El Autonomista.com

Julio 24, 2009

HISTORIA

Clasificado bajo: Historia, Edicion 259 — El Autonomista @ 11:55 am

 

 

 

Los grillos de Vargas Torres

Gastón De Janòn Giler
 

Nadie ignora la tragedia desarrollada en Cuenca el 20 de marzo de 1887.
Un alto jefe del Ejército ecuatoriano, valiente, ilustrado, pundonoroso; pleno de vida, de entusiasmo, de aspiraciones y de juventud (sólo contaba entonces 31 años de edad fue inmolado por la pasión política y por venganzas de orden personal, con escándalo de la ciudadanía y con palmaria violación de las garantías y los derechos consagrados en la carta fundamental del Estado.

Luis Vargas Torres, vástago de una familia atávicamente honorable y patriota, inicio su carrera militar en la campaña contra la dictadura del General Ignacio de Veintimilla, contribuyendo con sus personas y bienes, hasta obtener el triunfo definitivo de la causa democrática, en la gloriosa jornada del 9 de julio de 1883. Pudo haber surgido entonces la República próspera y floreciente, sobre bases firmes e inconmovible contando con la buena voluntad de todos los Ecuatorianos que habían concurrido conjuntamente al derrocamiento de la ominosa Dictadura, inspirados en el único ideal de la salvación de la Patria. Egoísmos de partido, intereses de círculo ambicioso personales, primaron sobre las exigencias del patriotismo que es abnegación y es sacrificio, y renació, como era natural, la discordia intestina.

Las huestes acaudilladas por el General don Eloy Alfaro se aprestaron a la nueva lucha. Vargas Torres, que contaba ya con el prestigio de su valor y su talento, plenamente comprobados en la anterior contienda, se apresuró a secundar los proyectos de su jefe: la invasión de las provincias de Esmeraldas y Manabí, que tuvo por desenlace el histórico combate de Jaramijò, y el posterior avance a las provincias del Sur.

El Coronel don Luis Vargas Torres, Director y Jefe de Operaciones de esta última expedición bélica, cayó prisionero junto con su estado mayor en el combate librado en la ciudad de Loja el 7 de diciembre de 1886. Testigos presenciales afirman que tan pronto como el coronel don Antonio Vega Muñoz, Comandante en Jefe del Ejercito Constitucional, se informó de este hecho, acudió en busca de este amigo y antiguo camarada en la campaña restauradora de 1883, y quien tan luego como se aproximó le dirigió este saludo: “¡Coronel Vega! Tiene usted aquí una víctima “. El arrogante jefe del Ejército vencedor en contestación le abrió los brazos, lo estrechó entre ellos y le dijo emocionado: “Coronel Vargas Torres, mientras penda esta espada de mi mano y conserve el comando de estas fuerzas, su vida y su persona están plenamente aseguradas”. (Hermoso episodio, digno de pasar a la historia como ejemplo de caballerosidad).

Trasladados los prisioneros a la ciudad de Cuenca, se ordenó el inmediato juzgamiento en consejo de guerra. Instalado este para juzgar a los prisioneros, el 4 de enero de 1887, no se hizo esperar el fallo prevaricador y clamoroso. Vocales designados expresamente para secundar la voluntad del Gobierno, cumplieron la consigna sin pudor y sin vergüenza. El Coronel Vargas Torres y cuatro de sus compañeros de armas fueron condenados a muerte.

“No los condeno a muerte “, dijo el íntegro jefe al razonar su voto, “porque el Articulo 14 de la constitución vigente no lo establece sino para parricidio y para asesinato. La misma disposición prohíbe que se aplique dicha pena por crímenes políticos “. Parece que el Coronel Vega Muñoz, al darse cuenta de la forma apasionada, incorrecta e ilegal con que se trataba de proceder, elevó sin tardanza al Supremo Gobierno su renuncia como Comandante General del Distrito de Azuay, y se ausentó a su hacienda situada en el cantón Gualaquisa, hacia la entrada del entonces íntegro e intangible Oriente ecuatoriano.

Los demás condenados imploraron gracias y obtuvieron la conmutación de la pena. Vargas Torres, hombre digno y soldado de honor, asumió las consecuencias de su situación, resuelto y valeroso. La eliminación de Vargas Torres fue cuestión resuelta e irrevocable. El 19 de marzo se presentó la comitiva que iba a notificarle la orden de fusilamiento para el día siguiente por la mañana. Vargas recibió la noticia sereno e imperturbable. En las primeras horas de la noche, a la luz fluctuante de un candil y sobre la endeble mesa de la prisión, escribió la última carta a su madre.

 
Carta del Coronel a doña Delfina

Señora
Delfina Torres viuda de Concha

Comprendo muy bien, madre mía, que este, mi último adiós, te hará sufrir mucho, muchísimo. Pero, cómo irme a la eternidad sin despedirme de los seres más queridos que tengo en este mundo; de ti, madre querida, de María de Esther, de Teresa y Delfina.

¡Ah!, mucho sufrirás con mi partida. Yo también sufro al dejarte. Pero allá libre de la ferocidad de los hombres y en unión de nuestro querido Clemente, te esperaré para darte el abrazo de que me privan aquí en la tierra los hombres inhumanos, separándome de ti.

Después de pocas horas dejaré de existir, derramando mi sangre en un patíbulo. Muy bien sabes que ningún crimen he cometido y que solo por ser honrado ciudadano amante del progreso de mi patria, voy a recibir esta muerte. Pero ¡ah, sí, soy un criminal! ¡Mucho has llorado, mucho has sufrido!

Aquellos insensatos que me matan, por satisfacer una ruin venganza, creen contener el vuelo de la revolución con este crimen y no saben esos infelices que lo que hacen es darle más aire y más espacio.

Quiera Dios, madre mía, que sea yo la última víctima que presencien los pueblos.

