El Autonomista.com

Noviembre 4, 2007

Asambleísta 131

Clasificado bajo: Director, Opinión, Edicion 229 — El Autonomista @ 12:40 pm


POR Carlos Intriago Macías

Cuando los resultados oficiales de las elecciones de Asambleístas ya son conocidos y se han entregado a los 130 elegidos las respectivas credenciales, es oportuno reflexionar sobre las vicisitudes de este proceso y la relación que guarda con la propuesta del autonomismo manabita.

Hasta aquí el gran ganador ha sido el pueblo ecuatoriano, porque vio cumplido el pasado 15 de abril el sueño de ir a una consulta popular y después, el 30 de septiembre, de elegir a quienes modificaran la Constitución y el decadente marco institucional del país.

Después del pueblo, el presidente Rafael Correa porque él sí escuchó y actuó conforme a la voluntad popular claramente manifiesta desde el 21 de enero del 2000, cuando cayó el vendepatria de Jamil Mahuad y todos sus lacayos.

El autonomismo manabita también ganó porque en esencia es una expresión de la revolución ciudadana que nace desde la instancia provincial para impactar el núcleo centralista nacional.

Insisto, también ganó el autonomismo manabita pese a que nuestra candidatura por el Movimiento Justo y Solidario Lista 40 a asambleísta nacional logró 10.000 votos, absolutamente insuficientes para lograr la nominación, pero bastante para sentirnos apoyados por un pueblo autonomista que supo distinguir entre una lista del pueblo y las de los partidos tradicionales, que diferenció entre el proyecto autonomista nebotsista y el socialista-integrador del autonomismo manabita. Por ello, gracias a todos aquellos que votaron por la Lista 40 y Carlos Intriago Macías, El Autonomista.

Como sabemos, el Estatuto señala:”La Asamblea Constituyente es convocada por el pueblo ecuatoriano y está dotada de plenos poderes para transformar el marco institucional del Estado, y para elaborar una nueva Constitución. La Asamblea Constituyente respetará, profundizando en su contenido social y progresivo, los derechos fundamentales de los ciudadanos y ciudadanas…La transformación del marco institucional del Estado y la nueva Constitución, sólo entrarán en vigencia con la aprobación en referéndum, de la nueva Constitución.”

La Asamblea Constituyente tendrá una duración de 6 meses y estará integrada por ciento treinta asambleístas, ecuatorianas y los ecuatorianos por nacimiento que están en goce de los derechos políticos y que son mayores de 20 años. De ellos, al menos, el 60% es de Alianza PAIS o simpatiza con el gobierno de Correa.

Lo cual, permitirá reemplazar al asambleísta elegido que incurra en indisciplina partidista, pues la influencia gubernamental es directa, gracias a una partida presupuestaria para sufragar los gastos que demande el funcionamiento de la Asamblea Constituyente.

Dentro de la “indisciplina partidista” puede estar comprendida una benevolencia hacia las propuestas centralistas, algo que jamás podría aceptarse de los asambleístas manabitas.

Por ello, El Autonomista será el asambleísta 131, en representación de los irredentos de la patria, de los sin voz y sin libertad. Por Manabí Región Autónoma.

Agosto 18, 2007

La revolución del Carrizal-Chone

Clasificado bajo: Director, Opinión, Edición 224 — El Autonomista @ 6:12 am


POR Carlos Intriago Macías

La luz de la razón brilló sobre las tinieblas de enfado gubernamental y el oportunismo de algunos “bandidos” que aprovechándose de la buena fe estatal y de la buena voluntad de la compañía Odebrecht, pretendían que el Carrizal-Chone fuera contratada en 102 millones de dólares, en vez de los 84 millones con los que se va a ejecutar. La diferencia del monto, será dirigida al proyecto de Propósito Múltiple Chone.

La II etapa del proyecto Carrizal- Chone sí se ejecutará. La correcta decisión del gobierno del presidente Rafael Correa es un mérito compartido de la opinión pública manabita, la flexibilidad de la empresa brasilera Odebrecht y la tenacidad del ministro del Litoral, Ricardo Patiño.

El Sistema de riego Carrizal- Chone pese a ser calificado de prioridad nacional por el gobierno de Lucio Gutiérrez el 14 de enero del 2003, desde el principio tuvo la oposición de las élites bicentralistas y la fiscalización severa de instituciones como la Comisión Cívica Contra la Corrupción. De todas formas avanzó a la primera etapa, aunque hubo que cambiar la idea original de construir canales por una red de tubería de fibra de vidrio en una extensión de 14 kilómetros, de 2,7 m. de diámetro sostenida por cunas de hormigón prefabricado y pilotes. Con 2.150 puntos de conexión apta para los usuarios de agua.

Luego vendrían las dificultades con la II etapa. Fue en plena sesión de provincialización realizada en Portoviejo el pasado 25 de junio que el presidente Correa denunció que había sobreprecio y aunque se manifestó a favor de la obra advirtió que el Estado Ecuatoriano, representado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el BEDE no financiará un presupuesto de 102´888.118 dólares, para darle el gusto a un grupo de corruptos que incluía a políticos, dirigentes populares y periodistas, aunque no precisó nombres.

Después, el Ministro Patiño creó una Comisión Honorífica de revisión del Proyecto Carrizal-Chone II Etapa, que sugirió dejar sin efecto el proceso con Odebrecht y crear un fidecomiso que financiaría un nuevo proceso licitatorio. La Comisión también habló de supuestas irregularidades en el proceso de contratación de obra y que ésta debía costar entre 12 y 33 millones de dólares menos de lo previsto.

