El Autonomista.com

Mayo 1, 2007

Clasificado bajo: Portada, Edición 217 — El Autonomista @ 8:00 pm

Autonomía y Ética

Clasificado bajo: Opinión, Edición 217 — El Autonomista @ 7:23 pm


POR Karla Intriago Zambrano
kainza84@yahoo.com

De naturaleza perfecta e intrínsicamente común, autonomía y ética son inicio y fin para los autonomistas de Manabí. Etimológicamente, Autonomía viene del griego autos (sí mismo) y nomos (Ley), capacidad de darse uno a sí mismo sus propias normas, conforme a las cuales orienta y construye su propia vida; mientras, ética proviene del griego, êthos, (la costumbre), y se define como la parte de la filosofía que trata de los actos éticos y morales, es decir, de los actos humanos considerados desde el punto de vista del bien.

La persona nace buena por excelencia, la maldad llega a ella por el ambiente social corrupto y la catequesis de la dominación, pese a éstos, la persona sabe dentro de sí que tiene necesidad de realizarse hacia sí misma, hacia la sociedad y hacia Dios. Siente en su ser que una de las principales necesidades es perfeccionarse y lograr la felicidad.

La persona joven aunque inexperta, vive llena de energía y ya ha aprendido algunas lecciones recibidas en sus hogares y comunidad inmediata (porque en un principio domina en ésta la heteronomía). El innato amor a la vida, se convierte en una entrega de amor a la naturaleza, su familia y prójimos.

Pronto, su conciencia moral es plenamente autónoma y está en capacidad de conocer y juzgar la bondad o maldad de las acciones propias y ajenas, sin afán de obtener un premio o evitar algún castigo.Las Personas poseemos un conocimiento trascendental, nuestro entendimiento, lejos de la religión, opta por tomar como propias las normas y principios morales que le parecen las correctas, lo cual prueba que la autonomía implica una elección, un avance de madurez en el desarrollo de la conciencia moral de los individuos.

Reitero, la autonomía es consubstancial a la naturaleza humana. Autonomía es emancipación y libertad. La libertad tiene que nacer de las mentes y voluntades más positivas que promuevan con su ejemplo el bien común. La autonomía es el fundamentalismo de la acción moral, por tanto, lucha por el civismo transparente hasta encontrar la victoria de la justicia social.

La conciencia moral no va en contra de Dios, pero tampoco -muy a pesar del discurso del clero tradicionalista- puede ser teónoma porque ya no sería auténtica ya que sólo la moralidad autónoma lo es. La persona que goza de autonomía de la voluntad y el entendimiento, tiene que darse la ley a sí misma ejerciendo la facultad autolegisladora. Ya lo dijo Emmanuel Kant “Una acción que puede compaginarse con la autonomía de la voluntad es lícita; la que no puede, es ilícita, “no es el concepto del bien, en cuanto objeto, el que determina y hace posible la ley moral, sino al revés, la ley moral determina y hace posible el concepto del bien, en cuanto merece simplemente este nombre”, la moral no es la doctrina de cómo hacernos felices, sino de cómo hemos de hacernos dignos de la felicidad”.

Autonomía: lucha común

Clasificado bajo: Director, Opinión, Edición 217 — El Autonomista @ 7:22 pm


POR Carlos Intriago Macías

Es bueno compartir el sol, un arco iris, la danza, la poesía, el alimento, la esperanza, la lucha, la decisión y el destino autónomo con todos lo hermanos pueblos originarios de esta tierra común. Los autonomistas de Manabí sentimos a la autonomía indígena como un genuino ideal y con ella compartimos la lucha por la soberanía nacional, gobernabilidad local, educación bilingüe e integración plena del Ecuador.

Awya yalla apachi q’osni patapi. Tawa K’uchu tawantinsuyumanta. Yawar qhocha kutipun. lajsakun sirch’i nina urqota.