Algunos días hace que no veo a Jorge, pero creo que está en esta ciudad.

No puedo verlo, pues estoy absolutamente incomunicado, y ojalá que no lo vea para que mi corazón no flaquee y no asomen lágrimas a mis ojos, pues si asoman creerían mis enemigos que la cobardía dominaba mi corazón. Con él les dejo algunos recuerdos.

No puedo más, las lágrimas brotan a mis ojos sin cesar y mi corazón desfallece. Adios, madre querida. Adiós, no desesperes. Tus hijos necesitan de tu apoyo, y tus sufrimientos te abren el camino de la resignación.

Adiós…adiós.

Luis.

Cuenca, en mi prisión, marzo 19 de 1887.

Junio 30, 2009

PERFIL

Clasificado bajo: Historia, Edicion 258 — El Autonomista @ 1:06 pm

GILMA DE PARRALES A.
“Un apostolado a la educación”

POR José Arteaga Parrales
 

La Sra. Gilma Antonia Palma Vélez de Parrales Alcivar es una respetable matrona, señora y maestra, conocida socialmente como Sra. Gilma de Parrales.

La Sra. Gilma de Parrales nació en Picoazá, hace 87 años, el 5 de junio de 1922. A los 17 años se inicia como profesora fiscal laborando en la Tablada de San Plácido y luego en Picoazá, su tierra natal. Allí conoció y se casó en 1942, de 20 años, con el Prof. Sandalio Parrales Alcivar, con quien compartió 52 años de feliz unión conyugal. Luego vino a laborar a Portoviejo en las escuelas 12 de Marzo, Tiburcio Macías, Vicente Rocafuerte, Jardín de Infantes Corina del Parral de Velasco Ibarra, y nocturna Pilar Vinces de Jarre, de la cual fue su directora -fundadora donde se jubiló en 1976 a los 37 años de servicio. En todas las escuelas y jardín donde laboró, la Sra. Gilma de Parrales dejó impreso su huella de maestra progresista, impulsora del desarrollo, del progreso de la comunidad y de los sectores donde se asentaba la escuela en la que laboraba.

Con su cónyuge Prof. Sandalio Parrales Alcívar fundaron la escuela particular "Los Reales Tamarindos" el 2 de mayo de 1963, ubicando a dicho plantel educativo en uno de los mejores del país. Hoy centenares de profesionales con orgullo dicen: "yo fui alumno de Dn. Sandalio, Yo fui alumno de la Sra. Gilma, yo me eduqué en la Escuela "Reales Tamarindos"

En 1987 siendo yo Supervisor Provincial de Educación Primaria Nocturna de Manabí los cónyuges Prof. Sandalio Parrales y Gilma de Parrales pidieron mi ayuda para la fundación en Picoazá de una escuela nocturna a lo que les di mi apoyo y respaldo. Así nació la Escuela Nocturna "Guillermo Soto Zatizabal", como gratuita y como extensión de la escuela "Reales Tamarindos" en la que la Sra. Gilma de Parrales laboró gratuitamente y aún después que fui logrando que la Dirección Provincial de Educación le vaya asignando a la escuela Nocturna Guillermo Zota Zatizabal, profesores fiscales, continuó la Sra. Gilma de Parrales prestando su contingente, logrando por sus gestiones y las de su cónyuge adquirir un extenso solar donado por la municipalidad, en el período del Alcalde Dr. Jacinto Kon Loor, donde se construyeron dos aulas, gracias a la ayuda del Gobernador de Manabí Ing. Simón Bustamante a cuya inauguración concurrió acompañado del Sr. Presidente Constitucional de la República Ing. León Febres Cordero, quienes ofrecieron y cumplieron con la construcción del cerramiento. En la Prefectura del Ing. Richard Guillem Zambrano se construyeron dos aulas, en la Prefectura del Ab. Luís Andrade Quiñónez se construyeron del Plan Caña, dos aulas que pronto se destruyeron. En la Prefectura del Ing. Mariano Zambrano Segovia se han construido cuatro aulas con baterías sanitarias, además se adquirieron mobiliario y materiales didácticos, con la ayuda del gobierno y por gestiones del Diputado Simón Bustamante.

La Sra. Gilma de Parrales no fue madre en la carne de un hijo, pero lo fue en el sentimiento, en el espíritu de todos los que educó. Además tomó bajo su responsabilidad a sobrinos y parientes a quienes con su cónyuge les dio crianza y educación.

Sintiéndose feliz de su labor de educadora, al fallecer su esposo Dn. Sandalio Parrales, la vimos por algunos años como capitana del barco educativo escuela "Los Reales Tamarindos" que hoy está bajo la responsabilidad de sus sobrinas Alicia y Vanesa.

Al cumplir la Sra. Gilma de Parrales 87 años de edad quisiéramos verla que cumpla 87 años más de vida, porque 87 generaciones futuras necesitan de sus consejos y conducción.

ACRÓSTICO
 

Gilma de Parrales. Maestra
Isigne. Conductora abnegada; por
Leal a la educación sois aclamada
Maestra insigne y ejemplar. En tu frente y en tu talle
Aureolas corona y franja de ¡Maestra Soberana!

De tu suelo nativo, Picoazá, del Magisterio y de la sociedad
Eres orgullo. Paseas tu donaire, tu temple de Señora

Permanentemente altiva,
A Picoazá, a todo Manabí y al Ecuador habéis servido
Reencarnando a insignes mujeres.
Radiantemente ostentas del sol
¡Aurea luz de inteligencia!
Les has dado a campesinos y obreros, prelados y magistrados
Educación y sapiencia, por eso:
¡Siempre te cantaremos Himnos de Paz con gran conciencia.