En ese momento, “ardió troya” porque la opinión pública manabita consideró que era injusto que se perdiera una obra tan importante para la provincia y el país por culpa de unos cuantos “bandidos, que no tienen sangre en la cara para amenazar al gobierno” como señaló el Ministro Patiño, coincidiendo con la comunidad provincial. Manabí, por intermedio de la prensa, incluido el semanario EL AUTONOMISTA, las juntas cívicas y organizaciones campesinas, le exigió al Ministro del Litoral los nombres de los corruptos y dejó en claro que no había ningún favoritismo empresarial con el consorcio Hidalgo & Hidalgo y a la constructora brasileña Norberto Odebrecht

Finalmente el pasado 14 de agosto, el propio ministro Patiño informó a los alcaldes y sectores populares y campesinos reunidos en Portoviejo a que llegó a un acuerdo con la empresa Odebretch para que el convenio de crédito estatal se lo realice a un costo de 84 millones de dólares, con un ahorro de 18 millones menos de lo que inicialmente estaba presupuestado.

Así las cosas, ahora lo fundamental es que el gobierno entregue los recursos acordados y que en beneficio de la salud moral del país, el gobierno avance hasta las últimas consecuencias en su lucha anticorrupción identificando plenamente a los supuestos “bandidos” que pudieron perjudicar al pueblo ecuatoriano hasta en 33 millones de dólares, cuando esos recursos son urgentes para pagar la deuda social, tal como lo prometió el Primer Mandatario.

Le corresponde también, al señor contralor Carlos Pólit dar a conocer el informe de la institución de control que él encabeza sobre la denuncia de presunto sobreprecio en la adjudicación de la segunda etapa del proyecto Carrizal Chone.

La transparencia y la honradez son requisitos básicos para que las compañías transnacionales consideren que en el país existe seguridad jurídica. Pero más importante aún, la patria jamás será de todos, mientras la corrupción siga imponiéndose en la contratación pública y en las instituciones del Estado. La patria no será de todos mientras desde el centralismo se propicie que en las provincias se imponga el chantaje y la manipulación. Cómo olvidar tantas denuncias de nuestras autoridades, como la del alcalde de Jaramijó, que acusó a un alto burócrata quiteño de exigirle coimas por tramitar algo que por derecho le correspondía a la “tierra de Balsamaragua”.

Esperemos que el caso del Carrizal-Chone sea el inicio de la revolución en la contratación pública y la forma de hacer negocios con el Estado.

Agosto 10, 2007

El Decreto Nº 486 y los tiburones

Clasificado bajo: Director, Opinión, Edición 223 — El Autonomista @ 6:25 am


POR Carlos Intriago Macías

El lunes 23 de julio de 2007, se convirtió en un día especial para todos aquellos que se relacionan con los tiburones, al expedir el presidente Rafael Correa el Decreto Nº 486 para regular la pesca incidental del recurso tiburón.

Entre los Considerandos del mencionado Decreto, aparecen entre otros, con notables argumentos ambientales, los siguientes:

Que de conformidad con el artículo 248 de la Constitución Política de la República, el Estado ecuatoriano tiene el derecho soberano sobre la diversidad biológica, y su conservación y utilización sostenible se hará con participación de las poblaciones involucradas cuando fuere del caso y de la iniciativa privada, según los programas, planes y políticas que los consideren como factores de desarrollo y calidad de vida; y de conformidad con los convenios y tratados internacionales;

Que de conformidad al numeral 1 del artículo 86 de la Carta Magna, se declaran de interés público y se regularán conforme a la ley: la preservación del ambiente, la conservación de los ecosistemas, la biodiversidad y la integridad del patrimonio genético del país;

Que el Ecuador, como parte contratante de la Convención sobre el comercio internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestres - CITES -, adoptó la Resolución Conf.12.6 “Conservación y Gestión de los Tiburones”;

Que el tiburón ballena (Rhincodon typus), el tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) y el Tiburón blanco (Carcharodon carcharias) están inscritos en el apéndice 11 de la CITES;

Que el Instituto Nacional de Pesca -INP- ha elaborado el Plan de Acción Nacional para la Conservación y Manejo de los Tiburones en el Ecuador;

Que el tiburón ballena (Rhincodon typus) y el tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) están inscritos en el apéndice 11 de la Convención sobre la conservación de las especies migratorias de animales silvestres -CMS- y el tiburón blanco (Carcharodon carcharias) está inscrito en los apéndices I y I1 de la CMS;

Que es necesario establecer medidas de manejo pesquero, que aseguren la sustentabilidad de las poblaciones de tiburones y que contribuyan a mejorar la calidad de vida de los pescadores y la seguridad alimentaría de los pueblos, particularmente de aquellos que tienen como actividad fundamental la pesca artesanal;
Que la Autoridad Interinstitucional de Manejo de la Reserva Marina de Galápagos, mediante Resolución No. 011-2000 del 15 de noviembre del 2000, prohibió la captura, desembarco y comercialización de tiburón en el Archipiélago de Galápagos;

Que el Consejo Nacional de Desarrollo Pesquero en sesión extraordinaria de fecha 29 de octubre de 2004, acogió el pedido de la Federación Nacional de Cooperativas de Pescadores Artesanales del Ecuador (FENACOPEC), de reconsiderar la resolución de prohibición de exportar aletas de tiburón, tomada en sesión de este cuerpo colegiado, de fecha 10 de junio de 2004, resolviendo a favor de esta solicitud, y en su defecto implementar las recomendaciones dadas en el informe “ANÁLISIS DE LA PESCA DEL TIBURÓN EN LA COSTA CONTINENTAL ECUATORIANA”, anexo al oficio INP/DG 04 0772 del 20 de octubre del 2004, dado por el Instituto Nacional de Pesca.