Somos solidarios porque a los autonomistas indígenas y mestizos, siempre nos han atacado, unos señores bonitos y perfumados con chequeras gordas y grandes influencias.

Awya yalla llanp’a ch’ujrikuxqa. Kallpa makanakuyta mana atisqarkuchu. Jatun ruphyay ukhu urqopi. Sach’a ukjupi panpakuna
Sallqa ch’inllan….

Somos fraternos porque a los autonomistas indígenas y mestizos, siempre nos han incomprendido unos genios intelectualoides, que por usar boinas se creen Che Guevara y por usar barba se sienten Fidel, pero son unos parásitos y su cuna es el peor burdel burgués.

Unay ayllu yachaykunapi. Atimullpusqa chay jina llajtakunamanta
Chinkasqa nay uray janaj pachapi. Winaypaj arpa atisqa simir nisqa.

Lo curioso es que los señores bonitos y los genios intelectualoides, emplean los mismos recursos teóricos en historia, antropología, derecho y política para ofendernos. Nos desprecian, nos acusan de lo que ellos mismos realmente son: antipatriotas, usurpadores, oportunistas, vagos y sucios. Nos ofrecen una autonomía inducida y vertical, porque según ellos somos incapaces de conducirnos por nosotros mismos. Sus palabras no nos tachan, pero ni ellos ni nadie puede seguir intentando que los pueblos veamos la luz.

Mast’aspa makikunanchejta. Tawa nujunakuymanta. Kay pp’unchayman chhayamunchej. Awya Yalla wawqeykuna.

Que lo sepan todos: indígenas y mestizos de Argentina, Bolivia, Canadá, Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Perú, Puerto Rico y Venezuela, que avanzamos acompañados por muchos presidentes y líderes, firmemente a la autonomía.

Kay yuyayniyki llanthupi. Ancha sinch’i Pirqapi juqarina. Llakijmanta mujujjima. Tukuy kayta yuaytawan. Qhatisuchej chakisarukunanta. Ripusqankunawan (Tupturka, Queshwa).

Qué podrán decir ahora, que los autonomistas indígenas y mestizos somos unos cuantos “oligarcas del dinero” o “vándalos caóticos”… ¡No podrán decir nada!, ¡sus virulentas bocas se cerrarán! ¡La verdad los enmudecerá! Somos millones de hombres y mujeres con un ideal común, que estamos iracundos de tanto centralismo, injusticias históricas, sociales, territoriales, daño ecológico, violaciones a los derechos humanos, el irrespeto a los recursos naturales, etcétera. Viva la autonomía, lucha común de indígenas y mestizos de la América morena.

TRABAJO Y CONSTITUYENTE

Clasificado bajo: Editorial, Edición 217 — El Autonomista @ 7:21 pm

El Día del Trabajo y la Asamblea Nacional Constituyente, que se realizará en Montecristi, motivan la presente edición de El Autonomista.

Asuntos de vital importancia, que tienen que ver con el presente y el futuro inmediato de MANABÍ.
Y recordamos el día del trabajo, no solamente para evocar la “masacre de Chicago” del año 1886, cuando se bautizó con sangre el reclamo de los proletarios, ante la voracidad, de ayer y de siempre, de los capitalistas, de enriquecerse sin importarles el dolor y las lágrimas del pueblo.

Hoy recordamos esta fecha, para aplaudir la decisión del actual presidente de la República, de suprimir las tristemente famosas “tercerizadoras”, moderna forma de explotación, que se estaba generalizando en nuestra provincia. Felizmente el presidente sacó su correa, y los está poniendo en vereda, a esos “empresaurios”, que son vampiros del trabajo popular.

