El Autonomista.com

Mayo 1, 2008

Clasificado bajo: Portada, Edición 237 — El Autonomista @ 1:02 pm

Autonomías y Ordenamiento territorial

Clasificado bajo: Opinión, Edición 237 — El Autonomista @ 1:02 am


POR Carlos Intriago Macías

Que el centralismo se consolidó con el apoyo de las elites de la partidocracia guayaquileña, a cambio de cogobernar el país, es una verdad incuestionable e irrefutable.
Tratar de confundir al país, difundiendo la tesis que el problema nacional no es el bicentralismo sino el régimen seccional autónomo y el proceso de descentralización “a la carta” desde el gobierno nacional hacia los gobiernos seccionales, es ocultar a los centralistas, rechazar el proceso histórico de la descentralización e interpretar mal el mediano éxito de unas pocas prefecturas y municipios (Azuay, Loja; Jama, Santa Ana. Cotacachi, Ambato) en las competencias que con responsabilidad han asumido.

Desarmar un país para volverlo a armar en base a territorios y gobiernos intermedios y locales centralizados en sus competencias, es desconocer el valor de la población e idiosincrasia de los pueblos, que formando una Nación, somos diversos.

Una población es un conjunto de individuos que ocupan un mismo espacio y tiempo y que comparten cierta cohesión natural y ecológica como grupo. La población tiene ciertos requerimientos similares para la supervivencia y la reproducción, ocupando un espacio generalmente heterogéneo en cuanto a la disponibilidad de recursos.

Y se debe insistir en esto, pese a que el concepto de población tenga un carácter relativo, pues siendo ésta un conjunto de individuos de naturaleza heterogenia, predominan en ella los atributos homogéneos y comunes, que pueden variar en el tiempo y en el espacio, que ocurren como un complicado sistema de causas y efectos, sin lograr extinguir su naturaleza.
Así, los manabitas somos lo que somos, ¡manabitas! Los de Quito son quiteños y no manabitas y viceversa. Más claro aún: Guillem no es lo mismo que Zambrano, Macías que Rivas, Mendoza que Yungán, Fernández que Tenelema.

Por tanto, unir administrativamente a la fuerza en un eje horizontal a las poblaciones de Manabí, Santo Domingo, Cotopaxi, Napo y Orellana es un despropósito y un crimen de lesa patria.
Parece increíble que los mismos que tanto han pregonado la interculturalidad y la plurinacionalidad, ayer se acordaron de los indígenas y de los negros, pero ignoraron (ignoran) al montubio y la Nacionalidad Manabita; y, hoy ignoran que las provincias costeñas tenemos nuestras propias poblaciones e idiosincrasia. ¡Qué ignominia! Pero, eso no es todo.

Dicen que un criterio para rearmar el Ecuador es el territorio -al que suman “población” como elemento secundario- donde el Estado interviene abierta o disimuladamente en forma múltiple (política, económica, genética, ideológica, entre otras). Sin embargo, lo sustancial de territorio es ser una jurisdicción, que para ser valorada universalmente como tal, debe ser autónoma. En el caso de Manabí, ¡Provincia Autónoma!

El concepto más básico de territorio es área, pero ésta se ignora cuando debe ratificarse espacios supuestamente no delimitados, como la Manga del Cura, que por derecho, población e historia es manabita y corresponde a la Asamblea Constituyente, por su fuero de plenos poderes, ratificarlo.
Y debe hacerlo, cuando a pretexto de ordenar al territorio, se obligará a las provincias y nuevas regiones a crear mancomunidades para el desarrollo sustentable del agua y todos los recursos naturales. También, de la energía, las carreteras, de las reservas ecológicas, minas, canteras, etc. según el concepto rector del Estado, que continuará siendo centralista porque para los intelectuales serranos, ex autoridades de Cuenca y Loja, los planificadores gubernamentales, la burocracia dorada y los forajidos, Estado = Quito.

