José M. Velasco Ibarra - II Parte

POR Isauro Intriago Basurto
Historiógrafo manabita
Sean estas primeras líneas para agradecer a los lectores de El Autonomista, periódico de pensamiento libre dirigido por el intelectual del autonomismo Ab. Carlos Intriago Macias, en especial a quienes se han comunicado por E Mail expresando su interés por continuar conociendo algo más de la historia ecuatoriana.
Velasco Ibarra una vez informado de la grata noticia de ser electo representante por Pichincha en el Congreso Nacional, se llenó de jubilo y comunicó a las autoridades académicas de La Sorbona que tendría que viajar al Ecuador a cumplir labores legislativas. La universidad le organizó un homenaje de despedida.
Una vez instalado el Congreso, comenzaron las deliberaciones de orden parlamentario, jurídico, constitucional y legislativo; en ellas, el Dr. Velasco Ibarra se distinguió por su personalidad, oratoria y pensamiento filosófico. Velasco Ibarra se definió como un servidor del pueblo ecuatoriano, rechazó ser definido como un político de derecha o izquierda, e incluso como velasquista El Dr. Velasco Ibarra durante su juventud simpatizó con ideas liberales y después con las conservadoras, pero nunca se afilió a partido político alguno. De él se puede decir que fue un hombre universal, por eso no se detuvo en particularidades. Para este gran hombre de la política ecuatoriana -lo cual lo certifica la historia, y lo hemos aceptado hasta aquellos que nunca fuímos velasquistas- jamás existió el Partido Velasquista, sino un pueblo velasquista ayudado por hombres como Gustavo Tamayo Mancheno, Carlos Alarcón y el Comandante Holmes, que tuvo la bondad de serle fiel a un luchador popular, que inicio su labor escribiendo y actuando a favor de la libertad electoral, la misma que hoy, como hace 70 años está siendo gravemente amenazada por la partidocracia.
El Doctor, desde su debut en el Congreso, descolló, y por tal mérito, fue llevado de su curul hasta la presidencia del Congreso Nacional y, desde allí encabezar los cuestionamientos y oposición al presidente en funciones Dr. Juan de Dios Martínez Mera, quien sería finalmente descalificado por el Congreso un 20 de octubre de 1933, asumiendo el poder , en calidad de interino, quien era el Ministro del Interior el Dr. Abelardo Montalvo, viejo y prestigioso liberal, con la tarea principal de convocar elecciones presidenciales para el 14 y 15 de diciembre del mismo año. Convocadas las elecciones, se candidatizaron el liberal e hijo de Don Eloy Alfaro, capitán Colón Eloy Alfaro, Ricardo Paredes por el Partido Comunista, Carlos Zambrano Orejuela por los socialistas y José María Velasco Ibarra, que apoyado por una coalición de independientes y sectores conservadores, alcanzaría la primera magistratura con 51.848 votos. La misma que asumió el uno de septiembre de 1934, enfrentando una aguda crisis económica, pese a ello creó varias escuelas y colegios, restableció la Escuela Politécnica “Pedro Vicente Maldonado”, reformó la Ley de Servicio Civil y equipó al ejercito; cuerpo armado que a la orden de una inconforme oligarquía, lo cesaron de sus funciones un 21 de agosto de 1935 -enviándolo al exilio en Colombia-, luego que Velasco Ibarra se declarara dictador y convocara a una asamblea constituyente, puesto que en forma permanente las barras asalariadas impedian el normal desarrollo de las sesiones parlamentarias.
El Dr. Velasco Ibarra regresa de Colombia en 1940, para participar en nuevas elecciones presidenciales, perdiendo frente al seudoliberal Carlos Alberto Arroyo, puesto que el aroma de fraude invadió al país, la aviación militar se sublevó en vano a favor de Velasco Ibarra, que tuvo que exiliarse en Medellín, Colombia, de donde pasó a Buenos Aires y a Santiago de Chile. Desde estas ciudades dirigió a la oposición, sobretodo después de la derrota militar de 1941 frente a Perú y la firma del irrito Tratado de Río de Janeiro que arrebató al país 200.000 kilómetros cuadrados; con justicia Velasco Ibarra pidió la renuncia de Arroyo del Río, presidente que una vez derrotado huyo a Colombia y al Perú con su esposa, de quien se sospechaba que no era ecuatoriana, sino peruana.
Mientras el Doctor se encontraba en Pasto, Colombia, en el Ecuador se consume la revolución popular del 28 de mayo de 1944, conocida como “La Gloriosa”, tres días después el Dr. es recibido en Quito como mesías y el pueblo le permite ejercer una breve dictadura, como presidente de la República según el modelo de la Constitución de 1906; presidente Contitucional desde el 10 de Agosto de 1944 a 30 de marzo de 1946,día en que el Dr. se declaró Dictador, mediante golpe de Estado, expulsó a varios militares que se presumía podría derrotarlo, lo cual al fin y al cabo, sucedió por manos del ejercito que tomaría el poder en la persona del Coronel Carlos Mancheno Cajas (quien era su ministro de defensa). En su segunda presidencia, Velasco Ibarra tuvo momentos de gran popularidad y rechazo, dos asambleas constituyentes y dos constituciones, un fuerte giro del progresismo al conservadurismo, muchos ministros, entre ellos al conocido Carlos Guevara Moreno de quien se dijo que contó con el aprecio de la Primera Dama, señora Corina Parral Durán ( de nacionalidad argentina y segunda esposa del Dr. José M. Velasco Ibarra),algunos funcionarios honestos, otros corruptos que defraudaron la confianza del presidente que consideraba a la política como un capitulo de la moral.
Del segundo periodo presidencial, pese a la grave instabilidad política, se destaca un nuevo nacionalismo, la libertad de sufragio, la Casa de la Cultura Ecuatoriana, ingreso del Ecuador a la Organización de las naciones unidas, la universidad Católica de Quito, el plan vial y el fortalecimiento a las fuerzas armadas.
Continuará…




Mayo 22nd, 2007 at 7:09 pm
hola
Noviembre 15th, 2007 at 8:19 pm
Me parece el mejor presidente de los ecuatorianos que hemos tenido, porque ningún mandatario como el Dr. Manuel María Velasco Ibarra ha permanecido 5 veces presidente. Su reportaje esta muy bien, me parece muy interesante. Soy un admirador del presidente Velasco Ibarra, porque en esa época no había los altos precios como hay hoy día, había más empleo que hoy no hay, no había pobreza, que hoy lo hay.
Fue el mejor mandatario que nuestro Ecuador TUVO Y TENDRÁ, yo le calificaría en CADA UNO DE LOS PERÍODOS 20/20 del presidente Dr. José María Velasco Ibarra.
Enero 19th, 2008 at 8:06 pm
gracias por esta grande e inportanticima informacion .el doctor velasco ibarra sera por sienpre un grande ejenplome me gustaria tanto q los nuevos goviernos lo imitaran en vez de pensar solo a robar y poner leyes absurdas copiando acomunistas q sumergen al pueblo n ignorancia y pobreza aunque si no vivo en ecuador amare sienpre mi pais .VIVA VELASCO IBARRA Y VIVA MI PAIS GRACIAS