PORTADA

POR Alfredo Castillo Bujase
bujase@uio.satnet.net
El triunfo popular en la consulta del 15 de abril descompuso aún más la representación del poder.
La degradación es directamente proporcional a su proximidad con la tríada de multilaterales (hoy semi-ocultas), la banca y sus medios -sustitutos de moribundos partidos cuyas cúpulas se esfuerzan por aparecer independientes-.
Esos partidos e independientes ofrecen fáciles reivindicaciones, cadenas perpetuas para el mal y libertad para el bien. Los mismos, le imputaron al pueblo la creencia de que con la Asamblea podría alcanzar aquello que durante treinta años le habían negado: salarios dignos, educación, salud, identidad nacional, integridad familiar, elevación del espíritu nacional, profundización de la democracia, derechos individuales y colectivos más amplios, soberanía estatal, unidad y cohesión territorial de Ecuador.
Aquellos partidos apartaron la administración estatal de importantes espacios de su jurisdicción, no escamotearon ningún pedido extranjero de destrucción de instituciones nacionales. Optaron por formas sombrías de actuación. Son ejecutores del Estado ausente y han dado paso a la incorporación indiscriminada de fundaciones, ONGs, agrupaciones caritativas internacionales, humanistas de alto quehacer y restauradores lingüistas de pueblos vernáculos.
Ese conjunto trama una Asamblea mercantil y a la vez nutre la violencia en gestación.
El conflicto mayor se contiene en la ausencia de una política para la estrategia que requiere la tarea de la Asamblea y que vincula la necesidad de recuperar la soberanía, el carácter nacional e integracionista del Estado y la función productiva de aquello que conduce su quehacer. Su sentido es uno solo, separar al Estado de las finanzas especulativas. Lo cual es posible solo a partir de alianzas que conformen la fuerza inevitable para desplazar al poder especulativo.
Esto exige una reforma financiera que ubique definitivamente fuera de la conducción y usufructo estatal a multilaterales y bancos, y que modifique la relación de propiedad añeja y presente de esos monopolios financieros, existentes y en extinción, respecto de los medios de comunicación.
La Asamblea debe organizar una nueva forma de Estado, correspondiente con las demandas de su estrategia, bajo los requerimientos actuales de Ecuador y América Latina.
Es imprescindible no reeditar la inercia jurídica anclada en el presidencialismo que reparte la fuerza de la administración estatal. Se requiere de una estructura administrativa que prevea y organice las potencialidades e intereses de la Nación.
Para este cambio, está en disputa la Asamblea Nacional Constituyente.

POR Guillermo Navarro Jiménez
El servilismo como la cobardía, revelan una disminuida condición humana En tanto el primero implica el abdicar de la propia libertad, al someterse a los dictados de terceros, sin consideración alguna a las circunstancias objetivas que concitan lo solicitado, la segunda, desdice la condición humana por la incapacidad para asumir realidades innegables y, principalmente, por el esconder nuestras acciones, por el escudarnos en “informes” o ausencias.
La resolución de la Ministra de Relaciones Exteriores, de 18 de octubre, en la cual niega la nacionalidad solicitada por Kintto Lucas, periodista y escritor uruguayo, cuya actividad intelectual comprometida con el destino de los pueblos del mundo, especialmente con el del Ecuador la aquilatamos todos, descubre la pequeñez humana de la funcionaria mencionada.
El servilismo fue absolutamente evidente en la celeridad con la cual despachó la aprobación para la nacionalización de un futbolista que milita en el Club EMELEC. La razón para tan ágil comportamiento fue evidente: el Presidente Rafael Correa es hincha del mencionado club. El escudarse tras el anuncio de “importantes servicios prestados a la nación” fue y es una excusa torpe, insuficiente para ocultar la humillación a la que se sometía.
La cobardía en el caso de Kintto tiene dos aristas. La primera, la incapacidad de la Ministra para reconocer que las críticas de Kintto Lucas sobre su falta de preparación para el ejercicio de tan importante ministerio, eran absolutamente ciertas, como lo demostraron los gravísimos errores que cometió al propiciar la reunión del Presidente Correa con Álvaro Uribe Vélez, en Nicaragua; su débil y errónea posición respecto a las fumigaciones con glifosato que ejecuta Colombia; las irresponsables declaraciones respecto a la jurisdicción del CIADI en el caso OXY, por citar algunos casos. La certeza de que Kintto no se equivocó también lo demostraron las constantes desautorizaciones de la que ha sido objeto la Ministra.