A quienes quieren desarmar el país, para recentralizarlo, es preciso identificarlos. Por tanto, despierta gran curiosidad qué harán para acabar con el Estado “central” centralista, los Asambleístas María Paula Romo, Tatiana Hidrovo, Norman Wray, José Cordero, Ma. José de Lucca, Paco Velasco, Ma. Alexandra Ocles, Ricardo Zambrano, Tania Hermida, Teresa Benavidez, Virgilio Hernández, Amanda Arboleda, Betty Toala y María Soledad Vela (a quién también, hay que consultar cuando socializó con los manabitas su propuesta del “derecho al placer”).
A Manabí le interesa ser Provincia Autónoma, libre de mancomunidades, lo demás vendrá por añadidura.

SIN LOS DE SIEMPRE…, LA CORRUPCION DE SIEMPRE!

Clasificado bajo: Opinión, Edición 237 — El Autonomista @ 12:59 am


POR Marco Arteaga Calderón
artecal85@yahoo.com

Aparentemente contradictorio. Pero muy real y muy coherente. Pues, al iniciar el gobierno que estamos soportando lo negativo y socialmente deteriorante de antes, típico de la “partidocracia”, casi por arte de magia, desaparecería del manejo de la cosa pública. ¿Cómo? Es que ahora entraba en juego una “novedosa” unidad de medida moral e intelectual, la “meritocracia”.

Una especie de balanza de valores y cualidades a través de la cual la honestidad, el conocimiento, la solidaridad y un criterio ético del buen vivir serían los componentes dirimentes en el pasaje hacia el funcionarismo burocrático. Sin embargo, hay ciertos indicadores de la práctica política que trastroca todo el voluntarismo gubernamental… De repente, nefasto y clientelar procedimiento tradicional, los aportes a la campaña eleccionaria resaltaron como la mejor visa para ocupar cargos públicos.

Pero otras realidades aumentan el corpus corruptivo…
Grabación ilegal de videos en reuniones clandestinas, pinchazos telefónicos a la “oposición” cierta o probable, ocultamiento de información militar al ejecutivo, círculos de inteligencia particulares incrustados en la fuente base estatal, declaraciones mentirosas sobre la baja de los índices delictivos, cuando a ojos vista están en alza, contratos a dedo denunciados por los propios funcionarios, especulación sobre los productos subvencionados desde el gobierno… También, por supuesto, reaparece en medio del caos administrativo, la fórmula de extorsión de los tan manoseados populismos de antes. De nuevo el “diezmo” político. O sea, arrancarle a la brava, por imposición y amenaza, vía descuento del rol, un porcentaje del sueldo al burócrata para mantener al partido de gobierno.

Está claro, hasta para el más idiota lo es, que la movida por sí sola expresa, en que la entrega recepción de un cargo lleva implícito dicho acuerdo de descuento “voluntario” (rueda de molino intragable) y, en lo posible hay que convencer a quienes ya están empleados que, igualmente, deben “colaborar” para evitar, por supuesto, molestias en sus funciones.

Allí está, quizás la punta del iceberg, el señor Arellano, superintendente de Compañías que, con el respaldo desde Carondelet, aunque inculpado de abusivo y “extorsionador”, según las palabras del asambleísta León Roldós, se declara santo de santidad absoluta. ¿Meritocracia? ¿O la sapada, la viveza de usar con malversación ideológica, la política y abusar, así, del poder del Estado cuando se tiene “la sartén por el mango”?. Simple pero efectivo sistema de asquerosa represión social. ¿O no? Será interesante seguir las huellas del señor fiscal en estas anomalías meritocráticas, tan sensible siempre cuando lo entrevistan por televisión… Porque hasta hoy, SIN LOS DE SIEMPRE…sigue LA CORRUPCIÓN DE SIEMPRE!

