El Autonomista.com

Agosto 28, 2008

PORTADA

Clasificado bajo: Portada, Edición 245 — El Autonomista @ 5:38 am

Las protestas generadas en la Universidad Católica de Guayaquil, se han constituido en la chispa que ha incendiado la ira popular, por la inoportuna, desatinada e y antidemocrática de promover la campaña electoral para el próximo 28 de septiembre por parte del gobierno que promociona el Proyecto de Constitución elaborado en Montecristi, el mismo que está siendo rechazado mayoritariamente por la juventud universitaria y los más diversos sectores organizados del país, ya que la consideran ilegitima, ambigua y desnaturalizada. Proyecto constitucional que en otras palabras ha nacido muerto.

OPINIÓN

Clasificado bajo: Opinión, Edición 245 — El Autonomista @ 4:31 am

En Bolivia se ensaya la insurrección oligárquica


Marco Villarruel Acosta | mava5@hotmail.com

El ascenso de un indígena de filiación izquierdista a la presidencia de Bolivia, en la persona de Evo Morales, desquició la geopolítica norteamericana en América Latina.
Cuándo se pudo pensar que un hombre cuyos antecedentes no estaban precisamente en Harvard sino en las minas y en el campo boliviano, que fuera además indio y pobre; que alentara y defendiera el consumo de la coca, tal como lo habían hecho sus antepasados durante miles de año, llegara nada menos a que a la Presidencia de la República de uno de lo países más pobres del mundo: Bolivia.

La historia de ese país no puede ser más triste. Su nacimiento se debió a un arranque nacionalista después de la guerra de independencia del Perú, y desde allí arrancó la inequidad y el desgobierno.
Tal como en nuestros países andinos la presencia militarista, la corrupción política y económica, el nefasto papel de la iglesia, y la ambición de las grandes potencias con el estaño y ahora con el gas de petróleo, anularon una vía democrática al desarrollo y a la equidad. Para mal de males hasta cobre se ha descubierta en esta nación azotada por los desgobiernos de los burgueses y de los terratenientes. Ya en 1789 el pueblo fue arrastrado a una cruenta y onerosa guerra contra Chile. Los resultados se sufren hasta hoy.
La Agencia Internacional Rebelión informa que: “Pese a que la ley y los acuerdos internacionales prohíben expresamente el trabajo infantil, más de 300 mil niños y niñas de Bolivia sufren condiciones de explotación en el mercado laboral con grandes perjuicios para su desarrollo integral”, sin que Morales pueda remediar de un tajo esta lacerante situación por la acérrima oposición separatista y autonomista.

La situación en el campo, en las minas y en el sector educativo tiende a deteriorarse. De manera sangrienta un grupo de prefectos separatistas y que llevan la tesis de la autonomía hasta la misma desmembración territorial, han encabezado una auténtica rebelión institucional que lleva ya una larga cuenta de muertos y heridos.
Bolivia está herida por la asonada oligárquica que no puede tolerar a un gobierno que ha hecho profundas transformaciones sociales y económicas. Más que en otos países donde han llegado gobiernos progresistas o de izquierda, en Bolivia la oligarquía que tan buenas relaciones tiene con el gobierno norteamericano, ha tomado las armas y se ha ido por el camino de la conspiración.

El domingo 10 de agosto se desarrolló un refrendo revocatorio para poner frente a la voluntad popular la presidencia de la república y otros altos cargos. Es una enorme prueba de fuerza, inédita en ese país y en América Latina, y a ella se oponen los grandes empresarios porque no quieren que el pueblo reitere el respaldo a Evo Morales y con ello una total desautorización a los golpistas. “No tengo miedo al pueblo: que diga su verdad y que nos juzgue” ha dicho el presidente Morales.

El tema medular radica en la feroz oposición de derecha a la expedición de una Constitución Política innovadora, que busca la justicia y el progreso. Este sector social ha sido extremadamente conservador y no ha tenido miramiento al apoyar a gobiernos militares corruptos e incluso alegrarse cuando los militares asesinaron al Che Guevara por orden de la CIA. Pero también está lo que Eduardo Galeano ha dicho: “en los últimos tiempos, meses, años, este país vivía en perpetuo estado de insurrección popular. Ese proceso de continuos alzamientos, que dejó un reguero de muertos, culminó con la guerra del gas, pero venía de antes. Venía de antes y siguió después, hasta la elección de Evo contra viento y marea.

Con el gas boliviano se estaba repitiendo una antigua historia de tesoros robados a lo largo de más de cuatro siglos, desde mediados del siglo dieciséis: la plata de Potosí dejó una montaña vacía, el salitre de la costa del Pacífico dejó un mapa sin mar, el estaño de Oruro dejó una multitud de viudas”.
Es decir, lo de siempre: Bolivia encontró gas y los grandes propietarios en criminal colusión con los yanquis le dieron guerra, que es lo que se vive virtualmente en estos días.