Lo contradictorio que el preámbulo sea el marco introductorio de “Las normas para la regulación de la pesca incidental del recurso tiburón, su comercialización y exportación en el Ecuador constinental” porque la pesca incidental del tiburón, es una realidad existente en el ejercicio de la actividad pesquera en la costa continental ecuatoriana, es decir, se produce la captura involuntaria de especies bio acuáticas con artes o sistemas de pesca dirigidos a la captura voluntaria y planificada de otras especies bio acuaticas.

Y con ello, las categorías de “casual” e “involuntaria” se vuelven, en la práctica, en “carta blanca” para acabar con los tiburones y amenazar el equilibrio del espacio bioacuatico nacional. Tal como en los hechos, se está probando:

Las playas de Manta se han convertido en extensas pescaderías, donde se desembarca tiburones sin cesar.
Apareció un contrabando de 9.600 aletas que superan las 2 toneladas de peso.
No hay reportes de recuperación de las especies en extinción tiburón ballena (Rhincodon typus), del tiburón peregrino (Cetorhinus maximus), del tiburón blanco (Carcharodon carcharias), tiburón sardinero (Lamna nasus), Cazón Espinoso o Mielga (Squalus Acanthias).

La firma del Decreto 486 ha sido un error del Presidente Correa porque es un documento lleno de cinismo y error. Tiene los mismos pecados de los Decretos Ejecutivos 2130 y 2662, que tanto rechaza el líder de la Revolución Ciudadana.

Porque la cuestión fundamental no son los tiburones, si no la sinceridad de nuestra clase política. Si hubiera bastante tiburón y los verdaderos favorecidos fueran los pescadores artesanales, debemos tirar nuestras redes y hacer leyes que llamen a la pesca por su nombre. Es mejor ser “un dirigente incoloro, que un falso verde”.

Julio 28, 2007

Los militares en la democracia

Clasificado bajo: Director, Edición 222 — El Autonomista @ 8:52 am


POR Carlos Intriago Macías

El rol que ejerce las fuerzas armadas en la sociedad es discutido y analizado por diferentes sectores académicos y del Estado, lo cual no necesariamente ha significado una mejor comprensión de la sociedad hacia el ámbito militar y eso se ha reflejado en la Carta Magna que nos rige.

Por lo general, para los civiles los temas de Defensa son grandes mitos y sabemos muy poco de los miembros de las Fuerzas Armadas. Suponemos que se trata de ecuatorianos y ecuatorianas que consideran el valor, el heroísmo, la defensa de la Patria y la estabilidad personal como sus paradigmas.

Personas de buena condición física y que disfrutan de eficientes servicios de salud, educación, vivienda, ISSFA, comisariato, club de fútbol en la Serie A, sueldo estable, fuero especial frente a los civiles, preparación profesional para el uso de la fuerza armada, a cambio de estar prestos para conservar la soberanía nacional, defensa e independencia del Estado y la vida de todos los ecuatorianos, sin excepción.

No es posible conocer cuánto le cuesta al Estado, es decir, a nosotros los contribuyentes, mantener la Defensa Nacional. Los militares no solamente reciben dinero del Presupuesto General del Estado, sino por un sinnúmero de otros ingresos provenientes de empresas a su cargo, venta de servicios, multas por no hacer el servicio militar y el famoso permiso de salida del país. Asuntos Internos y Seguridad no conoce de austeridad ni de disminución de personal, al año 2005 la plantilla era más de 110.000 funcionarios.

Todos ellos se deben a la Nación, no pueden ser deliberantes. Su espacio natural son los cuarteles; la Política corresponde a los políticos y a los civiles, quienes organizan partidos políticos y movimientos para convertirse en mandatarios por encargo del mandante. La voz del pueblo y no el ruido de los sables es la voz de Dios. Decir lo contrario, es culto al militarismo, al autoritarismo, a la dictadura. No olvidemos que los propios militares, concientes que las condiciones propias de la vida militar y de su disciplina autómata, plantearon en la Constitución de 1978, su naturaleza nacionalista y voluntad de defender la Patria de amenazas externas e internas, sin que esto signifique arbitrio político.

La participación de los militares en política partidista y electoral podría convertirse en un factor de desestabilización de nuestra frágil democracia. La democracia supone relaciones civil-militares respetuosas. Las Fuerzas Armadas no son un poder por sí mismas, sino un instrumento del Estado. Por tanto, los militares deben subordinarse al poder civil.

Ciertamente, cuanto más tiempo pasa más extrañamos a la socialista Guadalupe Larriva quien tuvo claro que la misión de un Ministro de Defensa tiene que ver con la profesionalización y no con la politización de los militares. Larriva habló del Libro Blanco, de revisar la intervención en actividades productivas no inherentes a su actividad militar específica, la presencia de los Mandos en tareas político-administrativas, entre otras medidas que permitirían modernizar y armonizar el rol de los militares en una sociedad democrática .

Los militares son ciudadanos uniformados, quienes por someterse a la Ley, ceden una atribución ciudadana (el derecho de elegir y ser elegido) para convertirse en sujetos idóneos para defender la Nación. Pregunto, ¿acaso deja de ser persona el hombre que acepta los votos de castidad para convertirse en sacerdote?. No. La sociedad lo entiende y por eso recompensa a quienes le prestan un servicio especial.

Cuando los militares pasan a retiro, recuperan su condición de electores sin condición alguna, aún más, el pueblo los recibe con alfombra roja como uno de los suyos, gozan de prestigio y la comunidad civil prefiere seguir identificándolos por el grado alcanzado en su carrera militar. Llama la atención que en estos días de tanta convulsión política, cuando en las discusiones abunda el criticismo personal y se dice tan poco de ideas y doctrinas, al ciudadano alcalde de Quito se le llame General Paco Moncayo y al ex presidente Lucio Gutiérrez, Coronel.