El Concierto del Sur

Clasificado bajo: Opinión, Edición 237 — El Autonomista @ 12:58 am

POR Patricio Guayaquil Cortez

A propósito he dejado pasar unos días para dar mi apreciación acerca del lamentable accidente en la Discoteca Factory al sur de la capital. Puede que una persona en lo fresco de la tragedia pueda cometer errores que afecten a otros por eso no es bueno juzgar en caliente los actos o eventos que suceden.

Yo en lo personal tenía otra perspectiva y criterio acerca del movimiento roquero y no es sino hasta que tuve la oportunidad de trabajar con ellos en el sur de Quito que mi óptica acerca de éstos cambió Verdaderamente son profesionales, artistas, pacifistas, ambientalistas, maravillosos seres humanos que le ven a la vida en su aspecto musical con otro interés. Contribuyen activamente en la sociedad desde sus trincheras diarias.

Nuestra sociedad pacata como es, los mira con recelo. Y tal es así que luego de la tragedia no han faltado comentarios estúpidos como que es un castigo divino, que ellos se lo buscaron, etc. Qué hubiera pasado si las víctimas hubiesen sido de otro segmento de gusto musical? Ya veríamos a la “sociedad civil” haciendo manifestaciones, “los articulistas”, rasgándose las vestiduras. Pero sólo son roqueros y hay que darles el segmento de la crónica roja. Seis páginas en un periódico, 3 en otro. Paradójico. Un segmento social que ha sido discriminado, por la tragedia hoy pasa a ser famoso.

Pero hasta allí la tragedia. Y el control? No es, que no tenían permiso de la Intendencia, ni del Cuerpo de Bomberos, ni de la autoridad seccional. Al Alcalde humano como es, le notamos dolido por la situación y conciente de su obligación. ¡Porque es culpa municipal la tragedia!
Que no me vengan con que no tenían permisos, tres semanas antes todo el sur sabía del festival porque como fue sano y libre fue promocionado públicamente. Dónde estaba el Administrador Zonal, los Comisarios Municipales, Control de la Ciudad.?

Sí, el señor Alcalde no puede estar en todo, pero sus funcionarios?, acaso no son los responsables de las respectivas zonas? Sino cómo se explica la división que de la ciudad ha hecho el Cabildo.
Llamando la atención. Porque en el municipio al igual que en otros ámbitos de nuestra sociedad, la sanción es sólo para el de poncho. ¡Cuidado vende en la calle!, porque la Policía Metropolitana le quita el mote, ¡Cuidado arregle el techo para que no se caiga!, porque el Comisario le multa por no tener permiso.

Lo del sábado no es más que una muestra de que estamos sentados en un polvorín y nuestras autoridades bien gracias, bien gracias. ¡Solidaridad con los hermanos roqueros!

Reto

Clasificado bajo: Opinión, Edición 237 — El Autonomista @ 12:57 am

POR Ernesto Intriago Zambrano

La eternamente Villa Nueva de San Gregorio de Portoviejo será eso: nueva por siempre; en temas de carreteras, que quede claro. Todos los días el conductor está pendiente de las novedades del asfalto herido, esas llagas las llevan todos los ciudadanos. Salir a dar un paseo en automóvil es poner sal en la herida, valga decir que los portovejenses son las personas más valientes del país.

Yo fui portovejense, de corazón, ya me da vergüenza decir que soy de Portoviejo, una ciudad que no progresa en nada, salvo un par de edificios nuevos que para la cantidad de años de existencia de Portoviejo aquello resulta una burla al tiempo, ¿hasta cuándo los que por fe se consideran ciudadanos del valle van a ostentar como soberanos la corona triunfal en cualquier colina? Apenas llevan la diadema harapienta del fracaso político.

