REPORTAJE
Ciclopaseo en Quito
UNA ALTERNATIVA DE LIBERTAD
Largas filas de autos, buses y motos, escandalosos ruidos de pitos y motores, enormes nubes de smog y el estrés que todo esto provoca, son los elementos, lamentablemente, característicos de la ciudad de Quito.
El parque automotor que alcanza los 300.000 vehículos, de acuerdo a los datos entregados por la CORPAIRE, la falta de estrategias de circulación en una ciudad donde su geografía imposibilita la creación de nuevas vías, y sumado a todo esto la insensibilidad ciudadana, han hecho que la ciudad se convierta en un verdadero laberinto para los ciudadanos, donde el objetivo es llegar a sus lugares de trabajo o estudio y los obstáculos son cada uno de los vehículos motorizados que diariamente circula en las calles, hace necesaria la creación de estrategias de flujo del transporte motorizado.
La manifestación ciudadana, de hace ya más de 10 años, parece darnos hoy la solución al caos vehicular. La entonces inusual forma de transportarse, hacer ejercicio y no contaminar el medio ambiente, es la alternativa que han adoptado muchos capitalinos. La bicicleta se convirtió para muchos jóvenes en un medio de transporte. Resulta común en la actualidad, ver en universidades y centros comerciales lugares exclusivos para el estacionamiento de bicis.
Aquella iniciativa ciudadana, de utilizar como medio de transporte oficial un objeto que para muchos no pasaba de ser un pasatiempo o un juguete, empezó a cristalizarse en abril del 2003, cuando un grupo de ciclistas de la mano con Biciacción y con el apoyo de la Municipalidad, desarrollaron el primer “ciclopaseo” con un recorrido de 10 Km., que iba desde la “Cruz del Papa” en el parque La Carolina hasta la Tribuna del Sur.
Este ambicioso proyecto alcanza hoy en día un total de 30 Km., recorre actualmente la ciudad desde El Parque de los Recuerdos en el norte, hasta el Terminal Quitumbe en el sur.
La idea, nos comenta Cristian Medrano (coordinador de CiclóPolis), nace a partir de la experiencia en Bogotá, ciudad que hoy en día cuenta con la cicloruta más grande América Latina. Ahora, y como parte de un cambio en nuestra sociedad y la búsqueda de la revitalización ambiental, Quito cuenta con el segundo ciclopaseo más reconocido en la región.
Como se señala en el sitio oficial de CiclóPolis, la capital de los ecuatorianos cuenta con un total de 30 km., de ruta además de dos ciclopuentes construidos cerca de la denominada cicloruta, uno de ellos en la Av. Amazonas, junto al Parque Isla Tortuga y otro en la intersección de la calle Japón y Av. Naciones Unidas. A lo largo de la ruta ciclista se colocaron cicloparqueaderos para aproximadamente 700 usuarios, y como parte de un plan piloto se dotó de cicloparqueaderos a varias entidades municipales. La inversión total en infraestructura para ciclovías ha sido de USD 9.259.929 dólares. Un monto realmente bajo si se toma en cuenta que es una forma para dejar descansar a la ciudad, de tanta contaminación, además de un ejercicio lúdico y de interacción.
Los fines de semana para muchos, han dejado de ser largos y aburridos. Los ciudadanos capitalinos, ahora cuentan con una alternativa para el esparcimiento y para la convivencia familiar. Dos domingos por mes se pone en marcha el ya famoso ciclopaseo. Además el proyecto de la Fundación CiclóPolis tiene como objetivo, incentivar a las personas al uso de la bicicleta, como medio de transporte no motorizado, que contribuya a la circulación del transporte. La ciudad de Quito es, según las estadísticas de la Jefatura de Tránsito, la ciudad con mayor parque automotor del país, por lo que buscar alternativas de transporte resulta una gran necesidad.
El proyecto que había iniciado con la participación de alrededor de 5000 personas ha incrementado su recorrido, así como sus usuarios, es así que el domingo 20 de abril de 2008, el Ciclopaseo de Quito, celebró su quinto aniversario, y presentó una programación especial a lo largo de toda la ruta donde participaron cerca de 60.000 ciclistas.