Apelar a favor del voto de los militares, jamás se le ocurrió a Ministro de Defensa alguno. Talvez la experiencia, el amor al Arma, el rechazo a los caudillismos, la mirada diaria al Altar Patrio y el sentido común incidieron para mantener libre de peligro de la politización a sus dignos compañeros.

Los militares no son un segmento electoral, ni cuerpo represor de la delincuencia y mucho menos una brigada de auxiliares para cubrir la negligencia política administrativa. Su rol es la defensa externa y contribución subsidiaria del Estado en los rincones más remotos del país. La Ofrenda del militar está en el Campo de Marte, en los campos de batalla, allá en el aire, el mar y el sagrado territorio de lucha. En caso de guerra, el civil que desee convertirse en soldado debe ir al cuartel. En democracia, el militar que desee convertirse en sujeto político debe hacerse civil.

Julio 20, 2007

Alfaro, el comunicador

Clasificado bajo: Director, Edición 221 — El Autonomista @ 8:39 pm


POR Carlos Intriago Macías

¡Dialogar sobre el Ser Comunicador es algo admirable!, y reconocer el aporte de alguno de ellos a la actividad, es un ilustre ejercicio. Como muestra un botón, Gabriel García Márquez y su Nuevo Periodismo.
Pero permítanme una necesaria aclaración. Tratar sobre Eloy Alfaro y su faceta de comunicador, con un marco privativo, es una gentileza exigua.

Pero como la inmensidad está en el horizonte, tomemos al horizonte mismo como prueba de la inmensidad. Excelso periodista fue Don José Eloy, aunque otras de sus múltiples facetas parecen más trascendentales: ¡Alfaro Estadista!, Alfaro Militar, Alfaro Revolucionario, Alfaro Ideólogo, Alfaro Constructor Civil, Alfaro Maestro, Alfaro Espiritual, Alfaro Patriota.

Es válido señalar que Ser Comunicador es ser un receptor de los signos sociales, del imaginario colectivo, de las ideas, los proyectos y las acciones, imágenes y opinión de las personas.
Ser Comunicador es ser poseedor de conocimientos y competencias que permitan cumplir a los medios de comunicación con su rol social. Ser Comunicador es ser la voz con capacidad de hacerse oír, para representar a los que no tienen voz.

El periodista Eloy Alfaro, selló con sus finas y firmes grafías, las altas columnas que los ávidos lectores de LA ESTRELLA de Panamá, EL DERECHO y EL CORREO NACIONAL, ambos de Bogotá, leían y releían, porque Alfaro hizo de la pluma, una excelsa cátedra.

ALFARO EL JOVEN LUCHADOR Y EL COMUNICADOR, escuchó desde el vientre sus torrentes arteriales de Montecristi y Cervera del Río Alhama, percibió la libertad del Cóndor, sintió la humedad y la espesura de los tiempos, se estremeció con los consejos y enseñanzas de los suyos, vio hasta el trueno del heroísmo de Abdón Calderón, lección dada por su madre, doña María Natividad Delgado López. El Joven Luchador, cabalgó sobre los cortijos de la revolución, la guerrilla, el complot, la tortura, la cárcel, el exilio. A los 42 años, en Jaramijó, era ya un veterano de la lucha social, que evocaba y provocaba al pueblo, el mismo que veinte años antes, fue convocado por Alfaro no sólo para retener al malvado gobernador Salazar, sino, y sobretodo, para que encuentre su sentido de trascendencia.

ALFARO EL AMERICANISTA Y EL COMUNICADOR, receptor del espacio y el tiempo que deben ser manejados geopolíticamente, con aquella comunicación estratégica heredada por los milenios y nuestros aborígenes que siendo agua, el usurpador peninsular trató de convertirlo en sangre derramada, pero no lo hizo barro trémulo, arcilla total, piedra de empuñadura. Por ello, Alfaro junto a Martí, Maceo, Mitre fueron viento que partió el silencio. Alfaro, militar insigne, en Guatemala, con marcial decoro, le puso insignia de General de División.

DON ELOY, EL PROGENITOR DEL ALFARISMO LIBERAL Y EL COMUNICADOR de lo imposible que puede llegar a ser real. A la masa, convirtió en Sociedad. Le dio nombres a millones de anónimos. De Ecuador hizo una Nación respetada, machete equinoccial, estremecimiento de púrpura. Enjuagó el rostro cautivo del negro, montubio, aborigen, mestizo, hasta que escuchó ¡El Pueblo Unido, Jamás será Vencido! Y la novel pero concreta e histórica prole lo abrazó y le exigió más servicio, más sacrificio. E irremediablemente, se convirtió en el gurú de la armonía social, del bienestar popular, de la supervivencia y la seguridad de la sociedad ecuatoriana. Eloy Alfaro fue acción y doctrina, el único faro, el gran imán, el líder prestigioso. Hombre Total. Liberal sí, pero más aún: ¡LIBERTAD!; Radical, sí, pero más aún, el REVOLUCIONARIO DE LA REVOLUCIONES. Del siglo XIX, sí, pero él llegó al tercer milenio antes que nosotros.

ALFARO, EL CONSTRUCTOR CIVIL Y EL COMUNICADOR. Su palabra no era promesa fácil, eran hechos firmes; sus jornadas eran la materia prima de transformación y progresó la construcción de colegios y escuelas; los trabajos técnicos y artísticos; la redistribución de la riqueza y por sobretodo el FERROCARRIL constituyeron la manifestación material de su legado.

ALFARO, EL COMUNICADOR DE HOY Y UN MENSAJE NECESARIO. Alfaro es un comunicador imperecedero, con su obra y su mensaje nos acompaña. Con su fuerza moral y su luz libertaria nos conduce permanentemente. Por ello, también nosotros nos comunicamos, nos preguntamos, nos inquietamos a cerca de él.

Junio 25, 2007

¡Que regresen los Alfaro!

