El Autonomista.com

Junio 13, 2008

Clasificado bajo: Portada, Edicion 240 — El Autonomista @ 2:15 am

Clasificado bajo: Opinión, Edicion 240 — El Autonomista @ 1:59 am

¡Ojalá me equivoque!


Patricio Guayaquil Cortez | mava5@hotmail.com

Y lo digo convencido porque soy de izquierda. Ojalá que me equivoque, que en el referéndum va a ganar el NO.
El Ecuador votó por el cambio en las anteriores elecciones y es verdad que el país estaba harto y carcomido por el cartel de la derecha, el mismo que había, a través de la aplanadora socialcristiana demócrata popular, corroído las instituciones del Estado; tal es así, que dejó plasmado el reparto en la actual Constitución. Es por eso que el proyecto del joven economista Rafael Correa Delgado caló hondo en el cuerpo social del Ecuador y se transformó en una esperanza para que el país vaya por otros senderos de desarrollo, igualdad y progreso. Esta esperanza continuó con el triunfó del referéndum para la realización de una nueva constitución y se consolidó en la votación de elección de asambleístas donde triunfó abrumadoramente el Partido de Gobierno.

Hasta allí la esperanza estaba latente. Luego, primero, la Asamblea que fue elegida para realizar una nueva constitución, comenzó a atribuirse funciones que no le fueron encomendadas como una serie de mandatos, que si bien son necesarios e importantes, pueden quedar en nada si gana el no en el referéndum. Es como quererse poner los calzoncillos encima del pantalón (¡claro algunos asambleístas se creen Superman!).
Y en verdad que muchos buenos mandatos como la Ley de Equidad Tributaria, Mandato Minero, Eliminación de las Tercerizadoras, Regulación de Indemnizaciones, etc., pueden quedar fojas cero si gana el no y luego en el país puede armarse la de San Quintín. Todo por ponerse los zapatos, después los calcetines.
Luego, actos de prepotencia y arrogancia de las principales autoridades del gobierno comenzando desde el Presidente de la República “…si no ganamos me voy”… “si perdemos que venga Gutiérrez o Febres Cordero…. ¿Acaso nos está metiendo miedo Presidente?… Eso, no es ser responsable con la posibilidad histórica que le dio el pueblo a que transforme este país con inclusión, no con exclusión. No utilice lo mismo que había criticado o no se recuerda “porque me da la regalada gana”. ¿Qué tufo a Bucaram no?.

La entonación de la canción “que se vaya, que se vaya” a los indígenas. ¿Acaso Presidente, si no están conmigo, están en mi contra? Al más puro estilo de Lucio Gutiérrez.
El papelón del Superintendente de Compañías Arellano Raffo, ¡qué vergüenza! ¡Qué atropello! ¡Qué prepotencia! ¿No se diferencia mucho de Febres Cordero verdad?
El alza de los precios en los artículos de primera necesidad se ha duplicado desde que se inauguró el gobierno de la revolución ciudadana y nadie hace nada. Y ojo, ya no hablan los economistas contadores, ahora habla el pueblo que ve cada vez menores sus ingresos. Las carreteras llenas de baches que no se puede circular. En los hospitales populares la gente se muere por falta de medicinas e implementos para atención. No es mentira señor Presidente, eso pasa en el Ecuador. Vaya haga una cadena radial desde algún hospital popular, pero imprevisto y verá que lo que digo es cierto y usted sigue hablando de la larga noche neoliberal.

En la Asamblea al igual que en el Congreso que siempre se criticó se pueden observar: chantajes, acusaciones de corrupción, de venta de cargos públicos, patadas, trompadas, insultos, espionajes, gritos, proposiciones ridículas (cambio de escudo, cambio de himno, cambio de moneda, gozo sexual garantizado, eliminación de autonomías seccionales) etc.
Todo esto hace que el gobierno se desgaste mucho y su principal proyecto político de cambio con él. Tal es así que el propio partido de gobierno a su interior ha comenzado a agrietarse y hacer aguas y con ellas muchas deserciones.

¡Mala tos te oigo Rafael! ¡Ojalá me equivoque! Porque yo también tenía la esperanza de que todos los ecuatorianos firmemos un nuevo pacto social. Porque todos apuntemos a un proyecto de largo plazo y no como hasta ahora que el largo plazo político en el Ecuador son de apenas dos semanas. ¡Ojalá me equivoque!

