OPINIÓN
Para alcanzar
el éxito personal
Milton Bowen Rivera
Poca gente llega a ser rica y famosa tan joven, desgraciadamente hay históricas políticas trágicas que son noticias muy a menudo.
Incluso en el mundo de las finanzas que es más conservador, quienes parecen triunfar llevan vidas tormentosas. La ambición por conseguir fortuna y fama arruina trayectorias profesionales y destroza sus familias.
¿Son estos problemas la consecuencia de intentos mal dirigidos por triunfar y ser felices?. Hay que admitir que todos necesitamos cierta seguridad económica, pero ¿depende nuestra felicidad de acumular dinero?.
Todo lo contrario, el verdadero éxito no debería medirse simplemente por una profesión; debe estar vinculado, como mínimo a principios éticos sólidos y a un propósito ético sólidos y a un propósito noble en la vida, algo que no depende de la fama, la fortuna, ni el poder.
Hemos de admitir que como seres humanos imperfectos nuestras tendencias pueden llevarnos por mal camino. De hecho, millones de personas siguen tras cosas vanas, como el deseo de lo que ve y la exhibición ostentosa del medio de vida de uno. Pero ese no es el camino al auténtico éxito, sino solo un engaño que conduce a la desilusión y la infidelidad. No es de extrañar, pues, que muchas personas recurran al creador en busca de respuestas a las preguntas más complejas de la vida.
El verdadero éxito personal, se logra rigiéndose por las normas divinas y viviendo en armonía con el propósito de Dios, para el ser humano. De hecho, aunque cometamos errores, nuestra vida en general puede ser un rotundo éxito.
No se olvide, estimado lector, que quien va en pos de acumular don dinero, pensando que es la clave de la felicidad, persigue un espejismo. No solo quedará desilusionado, sino que tendrá muchos problemas. En cambio la generosidad, el perdón, elegir bien los amigos, no vengarse, “no devuelvan mal por mal a nadie”, la limpieza moral, el amor a la espiritualidad contribuyen a la felicidad.
Además para alcanzar el éxito, tiene que ser generoso de corazón según las posibilidades que no sufrimos pérdidas. En nuestra sociedad no se conoce el perdón, se prefiere la venganza a la misericordia. ¿ Y cuál es el resultado?. La violencia engendra más violencia en Manabí, el país y el mundo entero.
Queda claro, que el perdón no solo es un buen lubricante social, sino una buena medicina. Recuerde que el autodominio es una virtud en cada persona y que felices son los que tienen amor altruista.
¿Será delito decir la verdad?
November 10th, 2009 at 5:50 pm
Quien va en pos de acumular don dinero, pensando que es la clave de la felicidad, persigue un espejismo. No solo quedará desilusionado, sino que tendrá muchos problemas. En cambio la generosidad, el perdón, elegir bien los amigos, no vengarse, “no devuelvan mal por mal a nadie”, la limpieza moral, el amor a la espiritualidad contribuyen a la felicidad.