El ciclopaseo es visto ahora como un ejercicio de empoderamiento ciudadano, que busca la participación masiva y familiar. El proyecto administrado por La Fundación CiclóPolis, ha brindado a la ciudadanía la posibilidad de hacer ocupación digna y eficiente del espacio público los domingos cada 15 días. Es así que en varias ocasiones se ha contado con la presencia de instituciones educativas, teatreros, malabaristas y muchos más grupos que ven en el ciclopaseo una oportunidad para darse a conocer y expresarse.
Pese a que el Ciclopaseo de Quito, se ha pensado y formado como un espacio plural, incluyente, diverso y respetuoso de todo tipo de manifestaciones y expresiones culturales, sociales, e incluso políticas, es necesario aclarar que, no es un espacio para la propagación de campañas electorales.
Andrés León (coordinador de CiclóPolis), cuenta cual es el trabajo que ellos como organizadores, realizan antes del inicio de cada ciclopaseo. “nos hemos dividido en grupos de tal manera que los domingos por las mañanas antes de la presencia de los usuarios, cada grupo se encarga de una actividad determinada. Tenemos personas que se encargan de cerrar las vías, claro con la ayuda de la Policía Nacional, otro grupo está encargado de auxiliar a las personas, si estas sufren algún accidente, desde luego tenemos un grupo preparado para socorrer a la ciudadanía y también otro en caso de que las bicis se averíen. Como en todo sitio pueden existir pequeños disturbios y para ello contamos con la ayuda de personal preparado de nuestra fundación, que con el apoyo de la Policía Nacional hacen que el tramo sea en lo posible tranquilo. Debemos también aclarar que contamos con la colaboración de jóvenes, que incentivados por su gusto hacia la bici, se ha unido a nuestro grupo de trabajo”
El ciclopaseo de Quito, no habría sido posible sin la ayuda del Municipio capitalino, que ha dado apertura al proyecto y ha contribuido con la implementación de los ciclopuentes, los cicloestacionamientos y desde luego los permisos necesarios para la ejecución del proyecto. También la EMAP, ha aportado en los eventos de los domingos, ubicando en sitos estratégicos, puestos de agua potable totalmente gratuita para todos los usuarios de la cicloruta. La Policía Nacional y Cruz Roja son los encargados de salvaguardar la integridad de los ciclistas. Vida para Quito, es otra de las entidades que colaboran con el crecimiento de la ruta, creando áreas verdes, ciclovías en parques metropolitanos, parques lineales, parques locales, aceras y calzadas, para generar vías seguras para los ciclistas, en convivencia con peatones y vehículos a motor.
La Fundación CiclóPolis tiene muchos planes a futuro, el proyecto en mente lo han denominado “Al trabajo en bici”, para ello es necesario el compromiso ciudadano y la acogida de la empresa privada. Diners y Banco del Pichincha, son las dos primeras instituciones que han decidido apoyar ésta iniciativa, cuyo piloto se lo realizó meses atrás, con la participación de empleados de instituciones municipales. El nuevo propósito aspira conseguir que se apruebe, que los empleados de las empresas participantes, asistan un viernes por mes en bici, para lo que se deberá implementar cicloparqueaderos en las instituciones que decidan formar parte de esta alternativa.
Pero los planes de CiclóPolis, no terminan en la ciudad de Quito. Los jóvenes que conforman la fundación pretenden expandir su proyecto hacia la mayor cantidad de ciudades del Ecuador. En Guayaquil ya se llevó a efecto un piloto denominado “bicipaseo” y a futuro se espera poder instaurar en esa ciudad una cicloruta similar a la de Quito. Un proyecto muy ambicioso pero que sin duda tendrá la acogida de la ciudadanía guayaquileña.
Cuenca, Riobamba y Machala son otras de las ciudades en las que se pretende ejecutar proyectos de transporte alternativo.
Pero no es sólo la bici es la protagonista de esos domingos. En triciclos, patines, monopatines o a pie, todo es permitido mientras no se trate de vehículos motorizados.

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