EDITORIAL
CORREA EN
LA ENCRUCIJADA
Grave situación la que atraviesa el presidente Correa. Si en el referéndum del próximo 28 de septiembre gana la propuesta del SÍ, aparentemente se consolidaría el proyecto correísta.
Si gana el NO aparecerán graves problemas en la vida económica y administrativa del país, que podrían llevar al colapso de nuestra endeble democracia.
Los analistas políticos opinan, en su gran mayoría, que sería preferible que el Presidente Correa encuentre la nueva fórmula para poder manejar un país cuya estabilidad inmediata, nadie garantiza.
El Presidente ha ofrecido al pueblo todo lo imaginable, a sabiendas que no podrá cumplir todas sus ofertas y la inflación que ya pasa de dos dígitos, terminarán desbordándolo y la escalada imparable del alza de los precios en todos los artículos, acabará por despertar la incontenible ira popular.
Si gana el SÍ la economía nacional no podrá atender los crecidos subsidios y el incremento de los sueldos de la burocracia.
Ni el dinero del petróleo, que continúa apreciable, alcanzará para atender las demandas que crea la nueva Constitución.
Mientras tanto, el panorama internacional se le complica a Correa. No es menos cierto que el presidente Chávez podrá tener un duro revés que lo separaría del poder venezolano, lo que significaría el fin de los proyectos conjuntos entre Ecuador y Venezuela, como el caso de la refinería de Manta. Todo volvería a cero y no se encontraría la forma de superar la angustia económica; esquema por el cual se apelaría a suprimir el dólar y crear una moneda nacional que permita enfrentar la emergencia.
Evo Morales en Bolivia así mismo, está al borde del colapso de su gobierno y todo por no haber podido manejar adecuadamente el asunto de las autonomías regionales, de ese país.
Por lo tanto, es grave la encrucijada que enfrenta el presidente Correa. Los meses venideros servirán para demostrar si la suerte le ayuda a mantenerse en el poder; o volver a ser la estrella fugaz que se enredó en sus procedimientos arbitrarios y equivocó el manejo de la economía nacional.
Mientras tanto, pueblos como el de Manabí, continúan con su herida abierta, porque no perdonarán que el presidente Correa se haya burlado de nuestras más sentidas aspiraciones provinciales como son la Autonomía y la Manga del Cura.
Es por eso, que el próximo referéndum será un trago amargo para el gobierno actual, porque se repite el viejo dilema que nuestros campesinos definen así: “bien, si gana el referéndum; y peor, si lo pierde”.
El gobierno de Correa está en las manos del destino. Amanecerá y veremos.