CARICATURA

PLUMIPOL 2008
CORREA: PRIMER AÑO
Cumplió su primer año, el gobierno del Presidente Rafael Correa. Hay balances favorables y otros, no muy halagadores. Por nuestra parte, seguimos con la esperanza en alto, pero no faltan las dudas y temores, sobre el rumbo de este régimen y sus decisiones sobre asuntos tan importantes, como son las AUTONOMIAS PROVINCIALES.
La Asamblea Nacional Constituyente reunida en Montecristi, desde hace más de un mes, no ha empezado aún la redacción del texto de la nueva Constitución, y si acaso siguiera las disposiciones que constan en el proyecto presentado por la SENPLADES, que es el organismo oficial de planificación, sería un auténtico desastre, que el pueblo manabita no aceptará.
Ese proyecto resulta grotescamente centralista. Convierte al Estado, en amo y señor, del destino nacional. Un verdadero retroceso, al proceso descentralizador que ya ha empezado en este País, mucho antes de iniciarse el actual gobierno. Se desconoce la propuesta de las Provincias Autónomas; de la descentralización de muchas competencias; y convierte a los organismos seccionales, en burdas dependencias del gobierno central.
Esa propuesta no es de ninguna manera, un planteamiento del “socialismo del siglo XXI”; tampoco de la denominada “Revolución ciudadana”. Es simplemente, un sueño trasnochado de las elites quiteñas, que quieren imponernos un centralismo exacerbado, como volver la época colonial. Y eso nunca admitiremos los manabitas.
Por eso, esperamos que los Asambleístas del Movimiento PAIS, no aprueben este atentado contra la libertad del pueblo ecuatoriano. Con mayor razón, los Asambleístas manabitas, no pueden prestarse para aceptar esa pretensión centralista, que sería una verdadera traición a los ideales autonomistas del pueblo manabita y ecuatoriano.
Además, Presidente Correa, si Ud. avaliza una Constitución con esas disposiciones descabelladas, podemos asegurarle, sin temor a equivocarnos, que Manabí votará en contra de la nueva Constitución; y dirá ¡NO!, en el “referendo aprobatorio”.
Será un verdadero descalabro, para su gobierno, Señor Presidente. Y la sepultura cívica de los Asambleístas manabitas.
Por eso, al evaluar el primer año del actual gobierno, sentimos que nuestra esperanza se viste de gris. Como que presentimos una lamentable traición en el asunto de las Autonomías.
Por tanto, está en sus manos, Sr. Presidente y Srs. Asambleístas, desvanecer estos temores que hoy incomodan a nuestro pueblo.
Las Autonomías Provinciales son unos de los grandes cambios que requieren el Ecuador y Manabí, para iniciar una nueva etapa histórica.
¡No nos decepcione, Sr. Presidente!. ¡No nos decepcionen, Srs. Asambleístas!. En vuestras manos está el futuro!.
ASAMBLEÍSTAS MANABITAS
Manabí está feliz porque se inició la Asamblea Nacional Constituyente en el cantón Montecristi. Es un merecido homenaje para Don Eloy, sin lugar a dudas, el estadista más sobresaliente de nuestra historia nacional.
Por todo aquello merece el reconocimiento provincial, nuestro primer mandatario, el Ec. Rafael Correa. La gratitud de Manabí, para este joven Presidente, que por su temperamento y acciones decididas y frontales, se parece mucho a Eloy Alfaro, en su juventud.
Pero nuestra preocupación se concentra en la actuación de los asambleístas manabitas. En los ocho designados en elección provincial. En la asambleísta elegida en elección nacional. Y los que están por los emigrantes, doce o trece, en total.
A ellos queremos decirles, que tienen una gran responsabilidad frente al destino de nuestra provincia. Una agenda mínima de aspiraciones provinciales que deben consagrar en la nueva Constitución, para merecer el reconocimiento perdurable de la estirpe manabita.
De lo contrario, serán considerados ineptos o incapaces. Y es posible que hasta caiga sobre ellos, el baldón de traidores a las aspiraciones de la tierra de Alfaro.
Por eso, con toda consideración, queremos recordarles lo que deben gestionar y alcanzar, para que la provincia manabita no se sienta defraudada.
