El Autonomista.com

Diciembre 10, 2007

Ventana Poética

Clasificado bajo: Ventana Poética, Edición 231 — El Autonomista @ 1:36 am

ACRÓSTICO
En la partida de Jorge Luís Cobeña Mendoza

POR FRANCISCO CEDEÑO LÓPEZ

Junto al Omnipotente hacedor del universo
Orgulloso estarás en la ignota eternidad,
Radiante lucirás en ultratumba donde
Grandemente tu imagen admirable
Es añorada por los reverentes mortales.

Loado serás por tu fecundo amor al trabajo,
Ufano estarás por tu constancia y denuedo
Irradiante te distinguías como ejemplar ciudadano
Sacrosanto eres al evocar tu recuerdo.

Ciudadano de ejemplar trayectoria
Ocupabas enmarcadas en nuestras vidas
Bondad acrisolada que te distinguieron,
Entronizándote en nuestras mentes y como
Ñusta brindaste el elixir de tu amistad
Admirable, fiel y perennizada eternamente.

Mirando al horizonte está grabado
Esa faz con tu mirada ingenua, mas,
Nunca te olvidaremos, anhelo nuestro será
Dejar impregnada en nuestras almas, esa
Obsesión en mantener tu recuerdo, pronto te
Zafarás algún momento en la eternidad, para
Adentrarte en nuestros nostálgicos corazones.

_____________________________________________________________________

Espejismo

POR ERNESTO INTRIAGO

Me pierdo en la soledad
en el silencio callado
en la vida serena
en el río seco
en el techo del cielo
en el laberinto sin paredes
en el agua transparente
frente al espejo me pierdo.
Me encuentro en el tumulto
en las olas sin sosiego
en los bosques triviales
en las nubes revoltosas
en el ruido del perro
en el minuto sin tiempo
en la vida angustiosa
frente al espejo me encuentro.

Octubre 18, 2007

Clasificado bajo: Ventana Poética, Edición 228 — El Autonomista @ 11:10 am

 
Hambre de madrugada
 
Infidelidad 
 
ADIANA FRANCO
ERNESO INTRIAGO
    Te buscó tan seductora….
te atrapó en su red
la ocasión fue tentadora
te ofreció sólo placer.

Bebiste su erótico veneno
saciaste tu sed
no probaste sus besos
pero me fuiste infiel.

Visitaste otra piel
estuviste con otra mujer
de mi te olvidaste
y así me traicionaste.

Insensible ante mi amor
no despreciaste su calor
en tus brazos descansó
otra que no era yo…

Me hablaste de tu desliz
… de tu apasionada noche,
yo te supe oír
sin ningún reproche.

Escuché en silencio
esta ordinaria explicación:
se presentó la ocasión
¡qué podía hacer yo!

No sentiste amor;
…lo argumentaste,
sólo una buena noche
con ella pasaste.

Mi reacción fue pasiva
me quedé tranquila
perdoné tu traición
más pudo mi amor.

Esta audaz infidelidad!
opacó mi claridad
pero segura de mi amor
te di mi perdón.

Infidelidad…
Pocos la pueden repudiar
todos se dejan llevar
nadie la logra olvidar
siempre la van a negar;
pero tú…
te atreviste a confesar…

No estaba en mi juicio
tenía hambre
de madrugada

quise comerme la luna.

***

La luna es de queso
me dijeron un día

la luna es de queso
y los ratones se la comen

construí
trampas de estrellas
para ratones.

***

La luna fue de queso
y me hice
un emparedado
con la noche.

***

El sueño
fue un sorbo
de leche helada

disolví el emparedado
en un vaso de insomnio.

***

bebí grillos
vomité fantasmas
escupí frío
bostecé luz de luna
dormí oscuridades.

***

Nunca más
me dio hambre
de madrugada.
http//zuledateop.

 
Recuerdos de la calle “18 de Octubre"
POR: ABG. FRANCISCO CEDEÑO L.

Como TEA del imponente olimpo irradiaba,
la luz del saber en nuestra niñez
la recordada escuela Franklin Delano Roosevelt
que con su Director Prof. Oliva Miranda Z.
imponía disciplina y amor al estudio,
que son cualidades que enaltecen al hombre.

