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Agosto 15, 2008

EDITORIAL

Clasificado bajo: Editorial, Edición 244 — El Autonomista @ 12:10 am

PREFECTO Y ALCALDESA

El pueblo manabita comenta que si el Prefecto de Manabí tuviera los “cojones” de la Alcaldesa de Portoviejo, no habríamos perdido en la Asamblea de Montecristi, el mandato de Manabí, especialmente en lo referente a la Autonomía Provincial; la sede de la función legislativa y el reconocimiento de “la manga del cura”, como territorio manabita.

Es que resulta, que analizadas las movilizaciones a Montecristi que organizó la prefectura, a la luz de los acontecimientos posteriores, todo resultó un “tongo”, por cuanto ya el Prefecto estaba comprometido con el Presidente Correa, para aceptar lo que decidiera dicha Asamblea, como lo confesó ingenuamente en la recordada sesión solemne del 25 de junio, día de la provincialización, cuando confesó paladinamente, en el discurso de orden, manifestó que “nunca había pensado hacerle oposición al gobierno”.

Es decir, ya el Prefecto había convenido con el Presidente Correa que boicoteara las autonomías, “desde adentro”, es una clara traición a las aspiraciones manabitas. Esto explica, las débiles movilizaciones que hicieron a Montecristi; como simples discursos en la Plaza Cívica, pero nunca, ninguna acción firme hasta el lugar donde sesionaba la Asamblea Constituyente; o declarar un paro provincial, para exigirle que atiendan al “mandato de Manabí”.

Ese será el balance que hará la historia, sobre el rol que cumplió la Prefectura en el asunto de la Autonomía provincial. Se dirá entonces, que la entrega incondicional al régimen de turno, ha sido simplemente, para lograr recursos económicos abundantes para satisfacer el ansia desmedida de realizar obras, que dejan buenos réditos económicos, para los autores y ejecutores de dichos contratos.

Y lo más risible ocurrirá cuando el Prefecto, que aspira la reelección de sus funciones, con el respaldo del partido de gobierno (lista 35 de Alianza País), reciba la negativa de esa agrupación y lo dejen “con los churos hechos”.

Y volviendo a la Alcaldesa de Portoviejo, en demostración de esos “cojones” impidió que se cobre el peaje, en la vía Portoviejo-Manta, movilizando al pueblo y desautorizando al Prefecto, que tuvo que recular en la pretensión de favorecer a la constructora “Convialsa”.

Estas son demostraciones de dos tipos diferentes de liderazgo, cuando se quiere lograr resultados positivos, del actual gobierno, autoritario y centralista.

Es decir, si la Alcaldesa hubiera estado en la Prefectura, ya hubiéramos alcanzado la Autonomía en la nueva Constitución; que momentáneamente la perdimos, por la debilidad y blandenguería del ejecutivo provincial.

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