ENTREVISTA
POR: Leonardo Intriago S.
Omar Rincón
Periodista y Crítico colombiano de Televisión
“El gran papel del periodismo
es juntar a las personas
y ponerlas a dialogar”

A las puertas de que en el mundo ocurra la transición de la televisión analógica a la digital, El Autonomista aprovechó la breve estadía al Ecuador del crítico de televisión Omar Rincón, para entablar una intensa entrevista, con el fin de diagnosticar la situación en que se encuentra el periodismo en América Latina y de qué forma poder afrontar este desafío de la televisión del futuro.

¿Al hablar de derecho al entretenimiento no estamos normalizando algo que debería ser lúdico?
Lo que tenemos que hacer es tomarnos en serio lo que debería ser entretenimiento, digamos qué es el entretenimiento, para qué sirve, de qué estamos hablando cuando nos referimos a entretenimiento, y dignifíquemelos, por ejemplo yo pienso que es muy entretenido un buen contador de historias, como el papá de uno, o el mismo Jesucristo.
¿La nueva televisión ya no debería enmarcarse en las tres funciones sino hacer una fusión entre informar, educar y entretener?
Históricamente yo he visto a muchos profesores diciendo que la televisión educativa puede ser entretenida, pero cuando yo hago televisión educativa pierdo el año como educador. Creo que lo que ha pasado es que en la televisión se han monopolizado los espacios de entretenimiento, que si bien es cierto de toda televisión se aprende un modelo de sociedad en su forma de contar historias, que toda televisión informa también es cierto, pero que en principio la televisión tiene que ser desde la lógica del entretenimiento.
La televisión no está preocupada por ser culta ni por ser educativa, lo que yo creo es que si miramos que esas son las lógicas también tenemos que devolverles a la educación la lógica del aprendizaje, pero un aprendizaje entretenido, es necesario desterrar los formalismos, y estar a en la onda de las nuevas generaciones.
¿De qué dependerá sacarle el mayor provecho a la televisión del futuro?
El problema con la televisión del futuro, es si nosotros como sociedad estamos dispuestos a programar nuestro entretenimiento, ya que se ha demostrado que uno llega del trabajo cansado a su casa y le dicen que tiene disponible 700 canales, usted puede programar exactamente qué programas ver y en qué orden, sin duda tocará ser más activos. Con los jóvenes será un poco mejor por una parte y creo que van a poder programar mejor su entretenimiento.
Las posibilidades que brindará la televisión serán importantes siempre y cuando dependan de que tan activos seamos nosotros, para vincularnos y producir un consumo de acuerdo a nuestras necesidades.
¿Bajo qué competencias debemos volvernos expertos en el futuro para poder usar mejor esos instrumentos tecnológicos?
El punto clave radica en cómo narramos, como hacemos para darle el mejor uso a esos aparatos tecnológicos para poder contar historias, cómo le saco al video las mejores posibilidades que tengo para reinventar mi historia, yo diría que enseñar comunicación es un laboratorio donde uno no puede dar reglas, antiguamente los profesores dábamos reglas, como el plano medio, que el primer plano significa intimidad, pero en el celular primer plano significa plano abierto, que el movimiento de la mirada subjetiva reemplaza a la mirada humana, en un celular me toca hacer el movimiento de mano porque no puedo quedarme con trípode, los comunicadores tenemos que reinventarnos totalmente lo que nos toca, y nosotros los profesores somos los que estamos en cuestionamientos porque nosotros tenemos que enseñar a los estudiantes a contar historias con aparatos que no manejamos y es ahí cuando los alumnos nos tienen sobre pasados.
¿En las facultades de comunicación está el problema de la falta de preparación de los nuevos profesionales, sobre todo cuando los profesores se quedan enfrascados en la teoría y a la práctica la dejan en segundo plano?
Aun en las universidades al comunicador lo forman como espectacular critico de televisión, uno sale odiando la televisión, pero no sabe como trasformar la televisión, la universidad tiene que cambiar.
Yo armaría un currículo basado en tres frases, primero enseñarles a los estudiantes a pensar con su propia cabeza, aprender arte, y humanidades; segundo ganarse la vida investigando y después ganarse a la audiencia, es decir, que sepa narrar.
