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Noviembre 4, 2007

Francisco Velásquez García: “Sin autonomías, la nueva Constitución no tendrá razón de ser”

Clasificado bajo: Entrevista, Edicion 229 — El Autonomista @ 11:26 am

“El Congreso actual, lamentablemente ha caído en el mayor descrédito de la historia republicana y legislativa del Ecuador”, fueron las palabras liminares de un ex legislador manabita, jurista y actualmente catedrático universitario, Francisco Velásquez García al iniciar un diálogo con El Autonomista, el mismo que se desarrolló en la facultad de Jurisprudencia, de la Universidad Particular San Gregorio de Portoviejo, refiriéndose concretamente a la “vacancia obligatoria” que tendrán que acogerse los legisladores por disposición de los asambleístas y por la frase, acuñada por la mayoría de los ecuatorianos: “los diputados deben irse a sus casas”.

¿Es legal cesar de sus funciones al Congreso Nacional?
No, no es legal, sin embargo ante la falta de credibilidad en la función legislativa, y, no siendo legal se convierte en un acto de la moral pública, por la apatía que el pueblo le tiene a los “Padres de la Patria”.

¿A qué se debe el descrédito de esta importante Función del Estado?
Podemos atribuir este comportamiento a la falta de preparación y a la improvisación, éstos son componentes de la corrupción disfrazada, esta es la circunstancia de la politiquería que se ha llevado por una democracia trivial, y la degradación viene al momento que la institución pierde credibilidad, al actuar en muchos casos al margen de la Constitución, viola los preceptos básicos de la ley, y genera el rechazo ciudadano. Es decir, los mismos legisladores, especialmente los que carecen de consistencia moral, han colaborado para que el descrédito sea mayor.

Pero usted también fue legislador ¿Cuando usted representó a Manabí en la Legislatura, las circunstancias y la imagen del Congreso eran diferentes?
Yo me siento muy orgulloso de haber pertenecido a un Congreso, cuando sólo éramos 70 diputados, no ganábamos sueldo, sólo gastos de representación y dietas, no teníamos ni siete ni ocho asesores, sólo una secretaria pagada por el Congreso y un conserje. En el Congreso al que yo pertenecí era realmente satisfactorio, codearse con hombres como Nicolás Castro Benítez, como Jorge Zavala Baquerizo, Carlos Feraud Blum, y otros talentos del derecho ecuatoriano donde sólo al escucharlos, uno se llenaba de conocimientos, eran ejemplos de patriotas y de ciudadanos, estaban revestidos de una gran moral. Indiscutiblemente que era un Congreso de opiniones, de criterios, donde los debates eran con altura, se imponía el conocimiento y la preparación, no había la charlatanería ni la improvisación, y menos las actitudes rabulescas e inmorales, que ha llevado al desprestigio al actual Congreso.

Varios analistas han cuestionado la falta de preparación, en materia de derecho, de los futuros asambleístas que redactarán una nueva Carta Magna, es decir, la opinión pública dice que no hay verdaderos constitucionalistas; entonces ¿quién garantiza el éxito de la vigésima Constitución de nuestra Patria?
Desafortunadamente, como fue preparado el Estatuto no garantiza la calidad de los integrantes, y el éxito de esta asamblea es la calidad de los integrantes. La cantidad hace la calidad, en la tarea de redactar una Carta política, para ello se necesita personas con experiencia, conocimiento y especializaciones. Por eso no estoy convencido de que el sistema por el cual se escogió a los asambleístas sea el mejor, mucho menos los integrantes, es más, me atrevo a de decir que sólo el 20% de los 130 asambleístas están preparados y tendrán los conocimientos propios para estar en una Asamblea, el resto será de relleno, alzadores de mano. No es posible que hiciéramos el ridículo a nivel internacional, al ubicar requisitos tan pobres para ser candidatos a asambleístas. Pero me lleno de optimismo, porque quisiera que ese grupo pequeño de diputados que tiene el perfil idóneo para desempeñarse como excelentes asambleístas, se esfuercen al máximo en aras de la armonía, la estabilidad jurídica y la paz social del Ecuador.

A su criterio hay mujeres y hombres valiosos (un grupo reducido, 20%) que estarán ocupando una curul, pero ¿cuáles personajes valiosos, también, se quedaron afuera?
Podríamos citar, a nivel nacional al guarandeño Dr. Cesar Alarcón Costta, en Manabí como el Dr. Franklin Izurieta, el Ab. Carlos Intriago, la Lic. Mery Zamora, el Dr. Ricardo Cobos, mire usted la cantidad de candidatos que se quedaron afuera, por este sistema inadecuado para la democracia participativa y electiva.

Entonces, ¿se corre el riesgo de estar próximos a tener una Constitución a la medida del gobierno?
La asamblea está diseñada para que se apruebe lo que ya está preparado hace tiempo, la referencia va a ser lo que redactó el CONSUP, y luego ciertos lineamientos del gobierno central, como tienen la mayoría se va a resolver en la redacción del nuevo texto, todo un programa ideológico doctrinario afecto al gobierno.

¿Qué pasaría si no se incluyen las autonomías, como nuevo modelo de administración?
Si dentro de la vigésima Constitución que se va a redactar, como principio fundamental del Estado ecuatoriano, no se incluyen las autonomías, esta Carta Magna, no tendrá razón de ser históricamente. Es más, estaríamos patrocinando el centralismo que se disfraza con la palabra Descentralización.

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