Toda América Latina observa el caso boliviano porque a todas luces es el globo de ensayo del Pentágono para ser empleado en Venezuela, Ecuador, Argentina o Chile. La violencia será la mecánica irremediable contra los gobiernos que están nacionalizando el petróleo y poniendo nuevas reglas de juego en la industria minera, telefónica o en los aspectos agrarios. La burguesía no tolerará que le quiten o toquen sus privilegios, hasta se valdrá de la iglesia y sus vetustos obispos, ya agotó a los viejos políticos y a sus partidos, hoy apuesta al separatismo y a la asonada violenta. No les importará violar las constituciones, ya lo han hecho mil veces.

Clasificado bajo: Edición 245 — El Autonomista @ 3:59 am

¿Cuál es la propuesta económica de Montecristi?


José Chica Pincay

Como podemos comprobar la Constitución del año 98 trajo consigo una propuesta de país que económicamente nos llevó a una crisis financiera que se convirtió en el mayor atraco del siglo XX, cuando el ahorro nacional fue tomado por asalto por banqueros corruptos. Asimismo esta misma constitución provocó el éxodo masivo de ecuatorianos y el empobrecimiento de las clases sociales.
Esto nos demuestra lo que sostenía David Ricardo en 1976, que “el rendimiento decreciente es producto de un crecimiento económico limitado”. Obviamente el decrecimiento económico se debe a un perverso sistema laboral convertido en trapiche sin una política de desarrollo sustentable. A pesar de ello, el segundo rubro más importante en nuestra economía sigue siendo la remesa de los emigrantes, según informes del Banco Central.
Otro de los factores de ese decrecimiento aparentemente de crecimiento económico, en los últimos años, fue la gran benefactora “dolarización”, idea salvadora que pulverizó el salario de los trabajadores y creó un descontento social, porque la devaluación constante en sucres no dejó de ser en dólares, la diferencia de dígitos dejó entrever que en la práctica nunca se renunció a la pérdida del poder adquisitivo de los ecuatorianos, peor aún en una moneda extranjera.

La condición de los ecuatorianos al igual que la economía nacional entró en una recesión económica. Mientras, las decisiones eran el propio mercado, donde la oferta y la demanda resuelven disponer qué se produce o qué se compra, cómo se produce o cómo se subsidia, a qué precio se vende o se compra, etc. Todo esto es lo que constituye la propuesta del neoliberalismo plasmado en el articulado constitucional del año 98.
Es decir, que el enfoque económico de hace diez años nos dio un resultado netamente negativo, debido a la manera con que se aplicaron las políticas económicas, indiscutiblemente se adoptó tendencias condicionantes del mercado sin entrar en estado de alerta, ya que en economía se requiere de un sistema sistematizado que debe relacionarse entre sí para que funcione y se cumpla con el objetivo nacional, el bien común.
Algo muy propio de una nación, o sea, que el dilema radica en que si la propuesta de Montecristi cumple con ese objetivo nacional. Cuando nos habla de un sistema económico, social y solidario, reconociendo al ser humano como sujeto y fin, propende a una relación dinámica y equilibrada entre Sociedad, Estado y Mercado…( artículo 283).

De aquí nacen las preguntas básicas: ¿Qué producir? – Sociedad, ¿Cómo producir? – Estado, ¿Para quién producir? – Mercado. Dentro de este enfoque debemos saber de qué se trata, de un libre mercado o de un nuevo orden del mercado, donde el sistema económico nuestro es proteccionista y/o regulador de la estabilidad económica.

Porque al decir que el Estado desincentivará aquellas (importaciones) que afecten negativamente la producción nacional…., mientras que por otro lado, se promoverán las exportaciones ambientales responsables, con preferencia de aquellas que generen mayor empleo y valor agregado…(artículo 306).
Acaso esto define el cambio drástico hacia la llamada “mega máquina social”, en la que el hombre es sólo la parte menos importante de su engranaje y él mismo considera que esa nueva sociedad es inevitable y, por lo tanto, no vale la pena discutir sus méritos en pensar en cambios, o por el contrario, es la tesis de que la humanidad aún es capaz de replantearse como una sociedad con nuevos y humanistas paradigmas, según los cuales el hombre vuelve a ser el señor de la naturaleza y quien maneja las cosas que él mismo ha creado y va a seguir creando, hasta trascender las limitaciones impuestas por el sistema tectónico.
Básicamente esto nos anima a pensar que la propuesta económica de Montecristi es un modelo económico que adopta un sistema de planificación participativa, en el cual interviene la soberanía alimentaria, la política económica y el sistema financiero nacional. Triada que se implementará como un sistema coherente para el desarrollo del país.

ENSAYO

Clasificado bajo: Opinión, Edición 245 — El Autonomista @ 3:25 am

La historia y sus paralelismos
Primera Parte


POR Guillermo Navarro Jiménez | g_navarro_j@yahoo.com

“Es lícito desacreditar cuanto se puede a los enemigos de la religión, a fin de hacerlos odiosos y evitar así que el pueblo siga las perniciosas lecciones de esos propagadores del terror”
Federico Gonzáles Suárez

La historia comparativa depara siempre insospechadas analogías, las que se suceden por cuanto los seres humanos como conjuntos sociales configuramos respuestas similares, ante situaciones sociales y políticas análogas. Por ello, la actual cúpula de la iglesia católica, ante un cambio inminente que afectará a su poder asume posiciones similares a las que adoptó la cúpula de la iglesia católica frente a la revolución liberal de 1895, a pesar del largo interregno que media entre aquella y el actual proceso transformador.