Preferimos celebrar el día del trabajo, con alegría, y expresando congratulaciones a Instituciones como la Casa de la Cultura, Núcleo de Manabí, que en la fecha dedicada al trabajo, entregará distinciones a varios manabitas, hombres y mujeres, que se han distinguido por su luminosa hoja de vida. Tal es el caso del Dr. Universi Zambrano Romero, montuvio como todos nosotros, actual Embajador del Ecuador en la República de Cuba, la tierra del Ché y Fidel. Un auténtico trabajador de la inteligencia, la diplomacia y la cultura.
Otra distinción notable es la que se entregará a la maestra, Lcda. Norma Elizabeth Sabando Saltos, por su dedicación y mística por los niños discapacitados. Trabajo sublime y enaltecedor, al que ha dedicado su vida, esta mujer manabita, terapista del alma y del lenguaje.

Y tampoco podemos olvidar, que está cerca la reunión en Montecristi, por primera vez en nuestra historia, de la gran Asamblea Nacional Constituyente que deberá redactar la nueva Constitución ecuatoriana, estableciendo el RÉGIMEN DE LAS AUTONOMÍAS PROVINCIALES.

Hito histórico que será un homenaje a la tierra de Alfaro y pionera del planteamiento de esta nueva forma de administración del Estado, para dar la estocada final al Centralismo político, administrativo y económico, causante principal de las más grandes tragedias que hoy padece la Patria.

Y porque esa misma Asamblea, deberá disponer que a partir de esa fecha, Montecristi será la sede permanente del Congreso Nacional, para descongestionar la administración del Estado, hoy concentrada en Quito, que seguirá siendo, la capital política y sede de la función ejecutiva.

Y finalmente, esa Asamblea de Montecristi deberá ser presidida por un jurista manabita, que ya tiene palmarés como diputado. Nos referimos al actual Ministro de Transporte y Obras Públicas, Ab. Trajano Andrade Viteri, que deberá dejar transitoriamente ese Ministerio, para encabezar la lista manabita de Diputados Constituyentes, y alcanzar la mayor votación en la provincia.

Son las expectativas que plantea El Autonomista.

Sí al mañana sin miedo y en paz

Clasificado bajo: Opinión, Edición 217 — El Autonomista @ 7:20 pm


POR Alfredo Castillo Bujase
bujase@uio.satnet.net

El domingo 15 de abril se impuso el derecho de la ciudadanía a ser consultada, lo que venía siendo escamoteado por escombros partidarios. Ese derecho será garantizado en las futuras normas supremas.

Este ejercicio ciudadano mandó convocar a una Asamblea Nacional Constituyente de plenos poderes. La ciudadanía votó por un SÍ a la ruptura con el proceso de enajenación del Estado, subordinado por 30 años a los dictámenes de multilaterales, banca y un sector de medios de comunicación.

Esta trinidad debe ser separada del usufructo directo que obtiene del control del Estado. Fue encubierta por representantes de supuestos técnicos o tecnócratas que memorizaron un discurso axiomático de política económica sin Estado.

La política podía ejercerse en nombre de la verdad contra los que no la entendían, reduciendo la visibilidad de los intereses que sometieron al Estado y que han pretendido anular la visión del poder que decae.
El SÍ es a favor de la ruptura con un sistema político que hizo de un puñado de partidos el espacio de vínculos gangsteriles con la administración estatal y que implantó una circulación financiera, crediticia y monetaria que convirtió al Estado ecuatoriano en su sirviente.

Dilapidaron la explotación petrolera que además se puso en garantía y como principal fuente de pago de un endeudamiento donde los acreedores ganaban lo que el Estado y la Nación perdían.
Inocularon una ideología de impotencia nacional evaluada con “patrones de medida de democracia” para legitimar el bandolerismo político y económico.

El sistema de partidos políticos deberá garantizar la correspondencia de sus quehaceres con el interés nacional y regional. Entre los elementos de su estrategia política, ha de constar la integración en la Unión de Naciones Sudamericanas.

