El Autonomista.com

Agosto 18, 2007

PURO CINE

Clasificado bajo: Edición 224 — El Autonomista @ 6:03 am

El perfume
La historia de un asesino -o el delicioso aroma del cine-

El cine comparado con otras artes como el teatro tiene la ventaja de que es más explicito, nos muestra todo y cada cosa de ese todo, que tenga relevancia ya sea directa e indirectamente y se los puede analizar desde el punto de vista semiótico, y así pues parece ser que es capaz de expresarlo todo, ¿pero a través de esa pantalla gigante se pueden expresar olores?, pues parece imposible pero ya lo hicieron, o lo trataron de hacer y tal parece les salió.


El Perfume La historia de un asesino, de Patrick Süskind, como muchos sabemos es una obra literaria sumamente espectacular, la cual nos traslada al maravilloso mundo de los olores enfrascados en un hombrecillo llamado Jean Baptiste Grenoulle, quien de haber nacido en medio de una pestilencia allá en la Francia de 1738, y después haber pasado las peores peripecias que a un ser humano normal le podrían pasar, teniendo una de las mejores narices del mundo, ( ya que su sentido del olfato era asombrosamente desarrollado) cuando de reconocer olores se trata ya que éste de por si tenía una apariencia no muy buena que digamos; decide ser el mejor perfumista del mundo y en su afán de captar todas las esencias en su plenitud y crear el mejor perfume uno que sea capaz de conquistarlo todo, se ve obligado a matar un sinnúmero de doncellas las cuales su aroma son los ingredientes perfectos de este bálsamo. ahora ¿adaptar esta magnifica obra a la pantalla grande?. Es imposible dijo alguna vez el director Stanley Kubrick por sus altos contenidos de esencias y olores, pero en el 2006 alguien se atrevió y logró una obra inesperada sumamente estupenda para muchos (ya exagerando) perfecta, pero es que simplemente no podía quedar mejor, y hay que valorar lo que hizo Tom Tykwer al atreverse a dirigir este filme que muchos ni se imaginaban cómo hacerlo, con un ritmo muy afinado y con unos excelentes recursos visuales, efectos, banda sonora, voz en off, entre otros es una película que nos seduce y mientras la vemos nos induce a inspirar y tratar de oler lo que nos muestra, aunque quizás no lo logremos pues recordaremos algún otro olor.

En conclusión así como nos olió bien leerla pues huele bien verla y así nos daremos cuenta que para el cine no existen las barreras, sólo se necesita creatividad y convicción para exaltar todas las manifestaciones de belleza que tiene nuestro mundo.

COMENTARIO

Clasificado bajo: Ventana Poética, Edición 224 — El Autonomista @ 6:01 am

Híbrido literario
Despréndeme del desamor

POR Alexis Cuzme
http://ciudadhecatombe.blogspot.com

Eso de recordar amores frustrados y hacer de todo ello literatura, resulta en una novela el elemento clave para que la historia se vuelva interesante, más cuando el autor logra combinar el humor con todo el desamor posible de invocar, le comento a Noemí, mientras me ve atentamente como queriéndome decir: ¿en qué andas flaco de miércoles?

Es Libro de mal amor -le digo, enseñándoselo-, de Fernando Iwasaki, un peruano de origen japonés y radicado en España (solo para que sepa lo tricontinental que es el tipo) que en esta obra expone parte de su vida y toda la genialidad y recurrencia como escritor para narrarla como protagonista, con su toque autobiográfico que la vuelve una obra intimista y entretenida, casi necesaria para lectores como yo.

Tranquila, aguantando nomás, me deja pasar esa mientras continúo: resulta que Bryce Echenique no era el único escritor peruano que del humor ha compuesto su literatura, y mira tú que este librito con portada cursi me ha hecho carcajear tanto o más que alguna obra de Alfredo. Y es que desde el título antónimo al famoso Libro de buen amor de Juan Ruiz, conocido como el Arcipreste de Hita, el autor no para en desfigurarse y exagerarse ante el lector que encuentra en él a un desdichado y masoquista (optimista dirá el mentiroso del narrador) buscador de amor, de todo eso que se le ha negado. Incluso, orgulloso de la situación de su personaje, el autor escribe: “…a falta de éxito amoroso bueno es el fracaso humoroso, pues el mal amor es garantía de buen humor”, un bacano el tipo.

