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October 18, 2007

Nuestro Poder en la Asamblea Constituyente: La Libertad de Expresión

Filed under: Edición 228,Opinión — El Autonomista @ 11:29 am

POR Arq. Alfredo Román Murillo

Creo que uno de los capítulos más tristes de nuestra historia Moderna y contemporánea constituye aquel que involucra la libertad de expresión. El debate actual implica una mínima parte de sus tantos aspectos.

Ser libre, ser autónomo, significa la posibilidad que tengo de reafirmar mi conciencia de que soy, que existo, que tengo la opción real de trascender, de marcar mi huella, de crear y diseñar mi mundo, mi historia. De cantar, soñar, suspirar,…, respirar, beber, tocar, sentir y con el resto de seres humanos escribir una nueva historia.
¡Pero he ahí cosa más difícil! Resulta que de tanto querer ser libre, de alguna manera he perdido la esencia y me he conformado con la forma.

Algo sucedió en el camino… ¿qué fue?

Intentemos encontrar la respuesta:

Hasta no hace mucho escribíamos cartas, nos tomábamos nuestro tiempo y tras largas revisiones las enviábamos. Se iban en barco, avión o bus. Luego las respuestas las esperábamos con diferentes actitudes. Y así. Hablábamos por teléfono desde alguna central, desde la tienda de la esquina; enviábamos telegramas, usábamos la radio enviando mensajes. Y así. Había una pausa sana y necesaria.

Hoy, tras vertiginosa carrera tecnológica, puedo hablar con cualquier ser humano por teléfono celular las veces que yo desee, en medio del océano, en la punta del Everest, en medio del desierto, desde la selva amazónica. Puedo ser interrumpido en mi cama, en el cine, en medio de cualquier acontecimiento…Claro está si yo previamente he adquirido los derechos a través de un plan o tarjeta prepagada. Esta maravilla es obnubilante, no lo puedo creer. Soy igual al magnate petrolero, al príncipe Juan Carlos, a Madonna y Brad Pitt. Esto es verdadera autonomía, democracia y libertad. Viva la globalización, el mundo es mío. (?)
Pero entonces pregunto, si todo es tan a pedir de boca, por qué tantas guerras, tanta hambre, tanta gente enferma… ¿Por qué? La tecnología y la ciencia se han prodigado en función de los inversionistas y los propietarios de los medios de producción, de las empresas y corporaciones.

El problema no está en el invento o en la ciencia que lo impulsa. Sin duda está en su uso; en la manera de manejarlo, y más aún, en quien usufructúa ese medio.

La libertad de expresión no atañe solamente a la empresa de un medio de comunicación, que por lo general basa su ingreso económico en los anuncios que contrata, no hablemos de la influencia política, social, etc. y no en la información que edita y envía para que la recibamos sin la posibilidad de nuestra réplica expresiva. Podemos concluir que son medios por los que una limitada cantidad de gentes pueden expresarse?.

Pero bueno, decía yo que para mi la libertad de expresión involucra varios otros aspectos. Un ejemplo, cuando yo era niño, lo cual significa mucho tiempo atrás, recuerdo que me preocupaban las dificultades que tenia yo para dibujar. Me frustraba no poder reproducir los dibujos que me imponían mis maestros y que mi madre muy hábilmente los hacía para dizque ayudarme. De alguna manera creo que entonces se me estaba coartando la libertad de poder expresarme, pues se requería que yo reproduzca los dibujos hechos por otros y que los llenara de color. Realmente creo que nunca se me guió para que yo pudiera expresarme con el dibujo, la palabra, la pintura, no se diga el canto, la escultura, el teatro, etc. Pregunto: ¿Cómo entonces podría yo desarrollar mi capacidad de libremente expresarme?

En otras palabras se me estaba condicionando desde el principio, condenándome a expresar solamente con aquello prefijado, fórmulas y comparaciones, tratando de parecer a lo establecido. En la Universidad, mis profesores habían sido influenciados por los maestros clásicos y aquellos contemporáneos aceptados por la sociedad y la moda. No se me enseñó análisis crítico y teoría de sistemas por ejemplo: debía parecerme a alguien y no se daban las condiciones y circunstancias para crear mis propuestas.

En mi práctica profesional posterior y también siendo profesor aprendí mucho de lo negado. Ahora siento la urgencia de expresar mis frustraciones y observaciones, mi búsqueda.

Hoy me pregunto a mi mismo cosas como: ¿Por qué los ecuatorianos no tenemos un aspirante o premiado del Nobel de literatura como García Márquez, Vargas Llosa, Mistral y Neruda de Colombia, Perú y Chile?; y celebramos al poeta Artieda cuando dice: … “ahora muerto Julio Jaramillo sólo nos queda Barcelona”…Porqué se anuncian a talentosos intérpretes de nuestro medio con seudónimos de “el Leo Dan ecuatoriano”, el Juan Gabriel, o el Rafael, etc; y no podemos sentirnos orgullosos de un Carlos Vives, Tania Libertad, Soledad Bravo, etc.?. Por qué en las rockolas de nuestros pueblos y ciudades se escuchan más a los mexicanos y sus rancheras, quienes logran que nuestros nativos se identifiquen mucho con ellos? Por qué?. Por qué nuestros baluartes son valiosos pero tan escasos?.

Será por lo que ejemplificaba con mi experiencia de niño con el dibujo y la pintura? No estará la raíz del problema sentada y centrada en la sospecha de que en nuestra sociedad está instalada la pereza, la desidia, la comodidad, la ventaja, la inconsciente certeza de olvidarnos de los que están en desventaja; en la posibilidad innata del humano de buscar “la felicidad” y conseguirla, aunque otros no lo hagan?.

Qué están en venta y compra? La felicidad (?) o el cómodo estado de haber aprovechado la oportunidad? Lo que nos lleva a la obtención del premio mayor: el éxito.

Estas interrogantes e inquietudes creo serán necesarias para establecer un marco conceptual referente en la Asamblea de Montecristi…A la que debemos asistir todos los ecuatorianos.

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