OPINIÓN
El retorno del sicario (II)
Pedro Vincent Bowen
pedrovincent@yahoo.com
¡El cullillo se apodera de Carondelet! ¡Alerta Roja! ¡Todos los pases (incluyendo el mío)… quedan anulados! “Nuevo plan de seguridad para precautelar la vida de Correa”, titula un boletín oficial.
La Casa Militar de la Presidencia, responsable de la integridad personal del super, pone en marcha un “plan de seguridad preventiva”: 160 Granaderos de Tarqui y 120 soldados del Ejército asumen la misión. Su primera consigna: ¡Quitar de la entrada de Palacio el letrero “Carondelet ya es de todos”¡
¿Tan inusitado e infrecuente ajetreo palaciego, por qué?, os estaréis preguntando, queridos (as) fans. Pues ya lo dije en el capítulo anterior… solamente porque a John Perkins, agente renegado de la CIA (y gángster confeso), se le ocurrió escribir “sus confesiones”, en las que asegura que la vida de nuestro amado monarca, Rafico I, corre peligro.
Y claro, como el libro estaba pasando desapercibido en las perchas de las librerías, el autor se ha dedicado a promocionarlo aplicando el mismo método que utiliza la gallina para avisar que acaba de poner un huevo: ¡Cacareando!
De esa manera hemos visto a Perkins “confesando”, sin pudor, haber recibido medio millón de dólares en el año 90 para no escribir el libro. Más adelante, cuando se le acaba la plata en los casinos de Las Vegas, decide publicarlo, empujado por los acontecimientos del 11 de septiembre, diciéndole a su hija: “¿Y si me matan, ah?” A lo que ella le contesta: “Yo seguiré detrás de ti, papito. Hay que hacerlo por los hijos, por los nietos, por el mundo”. ¡Qué diálogo más conmovedor, no?! (El comentario es mío).
Pero (el infaltable), como la promoción del libro (afuera) no tiene éxito, Perkins viene a Ecuador. Preséntase en el Teatro Prometeo de la Casa de la Cultura la noche del martes 22 de mayo del año pasado. En este escenario, repleto hasta la vereda de enfrente, pide “perdón” por las “atrocidades” cometidas por su Gobierno.
Tras su intervención, los gritos contra gringolandia y medios de comunicación son protagonistas. Hasta que llega la ronda de preguntas. La gente pide nombres. Y Perkins se ve entre la espada y la pared. No los tiene… o no los quiere decir. “Más que nombres, importan las actitudes. Y aquí pesa la actitud de ustedes: no consuman Coca Cola…” dice, esbozando una sonrisa cojuda y se esfuma detrás de las cortinas.
Mi conclusión: el libro “Confesiones de un gángster” no es más que una novela-ficción, tal lo son las obras de García Márquez, J.J. Benítez, Dan Brown, Morris West, Isaac Asimov, Alan Poe, Agatha Cristhie.
¿No creéis vosotros, que si fuese cierto lo aseverado por Perkins, ya no lo hubieran metido a la cárcel en los Estados Unidos por conspiración y cómplice en los asesinatos de Jaime Roldós y Omar Torrijos que él mismo ha “confesado”?.
Claro que el miedo es libre. Y si podemos utilizar un show como este para amagar al pueblo mientras bailamos ¡sin ningún temor! en la Mama Negra de Latacunga y en los carnavales de Ambato y Guaranda, todo es válido en la política… como en la guerra y en el amor. ¡Hasta las novelas de ficción! (Fin)




Marzo 20th, 2008 at 11:35 pm
Saludos,
No es dificil creer en la intromisión de los Estados Unidos en la política interna de los paises para someterlos y hasta lucrar de ellos, Sudamérica es el futuro del mundo y mientras esté desunida será fácil de doblegar. El concepto de que la unión hace la fuerza se pone en evidencia en estos momentos tras la debacle del dolar frente al euro, la caida del quinto mayor banco del estado gringo y el precio del petróleo tan alto, Estados Unidos sabe que ellos son potencia porque fueron los primeros que entendieron dicho concepto, ¿será acaso ésta la fórmula mágica?, las acciones norteamericanas de poner a Colombia a combatir con Venezuela y Ecuador así lo demuestran.
Será tan malo para nosostros que Sudamérica concrete la moneda común, un banco de desarrollo regional y una final unión de paises, para que deba ser impedido a toda costa? incluso por nuestra propia gente! creo que los europeos no se equivocaron y los hechos lo demuestran, sinembargo seguimos repitiendo lo que desde el norte nos dicen sin tomar en cuenta nuestra propia concepción del mundo ¿¿¿¿ ?????.
Sólo cuando pensemos en el bien común podremos surgir.
Luis Arteaga Ponce.