Clasificado bajo: Director, Opinión, Edición 220 — El Autonomista @ 10:45 pm


POR Carlos Intriago Macías

¡Que regresen los Alfaro, guiados por Don Eloy, para que Manabí del siglo XXI promueva el cambio de libertad, progreso y justicia que la patria entera añora. Que regresen con su fuerza espiritual invencible y también, físicamente, porque sus cenizas son el maná de la identidad y valor manabitas!
Eloy Alfaro, después de casi un siglo de su partida terrenal, se ha convertido en un ejemplo difícilmente imitable, por cuanto las generaciones post-Eloy Alfaro, hemos sido, por falta de formación o ímpetu moral, apenas una sombra de aquella, que con Eloy Alfaro de paradigma nos legó la libertad, el laicismo y la ciudadanía.

Por eso, ¡que regresen los Alfaro! con toda su energía, rebeldía y patriotismo! y; si el aura alfarista no conquista ya el horizonte manabita, que al menos se trasladen los restos mortales de Eloy Alfaro, No porque el Cementerio General de Guayaquil, lugar donde se encuentran, le sea indigno al Viejo Luchador, por algo allí también reposan los restos mortales de otros 11 presidentes del Ecuador.

Los restos mortales de Eloy Alfaro deben venir a Manabí porque siendo Alfaro un ser universal, no dejó de ser nunca nuestro, manabita, y somos los manabitas quienes le estamos reclamando aquí. Tras su muerte en Quito, a manos de una turba enardecida, los pocos restos que quedaron del cuerpo del ex presidente Eloy Alfaro, fueron llevados en una maleta a Guayaquil, por su propia hija Colombia Alfaro. Los restos del General Alfaro, actualmente reposan, “abandonados”según el presidente Correa, en un mausoleo del Cementerio General de ese puerto. En él, existe un busto de bronce y placas conmemorativas y a su lado está la tumba de su esposa, Ana Paredes de Alfaro.

En el libro Los Alfaro en el Ecuador y España, se puntualiza: “Al llegar al Ejido, el cadáver de (Eloy) Alfaro ocupó una pira muy cerca de la actual 10 de Agosto y a mitad del lado occidental del parque. Se le puso boca abajo y encima el de Luciano Corral. Su cadáver fue totalmente carbonizado, aunque pies y manos contraídos, estaban casi intactos. Llevado en una carreta al anfiteatro, a las 12 y media del día siguiente, la autopsia sólo pudo revelar “un tronco de cadáver, sin cabeza, ni brazos ni piernas, completamente carbonizado, correspondía al Gral. Eloy Alfaro”. Las monjas del Hospital San Juan de Dios proporcionaron sábanas para amortajar los cadáveres, el portero de la Soc. Funeraria Nacional, Mariano Maldonado, los colocó en ataúdes ordinarios llamados “Toledo” y se sepultaron en San Diego a las 5 y media de la tarde del día 29, en medio de una multitud aún enardecida.”

El regreso del Viejo Luchador ha sido algo latente entre los manabitas, y con voz firme, desde 1993-1995, los montecristenses, un periódico mantense y una universidad manabita, vienen pidiendo que regrese nuestro Alfaro. Hoy la iniciativa la encabeza el Comité Cívico Patriótico Pro-Construcción del Mausoleo que fue conformado en tiempos del presidente Gutiérrez. Pero es un presidente alfarista, como el Ec. Rafael Correa Delgado, quien expuso la intención de trasladarlos hasta aquí y depositarlos en un mausoleo especial, que será parte de la Plaza de la Democracia, donde además sesionarán los 130 integrantes de la Asamblea Nacional Constituyente, que se instalará a finales de año.

Es tiempo que los manabitas iniciemos una gran campaña cívica para traer a nuestra tierra los restos mortales de Eloy Alfaro y cada uno de nuestros próceres liberales, que anónimos, esperan nuestra devoción. Otro ejemplo es el de el general Flavio Alfaro, Mártir liberal sobrino de Don Eloy. A propósito de esto en mi calidad de Director- Fundador del periódico El Autonomista enviaré una comunicación al Señor Ingeniero Cristóbal Toro Delgado Alcalde del Cantón Montecristi, que en lo sustancial señala: “En la época, que le correspondió vivir, el general Flavio Alfaro escribió con gestos épicos, nuestra historia. En brevísimas y serenas palabras, del heroico general Flavio Alfaro, podemos destacar que fue un militar y político manabita, que consagró su vida por la justicia social y el liberalismo en el Ecuador. Sobrino del Estadista Eloy Alfaro. Candidato presidencial en la campaña electoral de 1910 y 1911 por algunos círculos del Radicalismo y de los militares. Ante la manipulación de Plaza, se trasladó desde Panamá con su Secretario, el ilustrado colombiano Ramón Lamus G. el 29 de diciembre de 1911 a Esmeraldas, para ser uno de los líderes de la Revolución Radical de esa fecha, que terminaría después de las batallas de Huigra, Naranjito y Yaguachi. El 28 de enero fue asesinado en el Penal García Moreno, arrastrado por las calles de Quito y quemado en el Ejido, convirtiéndose en uno de los Mártires del Liberalismo. Por los antecedentes ya expuestos, es que me permito sugerir a Usted que lidere una gran campaña cívica para traer a nuestra tierra a los dignísimos restos mortales del General Flavio Alfaro, los mismos que reposan anónimamente en el cementerio de San Diego de Quito.

Trasladar con toda compostura los restos del General Flavio Alfaro a un digno mausoleo en Manabí es un gesto humanista, que todos los manabitas, y la historia reconocerán a quienes tengan un gesto tan humanitario y patriótico, no en vano en el mundo se les otorga un lugar honroso de recordación a las figuras que han contribuido a forjar su historia. Saluda con el mayor respeto y afecto al señor alcalde”.
¡Que regresen los Alfaro, y se queden en nuestras mentes y corazones!

