El Autonomista.com

Noviembre 13, 2008

ENTREVISTA

Clasificado bajo: Entrevista, Edición 250 — El Autonomista @ 7:37 pm

POR Carlos Intriago Macías

Marcelo Larrea Cabrera Director Alianza Tercera República

“Obama tiene en sus manos

el desafío de realizar el cambio

que clama el pueblo de

Estados Unidos y el mundo”

El mundo está viviendo una crisis global. Tan grande que sus consecuencias no se las puede cuantificar. Todo esto sumado al triunfo del demócrata Barack Obama, el primer presidente negro en la historia de los Estados Unidos, personaje que tendrá una gran responsabilidad para sacar de tal aprieto a su pueblo y su economía. Para profundizar en estos temas hemos invitado al analista político y director del movimiento Alianza Tercera República, Marcelo Larrea Cabrera, quien ampliará el análisis de la situación económica del mundo y las futuras relaciones de los Estados Unidos con el resto del mundo.

Hace más de quince años usted manifestaba en sus clases de Ciencias Políticas que el capitalismo se derrumbaría a principios del siglo XXI. ¿Se están cumpliendo sus profecías?
La estructura de la economía mundial de la segunda posguerra está destruida. De los Acuerdos de Bretton Woods que establecieron el papel del dólar como moneda mundial, que crearon el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, dirigiendo un sistema de inflación controlada en los márgenes de los denominados “estados de bienestar”, bajo el liderazgo de Estados Unidos, no queda nada. Ahora ha llegado con la explosión de las bolsas de valores en Estados Unidos, el apocalipsis de la inflación. La objetividad de la ley del valor ha revelado que no puede ser burlada por las maniobras especulativas ni la emisión inorgánica de dólares, ha demostrado que las burbujas financieras, son eso, burbujas. La verdad es que independientemente de esa profecía, el derrumbe todos lo pueden ver.

¿Por qué surgió la crisis económica de los Estados Unidos?
Fue el producto inmediato del colapso del boom especulativo del crédito hipotecario, asociado a los altos costos de las aventuras militares del Pentágono en Afganistán e Irak, a la pérdida de competitividad de los productos estadounidenses en el mercado mundial, a la invasión de productos extranjeros en el mercado estadounidense, a la acumulación de la mayor deuda externa y del mayor déficit comercial por Estados Unidos, al fracaso del neoliberalismo en Estados Unidos, América Latina y en todo el mundo, en general a los pies de barro del gran imperio. Desde el punto de vista de las ciencias económicas debemos decir que esa crisis que sacude a Estados Unidos con una onda expansiva mundial, procede la operación inexorable de la tendencia decreciente de la tasa de ganancias, aquella ley que expone los límites del capitalismo, descubierta por Marx y Engels.

¿Cuál es el balance político de los 8 años en el poder de George W. Bush para el mundo?
Es la radiografía de un fracaso audaz. Nunca la población de Estados Unidos ha estado tan intimidada, la economía concentrada en el negocio de las aventuras bélicas y en la especulación hipotecaria de espaldas a la evolución de una crisis histórica. El resultado está a la vista: catástrofe militar en Afganistán e Irak, catástrofe económica en las bolsas de valores, catástrofe social con la destrucción de derechos básicos, del empleo, de los niveles de ingreso de la población, catástrofe política en la derrota republicana.

Con su experiencia política ¿qué análisis tiene del triunfo Barack Obama?
Es posible fundamentalmente por la emergencia del pueblo estadounidense en la arena política. Expresa que la manipulación del poder político reservado para las cúpulas de los dos partidos del establecimiento, republicano y demócrata, está llegando a su fin. La victoria de Obama, independientemente de que él no vaya a conducir la revolución que el pueblo de Estados Unidos reclama, representa una victoria del pueblo estadounidense. Él venció en las primarias a Hilary Clinton y a McCain en las elecciones nacionales, por este proceso de socialización de la política, que advierte el inicio de un nuevo período en la historia de Estados Unidos. Los pueblos despiertan cada 100 años, decía Pablo Neruda, está sonando el despertador.

¿Será Obama una esperanza para América Latina?
La única esperanza que pueden tener los pueblos de América Latina, respecto a la necesidad de poner punto final a la Doctrina Monroe, con su mano derecha, la política del gran garrote y su mano izquierda, la política del buen vecino, es la lucha del pueblo de Estados Unidos, de sus trabajadores, de su juventud, de su inteligencia, por derrotar al monstruo que disparó las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, que invadió Granada, Panamá, entre otros países de nuestra patria grande, que infestó de dictaduras militares sanguinarias nuestros países, que a través de mecanismos perversos como la deuda externa ha extorsionado a nuestras economías y ha condenado a la pobreza a nuestros pueblos. Sólo el poder de nuestros pueblos, podrá construir relaciones auténticamente democráticas entre nuestras naciones.

Los gobiernos latinoamericanos han felicitado el triunfo, ¿qué repercusiones tendrá para el futuro?
Se espera que se reanuden las relaciones de Caracas con Washington, que Obama levante el bloqueo a Cuba, que se terminen las conspiraciones en contra del gobierno de Evo Morales en Bolivia y en general la intervención política de Estados Unidos en nuestros países, incluidos la restitución de la soberanía al pueblo de Puerto Rico y el fin de la intervención militar en Haití, que se desmantelen las bases militares del pentágono en los numerosos países que sufren su presencia, que se ponga punto final al sangriento Plan Colombia, que se democraticen las relaciones económicas, que se termine con la penalización de la migración, entre otras aspiraciones legítimas y comunes de nuestros países.

¿Cree usted que Obama retirará las tropas de Iraq y restablecerá relaciones normales con Cuba, después de tantos años de bloqueo económico?
No es un problema de credos. Si Obama escucha al pueblo estadounidense, a los pueblos de Cuba, Irak y del mundo, es lo menos que debería hacer inmediatamente. Si no lo hace será una señal de que se posiciona en contra de la voluntad popular y de la paz.

¿Será Obama el comienzo de una nueva etapa para la humanidad? ¿Nacerá con él la paz, o se avivará la guerra?
Es una pregunta para Barack Obama, el Presidente electo de Estados Unidos. Él tiene en sus manos el desafío de realizar el cambio que clama el pueblo de Estados Unidos y los pueblos del mundo respecto al papel de esa potencia en todo el planeta.

Nostradamus en una de sus “cuartetas” profetiza que “un Presidente negro, designado en una gran nación del mundo, será el comienzo del fin”. ¿Cuál es su análisis histórico?
No llegó el fin de la historia como lo escribió Fukuyama cuando cayó el muro de Berlín, la historia no termina. Ha comenzado el principio del fin de un período vergonzoso de la historia humana.

Finalmente, ¿estará el poder del mundo occidental en el ocaso de los EEUU y renacerá el poder occidental como lo vaticinó Oswald Spengler?
No es un conflicto entre occidente y oriente, es el conflicto entre las relaciones sociales basadas en la opresión y explotación y la necesidad de nuevas relaciones sociales dirigidas al bienestar de todos y todas, a la superación de la opresión y explotación, al bienestar de la comunidad.

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