Atalaya y vigía permanente lo era
el presto y añejo cuartel de Policía,
en cuyo frente resalta con aire
de Filantropía el Centro Cultural Claridad
y vecina está el Chalet de Dn. Antonio Cevallos,
Ex-Alcalde de la Villa de San Gregorio.

En la esquina con la Sucre como Titán Estaba,
el Orador de combate e insigne periodista
Dr. Luis Dueñas Vera con su pluma de Combate;
diagonal está la Cruz Roja y el C.R.M.
y la añeja casona de la Casa de la Cultura
con la respetable y tradicional familia Granizo.

En la esquina con la Córdova, habitaban
las niñas Santana, la familia Cantos,
Don. Igsaliano Molina y la Escuela Rep. de Chile;
luego vemos al Dr. José Zambrano, estando frente
la vivienda de Don Luis Virgilio Delgado,
cuya familia descendía del héroe Gral. Alfaro.

En ese sector entrañable está la fuente
de mis orígenes, de mi inquieta niñez,
y añorada rebelde adolescencia;
vivíamos en la casa de la familia Ramos Ampuero
donde recurrió parte de mis años juveniles,
junto a las Hnas. Natalia y América Dueñas.

En la etapa inicial de mi existencia,
de juegos infantiles, fueron de mi época
junto a mi gemelo Roosevelt, Patricio Zambrano,
César Cedeño, los Hnos. Ignacio y Humberto Garzón;
también los Hnos. Jorge y Fernando Zedeño,
que eran campeones del trompo y las bolichas.

En la recordada esquina de la 10 de Agosto,
están las familias: Plúa, también la Santana
y el tradicional maestro Antonio Franco;
recorriendo estaba Don Lucho Miranda,
que con sus espartanos gladiadores hijos,
hacían de la calle una arena de combate.

Prosiguiendo, estaba el respetable notario
Don Nelson Loor Velásquez y Don Carlos Gines;
al llegar a la Pedro Gual vivían las familias,
del Ing. Pacato Pico, Hidalgo Ayala,
más allá la Zambrano, Carrera y Saltos
llegando a su ocaso la calle en las cinco esquinas.

Octubre 8, 2007

Clasificado bajo: Ventana Poética, Edición 227 — El Autonomista @ 8:00 am

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Tú fuiste mi
amante y yo…

  Por un cambio
verdadero
 
ERNESTO INTRIAGO  
JORGE CEVALLOS

Tú fuiste mi amante y yo
tu collar de doradas perlas
tu pulsera diamante y no
no quisiste más tenerlas.

Tú eras mi desahogo y yo
la tierra que tranquilizabas
tu amante también fui yo
y algo más que imaginabas.

Tú eras mi paisaje y yo
de corales tu diadema
tu lazo de seda y Oh!
me tiraste a las arenas.

Tú fuiste mi océano y yo
arco iris en tu horizonte
y fui un velero que pasó
navegando por el monte.

Tú fuiste mi casa y yo
la venta siempre abierta
la persiana que desmayó
cuando cerraste la puerta.

Tú eras mi selva y yo
tus árboles y largo río
fui el pájaro que voló
con tu amor junto al mío.

  Señora constitución…
te crearon bien hermosa
y con todos los poderes,
pero todo fue ilusión.

Tu presencia luminosa
incitó a los malvados
que violaron tu existencia
sin tener compasión.

Tu poder agudizó
Por, los malos mandatarios
Imponiendo nuevas leyes
que a los pueblos violentó

Ahora estás aventajada
pensativa y silenciosa,
ya no tienes hermosura
ni tu espléndido fervor.

Con un cambio verdadero
que reintegre la justicia,
volvería la clemencia
y el honor del Ecuador.

No te sientas afligida
ya jamás te violarán…
porque el nuevo presidente
pondrá fin a la maldad.

Septiembre 17, 2007

Clasificado bajo: Ventana Poética, Edición 226 — El Autonomista @ 6:09 am

     

La sombra de tu amor POR GRACIPI

¡Así es mi amor!
como las aves
volando libre
es el espacio,
como el viento
y la brisa,
así es mi amor.

Que libre
el corazón suspira

  y ama,
con acento romántico
en mis labios
y con música
en mi risa.

