El Autonomista.com

Noviembre 4, 2007

Medioambiente

Clasificado bajo: Opinión, Edicion 229 — El Autonomista @ 11:29 am


POR Carlos Intriago Solórzano
Carlosintriago.medic@hotmail.com

Generalmente la relación del ser humano con su medio ha pasado por diversas etapas en las que progresivamente nos hemos querido aislar de un sistema; el natural, del que ineludiblemente formamos parte. En un principio, el hombre estuvo integrado en la naturaleza de la misma forma en que podía estarlo cualquier otro ser vivo, interactuando con ella en forma dinámica.

No así, la implementación del catolicismo en América, que sustituyó la deidad a la naturaleza que practicaban nuestros aborígenes por mitos de monstruos formados por natura para castigar al hombre; y la Revolución Industrial que ha marcado un cambio fundamental en la relación histórica del ser humano con su entorno, ya que sus actuaciones se han traducido en modificaciones significativas del mismo; iniciándose una etapa en la que el ser humano pasa de convivir con la naturaleza a estar al margen de la misma. Comenzando los primeros problemas ambientales, por las florecientes industrias con sus ruidos y contaminación, además de las precarias condiciones de trabajo, provocando importantes problemas sanitarios.

En los años setenta se produce en Alemania el primer movimiento de protesta popular contra la contaminación; algunos años antes, en 1952, sobreviene la tragedia de la bruma fotoquímica en Londres, con miles de muertos como resultado. Desde ese momento las autoridades comienzan a prestar atención al problema de la contaminación y los gobiernos propugnan las primeras leyes al respecto. La década de los setenta se caracteriza porque empiezan a surgir corrientes de pensamiento que cuestionan la idealización del progreso y la necesidad de un nuevo acercamiento a la naturaleza, considerando ésta como un aspecto fundamental en el desarrollo del ser humano.

No se trata tan sólo de una corriente proteccionista; en realidad, se pretende romper con el modelo socio-económico imperante y presentarse como una alternativa social. De esta forma nacen los movimientos ecologistas y los grupos políticos autodenominados verdes, cuyo elevado grado de aceptación en el ámbito popular empuja a los gobiernos a tener en cuenta la problemática ambiental en sus programas de acción.
Es a partir de entonces cuando términos como «medio ambiente», «impacto ambiental», «destrucción de la capa de ozono» son utilizados intensivamente en diferentes ámbitos, en ocasiones con absoluto desconocimiento de su significado.

En general, se utiliza el término medio para designar el marco físico en el que se desarrolla la existencia de los seres vivos. Medio natural es sinónimo de medio; de hecho, es una redundancia. Cada uno de los elementos del medio que influyen sobre la vida de los organismos se denomina factores ambientales o factores ecológicos y el conjunto de todos ellos determina el ambiente.

Medio ambiente no es sinónimo de medio natural; el término surge del ambientalismo, teoría antropocéntrica que contempla la naturaleza como un conjunto de recursos gestionables por el ser humano. La relación entre deterioro del medio ambiente y deterioro de la salud está suficientemente demostrada. Los efectos perniciosos de la contaminación estratosférica en la salud son conocidos desde el siglo XIV. Innegablemente, el problema de las enfermedades relacionadas con la alteración del medio, después de varios siglos ha llegado a un punto apocalíptico.

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