Marzo 28, 2009

HISTORIA

Clasificado bajo: Historia, Edición 254 — El Autonomista @ 12:17 am

El “indio” Alfaro

LLEGA A QUITO

POR: Ugo Stornaiolo
Doctor, Catedrático Universitario, consultor y coordinador Maestría Comunicación Organizacional Facultad de Comunicación Social Universidad Central del Ecuador

Quito, en 1895, tenía casi 90 mil habitantes. Una típica ciudad de la colonia, por sus casas de adobe, con portones y balcones salientes; con calles estrechas y torcidas; con sus iglesias y palacios dominantes. Sin agua potable, peor canalización. Los sirvientes acudían a las fuentes de Santo Domingo y San Francisco para abastecerse.

Era un lujo de ricos bañarse en tinas, llenadas con agua y perfumes de esencias llegados desde Europa. Para abastecerse servían las lluvias de la mañana o la tarde. No había cloacas. La iluminación era con velas de sebo en las casas y en los faroles del alumbrado público.

El 4 de septiembre de 1895 Alfaro entró finalmente a la ciudad, tras tres meses de acercamientos y negociaciones, en los que medió la sabiduría del arzobispo Federico González Suárez (imagen derecha). Hubo curas, en todo el Ecuador, que se oponían a que el “indio” llegue a la capital. Uno de ellos, el obispo de Portoviejo, Pedro Schumacher.

El mérito de Alfaro fue comenzar la obra de modernización de la ciudad, mejorando el abastecimiento de agua, la instalación de cloacas y el alumbrado eléctrico; con la construcción de tanques de agua y medidas de higiene pública y privada. Se abrió el primer mercado y se instaló el primer tranvía (desde la Recoleta hasta la avenida Colón). Se proyectó un primer plano de urbanización.

Después del 5 de junio, la Guerra Civil
Los días que siguieron fueron agitados. Muchos municipios de la sierra y la costa apoyaban al nuevo gobierno formado en torno a Eloy Alfaro. El “Viejo Luchador”, informado de los acontecimientos, se embarcó desde Nicaragua hacia Guayaquil. El 18 de junio fue recibido triunfalmente en Guayaquil, donde asumió el mando y nombró a sus ministros.

Ante la campaña de desprestigio en su contra iniciada por los conservadores, Eloy Alfaro actuó con moderación. Limó asperezas con la Iglesia. En Quito fue rechazado el nombramiento de Alfaro. El clero no tardó en sumarse a las filas del conservadurismo. El Obispo de Portoviejo, Schumacher, conocido por su fanatismo, fue recibido en Quito como héroe, al llegar desde la costa.

En su provincia natal todos apoyaban al caudillo. El cura Schumacher (foto izquierda), antes de salir, había arengado al pueblo portovejense. El arzobispo de Quito, por su parte, era un hombre más bien tranquilo, pero lanzó una tremenda carta en la que pedía que haya una lucha armada en defensa de la religión.

Se daba por descontado que Alfaro y sus montoneras llegarían a Quito y la arrasarían bajo el grito “muera Jesucristo”, “abajo la religión”, por lo que se reunió dinero y se armó a jóvenes inexpertos y fanáticos para enfrentar a los rudos macheteros liberales. Alfaro tendría un duro y noble rival, el general Sarasti, (juntos combatieron a Veintemilla en 1882). Acordaron, por cartas, “suavizar los rigores de la contienda, intercambiando prisioneros”. Lo que fue rechazado por el conservador.

En pocas semanas la parte central de la sierra estaba tomada, recibiendo adhesiones especialmente de la clase indígena que, con curiosidad y asombro, iba a averiguar quién es ése, al que le dicen “indio Alfaro”. Las batallas de San Miguel y Gatazo fueron ganadas. El ejército conservador huía. El triunfo de Girón abría las puertas del sur y de Cuenca.

Los gobiernos de don Eloy (1895-1901 y 1906-1911) fueron demasiado tolerantes con enemigos y rivales, a quienes tuvo compasión en la mayoría de los casos. Alfaro fue un reformista sin tacto político.

La Hoguera Bárbara
Me atreví a tomar el nombre del gran escritor, historiador y diplomático, Alfredo Pareja Diezcanseco, quien bautizó así al trágico final de Alfaro. Es el título que pinta, con acierto, el trágico cuadro de los sucesos ocurridos en Quito el 28 de enero de 1912.

En 1910, el movimiento alfarista “machetero” (llamado por sus enemigos) estaba en sus peores momentos. El ex presidente Leonidas Plaza había consolidado su hegemonía en el liberalismo (era bien visto por banqueros, exportadores y grupos conservadores). Parecía ser el hombre justo en el momento adecuado. Pero, se imponía la alternabilidad y fue cuando todos los sectores del partido buscaron ganar espacio.

El todavía presidente Eloy Alfaro, llegado al poder tras el golpe de 1906 y ratificado por la Constituyente, impuso la candidatura y la victoria de su candidato, don Emilio Estrada, respetado hombre de negocios guayaquileño.

Estrada era civil, alfarista y hombre honesto, cualidades que tampoco disgustaron a la cúpula placista. Su victoria en las urnas no se debió a su popularidad, sino al grado de desgaste de Alfaro, cuya obra cumbre, el ferrocarril, estaba salpicada por denuncias de corrupción y la oposición conservadora y placista echaba dardos contra el financista británico Archer Harman y la francmasonería internacional, de la que Alfaro y Harman eran parte.

El nuevo mandatario, delicado de salud y con problemas para vivir en la altura, encargó el poder en los primeros días al presidente del Senado, Carlos Freile Zaldumbide. Freile, hombre poco enérgico y capaz, se alió con los placistas. Eloy Alfaro perdía su poder y hubo hasta una placa de la infamia en el legislativo denigrando el honor del caudillo.