Novela de intensidad, donde la estructura juega un papel sobresaliente, ya que sus capítulos a la vez de ser parte de un todo (unidos debidamente por el narrador protagonista), funcionan como si fuesen composiciones independientes, tanto así que no habría problema en leer cada parte por separado. Iwasaki ofrece una obra de excelente refinamiento humorístico que no decae, porque cada personaje femenino (de los diez que aparecen) brinda un nuevo y cada vez renovado desencanto al personaje y mayor encanto a la novela y sus extremas recurrencias, así es asombroso como el protagonista es capaz de transformarse en judío, deportista, patinador, vegetariano, entre otras suplantaciones que, ante la necesidad femenina, debe someterse para intentar obtener el amor no correspondido.

Una verdadera obra justo a la medida de lectores como yo, le repito a Noemí, y todo porque ahí se encuentran referencias cinéfilas, musicales, literarias, que logran identificar a uno con el personaje (solo por momentos, tampoco hay que declarase un adicto al fracaso) hasta encontrar analogías en sus historias con aquellas ocultas que mantenemos, donde el desamor ha sido parte de nuestro curriculum vitae.

Y qué historias de amor frustrado aún no me has contado, ah. Me interroga ella, después de tanta verborrea soltada. Ninguna importante, le digo, mientras abro el libro y leo: “Si me hubieran besado más a menudo quizá no me habría enamorado tanto”. Y (continúo con la cháchara) puesto que para el personaje su vida amorosa o más bien su vida no amorosa es etérea, inocente, casi angelical (si es que creyese en ese cuento) sus múltiples dramas se tornan sobrecogedores para él, como eterno enamorado, y entretenidas para el lector que espera cada nueva ocurrencia para un fin complaciente, no para el personaje que está condenado, si no para quien lee.

Noemí ha comenzado a vestirse (¿he dicho que estaba desnuda, recién bañada y secándose frente a mí?), su interior colorido comprado en Río Store le ha quedado perfecto. Cierro el libro, me acerco a besarla (después de tanto desamor lo que más se quiere es lo contrario) recordando del personaje: “La gente no cree en el amor hasta que no lo ve en cuerpo presente”. Y mientras acomoda su sostén morado de randas sobre sus senos, la huelo, recorro su cuello, acudo al amor siempre correspondido.

Campeonato irregular ecuatoriano de fútbol

Clasificado bajo: Deportes en Acción, Edición 224 — El Autonomista @ 6:00 am


POR Leonardo Intriago Solórzano
Correo-e: leonardointriago86@hotmail.com

El pasado 11 de agosto dada la séptima fecha del campeonato ecuatoriano de fútbol Copa Pilsener, después del partido que jugaron Liga de Quito frente al Azoguez en el estadio Casa Blanca, en el que lo ganó el equipo guacamayo por la mínima diferencia, minutos posteriores del encuentro un periodista le preguntó al volante mixto de Liga, Enrique Vera, “¿qué conclusiones le dejó este partido?” y la respuesta con un tono de frustración fue “Liga fue superior los noventa minutos, el Azogues se encontró un gol por una mínima desconcentración, nosotros fuimos incisivos siempre, constantemente buscamos el arco rival, lamentablemente por eso los equipos chicos no progresan en este país, porque ellos vienen como visitantes, por ahí de suerte se encuentran un gol, y se cierran todos atrás, obstaculizando el espectáculo, nosotros no pudimos presentar un buen espectáculo, y los perjudicados fuimos nosotros y la hinchada que nos vino a apoyar”

Y para reafirmar esto quedó demostrado en el partido de fondo de esa misma fecha en el que Barcelona recibía al Macará. El equipo ambateño convirtió un gol, y trató de encerrarse, quizá el clima fue un factor que determinó el que Macará no pueda soportar las constantes arremetidas del ídolo del astillero que empató, a partir de ahí el Macará se defendió a rajatabla con nueve jugadores, dejando uno solo en punta, es lógico que ese tipo de táctica hacen que el equipo local se desespere, al final el Macará se llevó un punto valiosísimo del Monumental.

Esa es la tónica de nuestro campeonato, un torneo irregular, que no tiene pronóstico establecido, los equipos considerados chicos, casi siempre juegan a eso, a defenderse cuando son visitantes, jugar al pelotazo, buscando un contragolpe, y encerrándose atrás.

Si bien es cierto los grandes directores técnicos manifiestan que, cuando se juega de visitante si se puede ganar bien, pero sino tampoco perder, es decir, buscar el empate, ahora buscar el empate no significa encerrarse atrás y jugar al contragolpe, se puede empatar como visitante pero mostrando un excelente fútbol, de toque, tomando posesión de la pelota, abriendo la cancha, plantearse inteligentemente, algo parecido a lo que comúnmente ha mostrado la selección ecuatoriana cuando le ha tocado jugar de visitante en las pasadas eliminatorias.

