EDITORIAL
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E D I T O R I A L
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PORTOVIEJO Y “LOS HUECOS”
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Ya no es la ciudad de “Los Reales Tamarindos”, tampoco la “Villa Nueva” de la conquista española. No somos ya, la tierra donde se generaba cultura y educación. Porque estamos destruidos. Porque nos dejamos destruir. Ahora somos “la ciudad de los huecos”. La tierra donde las calles están destruidas: donde los automotores no pueden circular con normalidad; donde las calzadas parecen haber recibido un intenso bombardeo. Los choferes insultan y maldicen la suerte de Portoviejo, los habitantes de la ciudad, se alarman ante tanta desidia e irresponsabilidades las Autoridades administrativas. No hay Alcalde, no hay Prefecto, no hay Concejales… todo es pereza y abandono. Y Portoviejo soporta como si fuera una ciudad de masoquistas. El gobierno central no colabora, más bien se dedica a quitarle jerarquía a Portoviejo; a disminuir sus rentas; a trasladar a “Ciudad Alfaro” en Montecristi varias de sus principales instituciones. Están abandonados sus programas culturales como el “Teatro de la Ciudad”. El Aeropuerto continúa cerrado. El pueblo se siente frustrado, abandonado, traicionado… y así llegamos a un nuevo aniversario de fundación española. Por eso El Autonomista, el periódico de las autonomías provinciales, llama a los portovejenses a protagonizar un gran sacudón cívico, que nos permita recuperar nuestra dignidad ofendida. Que se suspendan las obras no prioritarias y que el Municipio se dedique a mejorar las calles y avenidas de Portoviejo. Suprimir todos los “huecos” en el territorio citadino, para que termine esta vergüenza cotidiana. Si no lo hacen, los que deben hacerlo, habrá que pedir la renuncia de las Autoridades… para que asuman nuevos dignatarios para que terminen con la vergüenza que significa, hoy por hoy, vivir en la capital de los manabitas. |