Junio 1, 2007

La Prensa contra Alfaro

Clasificado bajo: Director, Edición 219 — El Autonomista @ 1:08 pm


POR Carlos Intriago Macías

La prensa puede ser grito libertario o silencio totalitario. Si está, como estuvo en la época de Alfaro, ligada a la banca, oligarquía y los poderes fácticos, es obvio que sea enemiga de quien encarna el cambio y la justicia social.

Desde 1905, la prensa estuvo casi sin excepción, en contra del General Alfaro. Y no fueron pocos los que planteaban abiertamente la traicionera sedición armada. Hasta el propio Leonidas Plaza Gutiérrez, principal adversario político de Alfaro, se amuralló en El Telégrafo, con el seudónimo de “Corresponsal X”.

La prensa en manos de la oligarquía, fue un arma clave para el triunfo de los conservadores. La prensa golpeó diariamente a Alfaro por lo regular o lo sospechoso de su gobierno, pero ni un día se detuvo para apoyar o valorar la excelente conducción política, diplomática y militar del General Alfaro frente al Perú en 1910.

Así, el resentido periodista Miguel Valverde, echaba grotescos párrafos : “No queremos que la Convención Alfarista, decía, elija Presidente a otro hombre que Eloy Alfaro ni que éste dimita el usurpado mando en otro ciudadano. Nosotros queremos combatir con las armas al usurpador; derribarlo con las armas en la mano y, enseguida, no por venganza, sino por necesidad… juzgarle, sentenciarse, condenarle a muerte y fusilarle a medio día, en la plaza pública “…Hay medidas dolorosas que se imponen…triste, muy triste, pero indispensable para la vida misma de la nación ecuatoriana, será la ejecución del General Eloy Alfaro. Que la fiera se defienda y que sus zarpazos hieran de muerte a todo el que lo ataque, está bien: éste es el derecho de la fiera; pero los sobrevivientes tenemos, no el derecho, sino el deber imperioso de matarla”.

Y como si los actores de la destrucción nacional fueran pocos, aparecieron otros periódicos
como El Guante, estiércol de Manuel J. Calle, alcanzando la mentira y transgresión a niveles perversos, que no necesitaron del Internet para, universalizar la artimaña.

El Guante se sumó al coro mortífero de “La Patria”, “La Prensa”, “La Nación” y “La Dictadura”, “El Sol” y el placista “El Telégrafo” piden insistentemente la eliminación de Don Eloy y sus aliados, lo que sucedería en el fatídico año de 1912.

El 8 de enero, “El Tiempo” de Guayaquil reprodujo las alevosas sentencias de Octavio Díaz Ministro de Gobierno y hombre clave del presidente Carlos Freire Zaldumbide: “Los Alfaros son imposibles; si ellos intentan regresar, los liberales, radicales y conservadores nos uniríamos con el gran pueblo para rechazar o para incinerarlos si cayeran prisioneros”.

El diario “La Constitución” de Quito, decía el 10 de Enero : “Ayer lo decíamos y hoy reiteramos nuestra aseveración categórica: es imposible la vuelta del Alfarismo en el Ecuador. Y si él viene será para que el pueblo de Quito haga con esa gente lo que el pueblo de Lima hizo con Gutiérrez (asesinados, arrastrados y colgados de los faroles, en Lima en 1872)”.

Por su parte, el diario quiteño “La Prensa”, en su página editorial del día 11 de enero protervamente señalaba: “Con aire de soberano Congo viene a pacificar sus dominios, y dirige circulares y da órdenes hasta el Gobierno de Quito, olvidando el imbécil que no impunemente se ultraja la moral… Esta es la víbora que tenemos entre nosotros, oh ecuatorianos, y a esta víbora es preciso triturarla!!.

El quiteñísimo “El Comercio” de los hermanos Carlos y César Mantilla Jácome, en su editorial del mismo día 11, expresaba: “Será la llegada de Guayaquil de Alfaro un poderoso estímulo para acabar, de una vez para siempre, con todos esos elementos nocivos de la República. Tal vez la justicia haya unido a Montero con Alfaro para ejercer sobre ellos sus inexorables reivindicaciones”. (La Hoguera Bárbara).

Finalmente, el 18 de enero inicia el martirio alfarista con el desastre de Yaguachi. El 20 de enero los liberales, irremediablemente capitulan, no ante hidalgos, sino verdugos. La masacre empieza ipso facto, la inapreciable humanidad del General Pedro J. Montero estalla en miles de pedazos, como si fuera la peor basura. A la vez, el papel y la tinta multiplicaban la noticia. Alboroto en los burdeles, mansiones y púlpitos quiteños.

El 24 de Enero, el periodista serrano Juan Benigno Vela le decía en carta al General Leonidas Plaza Gutiérrez: “Deje pasar la justicia de Dios, remita los presos a Quito, no se enajene la voluntad de los pueblos: su situación es delicadísima, corre peligro su inmenso prestigio y sería para lamentar que después de haberse coronado con tantas glorias, tenga la Patria una nueva calamidad separándose a Ud. del escenario político: sus deberes de capitán victorioso y su generosidad para con los vencidos están ya satisfechos. Por lo mismo, que caiga sobre ellos la Ley”

“El Guante”, decía el 26 de Enero: “con qué gusto habríamos visto que el noble gremio de cocheros de la Capital y los batallones de aquella guarnición, levantasen una horca más alta que la que levantaron los limeños para los Hermanos Gutiérrez en la torre de la Catedral de Lima”. (La Hoguera Bárbara).

