El Autonomista.com

Julio 28, 2007

Autonomía, Correa y Manabí

Clasificado bajo: Opinión, Edición 222 — El Autonomista @ 8:50 am


POR Karla Intriago Zambrano
kainza84@yahoo.com

Los manabitas somos los pioneros en plantear un cambio radical de las infraestructuras caducas que han gobernado al Ecuador. La propuesta es LA AUTONOMÍA, la misma que en las actuales circunstancias se ha convertido en el centro del debate nacional.

Por ese liderazgo autonomista que tiene esta región, nos congratula que el Econ. Rafael Correa Delgado, en calidad de presidente Constitucional del Ecuador haya escogido a Manabí como centro geopolítico para realizar una serie de actividades vinculadas al ejercicio de administrar al Estado. Su periplo estuvo contagiado de manabitismo, es decir, sus escenarios de trabajo fueron Portoviejo, Montecristi, Manta y Chone. Lo interesante no fueron las pequeñas obras que inauguró ni las promesas que son clásicas en los políticos, sino más bien, la amplia camaradería que compartió con militantes de su movimiento político y los simpatizantes que en todas los acontecimientos estuvieron prestos para extenderles un saludo afectuoso.

Desde todo punto vista, nos parece que el Presidente Correa, ha cambiado su estilo o comportamiento porque ya no estuvo agresivo, iracundo y ofensivo contra sus opositores, incluidos los periodistas y los medios de comunicación. Aunque, fue en varios pasajes en sus discursos lapidario contra los eternos diputados de la partidocracia que destruyeron a la provincia al creerse dueños de las instituciones de desarrollo como el CRM y la JRH, que lo único que hicieron fue enriquecerse amparados en la corrupción y la impunidad.

Por eso, señor Presidente, su visita es histórica para nosotros, de lo que recuerdo, nunca antes se había dado, con mayor razón si escogió para tratar temas vitales a un cantón como Chone que había sido víctima de las más cruentas e inverosímiles pasiones de politiqueros drenados de los actos malolientes de la corrupción, la incuria y la anarquía, orquestada por los capos de los tradicionales partidos políticos, que lo único que buscan es lograr que a los testaferros les otorguen prebendas a través de los jugosos contratos.
Esperamos, señor Presidente, que las intensas horas de trabajo y también de relax le hayan servido para meditar, reflexionar y comprometerse con los grandes desafíos que tiene por delante, de sacar al país de la postración en que se encuentra y sobre todo a Manabí, provincia abandonada durante siglos por los gobiernos de turno, en otras palabras, del fatídico centralismo. Ojalá, que en su agenda haya anotado que Manabí tiene el más desastroso sistema vial, sus carreteras son puros baches, que los campesinos siguen luchando solos sin ningún apoyo estatal, que hay escuelas y hospitales en condiciones deplorables, el pueblo-pueblo padeciendo en las largas colas para conseguir un tanque de gas, en fin los males siguen latiendo como eterna llaga en medio de la ilusión.

Que su presencia, sea el motivo para reiniciar un nuevo encuentro con la fe para construir todos un nuevo país, con bases sólidas y propuestas claras como las autonomías, surgidas desde el derecho que tienen los pueblos para autoproclamarse libres, sin estar sujetos al tutelaje de nadie. No defraude a Manabí, señor Presidente, porque esta provincia está cansada de tanta mentira y demagogia.

Deje un Comentario