El SÍ está orientado a mejorar la división político administrativa del territorio nacional. Desde 1990 se planteó la modificación de esa estructura de provincias en pos de la unidad nacional y de la diversidad biológica, étnica e histórica como referentes de administración con mayores derechos y obligaciones en cada jurisdicción, factor de emulación y creatividad en el desarrollo colectivo.

El Sí es un plazo improrrogable a la permanencia en Ecuador de la base militar extranjera.
El SÍ es a una política económica que se oriente a la producción, que se ejerza al margen de valoraciones e índices de subordinación del país.

El SI supone proteger la competencia bancaria y el ejercicio exclusivo de sus propietarios de funciones de banqueros que han de ser separadas de los medios de comunicación para bien de la opinión publicada, la banca y los depositantes.

El SÍ impone una reorientación de la educación nacional a comprensiones que incorporen las determinaciones del desarrollo sobre las que actúa la creatividad, la productividad del trabajo y la biología.
El SÍ es un llamado a satisfacer las necesidades de la población en armonía con el ascenso de las condiciones medio ambientales y la protección de ecosistemas sobre los cuales la acción de nuestro país tiene incidencia a nivel nacional, regional y mundial.

El SÍ requiere una nueva dinámica del aparato estatal y constitucional, donde los derechos del individuo sean el principio del reconocimiento de otros de orden colectivo.

La modernidad de un Estado y su condición de avanzada radica en su capacidad de elevar el desarrollo material de la sociedad que administra.

El SÍ del pueblo ecuatoriano dota de una posibilidad de recuperación vital al Estado. Es una propuesta de ir al mañana sin miedo y en paz.

El voto de la desesperanza…

Clasificado bajo: Opinión, Edición 217 — El Autonomista @ 7:17 pm


POR Marco Arteaga Calderón
artecal185@yahoo.com

Cuando una elección da un triunfo muchas alternativas pueden servir de interpretación. Positivas para quien gana y negativas para el perdedor. El primero puede sentirse hasta líder y el segundo hasta traicionado. Pero la realidad, quizás, ambos la pierden de vista por su propio interés subjetivo confundido, totalmente, con la objetividad del fenómeno. Cuando una población, cansada en su hacer cotidiano, formalmente estable pero de inestabilidad permanente en sus contenidos, en sus relaciones, en sus proyecciones encuentra que la salida a su situación está rompiendo dicha formalidad, el voto que deposita electoralmente en urna, por cualquier pretexto, es sinónimo de la desesperanza. ¿Angustia por la casi marginación del instinto de supervivencia, miedo suicida mediante la nausea social que agita y revuelve conciencias y destinos?. La ansiedad, la incertidumbre, un verdadero vértigo de no saber qué hacer, para dónde ir, a quién acudir lo domina todo… Bingo para quien, en un evento electorero, responde positivamente, condicionado en alguna forma de fervor emocional, a esta aflicción colectiva.

La votación de las dos últimas elecciones es producto de la misma fuente, el voto de la desesperanza. Aquí no hay liderazgo de nadie en particular, aunque la tentación a engañarse es grande. El hambre, la enfermedad, la desocupación que gritan una vida encarcelada en la injusticia, sin opciones de libertad, al margen de toda alternativa de expresión social que permita la posibilidad de una personalidad creativa, son la incitación por inercia, en una democracia decadente, hacia un “basta ya!. Al diablo todo… Que no quede nada sin cambiar!”. Es que son años y años de esperar… De esperar que los tan cacareados derechos humanos y sociales, que con tanta alharaca están aceptados institucionalmente en la sociedad ecuatoriana, por fin pasen de letra muerta a vida cierta y concreta. O sea, que sean cumplidos, sin explicaciones justificativas de ningún poder estatal, ni del ejecutivo, ni del legislativo ni del judicial eso de la inviolabilidad de la vida, de la integridad personal, de la no violencia con los niños, mujeres y ancianos, de la igualdad ante la ley, de vivir en un ambiente sano y sin contaminación, de ser libre de opinar y de pensar como quiera, de no estar chantajeado para ir a votar o cumplir con el servicio militar…