Tanta fue la distancia que puso Estrada que nombró a Leonidas Plaza como ministro de Hacienda. Anunció que exigiría nuevas condiciones a la compañía del ferrocarril de los hermanos Harman (financistas de la obra y allegados a Alfaro). Estrada murió seis meses después y el poder fue encargado a Freile.

Esmeraldas se levanta
Apenas proclamado Freile, Esmeraldas se levantó en armas, declarando como mandatario a Flavio Alfaro (distanciado de su tío por los avatares de la política, por no haberlo apoyado como candidato frente a Estrada).

El gobierno quiso como aliado al jefe militar de Guayaquil, el general Pedro Montero quien, a pesar de su apoyo inicial, cambió de actitud, declarándose Jefe Supremo. Había sentimientos de antipatía entre Plaza y Montero.

Montero envió un cablegrama a Alfaro, solicitándole su retorno para que retome el poder. Un taciturno caudillo respondía lacónicamente: “sólo deseo vida privada, pero deber mío atender voluntad pueblos prefiriendo ser mediador pacificador”.

Quería conciliar, pese al peligro que corría. Y se metió en la boca del lobo: viajó de Panamá a Guayaquil; él era el menos indicado para esa tarea tan noble. Freile, asesorado por Plaza, rechazó negociar. Plaza tomó el mando de las Fuerzas Armadas y su enemigo el general Julio Andrade, Jefe de Estado Mayor, fue arrestado. Era la señal: todos contra Alfaro. Hubo batallas, como en Huigra, al pie del ferrocarril.

Lo peor estaba por comenzar: Pedro Montero fue arrestado y acribillado sádicamente. La prensa de derechas y la placista atizaban fuego a la hoguera.

Fueron apresados en el puerto Alfaro y los generales Manuel Serrano y Ulpiano Páez. También fueron aprehendidos Flavio Alfaro, Medardo Alfaro (hermano de Eloy) y el periodista Luciano Coral. “Que se los juzgue en Quito”, pedían. En la gráfica están todos aquellos de los que se habla en este párrafo.

El viaje a la muerte, en su obra cumbre

Don Eloy subió la cordillera -la madrugada del 26 de enero de 1912- camino al cadalso, en su ferrocarril, que él inauguró en el ya lejano 1908, en Chimbacalle. Volvía, pero insultado. La prensa hizo bien su papel de esbirra del régimen.
En Quito había agitación y sed de sangre. Intuyendo los acontecimientos, Alfaro puso en manos del Coronel Carlos Andrade su manuscrito “Historia del Ferrocarril”. Freile, viendo la violencia, quiso ordenar el regreso de los presos a Guayaquil. No pudo. El tren era apedreado en la serranía antes de llegar.

En Quito, Alfaro y sus adláteres fueron trasladados al Panóptico (luego Penal García Moreno), obra de su peor enemigo histórico. La vida siempre depara estas paradojas a los personajes notables.

La muchedumbre siguió del coche hasta la celda a los presos, sin protección de guardias. En la celda fueron hostigados hasta que, desde la turba, hubo disparos, a los que el grupo de Alfaro respondió: el mismo don Eloy, desde una esquina, logró herir a alguno.
Las celdas se abrieron. La turba mató a todos. Luego vino lo peor. Fueron sacados muertos y arrastrados por la carrera Rocafuerte (hoy calle Guayaquil), como se ve en las gráficas.
No faltaron mujeres enardecidas que con el miembro viril del “Viejo Luchador” en mano, lo exhibieron sin pudor. Algunos sectores de la ciudad pidieron al Arzobispo González Suárez que haga algo para detener la furia. Se negó diciendo que le “responsabilizarían por esas muertes”. Hizo circular, sin éxito, un llamado a la calma que fue hecho desaparecer por grupos conservadores. La turba llegó al parque El Ejido y quemó los cadáveres. La calma volvió al atardecer.

Las preguntas que se hacen hasta ahora son: ¿era necesaria la masacre? ¿Estuvo Leonidas Plaza tras el complot? ¿Qué papel jugaron la prensa y los grupos conservadores? Como dice la canción: …”lo mataron en nombre de Dios. Ave María, en nombre del Señor”…