La segunda arista, empequeñece aún más la condición humana de quien niega la solicitud de Kintto. Se escuda en un informe, cuya existencia deberá comprobarse, de un funcionario de segunda: el del subsecretario Jurídico de la Presidencia de la República, Alexis Mera. Se escuda, por cuanto en su condición de Ministra está facultada para aceptar o negar un informe, que incluso no corresponde a las instancias jurídicas del Ministerio, por lo que no estaba obligada ni siquiera a tomarlo en cuenta y peor otorgarle un poder vinculante. A más de ello, la cobardía se manifiesta en que la resolución se expide en ausencia del Presidente Rafael Correa, quien, al reconocer públicamente las aportaciones y la calidad intelectual de Kintto Lucas, contradecía, negaba la base del argumento al que acude la Ministra, que sostiene equivocadamente que “Lucas no tiene los méritos suficientes para ser considerado ecuatoriano”. Por ello, es previsible que el Presidente Correa, a su retorno, desautorice a la Ministra, si reconocemos la consecuencia que mantiene entre sus palabras y sus acciones.
A más de la pequeñez humana exhibida por la Ministra, vale agregar que demuestra ignorancia o mala fe cuando asevera que “Lucas no tiene méritos suficientes”. Ignorancia, puesto que cualquier lector medio, nivel sobre el cual se supone se halla la Ministra, desconoce la obra de Kintto Lucas. Baste citar que Lucas ha escrito 10 libros, en los cuales trata diferentes aspectos de la realidad del Ecuador (el problema indígena y negro siempre ha sido de su preocupación), que afectan al país (”Plan Colombia. La paz armada”) o que dicen a su decurso político (el último libro referente al tema lleva el título de “Rafael Correa. Un extraño en Carondelet”). Tampoco se desconoce que Lucas ha sido galardonado con premios a nivel internacional; que ha sido editorialista y editor cultural de varios medios en el Ecuador; que ejerció la dirección de Tintaji quincenario que lamentamos haya dejado de editarse; que ha colaborado en varios diarios del país; que es corresponsal de agencias internacionales y de medios del exterior; que ejerce la Presidencia de los Corresponsales extranjeros.
Si la realidad abunda sobre la obra de Kintto Lucas, sólo cabe entonces la mala fe, manifiesta en el escamoteo, en el ocultamiento indispensable de esa realidad para “vengar la afrenta” del Lucas crítico que puso en evidencia falencias que no quieren reconocerse. Que advirtió errores que no debían haberse cometido si se dominase la materia.
Ignorancia o mala fe, Kintto, el Ecuador no te ha negado la nacionalidad como señala el despacho de EFE. Te lo ha negado, esperamos que transitoriamente y hasta el retorno del Presidente Correa, una reducida condición humana.

POR Carlos Intriago Macías
Cuando los resultados oficiales de las elecciones de Asambleístas ya son conocidos y se han entregado a los 130 elegidos las respectivas credenciales, es oportuno reflexionar sobre las vicisitudes de este proceso y la relación que guarda con la propuesta del autonomismo manabita.
Hasta aquí el gran ganador ha sido el pueblo ecuatoriano, porque vio cumplido el pasado 15 de abril el sueño de ir a una consulta popular y después, el 30 de septiembre, de elegir a quienes modificaran la Constitución y el decadente marco institucional del país.
Después del pueblo, el presidente Rafael Correa porque él sí escuchó y actuó conforme a la voluntad popular claramente manifiesta desde el 21 de enero del 2000, cuando cayó el vendepatria de Jamil Mahuad y todos sus lacayos.
El autonomismo manabita también ganó porque en esencia es una expresión de la revolución ciudadana que nace desde la instancia provincial para impactar el núcleo centralista nacional.
Insisto, también ganó el autonomismo manabita pese a que nuestra candidatura por el Movimiento Justo y Solidario Lista 40 a asambleísta nacional logró 10.000 votos, absolutamente insuficientes para lograr la nominación, pero bastante para sentirnos apoyados por un pueblo autonomista que supo distinguir entre una lista del pueblo y las de los partidos tradicionales, que diferenció entre el proyecto autonomista nebotsista y el socialista-integrador del autonomismo manabita. Por ello, gracias a todos aquellos que votaron por la Lista 40 y Carlos Intriago Macías, El Autonomista.