Primero.- Que en la nueva Constitución conste la descentralización del poder político nacional… y que Montecristi se convierta en sede permanente del Congreso Nacional. Las condiciones materiales y tecnológicas son óptimas, y no es válido ningún pretexto para negar a Montecristi su condición de “capital de la democracia y la legislatura del Ecuador”.
Segundo.- Lograr la aprobación del nuevo modelo de administración del Estado que son las AUTONOMIAS PROVINCIALES. Frente a un centralismo que ha colapsado, las Autonomías son la mayor solución, y existe la mejor predisposición de la mayoría de asambleístas del país, para lograr este objetivo.
Tercero.- Consagrar en la Carta Magna, el nuevo modelo económico para el Ecuador, que será de “economía solidaria” para terminar con las prácticas neo-liberales que tanto daño han causado al Ecuador.
Estas son las principales tareas, compañeros asambleístas manabitas. Lo demás, llegará por la fuerza de las nuevas realidades y el impulso del pueblo organizado.
Estamos seguros que el Presidente Correa también está de acuerdo con estos planteamientos. Sólo falta que el Ec. Alberto Acosta supere sus fijaciones centralistas, y se ponga en la nueva hora histórica, que plantea la provincia de Alfaro.
Una sensación de optimismo recorre Manabí. Un hálito de esperanza se difunde por todo el territorio provincial. Como que hemos entrado realmente a una nueva etapa de nuestra historia regional, donde empiezan a concretarse las expectativas de grandeza y desarrollo, que siempre ha buscado esta provincia-región, que constituye Manabí.
Y en el vértice de esta alentadora realidad aparecen nuestras universidades. Especialmente la Universidad Laica “Eloy Alfaro” de Manabí, la ULEAM. Con su cuerpo directivo, docente, estudiantil y de trabajadores, liderados por ese gran manabita que es el Dr. Medardo Mora Solórzano. Porque sin lugar a dudas, la ULEAM está en la vanguardia de este nuevo Manabí del siglo XXI.
Se trata por cierto de una situación gratificante, porque cada día que pasa somos una mejor provincia. Una mejor región para vivir, luchar, estudiar, superarnos y conquistar sólidas metas en el porvenir.
Manabí se avizora ya como una real potencia: económica, social, cultural. Manabí es ya un polo de desarrollo que avanza con paso seguro para convertirse en la tierra de libertad y bienestar; donde la equidad y la solidaridad no son una mentira.
Y allí está Manta, cobijando a la ciudad más dinámica de Manabí, que como un ferrocarril, también impulsa el progreso de sus cantones hermanos.
Y en Manta está la ULEAM, que diseña y estructura el progreso académico de la tierra de Alfaro.
Por eso, nuestras congratulaciones, en este nuevo aniversario para la universidad laica, que lleva el nombre del más grande ecuatoriano de todos los tiempos. Porque ha sabido cumplir su misión histórica. Porque sigue aportando a la orientación positiva de las nuevas generaciones que se educan en sus aulas.
Y a esta congratulación se une el gran evento democrático que ocurrirá dentro de poco, a escasos kilómetros de nuestra Alma Mater: La Asamblea Nacional Constituyente de Montecristi. La primera en nuestra historia regional, que deberá elaborar la primera Constitución del siglo XXI, incorporando las grandes reformas que estos nuevos tiempos demandan. La Constitución de Montecristi tendrá la impronta de Alfaro. Y allí estará también la huella de Medardo Mora, porque ha sido Presidente de la comisión de juristas ecuatorianos que tuvo el singular privilegio de redactar el proyecto inicial de lo que será la vigésima Constitución de nuestro país.
Estos acontecimientos singulares motivan este editorial para decir con orgullo: ¡Viva la ULEAM en su nuevo aniversario!, ¡Viva Medardo Mora! y Viva la nueva Constitución de Montecristi, donde por fin serán reconocidas las Autonomías Provinciales como el nuevo modelo para administrar el Ecuador. ¡Viva la Patria!
El mejor homenaje para Portoviejo, en la fecha en que recuerda el nuevo aniversario de su emancipación política, es reafirmar la decisión de mantener siempre nuestra provincia unida y fortalecida en su determinación de convertirse en provincia autónoma, para superar las injusticias e inequidades, que han llevado a otras provincias de la Patria, a fraccionarse, como acaba de ocurrir con Guayas y Pichincha.