OPINIÓN

Clasificado bajo: Opinión, Edicion 240 — El Autonomista @ 1:45 am

¿Ha muerto la utopía?


SEGUNDA PARTE
Daniel Gorosito Pérez | danielgorosito@prodigy.net.mx

La primera obra que precisamente dio vida al género utópico fue la “Utopía” en l516 escrita por Tomás Moro. El autor no vivió al margen de su tiempo, por el contrario, tuvo activa participación en la vida política.

Electo al parlamento inglés en l504 y a la presidencia de la Cámara de los Comunes en l523, fue designado en l529 Canciller, cargo al que renunció al romper Enrique VIII con el Papa.
Nunca accedió a respaldar al rey en su determinación de divorciarse de Catalina de Aragón, ni a reconocer la supremacía religiosa del monarca, lo que motivó la enemistad del dueño del trono y tal como era previsible, el duro proceso que lo llevó al cadalso. Terminó pagando con la vida su fidelidad a los principios que defendía.

Es también interesante constatar que en muchos aspectos, los pensadores utópicos se adelantaron a su época, y lo que en algún momento parecía utópico, terminó por convertirse en una conquista lograda o en un derecho reconocido.
En lo político Tomás Moro se adelanta a las modernas estructuras democráticas, propone la reducción de las horas de trabajo y en lo religioso , aboga por la libertad de conciencia, lo que lo transforma en un pensador contemporáneo.

Tomás Moro concibe la isla maravillosa de Utopía como un modelo alternativo a la sociedad inglesa carcomida por los impuestos, la miseria, el robo y la corrupción (ya lo decían los romanos: “nada nuevo bajo el sol”). Una audaz denuncia del escritor que lo llevó al patíbulo.
Para Tomás Moro; que escribe su obra bajo el impacto del descubrimiento de América, aquello que ya no es posible en el viejo mundo, lo es en el nuevo. Su obra influye directamente en los “modelos de colonización alternativa” que se proponen a lo largo del siglo XVI. Incluso se propuso en determinado momento a Carlos V detener la migración hacia América, aislarla totalmente y llevar adelante en nuestro continente, la idea utópica de Moro, proyecto que Carlos V estudió seriamente pero que obviamente nunca se concretó.

Como lo destacara en su momento el ilustre pensador venezolano Arturo Uslar Pietri, en realidad fue el descubrimiento de América, el encuentro con los indígenas en estado de naturaleza (percepción equivocada), lo que suscito en Europa el concepto del “buen salvaje”, recogido por Rousseau y que tendría un impacto tan grande en el pensamiento europeo. En realidad, las imágenes del “buen salvaje” y del “estado natural”, de un mundo feliz sin propiedad privada, se transformaron en conceptos que, como un río subterráneo, recorren vigorosamente el pensamiento europeo desde Rousseau a Carlos Marx, de donde podemos deducir que todos los grandes proyectos de ingeniería social experimentados en el pasado siglo XX , tienen como punto de partida, como lejana y fecunda simiente, el impacto que el descubrimiento de América tuvo en la conciencia intelectual europea.

Nuestro continente, que en principio parece no tener un lugar demasiado destacado entre los grandes nombres del pensamiento político, resulta sin embargo ser el punto de partida de una línea genealógica que llega hasta nuestros días.
Paradójicamente, América aún espera la utopía.

Hasta que nos encontremos de nuevo…

OPINIÓN

Clasificado bajo: Opinión, Edicion 240 — El Autonomista @ 1:35 am

No al centralismo de Estado!


Marco Arteaga Calderón | artecal85@yahoo.com

¿Puede comprenderse al Estado como protector de la sociedad en que hace presencia? Todos los tipos de Estado, históricamente, han proyectado su estadía en tanto beneficio y satisfacción a las necesidades de los pueblos. En la práctica, sin embargo, no ha pasado tan halagadora idea de una simple ilusión pues, en la cotidianidad, el resultado ha sido siempre conculcación, especialmente para la gran mayoría que sufre la prepotencia del poder que, aunque casi siempre minoritario en su manejo, impone la decisión de su autocracia. ¿Cómo superar, por más esfuerzo ideológico para definirlo como bienhechor, las dos funciones concretas en que apoya y fundamenta su existencia, de cobrador de impuestos y distribuidor de servicios, y que según el tipo administrativo de gobierno es más lo uno que lo otro? ¿No es que además, al final de cuentas, prevalece, casi con exclusividad, la pura exacción convertida por el proceso burocrático en represión, que exige el pago por un castigo sinónimo de violencia? Violencia sicológica. Violencia social. Dos caminos hijos de una sola fuente, la violencia política, partidista o burocrática, ente promotor de la perversa manipulación de la gestión estatal.