Febrero 24, 2009

HISTORIA

Clasificado bajo: Historia, Edición 254 — El Autonomista @ 11:56 am

La historia y sus paralelismos
parte final


POR Guillermo Navarro Jiménez

Muestra de lo antes expresado respecto a los nuevos ámbitos de actividad económica en los que opera la Iglesia Católica, se exhibe en la lista de empresas en las cuales, a través de sus Consejos Gubernativos, Vicariatos, Vicarios, congregaciones, etc. la iglesia católica mantiene participaciones. Estas empresas, entre otras, son:
Banco del Pichincha
Cervecería Andina S.A
Ecuatoriana de Artefactos SA ECASA
Hotel Colón Internacional C.A.
Inmobiliaria del Pacífico IMPACSA S.A.
La Internacional S.A.
Supermercados La Favorita S.A.
Cementos Selva Alegre S.A.
Cepsa S.A.
Compañía Ecuatoriana del Caucho ERCO
Conjunto Clínico Nacional CONCLINA CA
Buen ejemplo en el caso de la prensa escrita es el Diario El Heraldo (RUC 1890021588001), cuyo ámbito se restringe a la Provincia de Tungurahua. Se fundó el 15 de marzo de 1958, y se constituyó como compañía el 26 de septiembre de 1960. Su accionista mayoritario es la Iglesia Católica, la que controla este diario que se edita en la ciudad de Ambato.
Efectivamente, los mayores accionistas son, por la Iglesia Católica: la Curia Diocesana de Ambato, La Editorial Pío XII, Gonzalo Sánchez Espinosa, Vicario de la Catedral de Ambato, y Saúl Alfredo Pazmiño Valencia, ex sacerdote hoy residente en los Estados Unidos, participaciones a las cuales deben agregarse las de los empleados civiles que laboran en distintas dependencias de la iglesia.
En el campo de la radio de onda corta la iglesia católica controla dos estaciones:
Luz y Vida, en la ciudad de Loja; y,
Buen Pastor, que opera en la frecuencia 4815, en la provincia de Loja y la ciudad de Saraguro.
rigthAdicionalmente a lo expresado, la iglesia católica controla un total de 23 estaciones de radio AM, localizadas en 15 provincias, como lo establece la información contenida en el cuadro 1.
En el ámbito de las radios de frecuencia modulada (FM), la iglesia católica controla un total de 28 estaciones matrices de radiodifusión, localizadas en 15 provincias del país, como lo confirman los datos del cuadro 2.
La iglesia católica, adicionalmente a las estaciones matrices de radio FM, controlaba 32
Repetidoras, localizadas en 19 provincias, como se establece el cuadro 3.
Medios de información de los cuales deberá desprenderse la CEE si pretende mantener sus participaciones en las entidades financieras. O, si desea conservarlas, deberá desprenderse de las participaciones que posee en el sistema financiero. Sea cual sea la alternativa por la que opte la iglesia católica, verá su poder disminuido, si se aprueba el nuevo texto constitucional. Esa y solo esa es la razón de la oposición de la CEE, de la cúpula de la iglesia católica al proyecto de constitución. Esa y solo esa es la razón por la cual desarrolló una gran campaña por el NO. Posición con la que replica, diferencias más, diferencias menos la oposición que desarrollara la cúpula de la iglesia católica, ante la revolución liberal.

Conclusiones
De todo lo expresado en el análisis contenido en el numeral 4, podemos extraer las siguientes conclusiones:
1. Los argumentos exhibidos por la cúpula de la iglesia católica no tiene asidero alguno a la luz de los textos que contiene el proyecto de constitución, puesto que los contenidos aprobados por la Asamblea Constituyente satisfacen plenamente la demanda para que los progenitores puedan escoger el tipo de educación que desean sea impartida a sus hijos;
2. Igualmente no tiene asidero alguno la pretensión de que el Estado pretende definir “lo que se tiene que enseñar y lo que se tiene que ignorar”, puesto que el proyecto se atiene a establecer las grandes líneas, as características generales de los contenidos, los cuales, en momento algunos han sido objetados por la cúpula de la iglesia;
3. Explica la posición de la cúpula de la iglesia en contra del proyecto de nueva constitución, la soterrada defensa de los intereses que mantiene en las instituciones educativas, las cuales hace tiempo atrás dejaron de ser instituciones sin fines de lucro, a pesar de lo cual han accedido inconstitucionalmente a recursos financieros públicos; y,

4. La causa principal que induce a la cúpula de la iglesia a oponerse a la aprobación del nuevo texto constitucional, tiene relación con el poder económico que ostentan y la afectación que este poder sufriría si se aprueba el nuevo texto constitucional, toda vez que imposibilitaría que la iglesia mantenga, como hasta la fecha, participaciones accionarias en entidades financieras y en empresas localizadas en otras ramas de actividad económica.

Enero 15, 2009

HISTORIA

Clasificado bajo: Historia, Edición 253 — El Autonomista @ 10:07 am

La historia y sus paralelismos
octava parte


POR Guillermo Navarro Jiménez

4.2. Relaciones de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana y las iglesias con el poder económico
Arregui Yarza, ante consulta efectuada sobre su participación en calidad de accionista en las empresas: Imbaterra S.A, Faintek S.A. y Refertop S.A, respondió que: “cuando se crearon las firmas, nunca existió ningún filtro en la Superintendencia de Compañías que le haya alertado de no ser socio o administrador de Faintek, Imbaterra o Imbabienes”. Respuesta inadmisible en una persona docta como lo es Arregui Yarza, pero fundamentalmente, ilegal, puesto que cualquier iniciado en leyes como lo es el obispo Arregui, sabe bien que el desconocimiento de la Ley no le inhibe de culpa. En consecuencia, Arregui Yarza violó las leyes, puesto que el artículo siete del Código de Comercio de 1906, prohíbe a las “corporaciones eclesiásticas, los religiosos y los clérigos” ejercer actos comerciales. Entre estas acciones está crear empresas de cualquier tipo o administrarlas. Adicionalmente, debe agregarse que el artículo 362 de la Ley de Compañías señala como una causal para la disolución de las firmas, las cuales, a pesar de lo estipulado aún se registran como empresas activas por lo que continúan en actividad.

A lo anterior debemos agregar que como el propio Antonio Arregui lo confirmó “estuvieron activos dos fideicomisos a nombre de la Curia. El fideicomiso Proyecto Cruz Loma, para el Teleférico, y el Proyecto Autopista Rumiñahui, con la firma Tribasa-Colisa.

Indicó que Cruz Loma se creó para construir un templo. “Pero vimos que era algo muy complicado y lo dejamos. Quedamos en que se haga un templo arriba”, sostuvo. Actualmente, el gerente del Teleférico es Esteban Celi de la Torre, representante legal de la Curia en varios negocios y empresas. Además, aseguró que el otro fideicomiso ya fue cancelado.

Y dijo que la Iglesia, como cualquier persona jurídica ha realizado negocios con la banca y algunas empresas grandes. Toda la vida hemos tenido un montón de gente que ha comprado acciones del Banco de Pichincha o de La Favorita para tener una renta”.

Si bien, como mencionan los abogados a confesión de parte no es necesario presentar pruebas, es importante analizar cuales son las implicaciones que esas participaciones tienen para la CEE si se aprueba el proyecto de texto constitucional, para mejor entender cual es la razón por la que CEE, encabezada por Arregui Yarza y Mario Ruiz Navas, se oponen al proyecto de nueva constitución.
El proyecto de constitución, establece en su artículo Art. 312 que: “Las entidades o grupos financieros no podrán poseer participaciones permanentes, totales o parciales, en empresas ajenas a la actividad financiera.

