ENTREVISTA
POR: Carlos Intriago Macías
‘Manabí espera más conciencia de sus asambleístas por la autonomía’

Medardo Mora Solórzano
Hoy se cumplen 113 años de la gesta revolucionaria que Eloy Alfaro y el movimiento campesino denominado los “Montoneros” iniciaron el 5 de junio de 1985. Hoy los manabitas, en especial, estamos llamados a homenajear a nuestro líder histórico y a celebrar como nunca los cambios profundos que instauró nuestro principal ejemplo de lucha. Pero sobre todo, este día nos llama a renovar el espíritu para ser los presentes actores que requiere la situación actual: El estancamiento de las autonomías en la Asamblea Constituyente. Medardo Mora, rector de la Universidad Laica “Eloy Alfaro” de Manabí, es el personaje insignia del pensamiento liberal que tendrá un diálogo con El Autonomista para ampliar la actual coyuntura en torno a la autonomía, específicamente la propuesta de Manabí.
El Congreso dejó de ser representativo para el país por el sistema de elección y la forma en que tomaba sus decisiones. ¿Está pasando lo mismo con la Asamblea Constituyente?
Aspiramos que la Asamblea esté conectada con los anhelos del país. Yo esperaría tener el proyecto completo de la nueva Constitución que debe ser un gran pacto social que incorpore las diferentes formas de pensar de todos sectores del país. Esto obliga a que la Asamblea Constituyente mantenga la mayor fidelidad y lealtad con los diversos planteamientos realizados y los traduzca en el texto constitucional. Si sucediera lo contrario se estaría defraudando al país. Y si no nos ha satisfecho el pasado, tampoco encontramos algo claro en el futuro.
¿“Último día del despotismo y primero de lo mismo”?
Esa es la frase más adecuada para graficar la realidad que ha vivido el país en sus 178 años de vida republicana. El país vive con la esperanza de una patria para todos. Pero en definitiva no es de todos, sino de quien gobierne y maneje el poder. Contra esos privilegios y concentración de poderes es que han surgido los transformadores, los verdaderos revolucionarios. En eso Manabí no se equivocó cuando planteó el régimen de autonomías que significa una desconcentración, no sólo administrativa, sino una descentralización del poder.
Medardo Mora es una reserva moral en la provincia, ¿por qué aún no existe un pronunciamiento de exigencia autonomista?
Soy un hombre con definiciones y tomo decisiones cuando debo hacerlas. Desde comienzos de 1999 se trabajó arduamente para llegar a la Consulta Popular por la Autonomía el 17 de septiembre del 2000. Y a pesar que la propuesta de Manabí tenía resistencia en el Congreso Nacional, se lograron las gestiones para que la consulta sea aprobada, propuesta manabita que fue revisada por varias instituciones del Estado. Ahora cuando se integró la Comisión del Consejo Nacional de Educación Superior (Conesup) para elaborar la propuesta de Constitución, siempre se defendió la tesis autonomista de Manabí, la que hasta ahora he mantenido con total frontalidad.

¿Qué avances autonómicos se lograron en la propuesta del Conesup?
En esta comisión se plateó la tesis de Manabí. Ahora vemos que la autonomía está proclamada como un principio fundamental ya que la autonomía es el nuevo modelo de organización política y territorial del Estado. La propuesta planteada fue que las provincias con más de un millón de habitantes y que tengan aspiraciones autonomistas se les permita ser autónomas. Con lo que tendrán la capacidad de decisión política, capacidad legislativa mediante una ley que otorgue el Congreso para diferenciar las leyes nacionales de las provinciales. Además de regular las actividades tributarias, de prestación de servicios, vialidad, seguridad interna, agropecuarias, turísticas, culturales, etc. Es decir un conjunto de competencias que se las puede definir en un texto constitucional.
Pero después de presentada la propuesta de la comisión del Conesup no ha ocurrido nada en el tema autonomía.
Es que Manabí tiene que centrar sus planteamientos. Personalmente sostengo que el planteamiento de Manabí tiene que tener un fundamento principal, es decir, la Consulta Popular del 2000. Manabí no está improvisando propuestas. Ya tiene una que fue consultada y aprobada por la provincia. Ese es el punto de partida. De allí vienen las gestiones, el insistir y respaldar la postura de los asambleístas manabitas, sobre todo los que están en la Mesa 4 de Ordenamiento Territorial y Asignación de Competencias, para que impulsen la propuesta de Manabí intacta como en la consulta.
¿Qué ha percibido del trabajo de la Asamblea, en especial de los asambleístas manabitas de la Mesa 4?