Es decir, si ya hubiese estado en vigencia el nuevo modelo de administración del Estado, consagrando las Autonomías Provinciales, no habrían ocurrido los problemas presentados con la península de Santa Elena y con Santo Domingo de los Tsáchilas. Y esta es la principal tarea que tendrá la Asamblea Nacional Constituyente que se reunirá en Montecristi, después de 3 semanas, para remediar estas distorsiones causadas por el centralismo y el bicentralismo, que han concentrado todas las ventajas, favoritismos y rentas públicas, en esas dos ciudades.
Es lo que ya lo habíamos advertido con mucha anticipación. El descontento de los pueblos y regiones, marginadas por la desigual distribución territorial del poder político y las rentas estatales.
Si estuvieran en vigencia las Autonomías Provinciales, ninguna ciudad ecuatoriana, estuviera desatendida y marginada. Pero como Quito y Guayaquil, han sido, desde la fundación de la República, las únicas favorecidas por el actual sistema centralista, les llegó la hora de rendir cuentas y sus propios pueblos renegaron de esa situación, convirtiéndose en nuevas provincias.
Y eso es lo que no debe ocurrir en Manabí. Y por eso, las Autonomías Provinciales son la alternativa.
No es cuestión de dividir a Manabí, en nuevas provincias: llámense Manabí del norte o Manabí del sur. De lo que se trata es de lograr una mejor distribución de las rentas provinciales; propiciar el desarrollo armónico de toda la provincia, potenciando las factibilidades que existen en cada cantón. Que ni Chone, ni Jipijapa, ni Bahía, ni Paján, ni Calceta, ni El Carmen, cualquiera de nuestros cantones, se sientan marginados, ni política, ni económicamente.
Con la Autonomía Provincial, vendrá la elección por distritos, para que cada sector de la provincia tenga territorialmente, sus representantes en el Congreso Nacional; en el Consejo Provincial; y en fin, en todas las instancias administrativas.
Nuestra Autonomía será solidaria, para ayudarnos los unos a los otros, Sin afanes hegemónicos de nadie. Porque habiendo justicia distributiva, no habrá resentimientos. Y cada cantón, cada región provincial, tendrá lo necesario, como fruto de su propio esfuerzo; y del fomento de la producción y el desarrollo endógeno.
Pueblo Manabita… se acerca la hora de las grandes decisiones que tomará la Asamblea Constituyente.
MANABI, como siempre, estará unida y defendiendo su unidad ancestral; su unidad histórica y cultural, que es el mejor blasón en la historia de la Patria.
Viva Portoviejo, en la fecha de su Independencia… Y viva Manabí, unida, solidaria y autónoma.
Triunfo contundente acaba de lograr el presidente Rafael Correa, en las recientes elecciones de Asambleístas nacionales y provinciales. Se trata realmente de un acontecimiento inédito, en la historia nacional. Cuatro elecciones sucesivas, en menos de un año; y ganando abrumadoramente, en todas ellas, determinan que hemos entrado realmente en un CAMBIO DE ÉPOCA, como lo anunció el joven mandatario.
Todo hace suponer, que habrá cambios fundamentales en el modelo de administración del Estado. Y cambios profundos en el sistema económico ecuatoriano, para implementar la equidad, la solidaridad y la justicia social. Son tesis con las que siempre se ha identificado este periódico popular y alternativo, que con la bandera de la autonomía, ha mantenido vigente esa propuesta, que viene reclamando con decisión y pasión el pueblo manabita.
En este contexto, el presidente Correa debe clarificar cuál es su verdadera posición o actitud frente a la propuesta de las AUTONOMÍAS PROVINCIALES. El proyecto de constitución presentado por el movimiento correísta “ACUERDO PAÍS”, tiene planteamientos preocupantes en lo que se refiere al nuevo modelo de administración del Estado. Al parecer, se pretende fortalecer el sistema centralista y bicentralista, maquillando la propuesta autonómica que mayoritariamente reclama el pueblo ecuatoriano.
Sería muy lamentable que esto ocurra. Sería como regresar al pasado oprobioso que hemos vivido hasta el presente. Reincidir y promover el estatismo y centralismo, a la vieja usanza de la “partidocracia”, sería una traición a la esperanza de cambios del pueblo que ha votado y apoya a Correa, resulta por tanto, urgente y necesario, que el primer mandatario, explique con toda claridad y precisión cuál es su verdadero pensamiento en torno a las autonomías provinciales.
