Nefasta Copa América

POR: Leonardo Intriago Solórzano
El diagnóstico que deja la participación de nuestra selección ecuatoriana de fútbol es de desastrosa y un fracaso total.
Nuestro combinado patrio jugó como nunca y perdió como siempre, los tres encuentros que disputó fueron buenos dentro del funcionamiento técnico y hasta físico, pero en lo táctico estuvimos ávidos de un planteamiento del que ya estábamos acostumbrados a ver, un Ecuador que espera que, si bien es cierto, no juega a una velocidad bárbara pero tampoco deja jugar, es decir, apuntando a un contragolpe y sacando ventaja de jugadores rápidos como Benítez y Carlos Tenorio o Antonio Valencia.
Sin embargo Ecuador fue un equipo muy agresivo y nunca logró ser ese equipo calculador y explosivo. Estos factores desde mi punto de vista incidieron para que nuevamente una Copa América sea esquiva para todos los que gustamos del fútbol.
El once que Luís Fernando Suárez colocó en el primer partido, (el primero porque ese era un encuentro clave para acceder a la segunda fase) en el campo de juego no estuvieron en un nivel alto, empezando por el arquero Cristian Mora que fue muy cuestionado por la prensa y por gran parte de la gente, no tuvo solvencia, ni liderazgo, se lo notó inseguro en las salidas, no fue el Mora del Mundial. Para el último encuentro cuando las posibilidades eran muy escasas, atajó Marcelo Elizaga, quien a pesar de debutar en partidos oficiales con la tricolor, no arrugó y mostró gran prestancia y personalidad, sacó tres mano a mano, fue una lástima no haber podido ganar, pero se dejó entrever que por ahora el que mejor está para cuidar los tres palos es sin duda el argentino nacionalizado ecuatoriano.
Los cuatro zagueros tuvieron graves problemas, por lo general ese ha sido el talón de Aquiles de nuestra selección, ya por mucho tiempo, no ha existido un complemento adecuado. Ulises de la Cruz ya no desborda y para nada fue el socio ideal de Eddison Méndez, al parecer los años no pasan en vano, lo mismo ocurrió con Iván Hurtado, quizá la diferencia radicó en que el Bam Bam llegó algo fatigado porque fue el último en integrarse al equipo, ya que unas horas antes había sido campeón con el Atlético nacional de Medellín, Giovanni Espinosa hizo gala de una evidente lentitud y nada flexible, porque sin duda hay que darle un manual de “cómo quitarle la pelota a Robihio”, y Oscar Bagui quien sustituyó a un desconocido Neicer Reasco al que su falta de minutos en el Sao Paulo le pasó factura. El zurdo de Olmedo de Riobamba tiene condiciones, está dando sus primeros pasos en una selección bi-mundialista, y se nota que va a subir su nivel.
El medio sector no estuvo nada conectado, las llegadas al área rival fueron escasas y las marcas no fueron acertadas, y no pasó por lo físico, mas bien el inconveniente radicó en la falta de relevo a la hora de quitar el esférico.
Edwin Tenorio no fue el clásico vitamina “H” del equipo, tal vez la falta de participación el Liga de Quito hace que se note la inexactitud a la hora de hacer su trabajo. Segundo Castillo conjuntamente con Antonio Valencia fueron lo mejor que mostró el medio campo particularmente en la función de doble “cinco”, es decir, en la contención. Eddison Méndez tampoco fue el jugador diferente, tal vez el exceso de descanso después de unas merecidas vacaciones tuvo que ver en algo, al margen de aquello confiamos en que el “quinito” recupere su fútbol.
En el franco de ataque, tenemos un gran problema, no por los jugadores que estuvieron en la nómina, sino por la dependencia de un futbolista al que considero que cumplió un ciclo dentro de la selección, me refiero a Agustín Delgado, considero que hay que seguirle dando las oportunidades necesarias a Carlos Tenorio quien debe jugar urgente en un país como Italia o España, Cristian Benítez fue lo mejor en Ecuador, su velocidad incisiva y gran desequilibrio mostrado nos dejó tranquilos porque sabemos que por ahí hay mucho futuro, como lo hay en Felipe Caicedo y Felix Borja.
El técnico Suárez tuvo que haber llamado a Franklin Salas que en Liga estaba cumpliendo un gran papel, “el mago” hizo mucha falta, porque siendo un delantero, pudo haber funcionado como volante de enganche o media punta, hasta el momento hay mucha gente que no comprende porqué no fue convocado este hábil delantero.
En fin hay que mejorar mucho, sobre todo la defensa, estamos a vísperas de una nueva edición de eliminatorias y el técnico de la Luis Fernando Suárez debe poner más énfasis en el trabajo y observar a jugadores que estén pasando por un buen momento como algún día lo dijo y no jugar con la memoria, hay que mostrar lo mejor si queremos ir a Sudáfrica en el 2010.
Es un manabita nacido el 3 de Diciembre de 1942 en la propiedad agrícola de sus abuelos maternos ubicada en el lindero de los cantones Chone y Tosagua. Su vida la vivió sus primeros 10 años en la ciudad de Bahía de Caráquez donde cursó sus estudios de primaria hasta cuarto grado en la Escuela Particular ” Don Bosco”, luego quinto grado en Tosagua y sexto grado en Quito. Sus estudios secundarios los realizó en Quito en los Colegios Americano y Pichincha y sus estudios universitarios en la Universidad de Guayaquil, lo cual le permitió tener una vivencia directa de la diversidad regional del país. Su esposa es la dama mantense Stella Sierra Salazar con quien ha procreado tres hijos Medardo (†), María Sol y Luís Antonio.