Los burros amarillos, hablo de los taxis no de los que ganaron las últimas elecciones para prefecto y alcalde de una provincia y ciudad perdida, los burros amarillos marchan cojos de tanto andar: jinete no hay camino, se hace camino con honestidad; jinete no hay carreteras, se hace carreteras con honestidad, entiende eso, taxista que crees que la reina mayor de la ciudad tiene sacrosantas manos porque así lo dictan sus brillosos ojos verdes, ese color no es más que el fiel reflejo de lo que alimenta el ego consumista, o quizá así se tornan las pupilas de tanto flash que reciben.

Caminar por las calles de la Ciudad de los Reales Tamarindos es un peligro y una fascinación, para muestra un botón: hay que ir por la calle América, da terror siendo un observador objetivo, lo contrario hace pensar que caminamos en la superficie lunar o en una roca formada de basura estelar, igual da terror, ni la fascinación ayuda a alegrar la tristeza vial. La avenida Universitaria tiene abismos, la avenida del Ejército cráteres, para muestra efectiva todo los botones.

No hay carretera buena, eso lo dicen los jinetes de los burros amarillos, no hay progreso, eso lo dicen las gentes que han retornado a Portoviejo luego de tantos años de ausencia. Ya hasta el nombre le cambiaron a mi ex ciudad, Portohueco la llaman, con eso todo cambia, esto será la Ciudad de los Reales Baches, Villa Nueva de San Desastre de Portohueco. El himno con la misma música empezará: A la Reina de trágica historia // Portoviejo maldita ciudad // con dolor canta el himno de muerte // de sus hijos la palabra final.

No es de sorprenderse, de seguro pasará si esto sigue así, y seguirá peor porque la alcaldesa llegó al límite de sus capacidades para gobernar.

Si estoy equivocado demuéstrelo señora alcaldesa y arregle todas las calles de la ciudad que me vio crecer y que yo la he visto retroceder, espero le alcance el tiempo para que las cosas que dice este votante arrepentido puedan pasar al ridículo de la historia, de lo contrario la inoperancia tocará fondo cuando termine su período administrativo.

EDITORIAL

Clasificado bajo: Editorial, Edición 237 — El Autonomista @ 12:56 am

AUTONOMÍA Y CONSTITUCIÓN

Cuando el Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente que está reunida en Montecristi, Econ. Alberto Acosta, recibió el pasado martes 22 de abril, la denominada Propuesta o Mandato de Manabí, pronunció una frase que ya está incorporada a nuestra historia regional: “MANABÍ SERÁ REGIÓN AUTÓNOMA”.

Miles de manabitas congregados en la Plaza Cívica de la tierra de Alfaro, rubricaron con aplausos y gritos de alegría, las palabras del mencionado mandatario, que preside el órgano legislativo más importante del actual momento político nacional y que está elaborando la vigésima Constitución de nuestra República, donde ya constará el nuevo modelo de administración del Estado que ha derrotado al viejo centralismo y que se lo identifica como el sistema de las Autonomías Provinciales y Regionales.

Minutos más tarde, ya en el Mausoleo de Eloy Alfaro, y ante cientos de testigos, Alberto Acosta puso su mano derecha sobre el cofre de mármol que guarda las cenizas de Don Eloy y manifestó: “NO TE DEFRAUDARÉ”.

Por estas consideraciones, nuestro medio de comunicación, El Autonomista, considera que el asunto de las autonomías es irreversible; que no habrá paso atrás. Que la nueva Constitución dispondrá de la vigencia de las Autonomías para iniciar una nueva etapa de creatividad, honestidad y pujanza en la historia nacional.

Una autonomía solidaria, equitativa, humanitaria, donde el trabajo y el alimento alcancen para todos. Donde la educación, el trabajo y la salud lleguen a todos los habitantes de la región y el país.

La Asamblea de Manabí, que preside el Prefecto, Mariano Zambrano; los medios de comunicación colectiva; las organizaciones populares y campesinas; los movimientos sociales; las Juntas Parroquiales; la ciudadanía, fueron factores decisivos para la elaboración de la propuesta manabita. Todos ellos decidieron seguir vigilantes, hasta que la Asamblea Constituyente cumpla con lo prometido.