El 28 de enero de 1912, los canallescos terratenientes pese a la inmensidad de su perversidad, pecaron de incautos al pretender, con el crimen más vil, sacar de la historia y arrebatar la inmortalidad a los magníficos del Ecuador: El estadista, periodista y militar Don Eloy Alfaro, a sus bizarros incondicionales sobrinos, generales Flavio y Medardo Alfaro. Y los valerosos Generales Belisario Torres, Ulpiano Páez, Manuel Serrano, y el gallardo Coronel Luciano Coral, dignísimo periodista liberal.

Después del embelesamiento delictivo, hasta el cielo se tiñó con la sangre liberal. Las imprentas también estaban manchadas, y con veloz enmascaramiento, lograron impunidad. Nadie decía nada…El silencio fue la falsa amnistía común.

Leonidas Plaza Gutiérrez, con el crimen del General Julio Andrade, despejaba aún más las dudas acerca de su ADN maligno. Sayón mayor, contó con la complicidad de los empresarios de medios y de los intelectuales de alquiler. Ya con el gobierno en sus manos, ofreció paz y olvido, pero no concedió otra cosa que tiranía. ¿Qué dijo entonces la prensa?. Nada. Pero después instó al sicario Plaza a que aplastara al digno Carlos Concha y sus montoneras esmeraldeñas y al vulcano escritor colombiano José Vargas Vila, firme alfarista.

Plaza, sin oposición interna, tuvo la oportunidad de probar su potestad y valentía cuando se presentó un desafío internacional, pero apenas capaz de matar al pueblo indefenso, cobardemente aceptó el tratado Muñoz Vernaza Suárez, con el que perdimos 180.000 kilómetros cuadrados. Décadas después, su hijo estadounidense Galo, avalaría la dilapidación territorial, cuando dijo: “El Oriente es un mito”

Los Plaza, Vela, Terán, Vásconez, Fernández, Cordovez, dizque periodistas, moralistas, militares, monaguillos antialfaristas de ayer, están presentes hoy con indignas esculturas del Viejo Luchador, repitiendo el engaño de que Manabí significa “tierra sin agua”, calumniando a Alfaro en el programa ‘Mejor Ecuatoriano de Todos los Tiempos’, etc. Familias y medios favorecidos por la burocracia dorada, la partidocracia y el centralismo, que no triunfaron antes, ni lo harán hoy, porque el pueblo ecuatoriano alza su voz rebelde para repetir incansablemente
¡Viva Alfaro, Carajo!

Mayo 13, 2007

Alfaro y el laicismo

Clasificado bajo: Director, Opinión, Edición 218 — El Autonomista @ 7:46 pm


POR Carlos Intriago Macías

Ecuador vive un cambio de época, los orígenes de este fenómeno los encontramos en las corrientes ideológicas que impulsó Don Eloy con el propósito de convertir algún día a esta patria en un Estado progresista, secular y democrático.
Laico (del griego ëáúãüò, laikós - alguien del pueblo de la raíz ëáüò, laós pueblo), concepto escolástico, que según nos señala la historia no debe ser dividido, sino entendido con la dinámica de los tiempos, que lo enriqueció con la solidez del medioevo, la iluminación de la ilustración, la fuerza de las revoluciones europeas, el misticismo estadounidense, la honestidad intelectual liberal, el ecumenismo del Vaticano II y la inmensidad de la era del conocimiento.
La honestidad intelectual liberal del anticuado, disperso y confundido Ecuador del siglo XIX, no fue por sí rupturista, violento y anticlerical, menos etnocentrista y clasista, pero puede parecerlo, no porque su convicción le obligó intentar la construcción de un nuevo Ecuador, sino porque el clero monopolista del saber y los latifundistas del oligopolio absoluto, reaccionaron al ver que sus privilegios e intereses corrían el riesgo de perderse.
La honestidad intelectual liberal, se hizo praxis extraordinaria en la persona común, don José Eloy Alfaro Delgado. Pensamiento y acción se conjugaron en el Alfarismo Liberal, aquel que estaba decidido a convertir al Ecuador en una prestigiosa República moderna, unida y decidida. En una Patria que sea para todos los ecuatorianos. Una Tierra de salud, progreso e inteligencia.
Ante la excomunión, el desprestigio, el odio y la violencia, la política y la guerra civil, obligaron al radicalismo a muchos liberales. No les dejaron alternativa, el campo de combate sería la fragua no sólo para conquistar la modernidad, la justicia y la libertad, sino el propio honor, el derecho a la vida y a pensar.
Ante el testimonio de la historia, se descarta que el laicismo ecuatoriano nació ateo, marxista y anticlerical. Decir que el laicismo es ateo es como afirmar que el patriotismo nació antipatriótico o que podemos renovar el catolicismo latinoamericano, imponiendo misas en latín.
Otros testimonios de la historia son que el laicismo ecuatoriano tuvo influencia del marxismo, cuando éste toma forma en el Ecuador, después de la Revolución Conchista y no guarda relación con ésta; y que si bien es cierto, la religión no fue impuesta por el Estado, éste se alió con la religión, aprovechando su influencia sedante de las masas populares.
El Alfarismo Liberal es sinónimo de laicismo ecuatoriano, que como cualquier laicismo, busca abrazar la libertad de credo y de conciencia, con un sentido de respeto en un nivel superior.
A principio del siglo XXI, algunas cosas han cambiado desde fines del siglo XIX. Ecuador es un estado laico y democrático, podemos tratar sobre laicismo sin que un obispo “Schumacher” nos haga caza, no quemarán los ejemplares de El Autonomista en una pila, ni destruirán la imprenta, símbolo de la libertad del pensamiento. Otras no han cambiado, como la construcción y reparación de iglesias con dineros municipales, aulas en recintos religiosos por parte de entes provinciales, la jerarquía episcopal sigue siendo un actor político y muchos alcaldes y autoridades tratan de convertir en un confesionario a sus despachos y en un altar al salón de la ciudad. No ha faltado algún candidato a la presidencia, que haya convertido en romería a sus concentraciones políticas.