¡Así es mi amor!
cual cristal
que al caer

  e quiebra
cual frutas maduras
se deshacen,
soy como el néctar
de las flores
que sustentan panales,
o quizá soy también
cual savia
que da vida a las plantas.
  ¡Así es mi amor!
que alimenta
el alma
de quien tenga
amor bueno,
esté saturado
de sensibilidad
y ternura,
en esta hora cero
del recuerdo.

IDOLATRÍA
POR: BOSCO INTRIAGO ÁLVAREZ

Estudiante del Colegio “Alejo Lascano” Jipijapa - Manabí

Anoche mientras mi mente
se trasladó al mundo de la fantasía
tu recuerdo se presentó fugaz como el viento
y al ver con tristeza cómo desaparecía
empecé diciendo:
¿Qué podría decir de tu persona?
si en una palabra eres perfecta.
Cuando con tu mirada te acercas
y con tu sonrisa me alientas
si te comparara con el mar
le ganarías en belleza
pues nadie le puede ganar
a los ojos de mi princesa.
Tu cabello como el caudal de un río
tus manos suaves como la seda
y tus ojos como gotas de rocío hacen que por ti me muera
¿Hasta cuando cargaré con esta pena?
¿Hasta cuando? radiante mujer…
¿no sabes que eres mi condena
y daría todo por tener tu interés
Eres como la Flor tan suave y olorosa
que a mi mano temblorosa hace padecer
tus espinas me hieren
mi corazón solloza
y al sentir tu desprecio
siento fallecer
luego de ese recuerdo
me vino la melancolía
al saber que no tengo
ni de noche ni de día
ni en mi soledad
ni en mi algarabía
y a pesar de todo eso
eres, mi mayor idolatría,
quieres saber algo…
que aunque no seas mía
te conozco más que a mi propia vida
conozco tus defectos y también tus atributos
tus palabras, tu silencio y tus pasos en minutos
tus miedos, tus alegrías, tus deseos infinitos
y amarte locamente es mi máximo delito
cada paso, cada movimiento es como una daga en mi corazón
eres la razón de mis sentimientos y para mi vida su salvación
¿Hasta cuándo, es mi pregunta?
y no me cansaré;
pero esto en secreto si te lo diré
el que deja lo que quiere y no lo logra tener
su vida entera ha de perecer
pensando en tinieblas lo que nunca fue
o con gran tristeza lo que pudo ser
por eso es mi lucha intensa
y aunque te parezca monótona
mi forma de amar
no puede ser de otra manera
te querré siempre igual y eso nadie lo cambiará.
El amor para mi no es sólo palabras que se las lleva el viento
sino vivir cuerpo a cuerpo
y quererse hasta con el pensamiento
amor es por lo que me mantengo vivo
amor es por lo que por ti siento
amor por el que ando cautivo
amor aun no lo encuentro
no tengo por ti una obsesión
es algo que ya la superó
y cuando el tiempo pase
y te enteres por bocas extrañas el amor que un día por ti sentí
te seguiré amando con la misma intensidad
de eso, ten completa seguridad
porque te conozco tan bien mujer lejana
que aunque digas que no me quieres, yo sé que me amas.

Septiembre 1, 2007

Ventana Poética

Clasificado bajo: Ventana Poética, Edición 225 — El Autonomista @ 9:40 am

   

Efectosde la Luna III

ERNESTO INTRIAGO

Discutes por nada
mi guerra ya ganada
soy fuego quemando
y tú, azúcar salada.

No importas sincera
no importa cualquiera
me importa la muerte
la única que me espera.

Tenemos peleas
rompiendo mareas,
por armar un desastre
te pasan las ideas.

¡Ay quien entiende
a la hembra que enciende
con su cuerpo de luz
que mentiras prende!

(Hay quien quiera
poseerte primera
redonda o cuadrada
fiel o traicionera).

En la luna la fe
en mi mano un café
en otras la dicha
y en ti ¡ya no sé!

aunque esperanzas guardo
tú leona y yo guepardo
riñendo por las sobras
en tu frío ardo.

Lo que pica no muerde,
la esperanza no es verde
esperemos la noche y
el que se pique, pierde.

