La piratería…un mal necesario?
Cuando nos disponemos a ver una película, generalmente aquellas que se encuentran en cartelera, tenemos la libertad de elegir cual de ellas se ve tan interesante como para acudir a una sala de cine a deleitarse o decepcionarse de ésta, y de escoger cual veremos en la comodidad de nuestro hogar; ¿y por qué se da esto último?, pues, porque contamos a la vuelta de la esquina los famosos puestos de “CD’s piratas” y así al libre albedrío elegimos los filmes que más nos llamen la atención, los más comentados en todos los medios de comunicación, los que algún amigo nos recomendó, o los que el vendedor de aquel puesto pirata nos halla convencido, ahora la siguiente pregunta es, ¿estamos haciendo bien al comprar películas piratas?, antes de llegar a esa respuesta analicemos esa palabra PIRATA, si tomamos el diccionario de RAE, una de las varias acepciones de éste termino es: Persona cruel y despiadada. -pues no suena nada bien,- mejor busquemos los sinónimos: cruel, despiadado, desalmado; ¿y piratear? Cometer acciones delictivas contra la propiedad intelectual, como hacer ediciones sin permiso del autor o propietario, contrabando, etc.
Ahora sí, ya demostrado que todo lo que tenga que ver con lo pirata es malo, vamos a la respuesta de la pregunta; desde el punto de vista legal no es nada correcto, simplemente va en contra de la ley, y desde el punto de vista económico-global también es incorrecto dado que las productoras de esos filmes pierden millones de dólares, pero, desde el punto de vista social, desde la mirada del pueblo de una nación azotada por la pobreza, que no tienen el suficiente dinero para darse el ‘lujo’ de concurrir al cine una vez a la semana. (teniendo en cuenta que no en todas las provincias existen salas de cine), no puede haber nada más factible que aquel CD en donde ‘milagrosamente’ vienen no una, sino cuatro y hasta cinco películas, y aunque de seguro adquirir algo pirata es malo, así mismo de seguro nos encanta, somos consumidores fieles de este negocio, y no es que sea uno masoquista, sino que a más de todos los males, ventajas les sobra, imagínense, la película que tanto querían ver se les pasó el tiempo en cartelera y por cuestiones ajenas a su voluntad no pudieron verla en el cine, tendrían que esperar unos meses a que salga el DVD original de ésta y adquirirlo en un no cómodo precio para nuestro bolsillo de entre 8 a 15 dólares, ¿no sería mejor comprarla en el puestito de la esquina a un lindo valor de entre $ 0,60 ctvs. hasta $ 1.25 ctvs.? (dependiendo el formato), pues claro que es mejor. Estoy seguro que a esos productores no les duele perder esos millones de dólares que no venden en DVD acá, sólo se contentan con las taquillas en los países desarrollados y ya son felices, hablando del cine holliwoodense, que es el que mayormente consumimos. Si hablamos del cine ecuatoriano, no me preocupo, porque aquí solo es en una mínima cantidad y en algunos casos nada lo que se piratea, en cuanto al cine del norte la piratería se convierte en nuestro aliado, simplemente un mal necesario el cual acudimos para adquirir una cajita en donde ahí dentro está la razón por la cual nos reuniremos en familia para reír, gritar, o llorar con las imágenes que a tan bajo precio nos dejaron una gran satisfacción.
Seamos claros la piratería es mala, pero mientras no tengamos en todos los cantones del Ecuador al menos una sala de cine, mientras en todas las escuelas, colegios y universidades no se lo tome al cine como materia de estudio, y nos culturicemos cinematográficamente, la piratería será para siempre nuestro refugio.

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