En estos últimos días he observado la prensa donde la Asamblea Provincial de Manabí se ha declarado a favor de la Autonomía y otros puntos más. También me he manifestado hacia la asambleísta Tatiana Hidrovo que esta provincia espera de sus representantes el impulso al proyecto autonómico y para eso pueden utilizar la viabilidad política sin claudicar en las tesis.
La mesa 4 de la Asamblea sólo ha producido cuatro artículos en 6 meses. Es decir que ¿se ha congelado el tema de las autonomías?
Yo creo que la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades) mantiene la forma más radical para tratar todo a través de una planificación central y eso choca contra la autonomía. Es decir se ve truncado el derecho de la provincia a planificar su provincia, a que los habitantes sean actores de su desarrollo y de la búsqueda de su bienestar. Aumenta esas tristes gestiones de recursos que las autoridades seccionales realizan al poder central. Advierto la posibilidad de un “choque” entre lo que plantea la Senplades y la propuesta de Manabí. Por lo tanto estoy convencido que la única provincia que tiene la capacidad de impulsar el proceso de las autonomías es Manabí.
Sin embargo los asambleístas de la mesa 4 han aprobado una autonomía condicionada. Esto no es fácil. Allí debe intervenir la capacidad de gestión y lucha por parte de los que están en la Asamblea.
¿Confía en el trabajo de los asambleístas manabitas?
Tengo confianza en que nuestros asambleístas no nos defraudarán. A propósito quiero expresar mi voz de aliento a los asambleístas de Manabí, sobre todo a Tatiana Hidrovo y Humberto Guillem. Pienso que los manabitas en la Asamblea tienen mucha lealtad por su tierra.
Aún con los estancamientos autonomistas, ¿usted sigue con esperanzas en la Asamblea?
Yo no puedo sentirme desencantado, cuando aún tengo la esperanza de que las cosas cambiarán. Por eso me manifiesto con énfasis: ¡Si alguna provincia puede empujar el tema de las autonomías, esa es Manabí¡. Por varias razones. La consistencia de su propuesta; la campaña de 1999-2000 para lograr la consulta popular a nivel nacional; porque fue Manabí quien inició y ubicó en el debate nacional a las autonomías, etc. Lo importante es consolidar nuestra línea de pensamiento, mantenerse leales y luchar permanentemente por este ideal.
En el plano internacional las autonomías han tomado una gran relevancia. Por ejemplo en Bolivia las provincias de Santa Cruz, Beni y Pando aprobaron estatutos autonómicos. ¿Qué perspectivas le da a este proceso en Ecuador?
No quisiera que Ecuador llegue a los extremos que ha llegado Bolivia. De alguna manera la consulta del año 2000 debería ser reconocida en la nueva Constitución. Esto evitaría una fractura a nivel nacional. Más bien hay que prevenir cualquier tipo de fricción que pueda darse por el legítimo derecho de las provincias de sentir que son parte del país y de su desarrollo. Que haya un reconocimiento de nuestra diversidad y de las capacidades es necesario para mantener la unidad.
El Gobierno actual viene atentando a las instituciones autónomas como la Corporación de Recursos Hídricos de Manabí (CRM), la Junta de Recursos Hidráulicos (JRH), etc. ¿Que hacer frente a esta avalancha contra las autonomías?
Tenemos que defender esos espacios que se han logrado con tanto esfuerzo. La CRM no nace por una concesión graciosa del poder central, sino por la lucha de los manabitas en el paro de 1962 para la creación de esta entidad. Es de mal gusto que la CRM en vez de pasar al Gobierno Autónomo Provincial, tenga que pasar al poder central.
Hoy 5 de Junio los manabitas celebramos de manera especial la Revolución Liberal Radical que llevó a cabo Eloy Alfaro. Estamos en el siglo 21 y su pensamiento sigue vigente.
Claro que sí. Alfaro es un hombre de una enorme visión futurista. Es quien advierte las tendencias que hoy día están prevaleciendo en el mundo: la social democracia en Europa y que inspira a gobiernos latinoamericanos como Lula Da Silva en Brasil, Tabaré Vásquez en Uruguay, Michelle Bachelet en Chile. Es decir ese socialismo democrático, doctrinariamente sólido, ese fue el liberalismo radical. Eloy Alfaro era un hombre enamorado, defensor a ultranza de la libertad, un hombre que creía en la equidad, en la igualdad, en la justicia, un soñador que quería un gobierno de gente honrada para con la patria. Fue un luchador sin pausas por terminar con el flagelo de la corrupción. Y estas son tesis modernas y este es Alfaro, un luchador por la unidad de la patria, una persona honesta que jamás declinó sus ideales. Lamentablemente su partido se fue deteriorando haciendo transacciones que no iban acordes con la doctrina del liberalismo radical.
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