Durante la revolución liberal comandada por Eloy Alfaro, la jerarquía de la Iglesia Católica, los obispos del Ecuador, encabezados por el obispo de origen alemán Pedro Schumacher, afirmaban: “Hoy el liberalismo es el error capital de las inteligencias y la pasión dominante en nuestro siglo; forma él una como atmósfera infecta que envuelve dondequiera el mundo político y religioso, y es el peligro supremo de la sociedad y del individuo. Enemigo gratuito, injusto y cruel de la Iglesia Católica, hacina en loco desvarío todos los elementos de su destrucción y muerte para proscribirla de la tierra, falsea las ideas, corrompe los juicios, adultera las conciencias, enerva los caracteres, enciende las pasiones, avasalla los gobernantes, subleva a los gobernados, y no contento con extinguir, inconciente e infatigable nada, como león rugiente, alrededor de todos los pueblos y naciones buscando a quien devorar”. Posición que sólo se explica por la clara conciencia que tenían entonces, como la tienen hoy, que la aprobación de un nuevo texto constitucional permite el avance de todo proceso revolucionario o transformador, cuando aquel contiene normas que contrarían el statu quo. Tal fue el caso de la revolución alfarista, la que a través de las constituciones de 1878, 1897 y de 1906, sentó las bases que permitieron avanzar en la revolución liberal que terminó por afectar al poder conservador, terrateniente y feudal imperante a esa fecha, y, consecuentemente al poder económico y político de la iglesia, aliada incondicional de los conservadores y de sus sistema de dominación feudal. También entonces como hoy pretendieron ocultaron tras principios religiosos “innegociables” sus verdaderos propósitos, la defensa de sus intereses económicos y políticos, los cuales fueron derogados por la Revolución liberal como demandaba el desarrollo nacional, a pesar del uso de todo tipo de armas que utilizaron para oponerse a la transformación.

Hoy la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (en adelante CCE), encabezada por Antonio Arregui Yarza, español nacionalizado ecuatoriano, en los comunicados del 25 y 30 de abril del 2008, del 27 de junio del 2008 y de 28 de julio del 2008, y en un sinnúmero de declaraciones públicas realizadas por sus principales: Antonio Arregui Yarza, Presidente de la CEE y Mario Ruiz Navas, Secretario de la CEE, declararon el carácter de “innegociables” a varios aspectos referidos a los contenidos del proyecto de nueva constitución, contenidos ante los cuales plantearon claras posiciones entre los cuales vale analizar las siguientes:

­ La posición ante el origen de la autoridad del Estado;
La posición ante el aborto;
La posición el matrimonio y los tipos de familias;
La posición ante el rol del Estado.

Aspectos respecto a los cuales se ha manifestado abiertamente en contra, en el caso de los tres primeros bajo argumentos religiosos, no así el cuarto, respecto al cual carecen de argumentos religiosos para ubicarse en el plano puramente político. Igual comportamiento se observa respecto a la capacidad o no de intervenir en la lucha política en marcha por la aprobación o improbación del proyecto de constitución, así como por la inclusión de la Pacha Mama.

En el debate respecto a los aspectos antes mencionados, también han terciado las cúpulas de las iglesias evangélicas, las cuales han sostenido similares argumentos, todos los cuales se sustentan en la fe, y no en reflexiones de tipo científico e incluso de la realidad cuotidiana como aconseja el sentido común, toda vez que un cuerpo constitucional, como todo cuerpo legislativo, tiene por objetivo, salvo en procesos revolucionarios, normar las nuevas relaciones sociales que se presentan en la formación económica y social.
Por las razones anotadas en el presente análisis, centramos nuestra atención en analizar las posiciones antagónicas de las iglesias en contra del proyecto de constitución, estudio al cual se agrega un análisis sobre las relaciones de las iglesias con el poder económico y fáctico, que permite entender las razones profundas, objetivas, innegables que explican los cuestionamientos de las iglesias. Posición que responde a iguales objetivos perseguidos por la iglesia católica en contra de la revolución liberal: mantener su poder económico y fáctico.
En la parte inicial como un antecedente necesario para demostrar que la cúpula de la iglesia católica no ha abandonado el proselitismo político, como lo afirman y sostienen públicamente, y para que mejor se entienda la forma del proselitismo político que lleva adelante la cúpula de la iglesia católica, y, consecuentemente el rol político que cumple, se incluye un breve texto sobre el principio de “unidad indisoluble de la conciencia del creyente con la conciencia del ciudadano”, que forma parte del ideario católico.

“Carta Pastoral de los Obispos del Ecuador, reunidos en Concilio Provincial dirigen a sus diocesanos”, Imprenta del Clero, Quito, 1895, paginas 7 y 8.
“El 19 de junio, luego de abolir por decreto los tratamientos de Excelencia y Usía en lo político, lo civil y lo militar, (Eloy Alfaro) tomó posesión de la Jefatura Suprema, declarando vigente la Constitución de 1878, en todo lo que no se opusiera a la transformación política liberal”. Pareja, Diezcanseco, Alfredo: “La Hoguera Bárbara”, Casa de la Cultura Ecuatoriana, 1986, página 204.