El inconveniente está en que la universidad no quiere cambiar, cada vez es más academicista, uno en la universidad menos puede decir, si no tiene un autor para citar, entonces cuando el alumno quiere pensar algo propio el profesor enseguida le pregunta quién dijo eso, y el estudiante le responde que fue él quien lo dijo, y el profesor dice que no sirve porque lo mandan a argumentar y empezamos a volverlos teóricos nuevamente.
¿Quién tiene que cambiar a las nuevas formas de hacer periodismo: el pensum académico o el docente?
Tienen que cambiar los maestros, dentro de la historia de la educación hemos adoptado muchos pensum académicos, el problema radica en que no hemos cambiando a los sujetos, entonces como profesor de televisión, yo creo que nosotros tenemos que ser capaces de cambiar las prácticas de enseñar, yo pienso que hoy en día deberíamos enseñar mucho más partiendo de la lógica de los estudiantes para terminar con la lógica nuestra, es decir, intentemos ir buscando conceptos comunes y devolviéndonos, los profesores no manejamos los mismos lenguajes de los estudiantes y eso crea una brecha enorme, porque somos dos generaciones distintas.
Los profesores tenemos que hacer algunos cambios lo cual no significa perder nuestra esencia.
¿Qué le queda al ciudadano común, para defenderse de esta revolución digital televisiva?
Yo creo que la televisión digital será mala si no se implementan políticas públicas que no defiendan a los ciudadanos, me parece que es clave lo que haga la televisión estatal, lo que yo veo hoy en día y que es gravísimo no es al ciudadano común, es la multiplicidad de las esferas públicas que habitamos y que los medios de comunicación no hemos resuelto ponerlos en diálogo.
¿Y qué debería hacer el nuevo periodismo?
El periodismo debe volver a reinventar las diversas esferas públicas, hoy somos ciudadanos de múltiples esferas publicas, somos buenos ciudadanos pero no nos encontramos, entonces el gran papel del periodismo es juntar a las personas y ponerlos a dialogar ya que esa virtud la estamos perdiendo y eso si es terrible porque estamos en un mundo tan fragmentado y en lo que llegamos a pensar es que las sociedades democráticas ya no importan, y lo que importa básicamente es dónde y qué se opine.
¿Cuáles son las fórmulas para poder tener una televisión digital con calidad?
Nosotros tenemos que preocuparnos para hacer bien nuestro oficio de contar buenas historias yo he sido un critico de televisión y cuando critico algunos programas de Caracol por no poseer valores se me ríen en la cara, pero cuando les demuestro que su telenovela fracasa porque estuvo mal diseñada, o porque los personajes fracasaron y porque los conflictos que plantearon están mal hechos les da una piedra porque les estoy criticando su oficio de hacer las cosas.
Tenemos que concentrarnos más en hacer periodismo bueno con calidad, que está determinado en hacer una buena película o documental, mucho más con la alta definición que tendrá la nueva televisión digital.
¿Por qué en Ecuador no podemos hacer producciones como Sin tetas no hay Paraíso o El Cartel?
Pues básicamente porque el mercado ecuatoriano no da, porque publicitariamente no tiene la capacidad de permitir que haga ficción, pero también la incapacidad ecuatoriana que se ha concentrado en una televisión facilista de entrevista y que vende mucho porque han vuelto telenovela la vida política del país, entonces aquí no hay telenovelas de ficción, pero existen telenovelas que cuentan todos los días Jorge Ortiz y Carlos Vera, como villanos.
PERFIL
Periodista y crítico de televisión. Nació en Maripí, Boyacá, Colombia en 1961. Comunicador social de la Universidad Javeriana con maestría en educación e investigación. Especialista en televisión de la Universidad Católica de Lima y máster en filosofía de la comunicación de la State University of New York en Albany. Además de dirigir la Especialización en Periodismo de la Universidad de los Andes y el Centro de estudios de periodismo CEPER, es profesor e investigador de la Facultad de Comunicación y Lenguaje de la Universidad Javeriana y director del posgrado en Televisión . Analista de medios en el periódico El Tiempo. Autor de los libros Televisión, video y subjetividad (2002) y Bajo todos los fuegos (2002).

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