¡No se estancan…retroceden!

POR Juan Ramón Cevallos Viteri
Cuando en el Ecuador se empieza a respirar aires renovadores por una Patria Nueva; cuando los movimientos sociales de diferentes sectores de la sociedad ecuatoriana se unen, analizan, estudian y se proyectan colaborando con ideas y planteamientos para avanzar y llegar al cambio que necesitamos para un mejor futuro de nuestros hijos, mejorando los espacios en el concierto de las naciones progresistas, también presenciamos que un importante sector del pueblo permanece trazado más por ellos mismos que por culpa de los archienemigos de la clase trabajadora, los tradicionales grupos económicos políticos dominantes.
Vemos todos los días por los canales de televisión y leemos en los medios de comunicación escrito cómo los partidos políticos se agrupan y reagrupan para defenderse, igual los profesores, los choferes, los colegios profesionales, todos para defender sus derechos y alcanzar nuevas conquistas; en contraste, nos damos cuenta la situación de la clase trabajadora que está dormida sobre sus laureles cuando ellos han sido el motor de las grandes transformaciones a lo largo de la Historia pero ahora en el Ecuador y en especial en Manabí su situación es de llanto porque aquí las centrales obreras, prácticamente han desaparecido, excepto la Federación Provincial de Trabajadores Líderes de Manabí (FEPTLIM) que sigue manteniéndose en pie de lucha por las defensas de los derechos laborales y conquistas sociales a través de la contratación colectiva y en el terreno donde su presencia se requiere para evitar la explotación y la marginación a los trabajadores y la ley no sea letra muerta, burlando las garantías laborales, constitucionales y sindicales.
Presenciamos la lucha que aún las personas no inmersas en el movimiento sindical, la rechazan porque la posición divisionista de unos dirigentes de las organizaciones de trabajadores revela la crisis del movimiento obrero y de la que no es ajena los trabajadores de la C.R.M. donde cuatro dirigentes fueron despedidos porque le dio la gana a un Director Ejecutivo porque ellos reclamaron los derechos, el cumplimiento de la ley, de los acuerdos suscritos con empleadores y autoridades del trabajo, sin embargo, esto no es lo más grave, lo gravísimo e imperdonable es la actitud asumida por ciertos dirigentes en contra de sus compañeros, haciéndole el juego a la parte patronal, sembrando la desunión y negando a solidaridad clasista, a quienes defendieron los derechos de sus compañeros garantizados en el Código el Trabajo y n la Constitución Política de la República del Ecuador.
En este 1 de Mayo, debemos hacer un alto y revisar los comportamientos para rectificar procedimientos y retomar el liderazgo de las luchas reivindicatorias sin olvidar que la unión y la lucha de los trabajadores en las calles, en las tribunas, en los centros políticos-administrativos fue lo que dio lugar a la creación de la primera institución de desarrollo provncial: el Centro de Rehabilitación de Manabí, hoy la Corporación Reguladora del Manejo hídrico de Manabí PHIMA-CRM, ahora que tenemos un Presidente plenamente identificado con el combate a la corrupción y la deslealtad para el cambio por un Nuevo Ecuador y para que la patria sea de todos, es imperativo reactivar la lucha para hacer frente a los nuevos retos que presenta la sociedad del tercer milenio. Es el momento de luchar por un salario familiar, por robustecer y mejorar el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social para la familia y que la atención de sus servicios sea ágil y eficiente dirigidos por un personal capaz, responsable y honesto.




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