Los Asambleístas oriundos de Manabí, no pueden defraudarnos, ni traicionarnos. Ellos deben ser los abanderados, para que todos los asambleístas respalden la propuesta manabita de la Autonomía.

Y así mismo, otro pedido cívico que lo planteamos desde los primeros días en que empezó a funcionar la Asamblea: que Montecristi se convierta en la sede permanente del Congreso Nacional. Pedido que lo ha secundado el asambleísta chonero, Econ. Ricardo Zambrano y que ya tiene el respaldo solidario de la mayoría de integrantes de la Asamblea.

AUTONOMÍA Y EL CONGRESO EN MONTECRISTI… son los grandes capítulos históricos que a partir de esta fecha empezamos a conquistar.

¡Viva Manabí! ¡Viva la Autonomía! ¡Viva la Asamblea de Montecristi!

Simplifiquemos

Clasificado bajo: Opinión, Edición 237 — El Autonomista @ 12:55 am


POR Juan Ramón Cevallos Viteri

Sin dudas que todos quieren hacer algo y muchos entrar a la Historia. Hay oportunidades para aprovecharlas en un mundo complejo y saberlas cumplir con los compromisos, obligaciones o derechos con procedimientos, mecanismos que permiten atenderlos pero siempre habrá que dejar para mañana algunos asuntos porque es imposible cumplir con todo en el día, además que no hay cuerpo que los aguante. Entonces es cuando la facultad más preciada que dio la naturaleza al hombre, pensar y razonar, induce a resumir los hechos y a simplificar trámites y procedimientos para solucionar los problemas pero en el medio pareciese que se actuara en sentido contrario porque todo se complica.

Si nos ubicamos en el campo burocrático las gestiones se entorpecen y enredan por un mar de requisitos y papeleos previos que se exigen cumplir para extender un simple certificado, y si a esto le sumamos la pesadez del burócrata que atiende esa oficina, encontramos que la incapacidad, la irresponsabilidad o los prejuicios acaban por entorpecer la administración hábil y eficiente porque hay un personal burocrático excesivo e improvisado que para justificar su presencia, crea un inútil papeleo, mientras por otro lado, exprime las escuálidas arcas del estado. Así piden: ¡Traiga un certificado de buena conducta! ¡Presente el último recibo de pago del consumo de energía eléctrica! ¡Un certificado de la central de riesgo! Saque la última cédula de identidad cuando ya le han hecho sacar una que en la parte inferior de la misma dice: “Esta cédula es válida hasta la muerte”, y otras boberas más, y para rematar, cuando todo se ha cumplido y el tiempo apremia le sale el jefe burócrata con la bobera mayor: ¡Señor, no lo podemos atender porque el sistema está interrumpido! El usuario necesita el documento, angustiado le pregunta: ¿cuándo arreglarán el sistema? Señor, no sabemos porque escapa a nuestro control. Mientras tanto, el usuario ha perdido tiempo, paciencia y dinero y es posible que la oportunidad de viaje o negocio hasta lo pierda por culpa de una adiposa y torpe burocracia que a nadie le interesa tecnificar, capacitar, en definitiva, mejorarla.

La pregunta que la ciudadanía se hace: ¿qué clase de gobernantes hemos tenido y tenemos? Antes se responsabilizaba a los kikuyos… y ahora ¿a quién tenemos que culpar? Esto es responsabilidad de una burocracia numerosa propiciada por los politiqueros de turno que poco o nada les interesa el bienestar y progreso del país.

