Entrevista
Dr. Miguel Sacoto Guillem:
“La sociedad vive una ruptura de la estructura familiar”
“La universidad es el Alma Mater, un lugar donde el ser humano va a engrandecerse intelectual y espiritualmente, no a empequeñecerse”.

Para nadie es desconocida la vorágine en cuanto a la decadencia moral que padece nuestra sociedad. Las opiniones de su causa y efecto son de tipo muy variado, desde orientadores sociales, psicólogos, educadores y gente común que busca acceder a mejores estándares de vida.
El Autonomista, como medio de comunicación preocupado, por estos temas que vinculan la familia y la sociedad, entabló una entrevista exclusiva con uno de los médicos más prestigiosos en la rama de la neuropsiquiatría; el Dr. Miguel Sacoto Guillem, quien además se desempeña como catedrático en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí.
En su consultorio no podía faltar la imagen del padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, un cuadro donde se observa un fragmento de su poema “Hospicio”, objetos antiguos que datan del siglo XIX y principios del XX como parte de su decoración, y libros que lo mantienen actualizado en el amplio mundo del ser humano y su psiquis.
EA. ¿El siglo XXI está condenado a ser víctima de los grandes flagelos sociales que se viven en estos momentos?
MS. Hay un sistema en la iniciación de la vida de un individuo, llamado familia, es decir, padre, hijo y madre; de ahí parte todo, yo pienso que es lo que está fallando en la actualidad, lo que no ocurría hace muchos años atrás, donde había mucho respeto de los hijos hacia los padres, inclusive el comportamiento de una persona lo podíamos conocer según el origen de su familia.
Pero la sociedad también tiene parte importante en este caso, porque ésta es la que puede determinar la progresión o no de esos actos que son hasta cierto punto patológicos, es más, nosotros muchas veces abonamos a que se cometan situaciones disfuncionales en la sociedad, por ejemplo, sino hubiera alguien que comprara droga, todos los que venden droga, lo que tendrían que hacer es abandonar el ‘negocio’.
EA. Pero, ¿qué ha pasado con los valores?
MS. El realizar el mal se lo tiene como un acto de “viveza”, o sea el ladrón es un “vivo” y el honesto es un “tonto”, es decir se han mutado los valores.
EA. ¿Podríamos hablar que el problema nace en la familia?
MS. Hay una disfunción familiar, hay una ruptura de la estructura familiar. A la hora del almuerzo, por ejemplo, el padre o la madre están ausentes, ya no se acostumbra a hacer la sobremesa donde uno platicaba temas constructivos con los hijos. La televisión con una información manipulada, nos muestra lo que ellos quieren que nosotros veamos, además de sus programas que cada vez son más violentos, entonces creemos que todos los problemas los podemos resolver utilizando la violencia.
EA. ¿Por qué ahora los actos violentos o delincuenciales ya no nacen única y exclusivamente en los barrios marginales o periféricos, sino que están alcanzando otras esferas incluyendo la clase media - alta?
MS. Evidentemente que no podemos hablar que estos problemas sólo ocurren en los lugares donde hay pobreza económica, no, inclusive, pasa en los estratos más elevados, en donde el padre no le ‘obsequia’ una caricia a sus hijos, sino que le obsequia un carro de valor para que se vaya a divertir, entonces allí no está fomentando los verdaderos valores que debe tener un individuo.
EA. ¿A su consultorio ha llegado algún paciente con estos problemas?
MS. Alguna vez un padre consultó conmigo por qué su hijo tenía problemas en su conducta, él, entre otras cosas, me decía: “Miguel, yo a mi hijo le doy todo, ropa, zapatos, se fue a Miami, a Europa, etc.”, y yo le preguntaba: “¿le das afecto a tu hijo, conversas con tu hijo? Y me dijo que no. Su vástago se había convertido en un alcohólico y drogadicto. Entonces, repito, esto es producto de la familia.

EA. ¿Entonces, producto de la desintegración y la falta de amor familiar es el nacimiento de grupos como los autodenominados “Los Trastornados”, quienes han tomado como centro de operaciones la gloriosa Universidad Laica “Eloy Alfaro” de Manabí?
MS. Seguramente son grupos que tratan de identificarse con una “etiqueta”, el término “trastornado”, no supone un valor de tipo científico, prácticamente son costumbres que se crearon de determinadas palabras al ver cierto tipo de conducta de esa persona, entonces, se colige que ellos deben tener algún problema de trastorno en su personalidad, y para no salir de su grupo tienen que cometer actos iguales a los de la mayoría del grupo, caso contrario se considerarían aislados, creando a veces neologismos.
La universidad es el Alma Mater, un lugar donde el ser humano va a engrandecerse intelectual y espiritualmente, no a empequeñecerse y que eso ocurra hace un gravísimo daño, al nombre de la universidad, que es la madre del conocimiento.
EA. ¿Qué podrían hacer las autoridades al respecto?
MS. Pienso que primero hay que organizar la familia, en este caso la familia universitaria, creo que todos, especialmente los profesores, estamos obligados a fortificar los valores, sería la única forma de poder extirpar estos problemas, de lo contrario, no se podría hacer absolutamente nada, porque si adoptamos la decisión de dejar hacer y dejar pasar, estaríamos siendo cómplices de aquello. Recordemos que “la maldad progresa porque los buenos no hacen nada por detenerla”. Este tipo de cambios no hay que hacerlos con violencia, sino con ternura, afectividad y con amor; así como lo dice la Biblia “amaos los unos a los otros”, pensemos en que no todo hombre es malo, ni todo hombre es bueno.
EA. Finalmente doctor, a más del catedrático universitario, del médico psiquiatra, del poeta, ¿qué más podemos saber de Miguel Sacoto Guillem?
MS. Soy un ser humano que se enfrenta a diario con la realidad de esta vida.


Para una Escuela que sobrepasa los 60 años de creación, las cosas no han sido fáciles. Hoy, su directora - encargada - la Lic. Nancy Zambrano de Cobeña, manifiesta que el diálogo, el ser amiga y saber escuchar, ha dado muy buenos resultados, según informó.
En su pragmatismo señala que “las cosas no pueden ser juzgadas por lo que uno dice, sino a partir de hechos”. Y se muestra contento, porque la ciudadanía, piensa que nuestra universidad hizo las cosas de una manera adecuada, sin pretender que somos excelentes, el juzgamiento social es el que nos interesa”, señaló durante la entrevista.

Dr. Juan Gómez Barcia, nacido en la ciudad de Portoviejo, con estudios primarios en la Escuela Fiscal # 1 Tiburcio Macías; secundanrios: Colegio Nacional “Olmedo”; y superiores; en la Universidad Central del Ecuador, habiendo obtenido el título de Doctor en Jurisprudencia. Ha ejercido varias funciones públicas, privadas y académicas. Realizó cursos, seminarios y especializaciones en Derecho y administración pública municipal internacional y nacional; continúa en la actualidad con el libre ejercicio profesional.
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“4.- El Socialismo del Siglo XXI es un conjunto de practicas sociales alternativas al capitalismo y al socialismo de Estado, que se levantan sobre la base de una reflexión y crítica a estos modelos y se articulan en torno al proyecto de combinar Estado y mercado, propiedad social y propiedad privada, en función de los intereses de todos los trabajadores, de los excluidos y marginados, que se rige por el lema lanzado por el EZLN “Un mundo donde quepamos Todos”