Cuando en este contexto aparece algún liderazgo de cualquier versión autocrática, lo arbitrario resalta en un personalismo discrecional sinónimo, poco a poco, de acciones despóticas y aberrantes, arrinconando, con desprecio fulminante, antes que nada, la justicia y la libertad. O lo que es lo mismo, el derecho a la palabra, queda bloqueado. No va más! ¿Comentar? ¿Analizar? ¿Discutir? ¿Discrepar? ¿Criticar? No! En el personalismo discrecional del liderazgo de gobierno estas categorías del pensamiento son indicadores antipatria que, al sentirlos en oposición, los convierte por transferencia en el enemigo que hay que liquidar. En general la ley que encubre este hacer confirma la soberanía del poder, que busca así legitimar su obsesión del mandato convertido en destino de la nación, del pueblo, del propio Estado. Aquí está la esencia de la centralización burocrática y administrativa que persigue la concentración de las decisiones sobre las gestiones estatales. Ahora, entonces, el ejecutivo es todo. No se contenta con ser mago. También es profeta. Hay sueños en que los dioses le hablan. En la soledad, sin embargo, los demonios lo perturban. Es el populismo en vivo. Con gritos nacionalistas pretende ocultar el patrioterismo, su alimento principal, sea eslogans, cantos, consignas, símbolos que van delineando la confusión del absurdo fascistoide.

El deterioro del Estado tradicional, aunque quieran o no las grandes potencias, señala la urgencia de un nueva forma de entendimiento social. Más hacia el consenso entre las poblaciones que mediante la representación clientelar en las urnas. ¿Desde hace cuántos años, grupos de estudiosos, venimos insistiendo en que organismos internacionales como Naciones Unidas y OEA, no tienen ya mayor valor para los pueblos, aunque para los intereses gubernamentales todavía sigan siendo parte de su soporte partidista eleccionario? Llama la atención, por eso, que quienes alborotan con el pretexto del socialismo del siglo XXI, vivo en sus mentes fósiles, pretendan la centralización del Estado aumentando su obesidad administrativa y como objetivo hagan coro por las libertades, los derechos, las aperturas de justicia y equidad… ¿O el reclamo conlleva la democratización en profundidad, y con ésta la habilitación institucional de la actividad social, política, económica y cultural descentralizada o habrá que entenderlo como el juego sintomático del oportunismo de los tontos útiles?

(Amigo lector: hable con su vecino de oficina o de casa, reflexione y tome posición… El país también está en sus manos!)

OPINIÓN

Clasificado bajo: Opinión, Edicion 240 — El Autonomista @ 1:25 am

Pensiones de los jubilados


Juan Ramón Cevallos Viteri

El país tiene rato hablando, discutiendo sobre la homologación de sueldos y salarios ¿Qué ocurre en la realidad?. Todo se queda en el papel porque falta decisión para cumplir con las justas aspiraciones ciudadanas conforme a la ley. Las autoridades, los funcionarios se escudan en el manido pretexto que no hay “plata” pero hasta los “ciegos” se dan cuenta que para otros menesteres si hay dinero, lo que significa que falta entereza de las autoridades que con paños tibios ha tenido adormecido al pueblo que ahora ha comenzado a despertar para exigir sus derechos.

Se dictó la ley de homologación para empleados y trabajadores que hasta ahora no se cumple a cabalidad, y en algunos sectores de trabajo se la cumple a medias según las conveniencias políticas, convirtiendo lo que fue una solución en una agravante de los problemas sociales. Así lo que fue una conquista de las luchas de los trabajadores, de los auténticos dirigentes, que hay que diferenciarlos de los vividores del sindicalismo, existen otros sectores que tienen influencias y poder para reclamar la homologación y su aplicación con éxito. Unos los consiguen según el grado de poder que tienen ampliando la brecha entre los de arriba con los de abajo ¿De quién es la culpa? Lógicamente de los gobernantes que se acostumbraron a atender los reclamos con medidas de hecho o al poder político o económico, y así nuestro país va camino a la disolución como lo vislumbran algunos analistas políticos.