Porque si únicamente realizará ajustes y pequeños cambios para fortalecer el depredador sistema centralista, la historia nacional y el pueblo ecuatoriano, no habrían ganado prácticamente nada.
El Autonomista, fiel a su trayectoria de honestidad y verticalidad autonomista, pide al Mandatario, estas urgentes definiciones, para saber nuestra posición frente al Régimen.
Sin gobiernos autonómicos, no habrá verdadero cambio estructural. Y la Patria, “no será de todos”.
Ojalá nos escuche el presidente Correa. De lo contrario, el pueblo manabita, que es libertario y alfarista… no tendrá descanso en su lucha por LIBERTAD.
La decisión del pueblo manabita y ecuatoriano, se expresará en la próxima asamblea Constituyente de Montecristi, cuando se apruebe el modelo de administración del Estado, con las Autonomías Provinciales.
Porque la razón más importante para que se haya convocado la Asamblea mencionada a fin de redactar una nueva Constitución Política es precisamente, terminar con el sistema centralista y bicentralista, que desde la fundación de la República, ha venido acumulando inequidades e injusticias, al punto de llevarnos al desastre económico y social, que vive el Ecuador actual.
Es decir que desde Montecristi y en la Constitución surgirá el cambio jurídico más importante que será la incorporación de las Autonomías Provinciales. De lo contrario, dicha Asamblea no habrá cumplido su labor histórica. Porque si realmente queremos cambios estructurales que signifiquen el comienzo de una nueva etapa histórica para el Ecuador, solamente las Autonomías garantizan ese cambio.
De los 130 Asambleístas que estarán en la tierra de Alfaro la mayoría deberá consignar sus votos por las Autonomías; caso contrario, ya el pueblo manabita, con el respaldo nacional, se prepara para rodear la Asamblea, y convertir en rehenes a los Asambleístas… hasta lograr que se apruebe este cambio en el modelo administrativo del Estado.
Por eso, esta edición de El Autonomista está dedicada a recordar el séptimo aniversario de la fecha en que se realizó la CONSULTA POPULAR y el pueblo manabita se pronunció mayoritariamente por las Autonomías. Desde aquel histórico 17 de Septiembre del año 2000, hemos venido luchando para que se convierta en realidad este mandato popular. Y será entonces, la Asamblea Constituyente de Montecristi, el escenario ideal para que eso ocurra.
Los Ocho Asambleístas Constituyentes que en representación de Manabí estarán en la Asamblea de Montecristi, justificarán su realización y tanto Manabí como Ecuador, empezaremos una nueva época histórica, donde podamos vivir con dignidad y el bienestar alcance para todos.
El primero de septiembre de cada año, es la fecha consagrada nacionalmente a rendir homenaje al trabajador de las artes gráficas o técnicas del diseño e impresión en los medios escritos de comunicación colectiva. Así se los ha llamado en los tiempos modernos, para recordar a los obreros de la imprenta cuyo origen surge desde que el alemán Gutenberg la inventó en el siglo XV.
Nuestro periódico “El Autonomista” se ha identificado siempre con el trabajador gráfico, porque nuestra condición de medio de comunicación alternativo nos mantiene en permanente vínculo con los gráficos y sus organizaciones representativas.
Nuestro periodismo escapa a los recursos de las grandes empresas periodísticas que son muy cuestionadas, en nuestro país y en el mundo, porque no siempre responden a los auténticos intereses de los pueblos, mientras que los periódicos populares expresan el sentir de las mayorías excluidas de los beneficios del sistema dominante.
Por eso, nuestro respeto y admiración para los trabajadores gráficos, porque conocemos y vivimos sus duras experiencias. Como las viejas máquinas de imprenta Gutenberg también actualmente resulta muy esforzado levantar un medio de comunicación, que no tenga la tecnología de las grandes empresas editoriales.
Las artes gráficas también han evolucionado junto a las tecnologías de los tiempos modernos; pero el gráfico ha sido postergado en sus reivindicaciones laborales y salariales.