La sombra
de tu amor

POR GRACIPI

Aunque el mundo
pregone la distancia
de esas ambiciones
y recuerdos,
¡tú estarás junto a mí!
la sombra de tu amor
vela mis sueños,
al despertar del letargo
tan profundo,
del trajinar incierto
de la vida,
sólo queda el espejismo
del inútil pregonar
de un te quiero.Aunque el calendario
bromeador esté marcando
el tiempo que dista
del vacío enorme
que deja tu calma,
manteniendo mi alma
en esclavitud.

Tú serás mi guía
la luz de mis pasos
que en mis tristes horas
tu sombra veré.

Para nadie que si sabe quien soy

 

PARA AURELIO VACA
(nuestro padre)

POR DOUGLAS VACA VERA

Llegó del altiplano,
montaña trashumante
que nos enseñó las primeras letras.

Vino a conquistar la costa
y elegir a su reina y compañera,
que fue la madre Juana,
ánfora de donde nacimos
ocho fuertes retoños.

Era recio para el trabajo y el afecto,
amigo como el pan; dulce como el maíz,
fecundo como el tiempo y la cosecha.
a mi me trajo una guitarra y unos versos,
para endulzar la vida y los recuerdos.

Él es el pie derecho y el ejemplo,
que nos permite aún seguir marchando,
y nos dejó un hermano, muy hermano,
que está distante, aunque presente siempre.

Es el hermano Miller, el ausente
que se marchó a buscar nuevos caminos.
Él es ahora el pie derecho,
los bronquios que no dejan que me ahogue.
la mano con que hoy
me estrecho la otra mano
la mano de mi padre, es la de Miller.

Amor de vecinos

Mi vecina y yo llegamos juntos a nuestras casas. Yo toqué mi puerta, ella tocó la suya, nadie abrió la mía, nadie contestó la suya, desde chicos nos gustábamos tanto, de grandes nos amamos en silencio. Nos miramos fijamente, luego cada quién se fue por su lado.

 

Agosto 18, 2007

COMENTARIO

Clasificado bajo: Ventana Poética, Edición 224 — El Autonomista @ 6:01 am

Híbrido literario
Despréndeme del desamor

POR Alexis Cuzme
http://ciudadhecatombe.blogspot.com

Eso de recordar amores frustrados y hacer de todo ello literatura, resulta en una novela el elemento clave para que la historia se vuelva interesante, más cuando el autor logra combinar el humor con todo el desamor posible de invocar, le comento a Noemí, mientras me ve atentamente como queriéndome decir: ¿en qué andas flaco de miércoles?

Es Libro de mal amor -le digo, enseñándoselo-, de Fernando Iwasaki, un peruano de origen japonés y radicado en España (solo para que sepa lo tricontinental que es el tipo) que en esta obra expone parte de su vida y toda la genialidad y recurrencia como escritor para narrarla como protagonista, con su toque autobiográfico que la vuelve una obra intimista y entretenida, casi necesaria para lectores como yo.

Tranquila, aguantando nomás, me deja pasar esa mientras continúo: resulta que Bryce Echenique no era el único escritor peruano que del humor ha compuesto su literatura, y mira tú que este librito con portada cursi me ha hecho carcajear tanto o más que alguna obra de Alfredo. Y es que desde el título antónimo al famoso Libro de buen amor de Juan Ruiz, conocido como el Arcipreste de Hita, el autor no para en desfigurarse y exagerarse ante el lector que encuentra en él a un desdichado y masoquista (optimista dirá el mentiroso del narrador) buscador de amor, de todo eso que se le ha negado. Incluso, orgulloso de la situación de su personaje, el autor escribe: “…a falta de éxito amoroso bueno es el fracaso humoroso, pues el mal amor es garantía de buen humor”, un bacano el tipo.

Novela de intensidad, donde la estructura juega un papel sobresaliente, ya que sus capítulos a la vez de ser parte de un todo (unidos debidamente por el narrador protagonista), funcionan como si fuesen composiciones independientes, tanto así que no habría problema en leer cada parte por separado. Iwasaki ofrece una obra de excelente refinamiento humorístico que no decae, porque cada personaje femenino (de los diez que aparecen) brinda un nuevo y cada vez renovado desencanto al personaje y mayor encanto a la novela y sus extremas recurrencias, así es asombroso como el protagonista es capaz de transformarse en judío, deportista, patinador, vegetariano, entre otras suplantaciones que, ante la necesidad femenina, debe someterse para intentar obtener el amor no correspondido.