“La santa alianza del altar y el trono, para mantener sumisos a los pueblos prestándose mutuo apoyo las dos tiranías, la temporal y la eclesiástica; esa alianza nefanda que ha retardado el perfeccionamiento humano por decenas de siglos, mantúvose inalterable y estrecha por largos años en la República del Sagrado Corazón; y produjo todos los amargos frutos que siempre ha dado de sí, en todos los países dominados por ella”, Peralta, José: “Eloy Alfaro y sus victimarios”, Casa de la Cultura Ecuatoriana, Quito, Ecuador, página 30.
Peralta afirma que la reforma liberal debía comenzar por la extirpación del cáncer del clericalismo. Por ello, afirma que el “gobierno liberal atacó con decisión y energía la enfermedad mortal que aquejaba a la república”. En esa línea de acción: “Emancipó la conciencia de los ecuatorianos, estableciendo la libertad de cultos, la libertad de imprenta y la libertad de palabra, suspendió el Concordato y desconoció la supremacía del Syllabus sobre las leyes de la nación; derogó las contribuciones eclesiásticas y los decretos cuasi canónicos que hacían del Ecuador un feudo papal; secularizó la enseñanza y abrió las puerta a la libre importación de libros para la difusión de la ciencia moderna; privó al sacerdocio de su despótico poder y avasalladora injerencia en los negocios públicos; prohibió la inmigración de comunidades religiosas y despojó de las prelacías a los sacerdotes extranjeros que tiranizaban a los del país; declaró bienes nacionales a los llamados de manos muertas, adjudicándolos a la beneficencia pública; estableció el matrimonio civil y el divorcio; dictó leyes protectoras a favor de la raza india y del proletario; limitó, en fin. Hasta donde se pudo la intromisión monástica en el manejo de los asuntos del Estado, vedando que los ministros del altar desempeñen cargos oficiales”. Peralta, José, Op. Cit. Páginas 30 y 31.,

EDITORIAL

Clasificado bajo: Editorial, Edición 245 — El Autonomista @ 3:20 am

¿DICTADOR O CONSTRUCTOR?

El gran dilema del Ecuador actual es: tener en la primera magistratura del gobierno, un dictador o un constructor?
Para eso se ha convocado al pueblo al referéndum del próximo 28 de septiembre, que no es para aprobar un Proyecto de Constitución, como se anuncia en la publicidad oficial, sino para legitimar la presencia del actual presidente, por el lapso de 10 años más, en el poder de la república.
Qué dilema tan absurdo el que vive el pueblo ecuatoriano. Qué decisión tan preocupante para nuestro presente y el futuro de la patria.

Elegir entre un presidente dictador o un presidente constructor. Porque la realidad de estos dos años del gobierno correista, nos revela a un presidente que abusa de su jerarquía, insultando y ofendiendo la dignidad humana de mujeres, estudiantes, políticos, jóvenes, adultos, ricos, indígenas, montubios; en definitiva a toda la especie humana. Un presidente que sin ningún escrúpulo se considera el máximo exponente de la verdad, honestidad, decencia. El único, según su propio criterio, que está preparado para gobernar este país.
Este presidente que ha violado la constitución de la república, cientos de veces ha atropellado las leyes y se apodera de todas las funciones del Estado; que permite que asesores extranjeros cambien el texto del Proyecto Constitucional; que permite introducir textos que nunca se discutieron en la asamblea de Montecristi. Un presidente que combate la corrupción en sus adversarios políticos, pero en cambio, permite la corrupción en sus propias filas partidarias en vialidad y en millonarias construcciones, sin ningún control jurídico y bajo el pretexto de “emergencias” que no tienen razón de ser.

Y porque además, la lotería del petróleo es propiedad de todo el pueblo ecuatoriano y que el presidente derrocha, para impresionar a los ingenuos, repartiendo bonos de la miseria; subvenciones y préstamos emergentes, a los sectores desposeídos en la más depurada demagogia populista.
Ese es el presidente que el pueblo no requiere, porque demuestra su inclinación dictatorial y los aberrantes prejuicios sociales y psicológicos que emanan de sus actos. Es que, con la millonaria campaña electoral que realiza el presidente, utilizando a troche y moche el dinero del petróleo, tiene engañado a la mayoría de la población popular ecuatoriana; ya que él construye obras porque invierte el dinero del petróleo, para dar la imagen que es el gran constructor de la patria nueva.
Contra esa mentira y ese engaño tiene que reaccionar el pueblo ecuatoriano cerrándole el paso al dictador el próximo 28 de septiembre.

