José M. Velasco Ibarra - IV Parte

POR Isauro Intriago Basurto
Historiógrafo manabita
El Dr. Velasco Ibarra fincó su residencia en Buenos Aires entre el 8 de noviembre de 1961 y 25 de marzo de 1968, fecha en que decide regresar al Ecuador puesto que varios sectores demandaron su presencia para participar en los comicios de junio de aquel año. Velasco Ibarra venció al Dr. Andrés F. Córdova, Dr. Camilo Ponce Enríquez y al Dr. Elías Gallegos Anda.
Su quinto período presidencial inició el 1 de septiembre de 1968 y debía terminar un 31 de agosto de 1972, pero como él dio un golpe dictatorial el 22 de junio de 1970 (cuando destituyó como Vicepresidente de la República al Dr. Jorge Zavala Baquerizo), las Fuerzas Armadas encontraron un pretexto para destituirlo, lo que ocurrió un 15 de febrero de 1972, hecho conocido como “El Carnavalazo”.
El quinto velasquismo fue un período económico muy duro: hubo rescisión y crisis, inconformidad popular y burocrática por un decreto presidencial que suprimió una gran cantidad de entidades autónomas. La acción del gobierno fue limitada en relación a la gran demanda de obra pública. También hubo violencia política con muerte del estudiante universitario Milton Reyes (Presidente de la FEUE), que entregó su vida en defensa de la educación. Igualmente afectó la gran inconformidad en las filas militares por la baja a 39 oficiales dada por su sobrino Jorge Acosta Velasco quien en calidad de Ministro de Defensa reaccionó a las acusaciones castrenses que se empleaba maquinaria estatal con fines particulares en sus propiedades. Otro factor de ingobernabilidad de aquella época fue el debate sobre la nacionalidad de Asaad Bucaram Elmhalin.
Mientras en el Ecuador gobernaba una junta militar presidida por el Gral. Guillermo Rodríguez Lara que ofreció al país un gobierno nacionalista y revolucionario que en la práctica no significó otra cosa que la concentración en las manos de las Fuerzas Armadas de la riqueza petrolera. Don José desarrollaba su exilio en la capital de la Argentina, junto a su esposa, Sra. Corina del Parral Durán de Velasco Ibarra, dama trasandina que le acompañó en esos días tranquilos y de gran austeridad, hasta el 8 de febrero de 1979, día en que fallece víctima de un accidente de tránsito. Doña Corina siempre mostró un gran amor hacia el Ecuador y su pueblo, fue la compañera eterna del líder velasquista, juntos estuvieron en la alegría y en la tristeza, en el triunfo y en la traición, por ello el anciano líder no pensó más que morir de amor y de nostalgia por su compañera que había partido a la eternidad, a pesar que él, hasta el último día de su vida fue un hombre de notable presencia, astucia y lucidez mental.
Velasco retornó al Ecuador, el jueves 15 de febrero de 1979, trayendo los restos mortales de su esposa Corina del Parral Durán de Velasco Ibarra. El 19 de marzo, en el día de San José, el doctor cumple 86 años de edad rodeado de sus familiares y amigos más cercanos. El 30 de marzo del mismo año, a las 11h40 de la mañana, en medio de la consternación de todo un país se produce el deceso del Dr. José María Velasco Ibarra. Las causas de su muerte, según informaron los médicos que le trataron, fue “hemorragia gástrica con complicaciones cardíacas y renales”. El presidente del Consejo Supremo de Gobierno, Almirante Alfredo Poveda Burbano a esa hora expresó: “Él fue un líder de talla mundial, un gran entusiasta y eximio compatriota” y declaró tres días de duelo nacional. Por voluntad expresa del doctor no se le rindieron honores militares ni se levantó capilla ardiente en el Palacio Nacional; pero, su féretro fue rodeado por una adolorida muchedumbre, parte de ese pueblo velasquista que entre 1934 y 1972 hicieron de el Sr. Dr. Don José María Velasco Ibarra, la figura dominante de la política nacional. Él gobernó de forma efectiva doce años, diez meses y tres días. Aunque “subió” al poder en cinco oportunidades, pero sólo el período cuatrienal que inició el 1 de septiembre de 1952 y que terminó en 1956 logró completar, cuando fue sucedido por Camilo Ponce Enríquez. De Velasco es necesario destacar su personalidad, inteligencia y sagacidad, su vida política llena de matices y anécdotas inigualables, el feeling con otros estadistas como los presidentes Fidel Castro (Cuba), Carlos Llerena Restrepo (Colombia), Alfonso López Micllelsen (México), José Domingo Perón (Argentina), Achmed Surkano (Primer Gobernante de Pakistán), Salvador Allende (Chile), y el multimillonario Nelson Rockefeller (USA).