Una verdadera obra justo a la medida de lectores como yo, le repito a Noemí, y todo porque ahí se encuentran referencias cinéfilas, musicales, literarias, que logran identificar a uno con el personaje (solo por momentos, tampoco hay que declarase un adicto al fracaso) hasta encontrar analogías en sus historias con aquellas ocultas que mantenemos, donde el desamor ha sido parte de nuestro curriculum vitae.

Y qué historias de amor frustrado aún no me has contado, ah. Me interroga ella, después de tanta verborrea soltada. Ninguna importante, le digo, mientras abro el libro y leo: “Si me hubieran besado más a menudo quizá no me habría enamorado tanto”. Y (continúo con la cháchara) puesto que para el personaje su vida amorosa o más bien su vida no amorosa es etérea, inocente, casi angelical (si es que creyese en ese cuento) sus múltiples dramas se tornan sobrecogedores para él, como eterno enamorado, y entretenidas para el lector que espera cada nueva ocurrencia para un fin complaciente, no para el personaje que está condenado, si no para quien lee.

Noemí ha comenzado a vestirse (¿he dicho que estaba desnuda, recién bañada y secándose frente a mí?), su interior colorido comprado en Río Store le ha quedado perfecto. Cierro el libro, me acerco a besarla (después de tanto desamor lo que más se quiere es lo contrario) recordando del personaje: “La gente no cree en el amor hasta que no lo ve en cuerpo presente”. Y mientras acomoda su sostén morado de randas sobre sus senos, la huelo, recorro su cuello, acudo al amor siempre correspondido.

Agosto 10, 2007

Clasificado bajo: Ventana Poética, Edición 223 — El Autonomista @ 6:02 am

Efectos del luna I

POR ERNESTO INTRIAGO
La luna está loca
seca mi boca
besa la angustia
que la soledad provoca.

Se quitan las ganas
de vidas paganas
andando sin suerte
inciertos mañanas.

Octavo creciente
el corazón ya no siente
Sexto menguante
las espero impaciente.

En agosto el olvido
en marzo es prohibido
llamarlas más virgen
después que han sufrido.

Muerto en noviembre
vivo en septiembre
no hay más imposible
¡solsticio en diciembre!

Eclipses de estrellas
¡la muerte sin ellas!
veo lunas fugaces
vaciando botellas.

De pronto esté loco
contando de apoco
infieles mujeres
¡sin agua no hay coco!

El agua es tan poca
cuando la sed provoca
después que se han ido
mi mano es más loca.

A LA MUERTE
POR KARLA INTRIAGO ZAMBRANO

Y sé que vendrás
aun cuando nadie te llame
pero respóndeme una interrogante
¿Por qué cuando te he invocado
te escondes en no sé qué parte?

Y vienes como el invierno
no tocas la puerta, cual intrusa;
no sé si vives en el limbo o en el infierno
si tienes mil tentáculos como la medusa.

Y llegas, te alojas, te burlas
osando tu pérfida arrogancia
¿o es que crees que por tu fragancia
a lirios, claveles y rosas
tienes los derechos reservados?

Eres tan segura, como tus pasos
y te diviertes derrochando abrazos
a quien infeliz ni siquiera te espera,
dime si habitas en los ojos de alguna quimera.

Dime si danzas con Poseidón,
dime si bebes las lágrimas de los que lloran
dime si te aburres al caer el sol.
Cuéntame muerte ¿qué esconde tu vida?
Permíteme saber porqué eres tan temida.

Dime a quién le regalas un beso.
Dime si llegas con risa o con llanto.
¿Será que si alguien te desea tanto
lo ignoras y lo dejas ileso?

Mientras, el que ni sabe que existes
el que no te conoce, el que no te tiene miedo
iracunda le preparas tu mejor coartada
y cual ladrón audaz, lo visitas en la madrugada.

Sé que algún día podré verte frente a frente
y no me hablarás, sólo me mirarás con rostro enjuto
mientras los míos se vestirán de luto…
podré agradecerle a la vida, lo que tu eres: La Muerte.

