Datos históricos de Junín

POR Gastón de Janón Giler
Junín fue conocido como Hule, por la gran afluencia de negros que poblaron esa rica y exuberante comarca manabita. Aunque hay eruditos que son contrarios a esta tesis y dicen que el nombre de Hule se lo debe al famoso arqueólogo alemán, Max Hule, que llegó por esas tierras con misión de hacer excavaciones arqueológicas. Los objetos por él encontrados se exhiben en un museo de Quito, con su respectivo nombre de origen. Por esto, se cree que el nombre de Hule se lo puso en homenaje a tan importante científico.
Los primeros pobladores que llegaron a la zona fueron gente de color, esclavos de un rico hacendado español de apellido El Barco, quien se radicó por muchos años en la población de Río Chico, hoy parroquia de Portoviejo.
Este señor acostumbraba, en sus cumpleaños, dar libertad a dos parejas de negros para que buscaran un lugar más apropiado donde fijar su residencia. Así fue como familias de negros se instalaron en estas selvas vírgenes de nuestra zona tropical, donde la naturaleza ha sido pródiga en proporcionar abundante caza y pesca.
Con el pasar de los años -posiblemente hacia los años 1800 o más- hubo una gran sequía que azotó las zonas Rocafuerte, Portoviejo, Río Chico y otros lugares aledaños que sufrieron el impacto del fenómeno natural. Fue tal la destrucción que diezmó gran parte de la agricultura y ganadería del sector. Y comenzó el éxodo.
Empujados por el temporal, fueron llegando colonos provenientes de diferentes lugares de la provincia. Tomaron posesiones de las fértiles tierras y formaron una comunidad en lo que hoy es el Palmar de Mosca.
Una vez que el sitio se comenzó a poblar de gente blanca, los primeros habitantes, gente de color, abandonaron esos lugares para irse a vivir a lo que ahora se conoce como El Toro. Allí, los negros se hicieron amos y señores del sitio donde encontraron una vida inmejorable, sin que nadie perturbara sus usos y costumbres.
Los colonos, después de algunos años de vivir en el sector, contactaron al coronel José Antonio García Pinargote, quien ejercía las funciones de Gobernador de la Provincia y fue uno de los gestores para que se concretara la parroquialización. Por entonces, era Jefe Supremo de Manabí y Esmeraldas el General Eloy Alfaro, al cual se le solicitó la parroquialización de este bello sector manabita.
Sin reparo de ninguna índole, el General atendió de inmediato la solicitud de por Decreto del 28 de octubre de 1883, erigió a Junín en Parroquia de Rocafuerte, como se comprueba con documentos que reposan en los archivos legislativos. A partir de esa fecha, se dio una etapa de transición de la cual surgió el interés de Portoviejo por la zona y buscó anexar a la joven parroquia a su jurisdicción cantonal, hasta que lo consiguió por Decreto legislativo del 19 de septiembre de 1887.
Después de veintisiete años de que Junín fuera parroquia portovejense, Calceta obtuvo su cantonización con el nombre de Bolívar y, mediante Decreto Legislativo del 13 de octubre de 1914, pasó a ser parroquia bolivarense.
Ante el empuje socioeconómico de Junín, se hizo imprescindible su cantonización. Todos sus habitantes, como un solo hombre, arrimaron el hombro para que el 8 de noviembre de 1952, por Decreto legislativo se instituyera como cantón. El decreto de cantonización fue ejecutoriado por el eximio estadista doctor José María Velasco Ibarra, Presidente Constitucional de la República.
Las primeras autoridades del cantón fueron: doctor Plutarco García Saltos, Presidente del Concejo Municipal; doctor Leonidas Jaime Loor Saltos, Juez Cantonal; don Lupercio Pita Zamora, Jefe Político; don Gastón De Janón Giler, Comisario Nacional de Policía; Sra. Tulia Intriago de Bucheli, Administradora de Correos; don Mauro Solórzano Luque, Secretario del Juzgado Cantonal.
Debo hacer remembranzas de un grupo de caballeros que fueron los pioneros de la construcción de la carretera Junín-Portoviejo: El 25 de noviembre de 1952, se instaló el primer cabildo en los salones de antiguo edificio municipal, hoy demolido. Allí, está pléyade de entusiastas ciudadanos, con perseverancia y patriotismo, llevaron a feliz término el inicio de esta obra sin par, que más tarde, en el gobierno del abogado Jaime Roldós Aguilera, se construyó en su totalidad, bajo los auspicios del entonces diputado por Manabí, don Manuel Daza Palacios. La foto de los iniciadores de la obra se exhibe en la Galería de Hombres Públicos del Muy Ilustre Concejo Municipal.
Así brillará por siempre el camino fecundo de nuestra hegemonía cantonal, gracias al esfuerzo mancomunado de sus hijos y, en especial, de don Luis Ramón Loor Saltos, diputado por Manabí, quien hizo factible el deseo vehemente de sus pobladores.
Los Estatutos de autonomía deberán contener:

PORTOVIEJO.- El gremio de Artesanos Fotógrafos y Anexos de Manabí, al cumplir su XXIII Aniversario de Fundación celebró con una Sesión Solemne en las instalaciones de la Casa de la Cultura de Manabí en días pasados, a las 15H30; en la que se homenajeó a los compañeros: Benito Loor Eduardo Cadena, Loctario García, pedro Villavicencio y Kilso Zambrano; por la destacada labor que han venido realizando en beneficio del gremio. Cabe indicar que en esta sesión solemne se eligió a la Madre Símbolo de los Fotógrafos, siendo designada la compañera Sonia Moreira; y la proclamación estuvo a cargo del compañero Gerardo Álava; por último se ofreció un brindis en honor a los homenajeados y Madre Símbolo, a cargo de la compañera Maryuri Sánchez B.