OPINIÓN

Clasificado bajo: Edición 245 — El Autonomista @ 3:00 am

El Cine-arte… Necesidad Imprescindible


Carlos Fidel Intriago Z. | cfintriagoz@elautonomista.com

Estamos asechados por Hollywood, eso lo sabemos, pero nos gusta, bueno, a la mayoría les gusta. Las salas de cine comerciales nos invaden, nos esclavizan, y Manabí ya está esclavizado hace rato, monopolizado por la mayor cadena de salas de cine comercial del país, Supercines, es la única que nos calma la sed de cine, y de una forma simple de ver las cosas es el único que le da sentido a la ciudad, donde los jóvenes se congregan para pasar la tarde, aunque el film sea lo que menos les importe con tal de tener un lugar en donde poder besarse con su novia o novio, donde los padres llevan a sus hijos a entretenerse, pero ellos son los que salen más entretenidos, etc. Sino díganme que sería del Paseo Shopping sin Supercines?, o pero aún que sería de Portoviejo o Manta sin Supercines?, sí yo tampoco quiero imaginarlo.

Y precisamente esa sala de cine lo que nos trae es Hollywood, y qué es Hollywood, un suburbio de la ciudad de Los Ángeles donde se fraguan las películas más comerciales que puedan haber, donde están los mayores productores de la industria del cine, mejor dicho donde está la mayor industria del cine, en donde los productores tienen en sus pupilas el signo dólar, y su objetivo principal es la taquilla y el consumo a gran escala, y es eso lo que nosotros le damos, contribuimos a esa causa. Pero si esa es la línea que tenemos cuál es la alternativa, cuál es la otra vía por la cual transitar, cómo se llama, dónde la ubicamos.

Pues bien, vamos por parte, el otro camino es totalmente opuesto, y en ese cine opuesto, obviamente, lo que vemos es totalmente diferente a lo que acostumbramos a ver, no hay efectos especiales, no hay patadas voladoras, no hay hombres con disfraces y superpoderes tratando de salvar el mundo, sino gente común mostrándonos el mundo, ese mundo que a veces no notamos, lo pasamos desapercibido, y nos lo muestra en la mirada muy marcada de su realizador, ese cine tiene muchos nombres y latitudes, Cine de Autor, Cine Independiente, Eurocine, Cine Documental (el otro cine), Cine Latino, Cine Pobre, y así otros tipos de cine no convencionales, que se resume en Cine-Arte, porque precisamente lo que mayormente se pretende mostrar en éste es Arte, aquí no se piensa en cuánto se va a recaudar, o tal vez puede que sí, porque de todas formas hay que comer, pero eso es algo subjetivo, no es lo que se persigue. Las ganas de filmar, de contar una historia están por encima de todo.

Vagando de sitio en sitio por la red, encontré este concepto que se los comparto para que se esclarezca la cosa: CINE-ARTE: entiéndase como aquella expresión clásica o de vanguardia que reafirma la esencia creativa e innovadora de un lenguaje audiovisual capaz de traspasar los requerimientos comerciales. Sin desprenderse de sus afinidades con las artes tradicionales –plásticas, escénicas, literarias y musicales– plantea una cierta mirada por encima de los esquemas conocidos para satisfacer las expectativas de públicos sensibles deseosos de encontrar formas variadas o claramente atrayentes. El mejor cine del mundo pertenece a esta categoría y lucha contra convencionalismos narrativos o estéticos puestos en boga por la industria dominante (léase Hollywood). A mi si me quedó claro, y la última frase, la comprendí hace tiempo y no al leer este concepto, sino al ver precisamente ese cine-arte, me di cuenta que ese es el mejor cine y que había crecido mal, sí crecí con Hollywood como todo joven de esta generación, la Y, como nos califica el cómico colombiano Andrés López, es por eso que cambié mi manera de ver las cosas y me interesé más por el Cine, no estudio en ninguna escuela de cine, mi situación actual no me lo permite, pero sigue siendo un objetivo, me acompañan algunos libros sobre el tema, unos seminarios realizados, el internet, decenas de películas que guardo en mi memoria y millones aún por ver. Bueno, ahora si, dónde encontramos este cine, verlo en la cartelera del cine comercial es una maravilla, un milagro, generalmente ese milagro (una micro partícula de este cine) lo tenemos una vez cada uno o dos meses en la Cartelera de Supercines, algo es algo, pero no es suficiente, por otro lado, en Manta tenemos el MAAC CINE, de cierta forma sí, ese cine no es el cine que comúnmente vemos, pero le falta más, no voy a comparar, sólo me permito citar el ejemplo, Ocho y Medio, pionero en salas de cine arte en Ecuador, tiene más que claro el concepto de programación de cine arte, todos sus directivos lo llevan tatuado en la piel, y objetivos específicos cómo crear todo un país que aprecie el buen cine, y no sólo traen las películas, sino a personas que están en ese mundo, dan charlas, comparten con el público, todos interiorizan, presentan calidad de festivales y muestras, como el Cero Latitud, Eurocine, EDOC, entre otros. Nosotros tuvimos la oportunidad de apreciarlo por un escaso tiempo cuando ellos administraban el MAAC, y hay que agradecerles mucho a ellos que tengamos ese MAAC. Y esa es la diferencia, el criterio de programación del actual administrador del MAAC (La Espol) no es precisamente el que se requiere en una sala de Cine arte, han presentado filmes como ‘Los Increíbles’, ‘Narnia’, ‘Piratas del Caribe’ entre otros, que no es que sean malos pero eso ya está del lado común, no está nada bien verlos en lo que supuestamente es la “alternativa”, aunque lo pongan en la programación para niños.

