El Autonomista.com

Noviembre 4, 2007

La arquitectura no es deschable… es polifuncional

Clasificado bajo: Opinión, Edicion 229 — El Autonomista @ 11:25 am


Por Paúl Intriago Solórzano
paul_inso@hotmail.com
Arquitectura ULEAM

El pasado martes 29 de octubre del presente año, se dio cita el Presidente de la República y algunos asambleístas de Acuerdo País en el cantón Montecristi, para recibir el 90% de la obra, ya que falta aún el edifico de tres plantas que albergue los baños, un restaurante y sus respectivas oficinas. Este complejo será la casa de ciudadanos que se ganaron la responsabilidad de elaborar una nueva Constitución para nuestro país.

La Ciudad Alfaro como se ha denominado a la sede de la asamblea constituyente ha generado sentimientos de los más variados, desde gratitud de parte del pueblo manabita, porque al fin un gobierno joven y dinámico con aciertos y errores, tomó en cuenta a uno de los pueblos más olvidados de la administración centralista del Ecuador, pues de aquí surgió el hombre más valiosos de nuestro país, el General Eloy Alfaro Delgado y por el otro extremo tenemos la envidia, la crítica destructiva, la negatividad de intelectuales que usan sus mentes llenas de conocimiento vestido de una jerga muy rica en palabras pero vacío de mente y corazón, como por ejemplo el Arq. Jaime Andrade Heymann.

Este magistral arquitecto reconocido a nivel nacional, en una entrevista hecha por el diario El Comercio donde su extracto principal titulaba “La Ciudad Alfaro tiene un uso desechable”. Este arquitecto alega que el gobierno ha ultrajado el nombre de nuestro viejo luchador afirmando que no tiene ninguna relación su revolución liberal con el hecho de implantar la edificación en esta ciudad llamada Montecristi, que a Eloy Alfaro se lo quiere convertir en un símbolo de transformación actual, también asevera que es un edificio primario y todavía falta el cielo raso. Pero lo que más nos lastima a los manabitas, es cuando se hace énfasis y no sólo en esta entrevista sino también en un anterior ensayo titulado, “Monumentos a Don Eloy Alfaro”, sobre nuestra escultura del General Alfaro hecha por (palabras textuales del ensayo) “un escultor nativo de la zona”, diciendo que ésta es de “pésimo gusto”, que no cumple con las condiciones de diseño, proporción, escala, armonía por último de qué servía hacer tremenda masa de manos, cuerpos y cabelleras, si la iban a mantener oculta sobre una estructura que no se asemeja a lo que quiso ser, una gran vasija de barro. Se queja de que debió hacerse un concurso a nivel nacional, y lo más cumbre de todo es que se pregunta él mismo ¿Por qué hacer la Asamblea en un lugar donde no existan elementos básicos de infraestructura o alojamiento?.

Bien, sin tratar de ser un corrector ni nada que se le parezca, me tomaré la atribución de explicar varios puntos que tal vez si es que este renombrado arquitecto se digna en leer y por supuesto abre su corazón, limpia su alma del prejuicio y sentimientos no propios de alguien que se supone como lo dice el libro Las Claves del Urbanismo “tiene un alto grado de calidad humana”, podrá expandir su criterio hacia otros rumbos.

Primero recordemos el monumento que representa el inicio de la arquitectura moderna, el cual es la Torre Eiffel; 1855 dada a Gustave Eiffel la patente de su construcción para la exposición universal de 1889 en Paris, conmemorativa del centenario de la Revolución Francesa. La erección de la Torre tuvo un fuerte cuestionamiento por parte de un nutrido grupo de intelectuales y artistas en nombre del arte y de la historia, por considerar que la ciudad de París no debía asociarse con un proyecto que la afeaba y deshonraba e incluso la pondría en ridículo ante América. Eiffel respondió: “¿Cuáles son los motivos de la protesta?¿Acaso las verdaderas condiciones de las fuerzas no están siempre de acuerdo con las secretas condiciones de la armonía?”.

Por otro lado quisiera compartir con mis amigos y dilectos lectores que este “escultor nativo de la zona” como lo dice en su ensayo el Arq. Heymann, se llama orgullosamente Ivo Uquillas Bermeo, manabita muy famoso por sus pinturas, murales con mosaicos y esculturas expandidas alrededor del país y el mundo, es conocedor de todas las técnicas plásticas y amante de la palabra hecha poesía. En su escultura dedicada al luchador de mil batallas, no es que sea la última maravilla del mundo pero pregunto ¿a caso no lo criticaron a Umberto Boccioni, Gino Severini, Carlo Carrá, por irse en contra de lo establecido con el movimiento artístico Futurista? si cree que no está acorde con los lineamientos, deje que la historia sea el único y máximo juez de todo lo que pase y si dice que está bien concebida ¿Por qué sólo cuatro o cinco se fueron en contra de todo proceso? o sea que ¿ellos son todo el país?, está equivocado, además, hoy por hoy estamos viviendo otros tiempos, los colonizadores se están muriendo.

Cuando el presidente Rafael Correa Delgado prometió construir este edificio en la ciudad de Montecristi todos pensábamos que era un chiste de mal gusto, y hasta entonces los centralistas se sentían muy confiados, creían que pase lo que pase en este país todo debía suceder en Quito o en Guayaquil. Pero, cuando comenzaron los trabajos de obra, saltaron cual ser humano lo hace al ser picado por una avispa, preguntando, ¿Por qué en Manabí?!, ¿Por qué no acá?, ¿Dónde me voy a hospedar? ¿Qué va a ser de mi?, diciendo que esta ciudad no tenia la infraestructura básica. Y la verdad es así, Montecristi para ésa época no contaba con un buen asfaltado en su calle principal, pero el problema es que ellos como no logran ver mas allá de sus narices, no entienden que no es sólo esta ciudad es también Portoviejo, Manta, Jipijapa y Jaramijó, que actuarán con lugares para hospedarse, generando más movimiento, dinamismo, turismo y trabajo. Ahora, si a alguien no le gusta Manabí le tengo la solución, simplemente no vengan, porque claro, hay muchos enternados todavía, que sólo conocen el polvo y mal estado de las carreteras en épocas de campaña, ensuciándose sus delicadas manos al saludar a algún obrero.

Yo les recuerdo también que un evento, sea la construcción de un edificio importante o de tipo deportivo, generan desarrollo, como sucedió con la ciudad de Barcelona en las Olimpiadas de 1992, se desplegó tanto que se convirtió en una de las ciudades más caras del mundo, yo creo que esto servirá de soporte para nuevos cambios no sólo en Manabí, sino en todo el país, ¿Quién duda que mañana o pasado se crea otro edificio en el Oriente ecuatoriano? todo esto con el fin de desintoxicar… perdón…descentralizar a el Ecuador, centralismo y exclusión, que tanto daño nos ha hecho.

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