El Autonomista.com

Agosto 31, 2005

Jaramijó

Clasificado bajo: Opinión, Edición 174 — El Autonomista @ 12:29 pm

POR Karla Intriago Zambrano

En el pasado mes de abril, cuando el hermano cantón Jaramijó celebró su séptimo aniversario de independencia política, el novel alcalde Bawer Bailón Pico, manifestó que entre las principales aspiraciones de su administración estaba la construcción de un muelle pesquero artesanal y completar el alcantarillado sanitario; ambas muy importantes, por cierto, como lo es también, responder a varias necesidades que desde hace años padece este cantón: Mejorar en cantidad y calidad la oferta educativa, construcciones civiles especiales en sus cinco zonas de riesgo, satisfacer en su totalidad la demanda de agua potable, etc.

La idea de construir en Jaramijó uno de los muelles pesqueros de los cinco que faltan en Manabí, a un costo aproximado a $190.000 dólares -según la Escuela Politécnica, ESPOL-, es por demás oportuna ya que el muelle, gracias a su privilegiada ubicación, podría convertirse en el principal punto de salida y llegada de los pescadores artesanales del litoral central manabita.

Aunque el muelle artesanal y el cumplimento de su plan de gobierno, podrían permitir al Dr. Bailón acceder a un segundo periodo alcaldicio y consolidar un liderazgo cantonal, no serían ni aquellos logros ni estos reconocimientos ciudadanos, los límites que la visión y emprendimiento de este joven edil, deben concebir. Al Dr. Bailón, las circunstancias lo han puesto frente a la alternativa de hacer de Jaramijó uno de los principales centros petroquímicos del Pacífico sur y, su respuesta no puede ser otra que asumir su responsabilidad histórica y hacer cuanta gestión sea necesaria para contribuir al desarrollo de la provincia.

La construcción del “Complejo Petroquímico de Jaramijó”, posibilitará el abastecimiento deficitario de combustible que tiene el país, permitirá al Estado ahorrar más de mil millones de dólares por año que es lo que cuesta importar gasolina, diesel y gas para consumo nacional y generaría entre 65.000 y 70.000 plazas de trabajo. Por ello, fue declarado “obra de prioridad nacional” con el Decreto Ejecutivo N°2751 del 14 de abril del 2005, publicado en el Suplemento del Registro Oficial N°4 del 26 de abril del 2005. Esta magna obra, cuenta con su correspondiente estudio de prefactibilidad, y debe ser impulsado por todos los manabitas, desechando pretextos como aquellos que debemos hacer otros estudios o proyectos, porque los necesarios ya están hechos. Ciertamente durante las dos décadas que el proyecto ha estado relegado, nos ha faltado gestión local y decisión de los gobiernos de turno, que presionados por Guayascaín, que pretende llevárselo a Posorja o Santa Elena, han preferido la inocuidad.

Le recuerdo al Dr. Bawer Bailón, que las grandes oportunidades se les presentan a los grandes hombres. Usted, que ha desarrollado su carrera profesional en Chile, puede firmar un convenio con la Sociedad de Fomento Fabril de ese país y atraer inversionistas. Siendo Usted un alcalde del PRIAN, solicite expertos petroleros al empresario Álvaro Noboa. Por último, vaya a Venezuela, y hable con el Presidente Hugo Chávez…. Haga algo, aproveche su momento histórico, puesto que no sólo se trata de una ambiciosa opción que permitirá impulsar aceleradamente el desarrollo provincial, sino de demostrar que los manabitas y ecuatorianos jóvenes somos capaces, creativos y hasta arriesgados con tal de ver a nuestro pueblo en la senda nítida del progreso, de la productividad y el bienestar, causa y propósito de la autonomía manabita y ecuatoriana.

Manabitas, nos importa a todos que el actual gobierno parezca indiferente a esta obra que sobrepasa los tres mil millones de dólares, y debemos apoyar al señor alcalde de Jaramijó, que ya se reunió con inversionistas extranjeros el pasado 30 de junio en el hotel Oro Verde, dando un primer paso. Así el podría ser uno de los gestores de esta magnifica obra que se ejecutaría en los predios de la Base Naval de Jaramijó, con capacidad de refinar 100 mil barriles diarios de petróleo. Ojalá no se desanime ni el Dr. Bailón ni manabita alguno. No desmayaremos hasta que podamos decirle a Manabí Autónomo: ¡Misión cumplida!.

Deje un Comentario