Como sabemos, el Estatuto señala:”La Asamblea Constituyente es convocada por el pueblo ecuatoriano y está dotada de plenos poderes para transformar el marco institucional del Estado, y para elaborar una nueva Constitución. La Asamblea Constituyente respetará, profundizando en su contenido social y progresivo, los derechos fundamentales de los ciudadanos y ciudadanas…La transformación del marco institucional del Estado y la nueva Constitución, sólo entrarán en vigencia con la aprobación en referéndum, de la nueva Constitución.”
La Asamblea Constituyente tendrá una duración de 6 meses y estará integrada por ciento treinta asambleístas, ecuatorianas y los ecuatorianos por nacimiento que están en goce de los derechos políticos y que son mayores de 20 años. De ellos, al menos, el 60% es de Alianza PAIS o simpatiza con el gobierno de Correa.
Lo cual, permitirá reemplazar al asambleísta elegido que incurra en indisciplina partidista, pues la influencia gubernamental es directa, gracias a una partida presupuestaria para sufragar los gastos que demande el funcionamiento de la Asamblea Constituyente.
Dentro de la “indisciplina partidista” puede estar comprendida una benevolencia hacia las propuestas centralistas, algo que jamás podría aceptarse de los asambleístas manabitas.
Por ello, El Autonomista será el asambleísta 131, en representación de los irredentos de la patria, de los sin voz y sin libertad. Por Manabí Región Autónoma.
El puerto de Manta está predestinado para cumplir un rol muy especial en la historia y en el escenario del Continente y el mundo.
Estas reflexiones surgen a propósito de la celebración por el nuevo aniversario de cantonización del Puerto Principal de la República del Ecuador. Porque Manta, lejos de estancarse, avanza de manera vertiginosa en su desarrollo y su futuro se presenta lleno de expectativas y nuevos desafíos.
Como manabitas nos complace el rol privilegiado que está cumpliendo y deberá cumplir el Puerto de Manta, hoy que se convierte en el eje estratégico del desarrollo ecuatoriano y del sur del continente. Punto fundamental como Puerto de Transferencia del eje intermodal: Asia, Manta - Manaos.
Revisando la historia, encontramos que el antiguo asentamiento aborigen que encontraron los primeros conquistadores españoles por el año 1526 y que se denominaba Jokay (entrada de los peces), al pasar de los siglos se ha convertido en la ciudad más dinámica de Manabí en la costa ecuatoriana. Ciudad del futuro por donde ingresarán y saldrán las grandes corrientes humanas que dinamizan el siglo 21.
Hablar de Manta es realmente ubicarnos en un escenario globalizado donde se encuentra y se dispersan las grandes realidades de nuestro tiempo.
Éstas situaciones, presentes y futuras son situaciones que ameritan un estudio cuidadoso del papel que cumple y cumplirá Manta, en esta nueva época del escenario mundial.
Analistas de la geo-política universal, ya están afirmando que ante el declive notorio del imperio norteamericano, el hemisferio sur asume el liderazgo económico y político que por varios siglos ha venido buscando. América del Sur y el Océano Pacífico se convierten en los nuevos pivotes del desarrollo universal.
Manta está en el centro de ese escenario. Es el puerto de ingreso al continente por la vía del Amazonas, para desembocar en el Atlántico, cubriendo el corredor ecológico que tiene las mayores reservas hídricas, minerales, petroleras y ambientalistas del planeta.
El siglo 21 es el siglo del hemisferio sur por las potencias del éste asiático y la vinculación de la América del Sur. China y Brasil son el vínculo de la nueva geo-política y Manta es el centro unificador y de tránsito de este nuevo escenario mundial.
El desafío planteado; rebasa todas las expectativas. Por eso felicitamos a Manta, a Manabí y al Ecuador, porque los días que se avecinan serán promisorios. Esto se fortalece cuando en Montecristi está por nacer la Constitución Política número 20 del Ecuador y al mismo tiempo se convierta en la Sede permanente del Congreso Nacional; y es hora que Manabí logre convertirse en Provincia Autónoma en el nuevo modelo de administración del estado que aprobará también la asamblea.