Y necesitamos ese Cine, Portoviejo lo necesita, Manta lo quiere de vuelta, Manabí entero y otras ciudades del Ecuador lo necesitan, Quito es la central, Guayaquil es una grande sucursal, Cuenca lo saborea de vez en cuando, Loja de igual forma, nosotros queremos ser partícipes, y sé que lo vamos a hacer, pronto. Porque queremos ser parte del buen cine, queremos aprender, queremos compartir, y es por eso que seguimos en la mira de esa valiosa gente que se esfuerza por traer grandes obras de arte, que en poco tiempo, las tendremos aquí. Estoy seguro. No pierdo la fe.

OPINIÓN

Clasificado bajo: Edición 245 — El Autonomista @ 2:20 am

Pensamiento de la juventud Sangregorina

Discriminación: Realidad en un mundo de diversidad


Roberto X. Kon-Jara | roberto_kon@msn.com | Estudiante VI Jurisprudencia UPSGP

La discriminación ha sido parte de la historia del desarrollo de la humanidad desde siempre. Si nos remontamos siglos atrás, encontramos a la esclavitud. En casi todas las culturas más representativas de la historia humana existió la esclavitud, egipicios, griegos, y no haría falta mirar muy atrás, en la época de la colonización, se comercilizaba a las personas de raza negra que eran traídos desde Africa por su fuerza laboral y eran explotados y no tenían derechos iguales a los de sus patrones, que eran en teoría sus Propietarios.

Entonces tomemos esta figura por un momento; seres humanos segregados, condenados a vivir en miseria y sin posibilidades de ubicarse en la misma posición que el resto, no es acaso un claro ejemplo de discriminación?
Y que decir de la época de la Segunda Guerra Mundial, el mundo quedó atónito por el holocausto judío en el que millones de inocentes perdieron la vida por la simple pasión Xenofóbica de un hombre perverso.
Las diferencias de etnias, culturas y sociedades, es lo que enriquece al mundo, sin embargo, en la realidad, los hechos no han sido justos con la verdad, porque no podemos poner de lado ni pasar por alto, que estos hechos antes mencionados fueron reales, y que aún en nuestros días afectan a la humanidad.

Desde que se formaron las Naciones Unidas, se emprendieron ideas de cambio para darle rumbo al mundo. Se proclamaron los derechos Universales de igualdad y de respeto indiferente hacia todo ser Humano sin importar el color de su piel o característica alguna de cualquier índole. Sin embargo, la lucha no pudo terminar ahí, con un documento o una firma, porque el ser humano no es estático y está expuesto a cambios y siempre a estar en movimiento, por lo que lastimosamente, siempre habrán, sujetos que querrán ver el mundo arder.

Es por esto que en 1965, se celebró la Convención en contra de las formas de discriminación racial, en la que los Estados partes considerando que la Carta de las Naciones Unidas está basada en los principios de la dignidad y la igualdad inherentes a todos los seres humanos y que todos los Estados Miembros se han comprometido a tomar medidas conjunta o separadamente, en cooperación con la Organización, para realizar uno de los propósitos de las Naciones Unidas, que es el de promover y estimular el respeto universal y efectivo de los derechos humanos y de las libertades fundamentales de todos, sin distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión.

Alarmados por las manifestaciones de discriminación racial que todavía existían en algunas partes del mundo y por las políticas gubernamentales basadas en la superioridad o el odio racial, tales como las de apartheid, segregación o separación, resolvieron adoptar todas las medidas necesarias para eliminar rápidamente la discriminación racial en todas sus formas y manifestaciones y a prevenir y combatir las doctrinas y prácticas racistas con el fin de promover el entendimiento entre las razas y edificar una comunidad internacional libre de todas las formas de segregación y discriminación raciales.
El ideal es justo, pero el hecho de que una convención se celebre no significa que la realidad ha cambiado. Y es que no se puede esperar que los gobiernos hagan todo el trabajo, porque la lucha es de todos, y todos deben entender que las misma oportunidad como la misma capacidad de enfrentarse a las adversidades es compartida por todos los seres humanos.

Mientras leen este artículo, piensen que no son solo palabras por un ideal, piensen que somos personas tal como ustedes, y que así como nosotros hay millones más en la Tierra, que se merecen la misma libertad de trabajar, de ser felices y de vivir en Paz. Es la mezcla de culturas lo que hace tan maravilloso a este Mundo, crear barreras entre nosotros es simplemente darle la espalda al Futuro.

OPINIÓN

Clasificado bajo: Edición 245 — El Autonomista @ 1:59 am

La mixtificación liberal después del año 12


Gastón De Janón García

Dios apartó los ojos de la tierra. // Y nada quiso ver; torva, sombría,
la manada cruel de airadas hienas. // Se amontonó famélica, bravía,
sobre el heróico anciano que moría //vertiendo el jugo de sus rotas venas.
Alfredo Gómez Jaime (poeta)

El mundo civilizado se estremeció de horror ante la consumación de los crímenes de enero de 1912. Y en el Ecuador se produjo el caos, pretendiendo sentar sus reales las anarquía. El delito imperaba en contubernio con la ambición, con esa ambición baja, mezquina, que todo lo atropella cuando de triunfar se trata.
El gran crimen había ensangrentado la tierra ecuatoriana; pero sus actores no se habían saciado aún. Estaban resueltos a asaltar el poder, aunque para ello tuvieran que pasar, como pasaron, por ríos de sangre y montañas de cadáveres de protectores ilustres y correligionarios distinguidos.