La homologación es una medida equitativa porque hay algunas personas que ganan buenas remuneraciones, y otros no, en iguales trabajos por lo que es de justicia que se igualen las remuneraciones para trabajos iguales o de iguales responsabilidades y, en otros casos, se las rebaje y se le aumente a los que ganan sueldos de hambre o que no llenan ni siquiera los elementales requerimientos de las necesidades vitales.

Se escucha en diferentes sectores reclamar la homologación, incluido el ejército con un ex Ministro de defensa a la cabeza pero nos olvidamos de los héroes del Cenepa cuyas pensiones de jubilación es justo que se las tome en cuenta para que con una digna pensión puedan vivir tranquilos con bienestar, algunos se quedaron sin piernas ni brazos y reciben pensiones que avergüenzan a un Estado civilizado. El buen gobernante, el buen legislador deben poner especial atención para la solución de estos problemas. El incumplimiento de estas obligaciones debe ser motivo para la revocatoria del mandato. Hay jubilados con buenas pensiones de jubilación que están ocupando buenos cargos públicos.

Estas marcadas desigualdades, señalan las injusticias en el país. Hubo un legislador, el diputado Marco Proaño Maya que después de analizar la problemática presentó un proyecto que tendía a aliviar la situación de los jubilados por lo que merece la gratitud y respaldo de la ciudadanía consciente que sabe que a la vejez, es a donde todos nos encaminamos y por lo tanto, hay que proteger la retirada de los últimos días con justicia y sentido humano.

Cuando al hombre lo invade la soledad y los males penetran por sus órganos vitales, es cuando más se siente el calor de la amistad, el afecto familiar, la solidaridad y el sentido de hermandad que cuando se descuidan los golpes vienen a ser más fuertes que los que se reciben en tiempos normales porque en aquella edad ya no se los enfrenta con posibilidades de resistirlos.
Estos hechos son formas de violencia que en los actuales tiempos estamos convencidos, que la vejez, hay que vivirla con la cabeza en alto, exigiendo justicia hasta el último aliento de vida como ejemplo para las futuras generaciones y para que éstas no sufran la marginación a donde se los quiere ubicar.

EDITORIAL

Clasificado bajo: Editorial, Edicion 240 — El Autonomista @ 1:15 am

MANABÍ HUMILLADA

Decepción generalizada vive el pueblo manabita ante los fracasos que están ocurriendo en la Asamblea Constituyente, reunida en Montecristi.
Resulta inconcebible que la mesa #4, de ordenamiento territorial y asignación de competencias, no haya podido en 6 meses de funcionamiento, concretar favorablemente la aspiración más valorada de Manabí, como son las Autonomías Provinciales, como nueva forma de administrar el Estado. Los textos dados a conocer, no establecen las diferencias entre Provincias o Regiones Autónomas, y solamente a estas últimas se les otorga la posibilidad de convertirse en Autónomas. De las provincias no dicen nada, sin tomar en cuenta que Manabí es una provincia – Región; y tradicionalmente su territorio consta como provincia; y por lo tanto, si la Asamblea Constituyente no establece esa doble condición, no podríamos jamás convertirnos en Provincia Autónoma.

Eso, sin considerar los requisitos exagerados que pretenden consagrar en la nueva Constitución o en la Ley orgánica respectiva. Todo parece como una maniobra con dedicatoria para que Manabí, nunca sea Provincia Autónoma y continuemos en el centralismo político, administrativo y económico, causante de todos los males de Manabí y el País.
¿Qué pasa en la mesa #4? ¿Dónde están los dos manabitas constituyentes de esa mesa, que hasta el momento no sacan adelante nuestra aspiración autonómica, o la propuesta de que Montecristi se convierta en la sede permanente de la función legislativa; labor que corresponde promover a los restantes Constituyentes manabitas?
¿Qué pasa con el asunto de “La Manga del Cura”? ¿El pedido de convertir a la reforestación como “política de Estado”?.

Mientras tanto, se conoce el pedido de la Mesa #3, para que la ciudad de Cuenca, sea la sede permanente de la función Judicial. Y al parecer, ese pedido va a concretarse.
¿Y qué ocurre con nuestros líderes provinciales?
¿Qué pasa con el Prefecto, los Alcaldes, con las Cámaras de la producción, con los gremios, con los Colegios Profesionales, con la ciudadanía, con los maestros?
Manabí está humillada. Lo mismo han hecho con Eloy Alfaro.
Nos da vergüenza lo que está ocurriendo con Manabí.
Pero eso no durará mucho tiempo.
Más temprano que tarde, Manabí volverá a ser la Provincia rebelde y altiva que la historia ha consagrado.