No es lo mismo administrar un periódico desde los cómodos sillones de los Bufetes directivos, que encallecerse las manos con el uso de la tinta y la tipografía tradicional. Los viejos periódicos que usaron los laboratorios de Gutemberg, prácticamente han desaparecido, ante el avance de la tecnología y la computación. Pero aún quedan a lo largo del país y del continente, muchos talleres de prensa donde prosigue la actividad del obrero gráfico.
Expresamos por tanto nuestra congratulación en esta fecha, a todos los hombres y mujeres que están vinculados con esta actividad. A los padres de familia; a sus esposas, a sus hijos, y a todos los que continúan en esta cadena de trabajo gráfico, entregando los medios alternativos, que son los que impiden que mueran la libertad de expresión y el libre pensamiento.
¡Enhorabuena, distinguidos colegas de las artes gráficas! Les expresamos nuestra felicitación, en esta fecha, junto al anhelo de que cada día que pasa, se logren las grandes metas de la equidad y la solidaridad que les da derecho a una vida más justa y más digna para todos.
¡Larga vida para los soldados de las artes gráficas del Ecuador y del mundo, son nuestros anhelos!
En esta fecha recordamos el “día nacional de la Cultura”. Evocamos el día en que se fundó la Casa de la Cultura Ecuatoriana, en Quito, el año 1944. Su primer Presidente fue el intelectual lojano, radicado por mucho tiempo en Quito, el Dr. Benjamín Carrión. El año 1947, se fundó el Núcleo de Manabí, es decir, que estamos cumpliendo 60 años desde que nuestro núcleo inició sus labores. Y haciendo un balance del camino recorrido, podemos establecer lo siguiente: La vida de la CCE-Manabí, tiene fundamentalmente dos etapas. De 1947 a 1980, son 33 años donde los directorios de la institución estuvieron integrados por la elite de los intelectuales manabitas. Profesionales de diversas ramas, pertenecientes a la clase media que integraban los clubes sociales exclusivos; que jugaban tenis y departían con los sectores dominantes, participando del poder político. Es cierto que la mayoría de ellos eran de ideología socialista y hasta comunista y realizaron notables esfuerzos por implementar actividades culturales y artísticas; publicaron libros y folletos; pero siempre les faltó un auténtico contacto popular, pues el Portoviejo y Manabí de ese entonces, no tenía todavía la presencia popular en las actividades culturales o poéticas.
A fines de los años ochenta, se produce en el País, un gran movimiento de renovación y cambio, que llegó a la Casa de la Cultura Matriz y a sus núcleos, que habían recibido la intervención de la Dictadura Militar y militarizado la institución.
El famoso pintor Oswaldo Guayasamín, presidente nacional, por el grupo de jóvenes y nueva membresía, que se tomó las instalaciones de la Casa Matriz. Los Núcleos se sumaron a la protesta; y en Manabí se promovieron nuevas elecciones.
Es entonces cuando se produce la gran ruptura generacional en la cultura provincial. Luego de reñidas las elecciones, el nuevo grupo de extracción popular y promotor de la renovación, asumió el nuevo Directorio. Desde 1980 hasta el presente, han pasado 27 años desde que esta nueva generación de manabitas, está al frente de la institución demostrando que también el pueblo tiene derecho y puede conducir una sociedad y la mejor expresión de ella, que es la cultura y las artes.
El balance de la trayectoria de la CCE- Manabí, favorece a la nueva generación; sin desconocer los méritos de sus fundadores. Pero el local propio de la Institución lo consigue el nuevo Directorio. El incremento de rentas; la adecuación de nuevos locales la multiplicación de las más diversas actividades culturales; la llegada a los nuevos sectores populares y la fundación de las Extensiones cantonales, es labor de esta nueva generación. Pero indudablemente, lo más importante es haber proclamado la autonomía provincial y promovido esta idea entre la población, lo que hizo posible el triunfo de la Consulta Popular pro- Autonomía del año 2000.
Ahora el Núcleo provincial, se denomina con orgullo, Núcleo Autonómo de Manabí “Eloy Alfaro Delgado”, nominación que se produjo muchos años antes de que a nuesro “Cóndor de Montecristi”, se reconociera como el ecuatoriano más grande de todos los tiempos”. Por las razones mencionadas, nos sumamos a las celebraciones por “el día Nacional de la Cultura” y auguramos larga y fructífera existencia a nuestro Núcleo Provincial. ¡VIVA LA CULTURA!