Y la Ciudad Alfaro no será solamente las instalaciones que se han construido en el Cerro “El Centinela de Montecristi”, sino la gran ciudad metropolitana que abarcará los cantones de: Portoviejo, Montecristi, Santa Ana, Jaramijó y 24 de Mayo. Distrito Metropolitano con más de un millón de habitantes y amplitud geográfica que tendrá varias subdivisiones administrativas, que serán un modelo para el resto del país.
Salve Manta, por tu luminoso futuro. Son los augurios, vaticinios y congratulaciones de El AUTONOMISTA, el único periódico de las autonomías en el Ecuador, que está siempre en la vanguardia de la historia.

POR Douglas Vaca Vera
Llegó el ciudadano Presidente. Vino a entregar las instalaciones de la Asamblea Constituyente de Montecristi. Palabra cumplida. Palabra de gallero. O de montonero alfarista, como decimos los manabitas.
Llegó Rafael Correa, el mandatario que no tiene temor en llamarse hombre de izquierda y que está más allá de los viejos sectarismos del pasado.
El que ha hecho el milagro de devolverle la unidad a la izquierda ecuatoriana. Y nos ha demostrado en los hechos, que sí es posible llegar al gobierno, al poder de la República. Que fue el “infantilismo” y los sectarismos los que dividieron la tendencia y la convirtieron en lo que nunca debió ser: entelequia incomprendida por el mismo pueblo al que debía redimir y liberar.
Llegó Correa, al que no le tiembla el pulso, para proponer e impulsar los cambios que desde hace décadas viene reclamando nuestro país. El que habla alto y claro. Con fuerza, con pasión. Como hablan los que saben lo que dicen. Como lo hacía “el cóndor de Montecristi”.
El que logró arrinconar a la derecha política y económica. El que se considera descendiente de Alfaro. No solamente por los altos ideales del cambio socioeconómico. Sino también por los genes indígenas y mestizos de los Alfaro-Delgado.
Qué más podemos pedir?. Está abierto el sendero. Está lista la cancha. De nosotros depende que el proceso avance.
Lo mismo le ocurrió a Don Eloy. Él marcó la ruta… y junto a los “montoneros” realizaron lo demás.
Por eso, gracias Rafael Correa. Porque nos has devuelto la esperanza. Allí están en el cerro de Alfaro, las instalaciones de la Asamblea Constituyente que redactará la nueva Constitución Política de la República, incorporando los cambios estructurales que reclama este país, para ser más justo; más equitativo; más libre. Una Constitución para el siglo XXI. Una Carta Magna más avanzada que la Constitución alfarista de 1906. Para culminar los cambios que no le dejaron realizar al “mártir de el Ejido”.
Y allí están los Asambleístas del Movimiento PAIS. Vamos a ver, si son consecuentes con las propuestas de su líder. Si están a la altura del momento histórico. Nosotros confiamos en los Asambleístas manabitas.
Si el Presidente Correa nos entregó las instalaciones de la Asamblea Constituyente… los asambleístas poniendo en práctica la descentralización del poder político, deberán disponer en la nueva Constitución, que Montecristi será la sede permanente de la función legislativa o Congreso Nacional, como el mejor homenaje “al más grande ecuatoriano de todos los tiempos”. Y que el nuevo modelo de administración del Estado, debe ser de las “autonomías provinciales”.
Son cambios indispensables para ingresar a la “nueva época” que propone el Presidente. ¡Avanti Presidente Correa!

POR Juan Ramón Cevallos Viteri
Cada día nos vemos abocados más a las arbitrariedades del centralismo mientras nosotros nos dedicamos a quejarnos al conocer la evasión de la solución de los problemas con insulsas explicaciones. No es justo decir, que todo es culpa del centralismo cuando adoptamos la cómoda posición de esperar que otros reclamen y quedarnos en espera que las soluciones vengan en bandeja, a más, que no faltan los adulones que se mueven alrededor del gobernante de turno, a los que se suman los resentidos y amargados que obstaculizan el trabajo social, y así, pasan los días y Manabí se reduce a una geografía admirada por propios y extraños pero sin el aporte decidido y valioso de sus hijos convertidos en ofertantes en vísperas de elecciones para luego volver hacer lo mismo, plañideros y quejosos, formando el circulo vicioso que levanta el muro que no deja avanzar a los pueblos.
Como ejemplo de lo que decimos, tenemos lo que se está cometiendo con las Insectorías de Trabajo con sede en Portoviejo, donde de tres inspectores que había se ha reducido a un inspector que no alcanza a atender los reclamos de empleadores y trabajadores; y, ¿Qué han hecho las organizaciones de trabajadores para pedir que repongan a los inspectores separados?