Pronto terminará la negra noche del centralismo.
¡De eso estamos seguros!

EDUCACIÓN

Clasificado bajo: Edicion 240 — El Autonomista @ 1:10 am

Evaluación de la calidad

Vicenta Aveiga De Santana | DOCENTE-JEFA ACADÉMICA DE LA ESPAM

Desde su propia concepción, el ser humano se ha preocupado por analizar, juzgar y reflexionar, sobre todo, lo que forma parte de su realidad y gracias a ello ha podido alcanzar el actual desarrollo social científico. El simple juicio “me gusta o no me gusta”, “es bueno o es malo”, “sirve o no me sirve”, “es lo que busco o no lo es”, “es mediocre”, “tiene calidad o no la tiene” y así un sin fin de expresiones que se utilizan en la cotidianidad para referirse a personas, sentimientos, actos, objetos, no es más que una forma de valorar el mundo circundante.
En el propio vocabulario humano se encuentran palabras como valorar, apreciar, calcular, tasar, estimar, entre otras, con las cuales se puede identificar o relacionar aquello que es objeto de interés con un juicio sobre las características, virtudes o defectos. Por tanto se puede decir que existe un proceso continuo constante de análisis y de evaluación donde interactúan agentes y factores tanto internos como externos.

Es precisamente la evaluación de la calidad para la educación superior, el que será motivo de este artículo, para evidenciar las contradicciones que se dan en el sector educativo, en lo social, en lo económico y en lo político, en donde se pretende formar profesionales que vayan al mercado laboral u ocupacional a competir con eficacia, eficiencia y efectividad, en un sistema esencialmente repetitivo, que premia la sumisión, que castiga la libertad de expresión y que corta el pensamiento divergente que fluye del ingenio, de la creatividad de los estudiantes universitarios. ¿Bajo ese contexto, se debe hablar sobre la evaluación de la calidad para la educación superior?….. a mi modo de ver, la razón es muy clara, ya que el objetivo de la educación es el alumno, quien es considerado potencialmente como un agente de cambio, como un ser creativo e innovador que puede y debe influir sobre su medio ambiente para transformarlo y mejorarlo.

La evaluación entonces, dentro del proceso de enseñanza, seguirá siendo una tarea de gran complejidad, porque le exige al docente analizar este proceso y enfrentarse a una serie de contenidos y en algunos casos difíciles de abordar, de carácter psicopedagógico, técnico, práctico y administrativo-institucional.

En la evaluación el profesor asume un rol protagónico y para ejercerlo debe tener una cierta concepción explícita del modo en que se aprende y se enseña, así como una cierta concepción coherente con esta, sobre cómo, cuándo, porqué y para qué evaluar, todo ello, con el fin de poder asegurarse de que las experiencias educativas que proponga en el acto de enseñanza produzcan resultados satisfactorios.

Al mismo tiempo el docente, debe poseer conocimientos teóricos y prácticos más o menos precisos, de todo un profuso depósito de instrumentos y técnicas para evaluar el aprendizaje de los alumnos en los momentos pertinentes en que decida hacerlo, sea porque él lo considere así, o porque la institución o el currículum lo demanden.
No cabe duda que el proceso educativo necesita una actitud distinta del docente: no basta confeccionar los contenidos y dejar al estudiante perdido con información, sin procesar la misma. El maestro debe cambiar su rol de “informante” al rol del facilitador y potencializador del aprendizaje de los estudiantes, por lo tanto hay que evaluar entrada, proceso y salida, considerando lo instructivo y formativo como pares dialécticos que conllevan a una evaluación integral (de lo sistémico a lo holístico en perspectiva de generar procesos de desarrollo sustentable y sostenible de seres humanos y organizaciones).
Hay que señalar que la evaluación es parte integral de una buena enseñanza, de hecho, se puede decir sin ningún menoscabo, que no es posible conseguir la calidad de la enseñanza sin la evaluación.