Se prohíbe la participación en el control del capital, la inversión o el patrimonio de los medios de comunicación social, a entidades o grupos financieros, sus representantes legales, miembros de su directorio y accionistas.

Cada entidad integrante del sistema financiero nacional tendrá una defensora o defensor del cliente, que será independiente de la institución y designado de acuerdo con la ley”
Ahora bien, si recordamos que la Curia de Ibarra y el Obispo Arregui Yarza, y Luis Mejía Montesdeoca, militante de la Izquierda Democrática, son condueños de la empresa Refertop S.A. la que, a su vez, es propietaria del canal de televisión que cubre con su señal las provincias de Imbabura y Carchi, específicamente las ciudades de Tulcán e Ibarra y sus alrededores, bajo la denominación de TV Norte, y que, como se desprende la anterior cita en que la CEE, acepta, implícitamente, poseer acciones en el Banco del Pichincha, es evidente que la aprobación del proyecto de nueva constitución obligaría a la CEE a desprenderse sea de las participaciones que posee en el sistema financiero o las que conserva en el canal de televisión. Sea cual fuere la decisión, su poder económico o mediático se debilitaría.

Pero el problema es mucho más profundo para la CEE y la iglesia católica, puesto que de aprobarse el nuevo proyecto de constitución, no sólo se vería afectada en su relaciona con TV Norte, sino también con todos los medios de información que posee la Iglesia católica en el país, puesto que no solo la CEE posee participaciones accionarias en el sistema financiero, y. simultáneamente, en medios de información y en empresas de otros sectores. Poseen participaciones tanto en el sector financiero y simultáneamente en los medios de información sus Consejos Gubernativos, Vicariatos, Vicarios, congregaciones, e incluso Obispos y sacerdotes en forma personal, como es el caso del propio Arregui Yarza.

En consecuencia, la discrepancia que manifiesta la cúpula de la iglesia católica en contra de la aprobación del proyecto de nueva constitución tiene un trasfondo mucho más complejo, puesto que de aprobarse deberán desprenderse, bien de las acciones que poseen en diferentes entidades financieras o, si deciden mantenerlas, obligatoriamente las que detentan en los medios de información, así como en otras actividades no financieras. Esto explica, al igual que la historia lo demuestra en el caso de la revolución liberal, que la cúpula de la iglesia, en este caso católica, lo que en el fondo defiende es su poder económico y fáctico, encubierta tras de la defensa a principios morales como la defensa a la vida, que bien saben que no los respetan como es el caso de la ingrata y repudiable tarea que cumplen los capellanes militares, como lo demuestra la historia reciente de Argentina, o el apoyo al genocidio nazi.

Noviembre 13, 2008

HISTORIA

Clasificado bajo: Historia, Edición 250 — El Autonomista @ 8:50 pm

Por Joselías Sánchez Ramos | joselias@gmail.com

Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí

NUESTRO DESAFÍO:

aprender a pensar científicamente


Salud amigos. Celebramos el vigésimo tercer aniversario de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí. La ULEAM es la visión extraordinaria de un manabita, Medardo Mora Solórzano, que hoy alienta los sueños de miles de jóvenes. Creo que es el momento de convertirlo en paradigma, un ejemplo a seguir para construir el futuro. América lo reconoce. Ecuador lo aplaude. Propongo que los manabitas lo asumamos como modelo de pensamiento y acción para ejercer los años por venir con los mismos o mejores propósitos.

El antecedente, una crisis
Uno de los logros de los mantenses en la década de los 60`s es su Extensión Universitaria de la Universidad Laica Vicente Rocafuerte. Para mediados de los años 70`s, el Dr. Alfonso Aguilar Ruilova, dispone el cierre de esta Extensión; la matrícula ha disminuido, los enemigos de la educación la desprestigian calificándola de “cartonera” y la prensa hace eco de estas toscas críticas. Las clases se dictan en el Colegio Manta y en la Escuela Abraham Lincoln.
Frente a esta crisis universitaria, el Dr. Mora es designado Presidente de la Unión de Profesores Universitarios de Manta. Se viaja a Guayaquil para conversar con los dueños de la matriz. La decisión de cerrarla era indeclinable. Frente a los argumentos mantenses, se escucha este planteamiento: “Sólo si usted, Dr. Mora, se hace cargo de la Extensión, autorizamos su continuación”. Acepta sin titubeos y se retorna a Manta.
Ya en su mente, el Dr. Mora diseña la necesidad de transformar dicha extensión y crear una nueva Universidad. Se comparte la idea con autoridades y gente pudiente del puerto. En el Colegio Manta se muestra el proyecto de la futura Universidad. Una y otra vez insiste. No lo apoyan aduciendo que una universidad pública significa intranquilidad y manifestaciones estudiantiles. Una excepción es don Ricardo Delgado Aray, Presidente de Diario El Mercurio, quien entrega, a un precio simbólico, los terrenos para la Universidad y la ciudadela de los profesores.
Para financiar la obra, el propio Dr. Mora compromete sus rentas y bienes personales. Nunca faltan las críticas “de propios y extraños” por el lugar en que se construyen las primeras edificaciones. Pero el soñador sigue haciendo realidad su visión de construir un monumento vivo a Eloy Alfaro, un faro de pensamiento académico que proyecte su acción libertaria más allá de su propia revolución liberal. Un centro de estudios superiores para los jóvenes que quieran volar más allá de las estrellas.
Concluida la dictadura militar se convocan a elecciones. Al Dr. Mora lo elegimos diputado. En ese gran escenario se propone consolidar su creación de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí. El 13 de noviembre de 1985, el Presidente Febres Cordero aprueba la Ley y entrega el Decreto en el Palacio Municipal. Invitado a visitar los predios universitarios, el Presidente de la República queda sorprendido por la majestuosidad del Paraninfo. La Comisión del CONUEP, opuesta al reconocimiento como universidad pública, también queda impresionada.
“Doctor Mora, le aprobamos la universidad para usted, la aprobamos como una universidad particular.” La respuesta, un NO rotundo. “No, nada para mí, todo para la juventud manabita.” Muchas universidades ecuatorianas e incluso la UTM se oponen a la creación de la Universidad de Manta. Paciente, preciso, con conocimiento, con inteligencia y efectividad, satisfaciendo todos los requisitos, la ULEAM es inscrita en el CONUEP y tiene derecho a recibir fondos del Estado para su funcionamiento.
Poco tiempo después, quienes se oponen a esta ULEAM, reconocen la capacidad y proyección del Dr. Mora. Lo convocan y con aclamación lo designan Presidente del CONUEP y lo vuelven a reelegir hasta que se pone en vigencia la nueva ley de educación superior y aparece el CONESUP.
El sueño del gestor y primer rector de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí es una realidad donde se educan aproximadamente 17.000 jóvenes, laboran cerca de un millar de trabajadores y más de 600 docentes. Una crisis, inteligentemente aprovechada, se convierte en un triunfo del conocimiento.
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Octubre 18, 2008