Cuando se presenta un proyecto de contrato colectivo en Portoviejo hay que acudir a Guayaquil para que el director de trabajo disponga que el inspector de Portoviejo cite al empleador, semejante incongruencia se establece en la misma Ley y el centralismo permanece indiferente a los reclamos tornando más costoso el ejercicio del derecho de los trabajadores que en otras ciudades del país.
Hace poco se le ocurrió al Subdirector del Trabajo sin ninguna razón legal, ordenar que un auxiliar de la Inspectoría del Trabajo de Portoviejo se traslade a prestar sus servicios en la Inspectoría de Manta sin orden escrita a un empleado que trabaja 19 años en la Inspectoria de Portoviejo a plena satisfacción de los usuarios, de edad avanzada y sin recursos para trasladarse todos los días a Manta y regresar a Portoviejo. ¿Hay o no razón para considerar boba esta disposición?. Nos preguntamos ¿Qué dijeron o hicieron los Sindicatos, las Organizaciones Clasistas por este atropello y abuso del centralismo aberrante?…desgraciadamente, nada. ¿Hasta cuando el pueblo aguanta?. El tiempo lo dirá.
Por otra parte, Portoviejo necesita un Tribunal de Segunda Instancia para los Conflictos de Trabajo para no tener que viajar a Guayaquil que encarece la defensa de los derechos de los trabajadores.
Preguntamos ¿Qué hizo o qué hace el compañero Barón Hidrovo por superar estos problemas ahora que es parte del gobierno? Nada, pero estoy seguro que si no estuviese de burócrata ya hubiese salido a las calles a protestar o hubiese organizado una huelga o un paro de brazos caídos atacando al gobierno, pero como ahora es parte de él, no dice ni siquiera esta boca es mía. Esta es la desgracia del movimiento obrero por culpa de los dirigentes que cuando tienen la oportunidad de hacer algo, callan y cuando están fuera del gobierno critican y son iguales a los que niegan los derechos de los trabajadores, víctimas de la explotación de patrones sin conciencia que se enriquecen con el trabajo ajeno sin reconocerles sus derechos.
La Federación de Trabajadores Libres de Manabí, “FEPTLIM”, que preside Plutarco Pico León ha reclamado por escrito y verbalmente en diferentes ocasiones al Señor Ministro de Trabajo y a los delegados que han llegado a la Gobernación para que se atienda en forma inmediata y justa estas peticiones de los trabajadores, de los profesionales del derecho y de la ciudadanía en general. ¿Cómo es posible que la Inspectoría de Trabajo de la capital de la provincia de Manabí permanezca sin secretario? Hay autoridades que parecen que no conocen y actúan cuando se les reclama con medidas de hecho. Estas autoridades deben irse a sus casas y jamás seguir en funciones tan delicadas donde la negligencia y la inoperancia son causas para la alteración de la paz ciudadana poniendo en peligro la estabilidad del gobierno, y si no quieren ir por su cuenta a sus casas deben separárselos antes de que sea tarde y el pueblo tenga que actuar.

POR Carlos Intriago Solórzano
Carlosintriago.medic@hotmail.com
Generalmente la relación del ser humano con su medio ha pasado por diversas etapas en las que progresivamente nos hemos querido aislar de un sistema; el natural, del que ineludiblemente formamos parte. En un principio, el hombre estuvo integrado en la naturaleza de la misma forma en que podía estarlo cualquier otro ser vivo, interactuando con ella en forma dinámica.
No así, la implementación del catolicismo en América, que sustituyó la deidad a la naturaleza que practicaban nuestros aborígenes por mitos de monstruos formados por natura para castigar al hombre; y la Revolución Industrial que ha marcado un cambio fundamental en la relación histórica del ser humano con su entorno, ya que sus actuaciones se han traducido en modificaciones significativas del mismo; iniciándose una etapa en la que el ser humano pasa de convivir con la naturaleza a estar al margen de la misma. Comenzando los primeros problemas ambientales, por las florecientes industrias con sus ruidos y contaminación, además de las precarias condiciones de trabajo, provocando importantes problemas sanitarios.