Cuando se evalúa se mide la calidad de los procesos: la valoración no es un resultado de la calidad del alumno, en exclusivo, es una constatación de la calidad de los procesos en su conjunto.
Un proceso educativo de calidad proporciona y alimenta el placer de aprender, estimula el deseo de investigar, de crear, y de escalar a niveles superiores en busca de la excelencia, motivado aquello por el interés entusiasta del docente por su materia, la buena convivencia del equipo de alumnos, el marco agradable de los espacios de trabajo, que se le anime calurosamente ante las dificultades que aparezcan, el atractivo del material pedagógico, el aspecto lúdico de la investigación.

El producto de la acción pedagógica debe ser en sí mismo expresivo y por tanto debe generar satisfacción.
De igual forma, la acción pedagógica debe procurar un grado de satisfacción que vaya más allá del poder responder satisfactoriamente un cuestionario y que ubique al alumno en la complacencia íntima de descubrir el valor, la utilidad del conocimiento que ha construido durante un proceso y la aplicabilidad del mismo.

Se conoce que aprender es apremiante y que bastantes de las vías pedagógicas no son fáciles, pero es necesario ayudar a que el alumno descubra que el propio esfuerzo puede ser atractivo, así como ocurre en otras disciplinas del saber. Esa es la tarea que los docentes deben asumir con un sentido de pertenencia para formar al futuro profesional que la sociedad lo exige.
Para lograr la calidad educativa y considerar a la Politécnica como un verdadero laboratorio de aprendizaje, es necesario considerar lo que expresa Galo Naranjo sobre la evaluación entendiéndosela como un proceso de investigación participativa, autorreflexión, potenciadora de las capacidades humano sociales y transformadora, orientada por marcos ideológicos, teóricos, metodológicos y técnicos, que conduce a establecer juicios valorativos desde el conjunto de factores socialmente significativos que inciden en la vida de las personas y de las instituciones, que permiten construir comunitariamente conocimientos de la realidad analizada, a fin de tomar decisiones que contribuyan al mejoramiento de los seres humanos y organizaciones, ante lo cual se requiere de un trabajo compartido entre Docentes y Alumnos quienes son gestores de la excelencia académica, basados en la filosofía y política institucional.

OPINIÓN

Clasificado bajo: Edicion 240 — El Autonomista @ 1:01 am

¿Cuál es la razón de ser de los símbolos patrios?


Guillermo Navarro Jiménez | g_navarro_j@yahoo.com

Ante todos los malentendidos generados por la propuesta de la sociedad civil expuesta por la Asambleísta Tania Hermida, cuya intención era, según sus palabras, plantear “un gran debate a nivel nacional, sobre la vigencia o no de los contenidos de los actuales símbolos patrios”, cabe reflexionar sobre la razón de ser de los símbolos patrios, que explique, simultáneamente, si es cierta o no la supuesta intangibilidad, el carácter de eternos que algunos medios de información los han adjudicado, en su afán de manipular la opinión pública.
Un reconocido intelectual francés, a la pregunta: “¿en qué lugar usted nació?”, respondió sin dilaciones: “en una nación a la que los militares llaman patria”. Respuesta con la que puso sobre el tapete cuatro problemas claves para entender el debate propuesto por la sociedad civil:

a. La Nación es anterior a la Patria;
b. La Patria es una construcción social arbitraria;
c. Los símbolos tienen un objetivo aglutinador; y
d. La Patria y sus símbolos son hechos concertados, volitivos.

La Nación es anterior a la Patria
La historia de la humanidad, es una historia de Naciones. Basta recordar al Popol Vuh o la Biblia, para confirmar nuestro aserto. Estos grandes libros cuentan la historia de dos Naciones, la primera del pueblo Maya que luego pasaría a ser parte de varias Patrias, y, el segundo de una Nación que se constituyó en Patria, 1945 años luego de que se iniciará su historia contenida en el segundo libro.

Nuestras Naciones ancestrales: Puruha, Cayambi, Shuar, Taromenani, Zápara, Chachi, Ashuar, por citar algunas, como lo confirman los libros escritos por los conquistadores sobre las “Indias”, fueron muy anteriores al Estado Nacional Ecuador. Para ello hubo antes de transitarse por el Virreinato de Lima, la real Audiencia de Quito, la Gran Colombia. Por esto indigna cuando se pretende negar la existencia de nuestras Naciones ancestrales y sólo se reivindica esa Patria etnocéntrica, excluyente. Cuando se niega la plurinacionalidad histórica y se pretende que la historia se inició en 1830, tratando de contrariar los nuevos tiempos que anuncia la reivindicación de las Naciones.

