OPINIÓN
Importante jornada
electoral en la Universidad Central

Marco Villarruel Acosta | mava5@hotmail.com
La Universidad Central del Ecuador ha convocado a sus miles de integrantes al proceso electoral que renovará las principales dignidades que gobernarán durante los cinco próximos años.
Una característica de suma importancia es que las elecciones son universales. Más de mil docentes harán válidos sus votos, en tanto que miles de estudiantes llevarán un peso porcentual de votos y otro tanto los empledos administrativos.
Hace muchos años que las elecciones universitarias de la Central son un auténtico ejemplo de democracia y pluralismo. Al contrario de lo que ocurre en otros centros de estudio, donde las dignidades son eternas o electas desde el Vaticano, en esta universidad, las autoridades se alternan con regularidad ejemplar.
Para esta contienda se han presentado cuatro candidatos que obedecen a distintas concepciones personales, científicas y políticas.
Quien deja su mandato es el ingeniero Víctor Hugo Olalla. Tras de sí se puede constatar una importante obra física y una consolidación positiva en el orden académico. Dirigir una institución de cincuenta mil personas es sumamente difícil, especialmente si hay que lidiar todos los días con el infaltable problema presupuestario.
Las universidades del Estado han debido sufrir una carencia crónica de recursos, hasta haberlas llevado a ingeniarse diversas maneras de autogestión, lo que a su vez significó cierta molestia para el ingreso de miles de estudiantes. Ahora el régimen del presidente Correa ha instaurado la gratuidad total, lo que significa que desde estos días el gobierno deberá entregar, por primera vez, todos los recursos necesarios para hacer de la universidad pública una instancia de fortaleza académica y científica.
Vistas así las cosas, resulta un contrasentido que los grandes medios de comunicación no reconozcan el evidente avance del Alma Mater de la ciencia y la cultura. Prevalidos de ese encono político incurable, han manchado el proceso endilgando cualquier sin razón a las autoridades salientes, y procurando darle ese aire delincuencial que tanto condenan pero que realmente lo alimentan.
Han sido hasta groseros los titulares de estos medios que hace tiempo dejaron de respetar a la Central, y no precisamente porque sea cierto lo del nivel académico, sino porque las corrientes científicas de entender a la sociedad ocuparon el espacio de las doctrinas liberales o conservadoras.
Hay que entenderle a la gran prensa porque de cualquier manera defiende los intereses de la burguesía comercial e industrial, pero resulta inadmisible que alguno que otro candidato al rectorado haya acogido el mismo lenguaje sucio y pendenciero de años pasados, y se sintonice absolutamente con las andanadas antiuniversitarias de los “principales rotativos de la capital”.
Hay algún objetivo avieso en el lenguaje de algún candidato a rector y que ya perdiera anteriormente la elección. No vacila en lanzar cualquier afirmación siendo como se ha demostrado, que hace mal en acusar cuando nunca tuvo la oportunidad de ejercer algún tipo de responsabilidad académica.
Es fácil lanzar el epíteto de “continuismo” y no reconocer que la universidad que tenemos es diferente totalmente a la que teníamos hace diez años. Es fácil discursear en los espacios de la gran prensa burguesa, pero es más difícil demostrar primero ser buen profesor, y luego haber desempeñado por lo menos una vocalía al Consejo Directivo.
Eso de despertarse cada cuatro años para reclamarse como “el rector perfecto”, sin haber hecho ningún mérito académico, es un despropósito que de realizarse sería una catástrofe solamente sentida cuando otro del mismo partido debió abandonar el Rectorado repudiado por los mismos votantes.
Por esa razón el argumento del candidato de la partidocracia de la seudo izquierda, de que la “Universidad no se pronuncia sobre los problemas del país” se estrella frente a la acusación de que un partido político ha politizado a la universidad. ¿ En qué quedamos?
Corresponde a los electores en este momento, pensar con calma y darse cuenta que la obra de cambio continuará si alcanzan a reconocer a tiempo los problemas económicos, ambientales, y de desarrollo científico-técnico, para acerar en la formación de profesionales cuyo trabajo sea en beneficio del país.
Salud pues amigos de la universidad, su jornada del jueves 18 de diciembre contribuirá sin duda a escoger a los mejores e intentar con eso y desde la ciencia, dar solución a los problemas de nuestro país.
Deje un Comentario