En los años setenta se produce en Alemania el primer movimiento de protesta popular contra la contaminación; algunos años antes, en 1952, sobreviene la tragedia de la bruma fotoquímica en Londres, con miles de muertos como resultado. Desde ese momento las autoridades comienzan a prestar atención al problema de la contaminación y los gobiernos propugnan las primeras leyes al respecto. La década de los setenta se caracteriza porque empiezan a surgir corrientes de pensamiento que cuestionan la idealización del progreso y la necesidad de un nuevo acercamiento a la naturaleza, considerando ésta como un aspecto fundamental en el desarrollo del ser humano.
No se trata tan sólo de una corriente proteccionista; en realidad, se pretende romper con el modelo socio-económico imperante y presentarse como una alternativa social. De esta forma nacen los movimientos ecologistas y los grupos políticos autodenominados verdes, cuyo elevado grado de aceptación en el ámbito popular empuja a los gobiernos a tener en cuenta la problemática ambiental en sus programas de acción.
Es a partir de entonces cuando términos como «medio ambiente», «impacto ambiental», «destrucción de la capa de ozono» son utilizados intensivamente en diferentes ámbitos, en ocasiones con absoluto desconocimiento de su significado.
En general, se utiliza el término medio para designar el marco físico en el que se desarrolla la existencia de los seres vivos. Medio natural es sinónimo de medio; de hecho, es una redundancia. Cada uno de los elementos del medio que influyen sobre la vida de los organismos se denomina factores ambientales o factores ecológicos y el conjunto de todos ellos determina el ambiente.
Medio ambiente no es sinónimo de medio natural; el término surge del ambientalismo, teoría antropocéntrica que contempla la naturaleza como un conjunto de recursos gestionables por el ser humano. La relación entre deterioro del medio ambiente y deterioro de la salud está suficientemente demostrada. Los efectos perniciosos de la contaminación estratosférica en la salud son conocidos desde el siglo XIV. Innegablemente, el problema de las enfermedades relacionadas con la alteración del medio, después de varios siglos ha llegado a un punto apocalíptico.
Abg. Víctor Barros Pontón
Presidente del Colegio de Periodistas Profesionales del Azuay
El tema económico que trata la actual constitución se basa en la parte dogmática, no se establece mecanismos certeros para que se cumplan sus preceptos. Las propuestas del CONESUP y de las organizaciones sociales van por el mismo camino, lo cual demuestra que aún no se debaten las falencias de nuestra Carta Magna, es decir, cómo hacerla práctica y efectiva en beneficio del desarrollo de la nación.
La propiedad social de los medios de producción debe ser observada con “pinzas”, pues su importancia radica en el nuevo modelo de producción que se implantaría en el Ecuador, según los nuevos tipos de empresas que se creen en el futuro. Se trata de ayudar a las empresas medianas y pequeñas PYMES.
La propuesta del CONESUP habla del desarrollo socialmente equitativo, regionalmente equilibrado, ambientalmente sustentable y democráticamente participativo. Se vislumbra una gran temática social e inserta tópicos de carácter general y no solamente con respecto a los seres humanos, aunque evidentemente es incluyente.
Contiene la soberanía alimentaria, lo cual garantizaría que los recursos económicos apuntaran a la reactivación y desarrollo del sector agrícola. Si se consigna la oferta de bienes y servicios de calidad que satisfagan las necesidades del mercado interno, quiere decir que el aparato productivo se verá beneficiado
El tema laboral, que atañe también a los sectores menos favorecidos, servirá para el mejoramiento de las condiciones de vida de los habitantes. De ser así, se entiende que la inversión social se hará realidad luego de que se establezcan las necesidades prioritarias.
La idea del CONESUP sugiere la importancia de la participación competitiva y diversificada de la producción ecuatoriana en el mercado internacional. Por tanto, los productores nacionales deben trazarse retos muy ambiciosos. Asimismo, el gobierno deberá implementar mecanismos que contribuyan a regularizar los costos de importación de tecnologías y ciertos subproductos que sirven para la elaboración de la mercancía final.
Aunque todos estos, son aspectos no contemplados en la Constitución existente ni expuestos por otras organizaciones, persiste la inobservancia sobre los métodos legales para su aplicación.
En términos generales y en las propuestas para la nueva Carta Magna, se asegura que existe y existirá distribución equitativa. El documento del CONESUP, añade el tema intergeneracional y el de género, lo cual asegura, al menos en el papel, mejores días para todos.