El Autonomista.com

Noviembre 4, 2007

Luís Fernando Suárez: el motivador

Clasificado bajo: Deportes en Acción, Edicion 229 — El Autonomista @ 9:25 am


POR Leonardo Intriago Solórzano
Correo-e: leonardointriago86@hotmail.com

Luego de las dos derrotas consecutivas de nuestra selección ecuatoriana de fútbol, frente a Venezuela ( 0 -1) y ante Brasil ( 5-0), no faltaron las críticas por parte de un sector de la prensa, y la fanaticada, el blanco fue Luís Fernando Suárez, para unos los planteamientos estuvieron pésimos, los cambios no resultaron, y para otros la motivación de los jugadores está por los suelos, pero según dicen por culpa del actual técnico.
Sin duda estas críticas de las personas que echan la culpa al profesor Suárez, están respaldados en algunos “especialistas de este deporte”.

Por ejemplo muchos han tomado como referencia las declaraciones que digiera alguna vez a un Diario nacional, Alex Darío Aguinaga, que “Suárez no transmite nada en la cancha”. Acción que no se podría asegurar porque Aguinaga nunca fue dirigido por Suárez, ni siquiera cuando en alguna ocasión le tocó dirigir en la Copa América realizada en Bolivia en 1993.

Otro sector manifiesta que los cambios no fueron acertados; si hacemos un recuento de la historia, el último partido ante Venezuela, terminamos jugando con cuatro delanteros, pero el defecto una vez más pasa por la carencia de definición, lamentablemente Suárez no puede entrar a marcar los goles.
Y con Brasil fue la misma historia, después de ir perdiendo por uno a cero, nuestro D.T., puso tres jugadores ofensivos, y los cuatro goles restantes fueron marcados en sólo quince minutos.

Pero lo que sí realmente me llenó de incertidumbres fueron las aseveraciones de personas que gustan del fútbol, que el profesor Suárez no es un motivador, aquello haciendo referencia a la comparación con Hernán Darío Gómez. Si bien es cierto son dos personas con características distintas, pero en el fondo los dos son motivadores, con un estilo diferente.

Es lógico que para muchos la motivación la apreciamos dentro de la cancha, como cuando observábamos al “Bolillo” saltar minutos antes a la cancha a bailar el famoso “pirulin pin pom”, es verdad que a la gente que asistía al estadio los hacía saltar de emoción, esa era su forma de motivar.

Es normal que en la era de Luís Fernando Suárez, no iba a suceder lo mismo, nadie quiere copiar la cualidad de otra persona, todos queremos marcar diferencias.

Para el actual técnico de la selección la motivación se da puertas adentro, en el lugar de concentración, el camerino o durante la charla técnica, o si no recordemos lo que sucedió en Alemania, la actitud fue la de ganar la copa del mundo, ya no la de aprender, y llegamos lejos, la actitud fue un factor importante.

Es evidente que Luís Fernando Suárez les inyectó motivación a sus jugadores, incluso antes de ir a la ultima Copa América, cuando los micrófonos se le cercaban, él decía que iba en busca de la Copa.
De aquí nace una pregunta, la selección en los últimos partidos¿ ha estado carente de concentración o motivación?

Es fácil darnos cuenta como los jugadores se rompen el alma por querer saborear la victoria, sin embargo esa ansiedad hace que a ratos se pierdan los esquemas planteados durante la charla técnica, al parecer lo teórico se vuelve eminentemente pragmático.

Y esto tiene una respuesta coherente, la mayoría de los futbolistas que están en la selección juegan en el fútbol del exterior, no mucho tiempo, pero esa acción responde a querer demostrar ante su país el por qué están jugando en ligas más competitivas que la nuestra.

Es muy posible que las soluciones sean las que está realizando el profesor Suárez, es decir, tener constancia en los micro ciclos, para así familiarizar a los jugadores, y tener la mayor cantidad de futbolistas para tener una mayor alternativa al momento de escoger los veintidós convocados. Sobre todo la inclusión de jóvenes promesas como Mike Rodríguez, Jefferson Montero, Wilson Folleco, Edmundo Zura,
Víctor Valarezo, Alex y Miller Bolaños y Jorge Ladines.

El fútbol, es cíclico, es momento de empezar a generar ciertos cambios que de a poco irán dando otro respiro a nuestra selección, el objetivo de ir a Sudáfrica sigue latente, no hay que perder la brújula ni el horizonte.

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