Las incongruencias teóricas de Heinz Dieterich

POR Guillermo Navarro Jiménez
En la mesa redonda sobre “El Socialismo del Siglo XXI”, realizada en Quito el 29 de agosto del 2007, bajo la denominación del “Encontronazo” auspiciado por la APDH, Heinz Dieterich, entre otras afirmaciones sostuvo que en el socialismo el salario del trabajo debe corresponder al producto integro del trabajo, esto es, en su entendimiento, al valor más el excedente. Ante tamaño desafuero económico, nos permitimos recordar con Marx que de la: “totalidad del producto social”, hay que deducir: “Primero: una parte para reponer los medios de producción consumidos. Segundo: una parte suplementaria para ampliar la producción. Tercero: el fondo de reserva o de seguro contra accidentes, trastornos debidos a fenómenos naturales, etc.”, luego de lo cual señalaba Marx: “Queda la parte restante del producto social destinada a servir de medios de consumo. Pero antes de que esta parte llegue al reparto individual, de ella hay que deducir todavía: Primero: los gastos generales de administración no concernientes a la producción (…) Segundo: la parte que se destine a satisfacer necesidades colectivas, tales como escuelas, instituciones sanitarias, etc. (..) Tercero: los fondos de sostenimiento de las personas no capacitadas para el trabajo”. Luego de todo este detalle Marx sostiene que: “Sólo después de esto podemos proceder a la “distribución”. Por ello afirma Marx que: “El “fruto integro del trabajo” se ha transformado ya, imperceptiblemente, en el “fruto parcial” aunque lo que se le quite al productor en calidad de individuo vuelve a él, directa o indirectamente, en calidad de miembro de la sociedad”.
Ante el absurdo planteado que significaba repartir el total del producto social, con lo que se imposibilitaría, de hecho, el proceso inversionista, así como los servicios sociales públicos, las provisiones para contingentes, el mantenimiento de personas no capacitadas para el trabajo, los gastos administrativos no ligados a la producción, Heinz Dieterich en su artículo “El Socialismo del Siglo XXI rompió los controles ideológicos del sistema capitalista”, difundido por Rebelión el día 23 de septiembre del año en curso, pretende corregir los errores anotados, sin conseguirlo, puesto que agrega otros errores a los ya refutados.
Efectivamente, Dieterich, seguramente advertido de lo absurdo de su propuesta, en ese escrito posterior a la intervención en Quito, trata de rectificar su afirmación inicial para lo que, explícitamente, ahora sostiene que uno de sus “tres teoremas constitutivos” de su planteamiento es: “la apropiación del ciento por ciento del valor por los trabajadores, menos (las negrillas son nuestras) fondos de inversión y fondos sociales, lo que le confiere un alto Valor Adquisitivo Disponible (VAD) a las mayorías” 2, cita de la que se desprende:
1. Un desconocimiento por parte de Dieterich del concepto “fondo social” en el marco del debate establecido, ya que aquel es igual a la sumatoria del total del excedente social, por lo que incluye a todos los fondos especializados;
2. Si se acepta la existencia de los dos fondos establecidos por Dieterich: de inversión y sociales, es evidente que en ellos no están contemplados otros fondos que, por ejemplo, corresponden a gastos no ligados a la producción y a contingentes, a menos que considere que estos se hallan incluidos en el fondo de inversión o en los sociales, lo cual conceptualmente tampoco corresponde por la naturaleza de los destinos mencionados;
3. La distinción que ahora expresa, determina que el salario a percibirse será igual al que actualmente se percibe, por lo que tampoco cabe sostener que por la sola suerte de su propuesta las mayorías percibirán “un alto Valor Adquisitivo Disponible”; y,
4. Que el valor adquisitivo no está determinado por el nivel del salario, sino por la relación, simplificando, salarios-precios de los bienes y servicios, puesto que el valor adquisitivo hace a los salarios reales y no a los salarios nominales.
Acotaciones que permiten insistir que Dieterich demuestra un profundo desconocimiento en temas económicos, a pesar de lo cual se pronuncia sobre ellos muy suelto de huesos, atreviéndose incluso a pontificar e incluso criticar a la intelectualidad cubana que no comparte sus erróneos puntos de vista.
En consecuencia, sería prudente que Heinz Dieterich, antes de emitir opiniones sobre economía estudie concienzudamente esta materia, para que no insista en presentar como verdades los errores teóricos advertidos, o la versión de su principio de equivalencia, que, en una de sus versiones, dice a un trueque que desconoce toda la teoría sobre la conformación de precios, tema sobre el cual volveremos cuando las circunstancias lo exijan.




Diciembre 12th, 2007 at 9:17 am
Si ud cree que Dieterich está equivocado con respecto a su motodología económica, ¿qué opina de un economista que se ha adherido al socialismo del Siglo XXI para aplicar nuevas medidas económicas como lo ha declarado Rafael Correa, el actual presidente de Ecuador y economista?
Saludos!