Colocados en la recta del delito no era una cuestión de retroceder por un muerto más o un muerto menos. Lo importante era limpiar el camino de todo lo que pudiera ser del camarada de ayer en la línea de fuego, del compañero cuyos conocimientos en el arte de la guerra habían dado el triunfo sobre los grandes desaparecidos. Y cuya presencia proyectaba una sombra engendradora de un complejo de inferioridad, que era necesario destruir. No podía quedar en pie nadie que tuviera una estatura moral mayor que la del aspirante a mayordomo de este feudo.
Y fue entonces que se produjo el 5 de marzo de 1912. Ese asesinato político conocido en la historia nacional con el nombre de “El Crimen del armario”. A él le dedicaré un capitulo especial, basado en la valiente peñola de Eduardo A. Martínez, el periodista carchense que popularizó en “El Día” el pseudónimo de N.A.L.D.

Muerto Julio Andrade, se pensó que no había ya quién dirigiera una oposición periodística, menos una rebelión armada. se confiaba demasiado en que la ola de sangre que había abogado a los generales del radicalismo, había también sembrado el terror en todos los espíritus, imposibilitando cualquier protesta. ¡Que error más grande!
Subestimaron a esa diminuta figura que encerraba un gran corazón y que en vida se llamó Carlos Concha Torres, a penas salió del panóptico, en busca de esa gran fuente de valor temerario presto siempre al servicio de las nobles causas, solicitando cooperación para levantar la protesta armada por el horrendo asesinato.
y durante los cuatro años que el mayor culpable detentara el poder, las ardientes selvas del litoral sintieron el tropel de los corceles de guerra y el tronar de los cañones libertarios del conchismo insurrecto que en elevado gesto de masculinidad y consecuencia ideológica había salvado el nombre del radicalismo ecuatoriano ante el concepto de sus coidearios de América y ante las generaciones futuras.

Y si en verdad las autoridades revolucionarias de Carlos Concha mantuvieron todo el tiempo tranquilo al gobierno, este no llegó a ser depuesto. la revolución murió con la captura de quien la acaudillaba y el rendimiento de los jefes que lo acompañaban.

Mientras tanto, una fatídica hegemonía política se consolidaba en el país, al que aprisionó en el tentáculo, como un pulpo gigantesco y horrible, desde 1912 en que hizo la purga del partido hasta 1925 en que la juventud militar se rebeló contra la autoridad del sátrapa y lo lanzó fuera de la patria, retornando a ella años más tarde, en circunstancias en que el Ecuador libre luchaba contra el bonifacismo despótico y retrogrado que fue liquidado en la batalla de los Cuatro Días.
Por esa misma época, el General Barba de Azabache falleció, y cuando viajaba en el ferrocarril, construido por el General Eloy Alfaro, y frente a la estatua que inmortalizó el gran caudillo en Huigra.
Hay mucho que comentar sobre este tema pero no quiero cansar, será en una próxima fecha.

Clasificado bajo: Edición 245 — El Autonomista @ 1:55 am

Desde Irapuato-Guanajuato, México
“LA MENTIRA EN MÉXICO”


Daniel Gorosito Pérez
e-mail: danielgorosito@prodigy.net.mx

La primera edición de El laberinto de la soledad, de Octavio Paz, se publicó con el sello de Cuadernos Americanos en 1950. El colofón de esa edición reza: “Este libro se terminó de imprimir el 15 de febrero de 1950 en los talleres de la editorial Cultura, avenida República de Guatemala, número 96 de la ciudad de México, DF”.
El mismo Octavio Paz dijo en 1989 que su libro El Laberinto de la soledad no era un tratado de psicología o sociología acerca de México. El poeta puntualizó, es “una confesión o mejor una declaración. Una declaración de amor. Todos llevamos dentro un desconocido. Quise penetrar en mí mismo y desenterrar ese desconocido. Este libro mío sobre México (y los otros con tema parecido), son lo que soy yo, también lo que no soy y no quiero ser y quisiera ser: el desconocido que me habita, (es) una tentativa por desenterrarme, y verme, y viéndome, ver el rostro de mi país”.
Recordando los 10 años del fallecimiento de Octavio Paz, quiero compartir un texto publicado en Novedades, el 11 de octubre de 1943. El mismo adelanta temas de El laberinto de la soledad y muestra el espíritu visionario y el sentido crítico de Octavio Paz:

