OPINIÓN
Polémica decisión de
Ministra de Salud del Ecuador dejará
sin prácticas a estudiantes de
medicina

Por Marco Villarruel Acosta
Nuevamente la ministra de Salud, Carolina Chang, se ha colocado en el centro del debate nacional al haber tomado una resolución que afecta a las universidades que tienen Facultades de Medicina y de Enfermería.
La pasada semana la Ministra Chang de manera inopinada puso fuera de ley a la organización ecologista Acción Ecológica y hasta el día de hoy no ha explicado de manera convincente las razones que tuvo para tomar esa decisión que de manera coincidencial afecta a una institución que había desarrollado una amplia y profunda campaña de defensa ecológica de las tierras y aguas lesionadas por la minería a gran escala, que se desarrollaría con la expedición de la nueva ley.
Ahora se enfrenta a las Universidades públicas pues ha decidido dar por terminado de manera unilateral el Convenio que el Ministerio tenía con las escuelas de medicina y de enfermería mediante el cual se financiaba y auspiciaba las practicas de los alumnos en los hospitales públicos.
Mientras el campo de la salud se debate en una crisis de largo tiempo por las crónicas carencias de recursos, que han sido atendidos siempre de manera tardía, ahora esta inconsulta medida privará a centenares de estudiantes de asistir a realizar sus prácticas que en esta profesión son, como podrá deducirse, de vital importancia.
El decano de la Facultad de Medicina de la Universidad del Azuay, doctor Arturo Quizhpe ha rechazado de manera vigorosa esta decisión ministerial y ha anunciado un paro nacional de estas instituciones.
Quizhpe ha señalado que el Convenio tiene como objetivos fortalecer y desarrollar el proceso de enseñanza-aprendizaje en los niveles de pregrado, posgrado, investigación, educación continuada y permanente en el marco del Modelo de Atención.
Uno de los mayores problemas en la formación de recursos humanos en salud, dice el Decano, ha sido la proliferación indiscriminada de facultades de medicina y afines; instituciones que se han formado sin los recursos indispensables y cuya calidad de formación ha sido cuestionada. El Gobierno no puede entregar recursos del Estado a esas entidades que forman profesionales al margen de la planificación nacional.
La “larga noche neoliberal” que privatizó e impuso tarifas a los servicios de salud, que comercializó la vida, que expulsó a nuestros jóvenes profesionales hacia el exterior en búsqueda de oportunidades, tuvo también héroes invisibles cuyos derechos a la salud y la seguridad social aún no han sido reconocidos, que trabajando más de cien horas semanales contribuyen y contribuyeron para que nuestros servicios de salud pública no desaparezcan. Esos son los Internos y Residentes de los distintos Posgrados participantes del Convenio AFEME-ASEDEFE- Ministerio de Salud Pública.
Finalmente señala que los universitarios democráticos están convencidos de que un cambio radical en el modelo a la salud, implica no sólo priorizar la atención primaria sino principalmente concentrarse en el ciudadano como un ser humano integral, abandonando la fragmentación del cuidado que transforma a las personas en órganos, sistemas o pedazos de personas enfermas. Por esta razón, con firmeza lucharon se opusieron a la imposición de tarifas en los servicios públicos durante los gobiernos anteriores, y presentamos a la Asamblea Constituyente propuestas orientadas a la defensa de la Vida y la Salud Colectiva.
Los dirigentes estudiantiles por su parte han insistido en que la ruptura del acuerdo beneficia a las universidades privadas, muchas de ellas funcionando al margen de la Asociación Nacional de Facultades de Medicina y de Enfermería, sencillamente porque no calificaron. “Que los estudiantes de las privadas atiendan en las clínicas privadas en tanto que nosotros lo haremos en los hospitales públicos”.
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