De ahí viene la premisa de que “a veces se pierde un partido pero si se pierde que se pierda jugando, dejando hasta la última gota de sudor en la cancha”

Equipos como el Imbabura, el Azoguez, el Macará, son intermitentes, un domingo van a jugar de visitantes, se encuentran un gol y se regresan con un triunfo, de pronto y dejan un sabor inestable como locales, van a golear, pero sucede lo contrario terminan goleados y entre los mismos clubes considerados pequeños.

A veces no nos explicamos qué hacen planteles como la Universidad Católica, Sociedad Deportiva Aucas, el Espolí o Liga de Portoviejo en la serie “B”.

Los dirigentes de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, hicieron bien en establecer que a partir del próximo años estén doce equipos en la primera categoría “A”, y ojalá suban equipos que jueguen de igual a igual, que a final de año solo faltando cinco fechas se sepa quién desciende y no como ahora que faltando cuatro meses todavía para la culminación del campeonato ya se están pelando el no descenso Macará y el Imbabura.

El fútbol ecuatoriano es diferente, se lo ha demostrado en selecciones internacionalmente, el torneo local tiene que ser de infarto cada domingo, los paridos tienen que ser apasionantes de principio a fin, es momento de cambiar la irregularidad de nuestro fútbol, quizás solo así podríamos ganar algún torneo a nivel internacional.

Agosto 6, 2007

MANABÍ LEVÁNTATE

Clasificado bajo: Editorial, Edición 224 — El Autonomista @ 6:11 am

Preocupantes situaciones políticas y económicas está viviendo la provincia de Manabí. Al parecer, se acentúa el sistema del “Bicentralismo”, causante de la crisis y los graves problemas que acusa nuestra región.
Es hora de que nuestros líderes provinciales y los dirigentes institucionales se reúnan para analizar toda esta problemática y no solamente conocer sobre el “negociado” de los contratos millonarios, como el caso del proyecto Carrizal Chone, segunda etapa.

Debe preocuparnos que Quito y Guayaquil concentren el poder de la república y con ese pretexto se nos llevan los grandes proyectos de desarrollo que tienen su origen en Manabí.

El caso más patético es el del Proyecto de la vía íntermodal Manta-Manaos; que empezando en nuestro puerto principal, es decir Manta, penetre por el Ecuador central hasta un Puerto fluvial en la región amazónica, que nos permita llegar desde el Río Napo hasta el Amazonas y luego a Manaos y la Costa oriental del Brasil.

Después de largos años de gestiones han determinado ahora, que Guayaquil y Quito pretenden realizar una súper carretera que los vincula con el Oriente, llevándose el Proyecto manabita y dejándolo como accesorio o complementario de esas ciudades.

Esto debe preocupar a la prefectura, a la Corporación Provincial, los municipios, a toda la ciudadanía y allí sí, realizar una paralización provincial, no solamente para conocer, cuantos millones de dólares más o dólares menos, se han llevado los directivos de los organismos de desarrollo en estos jugosos negocios de la contratación de obras públicas.

Los del complejo petroquímico, también parece un cuento de nunca acabar. Ahora aparece Venezuela prometiendo todo lo imaginable, pero nada ocurre en la realidad.

Al parecer seguimos en las mismas prácticas de la corrupta democracia y el cambio prometido no logra implementarse. Al paso que vamos, la Asamblea Nacional Constituyente de Montecristi será otro fracaso, porque, para empezar, los partidos políticos que van a ganar seguramente la mayoría de la asamblea, son así mismo, los grandes defensores del sistema bicentralista.

Es decir, no ganaremos nada, seguirá el mismo sistema actual con los famosos retoques de maquillaje, para cumplir la propuesta maquiavélica de: “Realizar pequeños cambios, para que nada cambie”.
Entonces, a los votantes por los asambleístas nos queda la posibilidad de votar por los candidatos que proponen una auténtica autonomía provincial, sin elitismos ni caciquismos. Y prestar atención a esos argumentos falsarios que pretenden seguir sustentando el sistema caduco actual, oponiéndose a las autonomías; que no es precisamente la que propugna Guayaquil, sino la autonomía manabita, organizada por el poder popular, para una justa distribución de la riqueza y para que cada provincia tenga poder de decisión para impulsar los cambios profundos que estamos esperando desde hace más de un siglo.

Entonces, LEVÁNTATE MANABÍ, por estas razones que son las únicas valederas por que lo demás, sigue siendo un cuento.

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