Si queremos referirnos a la Función Judicial el problema es más grave. Antes, un profesional por la mañana quedaba al día en el conocimiento de trámite de sus juicios. Hablaba con el juez, sacaba copias, etc.; ahora todo es posible, sí pero con el “dolarito” de lo contrario no aparece el auxiliar para sacar las copias. En los Juzgados le exigen a los abogados acompañar a la demanda copia de la credencial de abogado para ejercer la defensa cuando hay profesionales que toda su vida en el medio han ejercido la profesión y están por colgar los botines cuando debía ser lo contrario, esto es, que los nuevos empleados que aparecen de la noche a la mañana con concursos o sin concursos y no saben qué hacer, presenten sus credenciales para saber por qué están ahí.

La presentación de las credenciales es una soquetada porque esto no evita que se presenten falsos abogados con falsificadas credenciales porque nadie verifica si son auténticas o no, ¿para qué estas boberas? Lo grave es que al falso abogado, cogido en el delito existen profesionales que se prestan para el testaferrismo, cometiéndose en esta forma otro delito. Pregunto ¿para qué tanta payasada?

Existen Magistrados, Jueces y Judiciales que con sus iniciativas pueden encontrar o dar pautas o caminos que permitan tener éxito. El juez o magistrado debe ejercer su creatividad y con libertad, dentro de la ley dejar el camino expedito para una justicia ágil y eficiente sin condiciones ni condicionamientos impuestos por el centralismo despistado de nuestra realidad, convencido que al hacerlo está sirviendo a los demás.

En la función pública se debe actuar en sana competencia, tratando de ser el mejor y así tendríamos una nueva sociedad sin las tan cacareadas promesas de los políticos en épocas de elecciones.

El mejor burócrata es el que más creatividad exhibe y más capacidad y responsabilidad tiene para superar los inconvenientes que se presentan.

Acabaremos enterrados en basura?

Clasificado bajo: Opinión, Edición 237 — El Autonomista @ 12:54 am

POR Milton Bowen Rivera

La humanidad está produciendo desperdicios como nunca antes, lo que ha creado problemas medio ambientales sin precedentes. Los países en vías de desarrollo no escapan al problema del exceso de basura y las malas noticias, son que la mayoría de los millones de habitantes del planeta tierra, en lo que a basura se refiere, están comenzando a seguir los pasos de los Estados Unidos y del resto del mundo industrializado.

Claro está, la gente siempre ha tenido algo de usar y tirar, en efecto lo queramos o no, casi todos los formatos parte de la llamada sociedad del desperdicio. Pero hoy en día se consigue los productos envasados y enlatados con más facilidad que antes, por lo que abundan los embalajes desechables. Además de la publicación de los periódicos, propaganda política, Revistas, Folletos y otros impresos se han disparado.

En un mundo tan industrializado y científico como el nuestro, también se ha creado nuevos tipos de basura. Otro factor es la explosión demográfica mundial del siglo pasado. Cuenta más gente, más basura, y gran parte de la población tiene una mentalidad consumista.

Por ejemplo, piense en lo práctico que resulta comprar comestibles ya envasados y llevarlos a casa en bolsas de papel o plásticos que nos entregan en la tienda. Si se nos privara de repente de los envases modernos, nos tardaríamos en darnos cuenta de lo mucho que dependemos de ellos.
Ahora bien, pese a estas ventajas, ¿Existen motivos para preocuparse porque la actual sociedad ecuatoriana del usar y tirar la basura, haya llegado demasiado lejos?.

Es evidente que sí pues las diversas medidas destinadas a reducir la enorme cantidad de desperdicios generados por el hombre, apenas han tenido efecto alguno. Y lo que es peor, las actitudes que subyacen en nuestra sociedad del desperdicio tienen repercusiones aún más preocupantes.

Procuremos no desperdiciar nada, una década de cinco personas en la tierra se va a dormir con hambre. Por eso hay muchos enseñan a sus hijos a servirse solo la cantidad de alimentos que pueden comer. Así se desperdicia menos comida y se produce menos basura. Como también es aplicable en las ropas, zapatos y muebles, antes de deshacernos de pertenencias que todavía estén en buen estado, pensemos en personas que a quienes talvez les gustaría tenerlas por su pobreza.