Leyendo un poco de historia

Clasificado bajo: Historia, Opinión, Edición 248 — El Autonomista @ 2:00 am

Ugo Stornaiolo*

“Dicen que la historia no sirve para nada, pero quien no conoce de historia no sirve para nada. Los pueblos que no conocen la historia, están condenados a repetirla”.

A menudo, cuando leemos y releemos textos de historia, nos solemos preguntar ¿y eso, para qué sirve? Se supone que los hechos pasados, pasados están y es mejor dejarlos morir en el cofre de los recuerdos.

La verdad es que muchos jóvenes preferirían olvidarse de la historia. “Son las fechas, son los nombres, son los lugares. Es algo muy difícil de aprender”. Y, hasta cierto punto tienen razón. ¿De qué sirve realmente la historia?
Pero, vemos textos en la historia que nos sorprenden y espeluznan, por el escalofriante parecido con la realidad de nuestros días. Y en verdad no parecen ser coincidencias, sino que podrían estar ratificando aquella idea de que son ciclos que vienen y van, que se repiten y que reaparecen. Y lo más notable: siempre repetimos los errores que creíamos haber superado.
Una explicación de esto podrían ser los problemas financieros de Wall Street, que, al decir de muchos analistas y expertos, no son otra cosa que la repetición del episodio de 1929, en el denominado “Octubre Negro”, en la llamada “capital del mundo”.
¿Qué pasaba hace “solo” 5 mil años? “El sistema social condicionaba el sistema de comunicación. El correo, como instrumento de acceso a las fuentes noticieras, estaba reservado a la casta minoritaria dominante. Esta casta hacía de él el uso que más convenía a sus intereses de poder en relación con los restantes Estados y en relación con la población dominada”, escribía Manuel Vásquez Montalbán.

“Los Faraones o los Emperadores de Persia manipulaban la información de otras tierras que les traían mercaderes y emisarios exclusivos según les interesaba que el comunicado se filtrara hacia las bases de la pirámide social”, agrega el fallecido estudioso catalán.
Las posibilidades de que el pueblo pueda conocer de primera mano las informaciones estaban reservadas a un poder que lo usaba y dosificaba de acuerdo con sus particulares conveniencias. Es decir, solo vamos a comunicar lo que nos conviene, podrían haber dicho los faraones, reyes y emperadores de ese período.
Sobre toda posibilidad de comunicación se cernía el control del poder con armas iguales a las actuales: el control estructural (monopolio de los medios de comunicación) y el control legal (normas de conducta para los comunicados particulares).

Es decir, quien tiene el poder, tiene la capacidad de manejar la información a su antojo y contar a su pueblo solo lo que le conviene. Estamos en el siglo IV y III antes de nuestra era. Pero parece que estamos en nuestra época, en pleno siglo XXI.

Entonces importaba el control de las noticias día a día, importaba el control de la historia inmediata, de la crónica que almacenaba informaciones e interpretaciones. Cada ciudad del imperio imitaba lo que hacía la capital.

El control de la comunicación social se ha aplicado desde siempre para dar una intencionalidad al comunicado coincidente con los intereses del emisor para imponérselos al receptor.
En plena democracia griega, los tiranos griegos mixtificaron el poder democrático: “en la medida en que ellos instauraban un régimen nuevo que no se apoyaba sobre el pueblo, los tiranos y demagogos debían actuar sobre el pueblo para obtener su adhesión y su fidelidad al régimen”.
Los tiranos griegos llevaron al máximo el control informativo, al instrumentalizar la literatura hasta el punto de tergiversar las obras antiguas, construyeron grandes obras públicas que operaban como inmensos signos de sus logros, estimulaban las fiestas, etc.

Pisistrato, considerado como un antecesor ilustre de Joseph Göebbels, recurrió a muchas técnicas a las que cualquier político –en el poder o fuera de él y buscándolo- se adheriría sin titubeos: la denuncia del enemigo para paralizarlo, la falsificación literaria adaptada a la conveniencia del que manda, la conversión de fiestas populares en eventos de adhesión al régimen.
Por si fuera poco, también, este tirano griego creó una especie de Ministerio de culto y propaganda –dirigido por su hijo- para establecer un vínculo entre el culto religioso y el político. Fue también quien estableció la norma de dispersar a los intelectuales críticos y alejarles de los grandes centros urbanos. Casi no creo que esté leyendo algo que pasó hace tres mil años.