El Alfarismo Liberal, pese a que pudo serlo, se negó a ser un secularismo salvaje. En el ejercicio gubernamental no tuvo dogmas. No sólo respetó a la iglesia tradicional, sino que permitió la libertad de culto, porque así se multiplicaban los valores humanos, se fortalecía la igualdad desde la diversidad y el pueblo encontraba la fortaleza frente a los avatares de la reforma interna y la amenaza militar externa.

Alfaro y los suyos, con la honestidad intelectual liberal que los caracterizaba, profundizó en el concepto y los contenidos del laicismo, y los aplicó en la construcción de la democracia y la educación popular. Eloy Alfaro aún siendo Gran Maestro, no impuso a nadie la condición de adherirse a la masonería. Para él, laicismo significaba respeto al otro y a todos, su gobierno fue como una tenida blanca en la pluralidad de la ciudadanía, que después de él, hizo por él y con él, la lucha contra la imposición de cualquier tiranía, venga ésta del poder económico, del poder político, del poder religioso, por eso no sólo estará presente con un mural y dos monumentos en la próxima Asamblea Constituyente, sino por su vida, pensamiento y obra que probó la necesidad de evitar que el manejo de la sociedad, a través del Estado, quedara sumido bajo arbitrio religioso o fundamentalista.

Sin embargo, como ya se dijo, entre nosotros están políticos-religiosos y religiosos-políticos, que atraídos por la riqueza, la influencia y el poder, creen también poseer la verdad e imponerla a la sociedad, misma que siendo privada del conocimiento y la información queda sometida. Bien ha dicho la voz de la fraternidad, igualdad y libertad: ‘Hemos sostenido que no puede haber igualdad cuando unos pocos lo tienen todo y tantos no tienen nada. Pensamos que no puede haber fraternidad cuando la explotación del hombre por el hombre es la característica de un régimen o de un sistema. Porque la libertad abstracta debe dar paso a la libertad concreta. Por eso hemos luchado…”

Verdades y desafíos para un laico de hoy, que unido a millones de hombres y mujeres ecuatorianos, avanzarán hacia nuestra autonomía nacional, libertad de pensamiento y el respeto a la opinión ajena, tolerancia política y religiosa, metas que pueden alcanzarse si probamos en los hechos, nuestro deseo, voluntad y convicción.

Mayo 1, 2007

Autonomía: lucha común

Clasificado bajo: Director, Opinión, Edición 217 — El Autonomista @ 7:22 pm


POR Carlos Intriago Macías

Es bueno compartir el sol, un arco iris, la danza, la poesía, el alimento, la esperanza, la lucha, la decisión y el destino autónomo con todos lo hermanos pueblos originarios de esta tierra común. Los autonomistas de Manabí sentimos a la autonomía indígena como un genuino ideal y con ella compartimos la lucha por la soberanía nacional, gobernabilidad local, educación bilingüe e integración plena del Ecuador.

Awya yalla apachi q’osni patapi. Tawa K’uchu tawantinsuyumanta. Yawar qhocha kutipun. lajsakun sirch’i nina urqota.

Somos solidarios porque a los autonomistas indígenas y mestizos, siempre nos han atacado, unos señores bonitos y perfumados con chequeras gordas y grandes influencias.

Awya yalla llanp’a ch’ujrikuxqa. Kallpa makanakuyta mana atisqarkuchu. Jatun ruphyay ukhu urqopi. Sach’a ukjupi panpakuna
Sallqa ch’inllan….

Somos fraternos porque a los autonomistas indígenas y mestizos, siempre nos han incomprendido unos genios intelectualoides, que por usar boinas se creen Che Guevara y por usar barba se sienten Fidel, pero son unos parásitos y su cuna es el peor burdel burgués.

Unay ayllu yachaykunapi. Atimullpusqa chay jina llajtakunamanta
Chinkasqa nay uray janaj pachapi. Winaypaj arpa atisqa simir nisqa.

Lo curioso es que los señores bonitos y los genios intelectualoides, emplean los mismos recursos teóricos en historia, antropología, derecho y política para ofendernos. Nos desprecian, nos acusan de lo que ellos mismos realmente son: antipatriotas, usurpadores, oportunistas, vagos y sucios. Nos ofrecen una autonomía inducida y vertical, porque según ellos somos incapaces de conducirnos por nosotros mismos. Sus palabras no nos tachan, pero ni ellos ni nadie puede seguir intentando que los pueblos veamos la luz.

Mast’aspa makikunanchejta. Tawa nujunakuymanta. Kay pp’unchayman chhayamunchej. Awya Yalla wawqeykuna.

Que lo sepan todos: indígenas y mestizos de Argentina, Bolivia, Canadá, Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Perú, Puerto Rico y Venezuela, que avanzamos acompañados por muchos presidentes y líderes, firmemente a la autonomía.

Kay yuyayniyki llanthupi. Ancha sinch’i Pirqapi juqarina. Llakijmanta mujujjima. Tukuy kayta yuaytawan. Qhatisuchej chakisarukunanta. Ripusqankunawan (Tupturka, Queshwa).

Qué podrán decir ahora, que los autonomistas indígenas y mestizos somos unos cuantos “oligarcas del dinero” o “vándalos caóticos”… ¡No podrán decir nada!, ¡sus virulentas bocas se cerrarán! ¡La verdad los enmudecerá! Somos millones de hombres y mujeres con un ideal común, que estamos iracundos de tanto centralismo, injusticias históricas, sociales, territoriales, daño ecológico, violaciones a los derechos humanos, el irrespeto a los recursos naturales, etcétera. Viva la autonomía, lucha común de indígenas y mestizos de la América morena.

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