoy, es que no es de izquierda ni de derecha. O sea que Vitale mete gol en ambas porterías, por así decirlo y deja desconcertado a cualquiera. Que es de lo que se trata, al fin y al cabo.
Y ni saben que una vez me dijeron que los niños malos son los que escriben con la izquierda. Pero si tener ideas diferentes, hacer cosas en contra de la corriente y no conducirnos por la misma línea que la mayoría de los seres humanos me hace ser un niño malo, pues soy un niño malo, que digo niño, hoy soy un joven malo, un zurdo.
Zurdo por quedarme callado, cuando debí hablar. Zurdo por parecer tonto siendo listo. Zurdo por no ser igual y ser desigual. Zurdo por vivir de sueños y no de útopias. Zurdo porque agua que no bebí, la dejé correr. Y en un sentido más común zurdos porque gritamos con el corazón. Zurdos porque somos almas libres. Zurdos porque decidimos la adaptación a la muerte. Zurdos por querer marcar la diferencia y porque nuestros cerebros están organizados de manera diferente. Zurdos porque nuestra cabeza si está conectada con el corazón. Y a ti te pregunto hoy ¿Por qué vas a insistir en escribir como los zurdos, si eres diestro?
Querella inconclusa. Se reciben argumentos. Porque lo que haga tu mano derecha… que lo aprenda hacer la izquierda…

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