La Patria es una construcción arbitraria
Cuando se observa el mapa de la África de hoy, se constata que muchos de los límites fueron trazados con regla. Delimitaciones arbitrarias del imperialismo europeo que determinó incluso la división de Naciones. Las Naciones Fang, Hutus son claros ejemplos de esta afrenta. No se diga la Nación Hausa, obligada por la furia imperialista a la diáspora, al igual que sus bíblicos primos hermanos blancos. En América Latina la historia no es diferente. Por límites de las iniciales repúblicas o por posteriores nuevas divisiones, tras de las cuales igualmente siempre estuvo el interés del imperialismo de turno, las Naciones fueron separadas, incluidas en países, en Patrias diferentes, incluso con enemistades aparentemente irreconciliables.
Si los comportamientos antes brevemente reseñados no son clara muestra de la arbitrariedad de la delimitación y de la construcción de las Patrias, valga recordar la creación de Liberia mediante la forzada emigración de los esclavos negros desde territorio norteamericano a la tierra de sus ancestros: África, o los repartos e intercambios de territorios de la actual Argentina y Brasil por España y Portugal, entonces los colonialistas hegemónicos en el mundo.
Las Patrias entonces, no son otra cosa que construcciones sociales arbitrarias, construidas por intereses que no son los de nuestras Naciones.

Los símbolos tienen un objetivo aglutinador.
En tanto las Naciones son un cúmulo de elementos históricamente trascendentes: cosmovisión, historia, lengua, cultura material y espiritual, etc. La Patria, por la forma de constituirse, y en el momento que se funda, carece de todos los elementos que aglutinan a la Nación. Para resolver esa carencia los creadores de la Patria recurren a símbolos como banderas, escudos e himnos, y a la mitología histórica. De ahí devienen los héroes, niños y adultos, que formaron parte de nuestros sueños y creencias infantiles.

Pero todo ello no basta. Los símbolos devienen en instrumento para exacerbar el chovinismo, con todas las aberraciones que ello implica, puesto que conducen a los hombres de la razón a lo irracional. Hasta el punto que la “defensa de la Patria” conduce incluso a la inmolación innecesaria e incluso a la auto inmolación suicida. Los kamikazes son buena prueba. Pero también justifica lo injustificable como el genocidio de Hiroshima y Nagasaki. O las grandes guerras a las que como rebaños concurren los hombres al son del himno y enarbolando banderas. Siempre guiados por los militares, que tratan de que olvidemos que somos parte de Naciones, para tratar de reducirnos, inútilmente a las Patrias.

La Patria y sus símbolos son hechos concertados, volitivos
Todos, alguna vez nos hemos preguntado, más allá de las primitivas explicaciones: ¿Cuál es la razón, el por qué de los variados y diferentes colores en las banderas de las Patrias, de los contenidos de los himnos? La respuesta es evidente: responde a las predilecciones estéticas de quienes las adoptaron, a su ideología e intereses. En consecuencia, son creaciones que dependieron de la voluntad de los hombres que las asumieron. De los tiempos, como dicen nuestros ancestros. Cuando de verdad deberían enseñarnos que fue de las minorías que entonces decidieron los instrumentos para arrebañarnos.

Pero, los axiomas enseñan que todo hecho volitivo puede ser reemplazado por otro hecho volitivo. En consecuencia, si la adopción de banderas e himnos, de los símbolos patrios correspondió a la decisión de un grupo de hombres en 1830, también los hombres de hoy tienen todo el derecho a escoger sus propios símbolos. La historia es rica en ello. La Rusia revolucionaria de 1917 adoptó la bandera roja y la hoz y el martillo, como símbolo de su internacionalismo y del ascenso al poder de la alianza obrero-campesina. La Rusia de hoy, cuando retornó transitoriamente al capitalismo retomó el rojo, azul y blanco. ¿Por qué el Ecuador de hoy, que es distinto del Ecuador de 1830, no puede asumir los colores que la transformación demanda? ¿Por qué se niega a las fuerzas insurgentes del Ecuador de hoy el mismo derecho que tuvieron las minorías dominantes de 1830?.

Más los cambios inevitablemente se producen. Las Patrias iniciales dejan de ser tales. Se transforman, conforme avanzan las Naciones. Entonces, inevitablemente, contra todos aquellos que se oponen, también deben transformarse los símbolos, para guardar coherencia con las nuevas condiciones. Para responder a los nuevos sueños. Esto es lo que reclama Tania Hermida como portavoz de la sociedad civil. Exigencia incontrastable a la cual, por cierto y como no puede ser de otra manera, se oponen los conservadores de siempre: el poder económico, el fáctico, los militares en desuso, puesto que también las transformaciones simbólicas permiten a los hombres avizorar nuevas épocas.

