El Autonomista.com

Febrero 23, 2008

ARQUITECTURA Y URBANISMO

Clasificado bajo: Opinión, Edición 233 — El Autonomista @ 11:01 am

El turismo en Manabí,

una de las columnas que sostiene el desarrollo


Por Paúl Intriago Solórzano
paul_inso@hotmail.com
Arquitectura ULEAM

En el pasado feriado de carnaval, como todos los años muchos turistas tanto nacionales como extranjeros buscan relajarse, distraerse, divertirse y por supuesto disfrutar de los paisajes naturales especialmente los de la costa ecuatoriana, entre ellas las mas buscadas porqué no decirlo son las playas manabitas.
Mi hermano Leonardo Intriago, estudiante de Comunicación Social de la Universidad Central de Quito y yo, decidimos visitar el encanto de las playas de San Clemente y Canoa, y en el viaje mientras más nos acercábamos a nuestra primera parada, San Clemente, nos percatamos cómo cambia drásticamente el paisaje urbano, cómo se aglomeran las personas en los terminales de buses improvisados.

Las vías no eran exactamente lo que normalmente podríamos esperar como adecuadas, ya que estas presentaban grietas, rupturas laterales, y verdaderos cráteres pero, no es de admirarse todavía vivimos esta realidad en el que no alcanzamos a ver un cambio verdadero y palpable, aunque sabemos que el Consejo Provincial de Manabí intenta hacer algo, sus esfuerzos son en vano mientras los materiales que se coloquen sean de mala calidad o simplemente los trabajos no se hagan con profesionalismo técnico, sujetos a riguroso controles de fiscalización.

Pero esta vez no vamos a hablar del estado de las vías de nuestra provincia, si no más bien de lo que está pasando en sitios turísticos como los que visitamos, en el caso de San Clemente, que goza de una exquisita playa por la mañana y tarde los turistas se sumergen en las olas o disfrutan de la hermosa vista, pero por la noche todos buscan los bares y pistas de baile y como consecuencia de esto se crea una gran acumulación de basura que las personas indiscriminadamente botan al suelo, la misma que se encontraba por todas partes de lo que se considera el centro de la ciudad.

Por otro lado no existían baños públicos, y la distribución comercial estaba totalmente desordenada, esto es lo que definitivamente destruye a nuestro turismo, nuestra falta de educación y normas de urbanidad. En un momento determinado sufrimos de un corte de energía eléctrica general que duró aproximadamente una hora, esto nos dijeron que era muy común por que los cables no están adecuados para un ambiente salino y se sulfataban.

Las viviendas tratan de mostrar la identidad del lugar con sus materiales nobles como la madera, la caña guadúa, alguna que otra parecía pertenecer a una época colonial. Pero se notó una falta de iniciativa total por parte del municipio de la ciudad ya que estas se apreciaban sucias y algunas en estado deprimente. Esto genera un mal aspecto de la ciudad, “Batiista Alberti, retoma la vieja filosofía de que la ciudad era una casa grande, de la misma manera que la casa era una ciudad en pequeño –los pasillos las calles, los salones las plazas públicas, las habitaciones las casas”.

El día lunes nos movilizamos hasta la ciudad de Bahía la cual se hallaba totalmente limpia y esto aunque no tenga las calles dañadas o no tenga los mejores edificios le da un toque de un lugar de primer mundo. Al llegar hasta San Vicente por medio de una lancha y luego en un bus con destino a la parroquia Canoa, de lo primero que pudimos percatarnos es que al parecer está pasando por un proceso de trabajos infraestructurales ya que sus calles se encuentran en mal estado, según sus habitantes ellos no quieren y con justa razón que les pongan asfalto, ya que esto es sinónimo de ciudad urbana y ellos quieren seguir manteniendo su identidad de pueblo acogedor puro y transparente. A pesar de que también existe comercio informal se encontraban muy pocos desperdicios en sus calles, las personas se contagian de limpieza y cordialidad, todos se saludan aunque fueran de lugares diferentes quienes habitan en la zona son muy solidarios, la cual es una característica innata de la población rural.

En un 90% de las construcciones en Canoa se hallan hechas con materiales naturales típicos del sitio como madera y caña, sus cubiertas son hechas de cadi; en algunos casos toda la construcción se realizaba creativamente con estos materiales como en sus puertas, ventanas, además de tener áreas de hamacas para el descanso. En fin es un lugar que tiende a desarrollarse con más fuerza y proyectarse con un turismo de primera clase a nivel mundial. Sin duda y sin ningún recelo los demás balnearios deben seguir estos ejemplos, buscar su desarrollo con limpieza y orden, también las autoridades municipales incluyendo definitivamente al de Portoviejo deben poner más atención a los terminales terrestres, ya deberían dejar de pensar que los habitantes somos como simples ganados que llegan y se van.

El turismo en Manabí debe ser una de las puntas de lanza que se dirige al mundo competitivo y desarrollado, debemos luchar por tener todos nuestros balnearios dignos de representarnos a los manabitas, como personas educadas, solidarias, y progresistas.

Deje un Comentario