Sí mi amor

POR GRACIPI

¡Sí mi amor!
en esta noche maravillosa
quiero tener
para mí,
el licor entre mis labios,
quiero mojarlos
con vino
embriagarme con tus besos
que estimule mi sonrisa,
que refleje
en la mirada
que me siento realizada
Transformada
y transportada
al éxtasis
de los sueños.

Quiero cambiar
el aliento
que sea añejo como el vino,
que me alimente
las ganas
que me inste
al sentimiento,
de verme
en este momento
en un revuelto de amor,
llegar a lo más sublime
perderme entre
tus brazos
olvidando el temor.
En derroche de caricias
del sentir aún más sublime
llegar a la intimidad,
viviendo como si Dios
Nos donara el paraíso
de paz, anhelo y amor.

Hoy quiero
olvidarlo todo,
creer que soy para ti
un tesoro escondido,
un personaje valioso,
creerme indispensable
sentirme como una diosa,
como esposa o como
“amante” irremplazable.

Julio 28, 2007

Ventana Poética

Clasificado bajo: Ventana Poética, Edición 222 — El Autonomista @ 7:30 am

Misericordia


ERNESTO INTRIAGO
http://zuledateop.blogspot.com

La natural venganza del hombre no deja
estar tranquila a la paz ajena,
sin decoro alguno enajena
a aquel que su amor a Cristo asemeja.

Aquella burla que una frágil mente perpleja
ve sin razón, pavura, temor ni pena,
hace rabiosa temblar la paz serena
que de perderse está entre ojo y ceja.

Suplicar piedad a la humanidad no es preciso
ni a los cielos gritar a Dios ‘culpable’,
si de infantes ya no se es siquiera amable
y los más impíos flagelos se es sumiso.

Sin piernas ni brazos, y su llanto,
y en sus cuerpos; sangre derramada,
inútil queda su libertad mutilada
viendo al mundo como un espanto.

Tienen que pagar los inocentes,
tiene que sufrir el enfermo
sabiendo que no se es eterno
la muerte es un buitre conciente.

_______________________________________

Asesino
POR: ADIANA FRANCO MUENTES

¡No sé quien eres!
¡ni tu nombre lo sé!,
sólo vas a llegar
un día así nomás
como un ángel
caído del cielo
a darme cura.

Llegarás con palabras
dulces susurrando en
mi oído,
alegre y extrovertido
un hombre admirable,
muy educado.

Tu piel ¡blanca!,
y ondas en tu cabellera,
tus ojos solo iluminarán
mi camino,
tu sonrisa fresca,
tus labios finos
y deseados,

Sin saber quien eres,
ni cuándo vendrás,
paciente esperare
para caer en tu regazo.

_______________________________________

Aniquílame
POR ADRIANA FRANCO M.

Asesino, utilizaste un disfraz,
ocultaste tu verdadera identidad,
no te importó mis sentimientos
en ti pensaste todo el tiempo.

Destruiste mi alma
con una misteriosa arma
mi corazón estaba muerto
sólo había quedado mi cuerpo.

¿Pero, qué arma usaste,
para asesinarme?
eres un experto para matar?
o simplemente un criminal profesional?.

Hombre perverso, tu arma fue,
un clamor letal,
que acabó con mi existencia
de manera fugaz.

Tu súbita opresión
en un asesino te convirtió,
mi esperanza negra se tornó
dejaste a este amor sin color.

Causaste incurables heridas,
indefensa me volví,
sin embargo murió tranquila
la benévola mujer que vivía en mi.

Tu crueldad me hizo fuerte
amado hombre ruin,
más allá de la muerte
a este amor le puse fin.

Homicida de amor
no te guardo rencor
ya este ciclo concluyó,
y paradójicamente al morir
nuevamente empecé a vivir.

Con el tiempo de este amor
sólo huesos quedarán,
poco a poco en polvo se transformará
y mañana totalmente se disipará.

Asesino nadie te delatará!
este suceso desapercibido pasará,
en otro mundo yo estaré
y tu vida podrás rehacer.

Detente en el intento de confesar
tu culpa a los demás,
¡no temas, Dios al más vil absuelve!
con el arrepentimiento la paz te devuelve.