ENTREVISTA

Clasificado bajo: Entrevista, Edicion 240 — El Autonomista @ 12:46 am

Pedro Zambrano Lapentti.

‘La autonomía no es negociable’


‘Así como hay una izquierda opuesta
a la autonomía; hay otras izquierdas a
favor del proceso’

Una gran conce-ntración histórica vivió el país el pasado 5 de junio en Montecristi. Manabí se vistió de fiesta. Su pasión cívica y luchadora por la Autonomía evidenció que los manabitas estamos concientes de los anhelados avances necesarios para la patria.
Como en todas las jornadas cívicas y políticas El Autonomista mantuvo entrevistas con varios personajes importantes de la provincia, entre ellos Pedro Zambrano Lapentti, director de Ediasa (El Diario, Manavisión, Radio Líder) quien estuvo presente en la plaza cívica de Montecristi con la misma pasión y civismo que todos los asistentes a la concentración.

¿Cuál es la lectura que otorga a esta gran concentración histórica a la que Manabí se ha movilizado?
Lo importante es que Manabí esté unido tras sus grandes proyectos. Siempre ha estado unido en hechos, que marcaron un antes y un después en la provincia. Por ejemplo en la creación del Centro de Rehabilitación de Manabí (ahora Corporación de Recursos Hídricos de Manabí), la represa, el puerto de Manta. Ahora más unido en lo planteado a la Asamblea Constituyente como una Manga del Cura totalmente manabita, políticas de reforestación y la sede del legislativo. Pero sobre todo, lo que no es negociable bajo ningún concepto: la autonomía. Todas las personas queremos ser autónomas para tomar nuestras propias decisiones, siempre formando parte de la familia ecuatoriana. No estamos hablando de divisionismo, con lo que algunas personas quieren indisponer el proceso. Estamos hablando de una autonomía político-administrativa para que cada pueblo decida su suerte y no decidan por nosotros en la capital de la república, sin tener nada en contra de la ciudad de Quito, sino del sistema.

Algunos sectores de izquierda se oponen radicalmente a la autonomía como el Movimiento Popular Democrático. ¿Qué opinión merece esta posición?
Así como hay unos que se oponen a la autonomía, hay otros sectores de izquierda que están a favor del proceso. A manera general, creo que ante el peso de la verdad solamente alguien que tenga un interés puede oponerse. Hay que identificar el tema como es en realidad y principalmente hacerles ver que la autonomía es beneficiosa para todos los sectores.

En la década del 80 su padre Don Pedro Zambrano Izaguirre apoyó la autonomía desde la prensa ¿Se mantiene este apoyo siendo su padre uno de los cultivadores de esta propuesta?
Nosotros como empresa Ediasa manejamos políticas editoriales. Independientemente de quien esté en el cargo de la dirección se tiene que cumplir una de las políticas editoriales más importantes de este medio: apoyar la autonomía.

¿Está el pensamiento de Eloy Alfaro más vigente que nunca en esta concentración histórica, en la provincia y en el país?.
Creo que en los últimos años se ha hecho justicia en Ecuador con este fortalecimiento de la figura histórica de Alfaro. Ahora no quedará dudas a nivel nacional del legado alfarista. Pero al mismo tiempo existe demasiado oportunismo y mucha distorsión de su pensamiento. De Alfaro se dice hoy en día cosas que no fue y se le asume posiciones que tampoco tuvo. Al “Viejo Luchador” lo reivindican todos los sectores, así sean antagónicos. Todo se debe al aprovechamiento del nombre de Alfaro, pero no se están cobijando realmente de sus ideales. Por lo tanto no se está respetando tal cual es su pensamiento liberal, un pensamiento que respeta las libertades de las personas, un pensamiento demócrata. Eso es Alfaro.

Generalmente un director de medios estaría ahora administrando su empresa, mientras que a usted lo vemos junto al pueblo contagiándose de este fervor cívico en Montecristi.
Como director siempre estoy tratando de identificar lo que el público necesita de información. Lo nuestro es procesar información. Además nuestra función es ser testigos. No somos protagonistas, somos testigos, y como tales nos manejamos como observadores de los hechos.

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