El Autonomista.com

Julio 15, 2008

EDITORIAL

Clasificado bajo: Editorial, Edición 242 — El Autonomista @ 9:10 am

DETENER LA DICTADURA!

Este gobierno que empezó despertando tantas esperanzas al pueblo manabita y ecuatoriano, ha terminado convirtiéndose en una grotesca dictadura, capaz de consumar todos los abusos imaginables, para imponernos un modelo centralista y abusivo, sin parangón con las etapas más negras de la historia nacional.

Además, este gobierno ha sido el que más ofensas ha realizado a la dignidad manabita; humillándola incluso en nuestras fechas cívicas, como el pasado 25 de Junio, cuando recordábamos el aniversario de provincialización.

A esto tenemos que añadir, lo más grave históricamente hablando: nos negó nuestro derecho a la AUTONOMÍA PROVINCIAL, que nos ofreció en la campaña electoral, para luego convertirse en el enemigo rabioso de la decisión manabita de conquistar su autodeterminación para iniciar el sostenido proceso de desarrollo, que precisamente el centralismo nos ha impedido conseguir.

Por eso, al pueblo manabita no le queda otro camino que oponerse a la Dictadura, votando por el NO en el referendo del próximo 26 de septiembre. Al perder el referendo, el actual mandatario tendrá que renunciar, como también lo ofreció, para iniciar una nueva etapa político-administrativa, eligiendo un nuevo Congreso y los nuevos gobernantes nacionales y seccionales.

No nos queda otro camino hermanos manabitas. Si nos negaron la Autonomía, si nos burlaron con la sede permanente de la función legislativa en Montecristi, si nos impidieron que “La Manga del Cura” sea reconocido como territorio manabita, tenemos que tomar la decisión de buscar un nuevo gobierno, para terminar con el engaño que se nos hizo al respaldar a un Presidente, que ha devenido en un dictador académico, o un “reyesuelo trasnochado”.

Que duro es admitirlo, pero las realidades que hemos vivido en los últimos meses nos inclinan a tomar esta decisión. Los víveres están por las nubes, las carreteras mejoradas son una mentira, el puente de Bahía avanza más lento que una tortuga, el pueblo no resiste la miseria, el desempleo, la falta de seguridad, los abusos contra el CRM, el atentado contra el Aeropuerto de Manta, la agresión a las Universidades, son algunos de los pecados de este régimen.

Ante esta lacerante realidad, el honor manabita nos obliga a pronunciarnos por la necesidad de acabar con la Dictadura, porque ese es el camino que nos enseñó Eloy Alfaro.

Es preferible vivir en libertad, y no bajo los abusos y arrogancias de una dictadura centralista y concentradora del poder, que tuvo la audacia de negarnos el ser autónomos.

¡Ha vuelto la hora histórica de proseguir la lucha de ALFARO!

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