Si Pisistrato pasa a la historia como modelo de tirano, el demócrata Pericles no se queda atrás. Las condiciones de control de la situación social, política e ideológica no se modificaron sensiblemente en el denominado “Siglo de Oro griego”. En esta etapa se perfila la denominada “psicogogia”, como un conjunto de técnicas para orientar y guiar el comportamiento.
Pericles no cesó de utilizar las técnicas de la persuasión en la conciencia pública. Se dice que ejercía un poder hipnótico sobre el pueblo gracias a su desarmante oratoria. Organizó grandes festejos públicos y a eso le agregó la beneficencia de establecer la entrada gratuita (¿puede llamarse a eso una política de subsidios?) al teatro a las clases populares.
Leo la historia antigua y me doy cuenta que las cosas no han cambiado en veinte siglos. Probablemente lo que se ha modificado es el uso de técnicas e instrumentos de comunicación. Antes solamente se recurría al ágora, al espacio público, a la reunión de los letrados o a los grandes maestros de la filosofía. Actualmente hay televisión, periódicos, radios y sobre todo existe la red de redes, el Internet. Es decir, cambió la época, pero las técnicas para que el poder domine a las masas siguen siendo las mismas.

Es cuestión de cambiar los eslóganes, los lemas, las canciones, las tonadas y los colores. El resto es cuestión de dejárselo a un experto en técnicas de mercadeo y de publicidad para que construya una “imagen que venda”.

Pero, eso sí, el candidato tiene que ser lo suficientemente atractivo (en lo físico, en su léxico y en la oratoria) y que además tenga llegada en los estratos más pobres.
El resultado está garantizado y funciona en cualquier país del mundo. Total, siempre estamos esperando que sea ese “Mesías o iluminado” el que termine resolviendo todos nuestros problemas. Amigo lector, saque usted sus propias conclusiones…

* Doctor, docente Facultad de Comunicación Social Universidad Central Del Ecuador

Julio 24, 2008

CARLOS INTRIAGO EN ESPAÑA

Clasificado bajo: Historia, Entrevista, Edicion 243 — El Autonomista @ 12:08 am

En un viaje a España que hizo Carlos Intriago Macías en el año 1993 para estudiar el modelo autonómico de ese país, el Diario de Cádiz lo entrevistó durante su estadía en esa ciudad. Esta página muestra el facsímil de la nota periodística al autonomista manabita.


clic aquí para ampliar la imagen

Julio 15, 2008

HISTORIA

Clasificado bajo: Historia, Edición 242 — El Autonomista @ 9:00 am

Historia

de las Monedas del Ecuador
ANTECEDENTES


Isauro Intriago Basurto | isaurointriago@elautonomista.com

El Ecuador se inició como república en el año 1830, se quedó sin monedas propias, ya que como colonia de España circulaban las monedas españolas situadas en Popayán, Santa Fe de Bogotá, Lima y Potosí, debido a estas circunstancias, Juan José Flores primer Presidente del Ecuador, mediante un decreto, emitido en 1823 por Simón Bolivar, se establece en 1832 la Casa de la Moneda de Quito, ubicada en las calles García Moreno y Sucre; y se inicia la acuñación de las monedas con fecha 1833.

El presidente Flores, dispone por medio de decreto que la moneda denominada Granadina, que circulaba en ese entonces, lleve las letras “MDW”, que significaban “MONEDA DE QUITO”; por lo cual éstas vendrán a construirse en las primeras ecuatorianas.

A partir de 1836 las monedas ecuatorianas llevan el escudo del Ecuador y la leyenda República del Ecuador. En la presidencia del Dr. Gabriel García Moreno, el Congreso autoriza al Banco del Ecuador de Guayaquil, la acuñación de monedas de uno y dos centavos. El 1ero.de Diciembre de 1874 se emite la circulación de los primeros billetes de Banco en el Ecuador.

El 22 de marzo de 1884, en la presidencia del Dr. José María Plácido Caamaño, dando cumplimiento a la propuesta y pedido del parlamentario Padre Dr. Julio María Matovelle, se adoptó el SUCRE COMO MONEDA NACIONAL, en lugar del PESO. El sucre como unidad monetaria quedó dividido en 100 centavos, reemplazando al peso de 8 reales, de acuerdo a la primera ley de monedas dictadas por la Convención Nacional.

El Banco Comercial y Agrícola de Guayaquil obtiene la autorización el 24 de diciembre de 1898, para la presidencia del General Eloy Alfaro.

En el Gobierno General Leonidas Plaza Gutiérrez, en 1974 se ejecuta la Ley Monetaria, en la que se expresa la prohibición de la exportación de oro, deteniéndose el cambio de los billetes por ese metal, ya que no era prudente por la cantidad de riqueza que se escapara del país.
El presidente de la República Dr. Isidro Ayora, expidió la Ley Orgánica del Banco Central y la nueva Ley de Monedas, el 4 de Marzo de 1927; de esta manera el Banco Central del Ecuador inició sus operaciones el 10 de Agosto de 1927.

Monedas de plata
Las primeras monedas que se acuñaron en plata, corresponden a la denominación de “MEDIO REAL”, las primeras que en su anverso llevaban el escudo de armas de Colombia, y la leyenda “ECUADOR EN COLOMBIA”. Estas monedas se acuñan de acuerdo al sistema monetario español; por eso la denominación de “REAL”, “MEDIO REAL”, que serían los submúltiplos de la unidad que en aquella época era el peso, equivalente a ocho reales. De la moneda MEDIO REAL, existen dos variedades: la primera cuya denominación está expresada en quebrado, que equivale a un medio.

Simultáneamente para el año 1833, se acuñan monedas de MEDIO REAL, UN REAL Y DOS REALES, esta última conocida con el nombre de PESETA.

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