Equipos de fútbol u hospitales?
POR: Leonardo Intriago Solórzano
Suena algo ridículo, pero es un mal que últimamente están padeciendo clubes grandes como Barcelona y Liga Deportiva Universitaria de Quito, éstos que en el torneo apertura fueron finalistas y hoy cada partido se torna un verdadero rompecabezas para los técnicos Juan José Peláez y el peruano Juan Carlos Oblitas.
Empezamos hablando del ídolo del Astillero, que en el torneo pasado tras una jornada maratónica porque fue de menos a más y obtuvo el vicecampeonato, para este torneo Clausura se armó bien, hay que reconocerlo, porque todos sabemos quién es Freddy Grisales, Neider Morante ex seleccionados de Colombia, y su compatriota Samuel Vanegas quien jugara la final de la copa Libertadores de América frente al histórico Boca Jrs, en la cual salió campeón con el Once Caldas, y jugase la final de la Intercontinental, y por si fuera poco alguien que tal vez no está del todo a punto por la falta de ritmo es Antonio Barijo, ya ha marcado dos goles pero estamos seguros que ese no es todo su potencial, es decir, el Ing. Isidro Romero sí armó un buen plantel, pero está sucediendo algo que nadie se lo esperaba; la gran cantidad de lesionados que hay en cada partido.
Haciendo un poco de memoria, desde el campeonato pasado ya se empezaban a dar indicios cuando el guardameta titular de aquel entonces Edwin Villafuerte se lesionó en la primera final de ida que se disputó en Guayaquil, y tuvo que suplantarlo el buen arquero Paúl Alarcón, que no lo hizo de mala forma, al contrario.
En este campeonato en el clásico del astillero, el gran volante Walter Ayoví salió golpeado después de un choque con Gustavo Pinto, tal vez fue sin intención, pero le provocó una distensión de ligamentos en el tobillo izquierdo que lo dejaría fuera de las canchas por aproximadamente tres meses dependiendo del grado de recuperación.
Después vendrían las lesiones de la “cuchara” Caicedo, Augusto Poroso, Wilson Carabalí, Leonardo Soledispa, en su momento Neider Morante, Dany Vera que por último juega lesionado, y por hacerlo queda peor, y Agustín Delgado, al que Don José Peláez dice que en la selección juega como sea y en Barcelona no lo quiere hacer, aquí estoy de acuerdo con lo que dice el Tin, cuando manifiesta que en la selección recibe un cuidado especial, y el ambiente que lo rodea es muy diferente al que vive en su club, y es verdad porque cuando juega por la tricolor así se pierdan goles lo aplauden, pero si se pierden goles en Barcelona lo critican, hay que entenderlo, recordemos que Agustín Delgado viene recuperándose de a poco de una serie de lesiones graves.
Para colmo de males la indisciplina no cambia en este gran club, me refiero al acto bochornoso de dos jóvenes como Ángel Escobar y David García, quienes según el informe de la Comisión de Tránsito del Guayas incumplieron las leyes, y tuvieron que ser llevados a un retén provisional, ojalá se rectifique y no lo vuelvan a hacer por que se trata de dos grandes jugadores.
En fin, esta es la dura realidad que vive el ídolo del Astillero, Barcelona, donde el doctor Bosco Mendoza no sabe qué hacer para dividirse y atender a tantos pacientes, perdón, a varios lesionados.
Y si hablamos de problemas que están pasando instituciones grandes, no podíamos dejar pasar por alto la crisis futbolística que atraviesa en los actuales momentos Liga de Quito.
Parece mentira ver a este club en la penúltima posición, cuando fue el campeón, tuvo la valla menos batida, y fue el equipo que mayor goles a favor tuvo con su goleador Ariel Graziani, en el torneo Apertura.
Y es que su plantel cada vez se disminuye más con tantos lesionados y su estratega Juan Carlos Oblitas tiene que tomar mano de los jugadores de las inferiores, que por la falta de experiencia cometen muchos errores, y es normal, ya que todo en la vida es un proceso.
Pero la deficiencia del cuadro albo, es en mitad de cancha hacia delante, pues, varias veces ha estado lesionado Patricio Urrutia, Edison Méndez, “el corrillano” Palacios, Franklin Salas, Elkin Murillo, Gabriel García, y Ariel Graziani, es decir, todo su comando de ataque está en cero.
Es un problema para el cuerpo técnico, como para los galenos de este club en donde los jugadores ya no caben más en sus consultorios.
Hay algo substancial en Liga y espero que la hinchada lo entienda, y digo la hinchada, porque estos les están dando la espalda a esta gran institución, y es preciso que entiendan que la carga de partidos se torna fatigante, por que los jugadores no son robots, son seres humanos y esa carga de campeonato ecuatoriano, copa Libertadores, copa Sudamericana, y los seleccionados para las eliminatorias que por lo general son ocho, toda esta carga produce, lo que comúnmente llamamos fatiga muscular.
Para bien del espectáculo futbolístico, anhelamos los que vivimos el fútbol intensamente, que estas situaciones negativas ya queden eliminadas no sólo en Liga ni en Barcelona, sino también en Aucas, D. Cuenca, El Nacional, D. Quito, EMELEC, Olmedo, ESPOLI, y Liga de Loja, para que así se produzca un buen fútbol en nuestro país, que cada vez progresa más en materia futbolística.




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