Una de las virtudes del pueblo inglés es su capacidad para resistir, en plena lucha, las verdades más amargas y las críticas más enconadas. Ahora mismo mientras Inglaterra se enfrenta a una de las crisis totales de su historia, empeñada en un combate en el que el premio es la vida misma, algunos ingleses no vacilan en denunciar ante sus propios compatriotas y ante el mundo entero los vicios y defectos de su patria, de sus instituciones y de sus hombres.
Muchos piensan que esta libertad de espíritu nace del prolongado goce de los derechos democráticos de expresión de las ideas.
No lo creo: la democracia facilita esa expresión, la hace posible, pero no la engendra. Ese denodado amor a la verdad, ese valeroso poner el dedo en la llaga del propio cuerpo, nace de algo más profundo que unas instituciones políticas.
El valor de los ingleses para decirse las verdades y para resistir que se las digan es el fruto de su prosperidad material, sí, pero también de su saludo moral, de su seguridad interior.
Muchos pueblos gozan de libertad de expresión; pocos la utilizan para algo que no sea mentirse entre ellos, calumniarse y engañarse. La democracia francesa sirvió para engañar al pueblo francés; la libertad de prensa en la época maderista produjo la mentira sangrienta de Huerta.

No basta la libertad de expresión para que nazca el amor a la verdad; se necesitan varias condiciones interiores, cierta integridad de espíritu, fortaleza de alma y serenidad de conciencia, hijas de la salud moral, para poder expresar una verdad y para soportar que nuestro vecino la exprese. La honradez de carácter de los ingleses tiene dos limitaciones: el positivismo y el nacionalismo. Los ingleses aman los hechos, las verdades concretas y sólidas, pero no muestran ninguna simpatía por las abstracciones y las generalizaciones; su amor a la verdad les hace desconfiar de las teorías y de las especulaciones desinteresadas.
El nacionalismo también los empobrece, las críticas de los extranjeros no alteran su flema y su insensibilidad frente al clamor de los extraños, da la razón, una vez más a la vieja sentencia: “No hay peor sordo que el que no quiere oír”.
Pero todas estas limitaciones dejan intacto el hecho primordial: los ingleses aman la verdad, aunque esta sea fragmentaria e inglesa y son capaces de resistirla. ¿Podemos decir nosotros algo semejante? Algunos historiadores recientes proclaman que nuestra historia es un tejido de mentiras.
Es su deber: sólo viven para rectificar a sus maestros o a sus antepasados. Pero no es nada más la historia: nuestra vida diaria sería inexplicable sin la mentira que la alimenta, la hipocresía que la vela y la complicidad de todos los que no nos atrevemos a denunciar nuestra miseria y pequeñez.

¡La mentira inunda la vida mexicana: ficción en nuestra política electoral; engaño en nuestra economía, que sólo produce billetes de banco; mentira en los sistemas educativos; farsa en el movimiento obrero (que todavía no ha logrado vivir sin la ayuda del Estado); mentira otra vez en la política agraria; mentira en las relaciones amorosas; mentira en el pensamiento y en el arte; mentira por todas partes y en todas las almas.
Mienten nuestros reaccionarios tanto como nuestros revolucionarios; somos gesto y apariencia y nada, ni siquiera el arte se enfrenta a su verdad.
La mentira nace de la pobreza física y espiritual, como una compensación; la imaginación nos engaña con torpes fantasías, puesto que la realidad nada nos puede dar.
Este engaño acabará cono nosotros, porque un pueblo no puede vivir de viento y mentira. Tampoco de esas medio verdades en las que somos pródigos. La media verdad ni siquiera es una mentira: es una medio mentira, un ser híbrido.
El miedo a la verdad que nos lleva a mentirnos cualidades que no poseemos, también exagera nuestros defectos o ve únicamente nuestros vicios: de la hipocresía saltamos al masoquismo: Vasconcelos todo lo ve negro como Orozco: no sé si su pesimismo es un defecto visual o una manera de oponerse al optimismo profesional de los otros.

Los dos niegan a nuestros héroes; el resto, los canoniza. Pero, ¿por qué hemos de tener ídolos en lugar de héroes, fantasmas en lugar de hombres de carne y hueso? Ni somos el país más rico de la Tierra, ni somos la escoria del globo; los indios no tienen la llave del paraíso terrestre ni son inmóviles cactus vivos, ornato del árido paisaje, fondo para el cuadro “revolucionario” o tema del orador gangoso.
Una verdad a medias es más nociva que una mentira completa. Somos un pueblo triste, pero nadie gasta más que nosotros en fiestas; somos un pueblo manso, pero todos los días nos matamos; somos un pueblo sobrio, pero todos nos emborrachamos; la mentira nos envuelve y nadie se engaña a sí mismo con tal natural hipocresía, pero tampoco nadie se dice las cosas con tal desnuda desesperación.

Este desequilibrio brota de nuestra inseguridad interior. No sé como podríamos utilizar esta energía estancada y enfermiza, que ahora sólo sirve para destruirnos, pero creo que necesitamos ante todo, de la verdad.
Pues si la mentira torna fantasma cuanto toca, decir la verdad es empezar a existir verdaderamente. He aquí una de las pocas misiones políticas o públicas de los escritores mexicanos, aunque me temo que muy pocos la verán con simpatía.
Prefieren el ejercicio de la mentira, de la verdad prudente o de la media verdad, de la verdad partida o partidista.

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