Julio 19, 2007

Poesía

Clasificado bajo: Ventana Poética, Edición 221 — El Autonomista @ 11:27 am

Esperanza


ERNESTO INTRIAGO
http://zuledateop.blogspot.com

I
Ya no sé
si mañana respirar pueda…
he oído de una salida
y no logra convencerme,
dicen que es verde,
matices de verde esperanza.

Quiero entrar en razón,
explíquenme de la esperanza,
deseo que me hablen
¡no! ¡no!…
¡grítenme!, ¡grítenme!
díganme que la esperanza es roja,
¡no!
mejor que es blanca…
¡azul!
pero no verde,
verde es lo que necesito
para no morirme de hambre,
para no tiritar de frío.

Verde es lo que me dan
luego de sudar por un futuro incierto.

¡Díganme que la esperanza es gris!
¡díganme que la esperanza es negra!

Verde eran los bosques
y su esperanza… ¿dónde queda?

¡Díganme que la esperanza es hiel
y no del color de la hiedra!

Creo que la he perdido
aunque nunca la tuve.

¡Díganme que la esperanza es móvil
mas no, como una piedra!

II
Háganme creer que no existe,
que es del color del viento,
¡díganme que la esperanza es fe!
aunque, ya no viva de ella…

Verde son mis ojos
y algún día quedaré ciego,
¿qué esperanzas tiene un anciano ciego
…un viejo verde?

¿será la esperanza luz
cuando más cerca está la niebla?

¡Díganme que la esperanza es sombras!
¡otra vez que la esperanza es negra!

El tallo de la rosa es verde,
espinas hay por doquiera

¿no es la rosa sin desprender más bella,
ya marchita qué sentido tiene ella?

¡Díganme que la esperanza es muerte!
y no recuerdo vivo, de una rosa seca.

III
¡Mátenme!
ya no entiendo,
dicen verde esperanza
cuando esperanzas ya no tengo
ahora que los montes son desiertos.
ahora que seguro iré al infierno.

¡Díganme que la esperanza es angustia!

Ya no mientan, no la pinten,
¡grítenme!, ¡grítenme!

y entenderé
que la esperanza
es simplemente

Tiempo.

_______________________________________

¿Quién eres?
POR: CORAL

¡No sé quien eres!
¡ni tu nombre lo sé!,
sólo vas a llegar
un día así nomás
como un ángel
caído del cielo
a darme cura.

Llegarás con palabras
dulces susurrando en
mi oído,
alegre y extrovertido
un hombre admirable,
muy educado.

Tu piel ¡blanca!,
y ondas en tu cabellera,
tus ojos solo iluminarán
mi camino,
tu sonrisa fresca,
tus labios finos
y deseados,

Sin saber quien eres,
ni cuándo vendrás,
paciente esperare
para caer en tu regazo.

_______________________________________

Aniquílame
POR ADRIANA FRANCO M.

Mis lágrimas
No son suficiente
para mostrar
este profundo dolor,
poco a poco tú me lastimas
y me acortas la vida.

¡Pero, no seas cruel!
ni me hieras tanto,
no me cambies de nombre
y deja de ser aquel hombre
que hoy da amor
y mañana desamor.

No seas conmigo indiferente,
no me mates lentamente;
aniquílame de una vez
¡hazlo!, rápidamente.

Aniquílame,
y déjame sin vida
apresúrate; no te preocupes
por mis heridas,
acaba con todo mi ser
suprime este amor.

Aniquílame sin contemplación
y deja la ambigüedad,
no te preocupes por el final
talvez así encuentres paz.

Aniquílame
sólo con una frase:
dime que aunque
el tiempo pase
jamás me amarás,
que lo nuestro
no puede continuar
renunciaré a ti,
no insistiré y me alejaré.

Si me aniquilas,
podrás abjurarte,
advertirás que los dos
somos culpables.
en tu vida abreviarás
este suceso
y te olvidarás de todo esto.

No me aniquiles pausadamente,
no me arrebates las
fuerzas más
las fuerzas para
a otro ser amar,;
sólo aniquílame ya!
devasta este amor
de manera atroz
que con él, moriré yo!..

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