Como que la paciencia llegó a su límite. ¿Qué dice, por ejemplo, el Art. 20 de la Constitución en vigencia? El Estado reconocerá y garantizará a las personas los siguientes derechos: “El derecho a una calidad de vida que asegure la salud, alimentación y nutrición, agua potable, saneamiento ambiental; educación, trabajo, empleo, recreación, vivienda, vestido y otros servicios sociales necesarios”. ¿Es que en algún sitio del país existe este paraíso? ¿De que enciclopedia, de mentiras románticas para crédulos de buena fe, ha salido semejante declaratoria, casi obscena, que no hay gobierno hasta ahora que la haya puesto en práctica? Mas bien a los mandatarios les ha sido útil para sentirse dadivosos, entregando mendrugos de caridad a los necesitados y mantenerlos en un tentempié de la miseria, al tiempo que promueven su “liderazgo carismático”. Los presidentes en este aspecto han forjado escuela. ¿Cuál no ha mostrado en campaña la terrible sorpresa por la monstruosa deuda social, genocidio de Estado, contra el 80% de la población nacional que nada tiene, y luego desde Carandolet, imbuido del poder de la estupidez humana, de inmediato, ha pagado, antes que nada, la cuenta usurera de intereses sobre intereses del Fondo Monetario? ¿Y la deuda social? Queda para la campaña del próximo gobierno… ¿Hoy? A ver si aunque sea es el inicio de la superación del voto de la desesperanza…

¡No se estancan…retroceden!

Clasificado bajo: Opinión, Edición 217 — El Autonomista @ 7:16 pm


POR Juan Ramón Cevallos Viteri

Cuando en el Ecuador se empieza a respirar aires renovadores por una Patria Nueva; cuando los movimientos sociales de diferentes sectores de la sociedad ecuatoriana se unen, analizan, estudian y se proyectan colaborando con ideas y planteamientos para avanzar y llegar al cambio que necesitamos para un mejor futuro de nuestros hijos, mejorando los espacios en el concierto de las naciones progresistas, también presenciamos que un importante sector del pueblo permanece trazado más por ellos mismos que por culpa de los archienemigos de la clase trabajadora, los tradicionales grupos económicos políticos dominantes.

Vemos todos los días por los canales de televisión y leemos en los medios de comunicación escrito cómo los partidos políticos se agrupan y reagrupan para defenderse, igual los profesores, los choferes, los colegios profesionales, todos para defender sus derechos y alcanzar nuevas conquistas; en contraste, nos damos cuenta la situación de la clase trabajadora que está dormida sobre sus laureles cuando ellos han sido el motor de las grandes transformaciones a lo largo de la Historia pero ahora en el Ecuador y en especial en Manabí su situación es de llanto porque aquí las centrales obreras, prácticamente han desaparecido, excepto la Federación Provincial de Trabajadores Líderes de Manabí (FEPTLIM) que sigue manteniéndose en pie de lucha por las defensas de los derechos laborales y conquistas sociales a través de la contratación colectiva y en el terreno donde su presencia se requiere para evitar la explotación y la marginación a los trabajadores y la ley no sea letra muerta, burlando las garantías laborales, constitucionales y sindicales.

Presenciamos la lucha que aún las personas no inmersas en el movimiento sindical, la rechazan porque la posición divisionista de unos dirigentes de las organizaciones de trabajadores revela la crisis del movimiento obrero y de la que no es ajena los trabajadores de la C.R.M. donde cuatro dirigentes fueron despedidos porque le dio la gana a un Director Ejecutivo porque ellos reclamaron los derechos, el cumplimiento de la ley, de los acuerdos suscritos con empleadores y autoridades del trabajo, sin embargo, esto no es lo más grave, lo gravísimo e imperdonable es la actitud asumida por ciertos dirigentes en contra de sus compañeros, haciéndole el juego a la parte patronal, sembrando la desunión y negando a solidaridad clasista, a quienes defendieron los derechos de sus compañeros garantizados en el Código el Trabajo y n la Constitución Política de la República del Ecuador.