Fue honesto cual ninguno (al morir su patrimonio era de 270 sucres), pero no logró trasformar al sistema caciquista en el que se consolidan el autoritarismo y al corrupción; tampoco pudo con el despilfarro y el enriquecimiento de algunos ministros, algunos de los cuales resultan hoy ser padres de conocidos políticos en funciones parlamentarias y alcaldicias de las más grandes ciudades del país.
Velasco Ibarra fue escritor fecundo, sus obras completas incluyen: Derecho Internacional del Futuro, Caos Político en el Mundo Contemporáneo, Derecho Constitucional, Mensajes Presidenciales, Conciencia y Barbaries, Discursos, Expresión Política Hispanoamericana y Experiencias Jurídica de América, entre otras. De su memorable pluma, registramos ideas célebres como: “La política, quiérase o no, es un aspecto de la vida total y de la orientación general y filosófica de la vida. La política obedece a una metafísica, a una filosofía. La política de dominación, de concupiscencias materiales e inmediatas, obedece a una concepción del mundo y de la vida estrecha, prosaica y sin horizontes. La política del nacionalismo y de belicismo, obedece a una concepción filosófica basada en el progreso por la lucha. El monoteísmo claro y conciente “tiende” a producir una política de respeto al individuo, de igualdad, fraternidad y justicia. Quien cree en Dios tiende a respetar las obras de Dios y los preceptos que se imponen a la razón como dictados de Dios”.
Hasta aquí una semblanza interesante de un hombre público notable, que como Juan José Flores, Gabriel García Moreno y Eloy Alfaro Delgado, marcó un hito en la cronología política ecuatoriana. De Velasco Ibarra, más allá de sus errores, contradicciones y aciertos se destacará su capacidad para entenderse con el pueblo, al mismo que él quiso grande y próspero. El Autonomista ha entregado algunos de los aspectos sobresalientes y por cierto, fidedignos de la vida y obra de este político ecuatoriano como una contribución cívica y una justa forma de eternizar su memoria. La historia avanza en el juicio al Sr. Dr. Don José María Velasco Ibarra, hasta que con algo más de distancia dé su justo veredicto. FIN




Noviembre 18th, 2006 at 2:44 pm
velasco en sus mandatos fue usado por las personas que funanciavan sus campañas?????
Febrero 1st, 2007 at 5:43 pm
es un gran trabajo acerca de un gran hombre escuatoriano que gano el corazon de los ecuatorianos con su magnifica oratoria
Agosto 9th, 2007 at 11:03 am
Seria bueno poner los nombres de los minsitros de la epoca para saber cuales son los hijos de estos corruptos de esa epoca y poder identificarlos ahora y saber porque amazan fortunas. Esto ya es inaudito que se siga con la misma farsa y engaño al pueblo ecuatoriano.
Noviembre 15th, 2007 at 8:28 pm
Otro buen documento elaborado por su persona, en la cual manifiesta la vida del mandatario Dr. José María Velasco Ibarra y su trayectoria como mandatario.
Con su poder implantó muchos decretos importantes y eso lo está haciendo el presidente actual, ha cogido muchos proyectos que el Dr. José María Velasco Ibarra ha dejado.
Marzo 30th, 2008 at 12:58 pm
“Queréis revolución. Hacedla primero dentro de vuestras almas. El amor a la humanidad, el amor a la Patria, el saber luchar, el saber hacer sacrificios todos los dias, sin amilanarse, esa es la revolución: amor al progreso y a la justicia, de todos los días, venciendo todos los obstáculos y todos los trabajos” José María Velsaco Ibarra.
Este si que es un gran sabio y maestro, hay que tomar ejemplo de este gran ser humano, gran ecuatoriano y gran quiteño. Esa visión de Revolución de Velasco es la más adecuada en nuestros tiempos.