La problemática de la basura que genera la humanidad, es tan solo un síntoma de problemas mayores. En la actual sociedad consumista y derrochadora cada vez más personas adoptan lo que podíamos llamar los peligros de la mentalidad de usar y tirar la enorme cantidad de desperdicios, sin darnos cuenta que al morir, antes de las 24 horas nos llevan al cementerio, la paz verdadera en la tierra, donde acabaremos bien enterrados porque apesta peor que la basura. ¿Será delito decir la verdad?

El pueblo tiene HAMBRE!!!

Clasificado bajo: Opinión, Edición 237 — El Autonomista @ 12:51 am


POR Karla Intriago Zambrano
kainza84@yahoo.com

“Danos hoy nuestro pan de cada día”, reza la oración que Jesucristo nos enseñó. Sin embargo, el pan cada día se aleja. Se achica. Lo esconden. Lo ponen por las nubes, es casi inalcanzable. Y así, en silencio, va ganando terreno es esa sensación llamada hambre, que está azotando al mundo y todos se preguntan ¿por qué? Y los ruidos que salen de los estómagos vacíos, esos están llenos de aire, de nada, no alcanzan a ser escuchados ni por las autoridades, ni por el presidente, lamentablemente por nadie.

El cambio climático, el aumento de la demanda de biocombustibles, son algunas de las posibles causas de la crisis mundial de alimentos, que en nuestro país también se siente. Aquí sucede lo mismo que cuando el enfermo acude al médico, cuando está muy grave o aun peor, cuando es demasiado tarde. Entonces, cuántos gobiernos de turno han abandonado el campo, han dejado al campesino sin su única razón de existir: la tierra. Esa tierra que merece ser cultivada, abonada y querida, pero ellos, los políticos sean ‘pelucones’ o pseudos ‘pelucones’, han preferido el ‘festín’ del ‘oro negro’, por el verde campo ecuatoriano; han cambiado los dólares del petróleo por los dolores del agricultor, que prefiere morir aferrado a su chacra empapada de sudor y lágrimas, antes que abandonar su terruño.

Ahora la ONU, está ‘preocupada’, los supermercado de las grandes potencias como EEUU, esconden el arroz. Temen una escasez. Y hasta el mismo Secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon dice que “esta crisis puede afectar a unos 100 millones de personas en todo el mundo y que a largo plazo es preciso una acción consultiva a nivel internacional para aumentar la producción agrícola”. Es decir, ahora sí miran al campo como la única alternativa posible para frenar esta avalancha de hambre y miseria que se avecina.

Considero que este tema de vital importancia, debería ser discutido por las Facultades de Ingeniería agrícola y agronómica de las universidades manabitas y ecuatorianas, porque con el hambre no se juega. El mundo ya ha soportado cruentas guerras por tierras, por armas nucleares, por poder, por prestigio, quizá las próximas podrían ser por alimentos y agua. Afortunadamente Manabí es una tierra fértil, donde lo que se siembra florece, y nos convendría como nueva Región Autónoma, establecer vínculos comerciales con las grandes potencias asiáticas como la China, líderes en productos manufacturados, pero sin tierra suficiente para producir, para que nos brinden asesoría técnica o de algún otro tipo, y productos a bajo costo y nosotros (que aún no sabemos ni cuántos terrenos hay subutilizados) bien podríamos hacer parir a esta tierra que tiene mucho que ofrecer ante semejante crisis alimentaria. Son meras propuestas, que espero tengan asidero en algún gobierno local o por qué no en el gobierno central, para que el pan esté presente en la mesa de todos los ecuatorianos y, ojalá, nunca tengamos que oír una frase, que no estaría muy alejada de la realidad, como “el hambre, ya es de todos” o lo que es peor, condenar al pueblo a que sólo se alimente de promesas que jamás se cumplirán.

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