En este 1 de Mayo, debemos hacer un alto y revisar los comportamientos para rectificar procedimientos y retomar el liderazgo de las luchas reivindicatorias sin olvidar que la unión y la lucha de los trabajadores en las calles, en las tribunas, en los centros políticos-administrativos fue lo que dio lugar a la creación de la primera institución de desarrollo provncial: el Centro de Rehabilitación de Manabí, hoy la Corporación Reguladora del Manejo hídrico de Manabí PHIMA-CRM, ahora que tenemos un Presidente plenamente identificado con el combate a la corrupción y la deslealtad para el cambio por un Nuevo Ecuador y para que la patria sea de todos, es imperativo reactivar la lucha para hacer frente a los nuevos retos que presenta la sociedad del tercer milenio. Es el momento de luchar por un salario familiar, por robustecer y mejorar el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social para la familia y que la atención de sus servicios sea ágil y eficiente dirigidos por un personal capaz, responsable y honesto.

Trabajadores tercerizados

Clasificado bajo: Opinión, Edición 217 — El Autonomista @ 7:15 pm


POR Carlos Intriago Solórzano
intriagomedicina81@yahoo.com

Siendo la legislación laboral compleja, se pensó en una alternativa más formal que las agencias de empleo para “facilitar la relación oferta-demanda del mercado laboral. Aparecen empresas de intermediación laboral con la misión de ser brokers-promotores del empleo, comisionado sin usura por su gestión.

Lo inexplicable es cómo siendo la intermediación una actividad negativa, la Organización Internacional del Trabajo OIT la recomendó en 1987. Existe una respuesta: la OIT no se imaginó jamás que podían cometerse excesos bajo esta figura:
Se intermedió a 500.000 ecuatorianos en desmedro de su contratación directa y formal, reduciéndoles sus derechos laborales; muchos empleadores, incluso el Estado, con el pretexto que el alto costo lo pagaban todos los ecuatorianos, abusaron de la terciarización para pagarle menos a sus trabajadores. Lo lógico era si las empresas querían ser más eficientes, les correspondía hacer reingenierías.

Se dice que las tercerizadoras depositan al IESS 240 millones de dólares anuales correspondiente al aporte de los trabajadores tercerizados. La pregunta obvia es ¿Cuánto recibiría el IESS si los trabajadores tercerizados, estuvieran directamente contratados y recibiendo un sueldo justo?
Hay empresarios de “servicio de personal” que son familiares o propietarios de las empresas productivas donde laboran los trabajadores tercerizados. El presidente Rafael Correa denunció que el mayor empresario del país, Álvaro Noboa, era a la vez el mayor tercerizador del Ecuador. Y con toda seguridad, no debe ser el único político-empresario tercerizador que se beneficia del sistema.

Son tan astutas algunas de estas compañías ‘tercerizadoras’ que han puesto más del 50% de los empleados de una empresa en calidad de subcontratados, pese a que la ley se los prohíbe, no cumplen con la contratación del 1% de personas discapacitadas correspondiente, imposición de la modalidad del trabajo por horas.
Con razón el ministro de Trabajo, Antonio Gagliardo, ya ha anunciado que “Se preparan estudios técnicos y jurídicos para plantear a la Asamblea la derogación de la forma de trabajo precario, entre los que se encuentra la generalizada intermediación laboral”, explicó, a la vez que ha revelado una opción justa: “Queremos restaurar la relación directa y bilateral que siempre estuvo en vigencia entre empresarios y trabajadores hasta que se impuso una tercerización generalizada, que ha servido para vulnerar y violar los derechos de los trabajadores. Los intermediarios se ufanan de ser ellos los que dan el empleo en Ecuador y eso no es así, son simples intermediarios que cobran una comisión dentro de un contrato mercantil como si los trabajadores fueran cosas”.

Y como hasta ahora, todo en el gobierno del presidente Rafael Correa va firme y claro; el Ministerio del Trabajo ha sancionado a 25 tercerizadoras en el país: Ocho en Quito, ocho en Guayaquil y 9 en Manta.
La calificación a las tercerizadoras Selector, Rol People, Properca, Romero Alban, Admira, Termansa, Serviper, Top Personal y Sepermanta, servirá de justificación a quienes desde el centralismo y con cualquier pretexto, incriminan a Manabí.

El asunto es grave y se investigan a otras 130 tercerizadoras, de casi 1.000 en el país que se sacrifican “creando empleo, y sacando un porcentaje” que en forma indignante para el humilde trabajador, le reduce aún más sus bajos salarios, y más humillante aún es obligarlos a retirar su sueldo o salario de los bancos privados y no de una vez, sino por partes ¡Qué descaro! ¡Qué injusticia!

Juridicidad institucional

Clasificado bajo: Opinión, Entrevista, Edición 217 — El Autonomista @ 7:14 pm

POR Ab. Solón Pinoargote Sánchez

El Ecuador como todos los países del orbe, cuenta con un régimen de instituciones jurídicas como modo de gobernarse que se rigen por leyes, reglamentos o prácticas de gobierno, las que se materializan a través de la declaración unilateral realizada en ejercicio de la función administrativa que produce efectos individuales en forma inmediata, como actos de la administración pública, entendiendo en todo caso que ésta actividad estatal que mueve el engranaje jurídico para la concreción de acciones en beneficio de su territorialidad.

No podemos los ecuatorianos y menos los extranjeros residentes en el país, bajo ningún modo, trastocar el sistema estatuido, todo lo contrario, debemos establecer una doctrina que signifique demostrar un orden con tendencia al predominio de las soluciones en estricto derecho en los asuntos políticos, sociales y administrativos para asentar el hecho válido determinado en las leyes de la República aún hasta para alcanzar la credibilidad de los procesos de la administración pública duramente cuestionados en el momento actual. De allí que, cuando a menudo nos informa la prensa sobre el quebrantamiento al régimen institucional cuya tendencia, como, dejó señalado, es por falta de ese predominio de las soluciones en estricto derecho a los asuntos políticos y sociales y por supuesto, también a la falta de valores éticos y morales y de liderazgo de quien o quienes tienen que ver con el tema.

La Constitución de la República, norma Suprema del Estado ecuatoriano, tipifica sus instituciones y expresa, entre otras obligaciones y responsabilidades, que todo dignatario, funcionario o servidor público, será responsable por los actos u omisiones realizados en el ejercicio de sus funciones pero, paradójicamente, es donde más latrocinios pueden observarse de manera sistemática, lo que equivale decir que las instituciones del Estado siempre están expuestas a lo peor. Sin embargo, lo más grave del asunto es la pérdida total del respeto a la integridad institucional del país, toda vez que el ejercicio del poder se rige por el derecho administrativo debiendo éste constituirse en una especie de freno al uso excesivo o abuso de poder público.
Frente a los continuos abusos que de cierto tiempo a esta parte que se vienen cometiendo en todo el país, en la administración pública con el presente comentario queremos exhortar a quienes se encuentran involucrados de alguna manera en estos actos, llámense de corrupción como la coima y el chantaje por citar dos, puesto que ésta es práctica de todos los días y que se da en todos los niveles, o de tirar piedras en las calles perjudicando a la propiedad pública y privada, deponer actitudes y encontrar a través del diálogo, las soluciones más adecuadas utilizando siempre la Ley como el medio más idóneo para resolverlas, so pena de incurrir y posteriormente responder por los delitos cometidos en contra del sistema jurídico-institucional.

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