El Autonomista.com

Agosto 15, 2008

ANÁLISIS INTERNACIONAL

Clasificado bajo: Opinión, Edición 244 — El Autonomista @ 12:08 am

Estados Unidos y la Unión Europea,

fronteras de hipocresía


Washington Daniel Gorosito Pérez
e-mail: danielgorosito@prodigy.net.mx
Desde México D.F.

Se liberan las fronteras para el comercio, la inversión y la información. Pero contra esta corriente globalizadora se levantan nuevas y rígidas fronteras. Para el tránsito de personas, el principal ingrediente de los procesos económicos, la globalización no existe.

Al calor de corrientes proteccionistas y hasta xenófobas que emergen de la propia sociedad, en países democráticos se vienen tomando decisiones contrarias a principios liberales esenciales de la globalización.
A un costo de millón de dólares por kilómetro, Estados Unidos construye en la frontera con México más de 1200 kilómetros de muro para impedir la entrada de inmigrantes.

Los obispos católicos de ambos países y el usualmente cauto Vaticano ya lo han condenado sin ambigüedades. Pero pese a todo su construcción sigue adelante con la anuencia de los líderes políticos claves.
El propio Barack Obama votó a favor del muro en el Senado y este no es un asunto polémico en la actual campaña electoral. Es más, es un tema en que ambos candidatos republicano y demócrata parecen estar de acuerdo.

También John Mc. Cain que visitara hace unos días México, sostuvo que primero hay que terminar el muro y posteriormente trabajar en la reforma migratoria.

Si cruzamos el océano, en la Vieja Europa, la “Directiva del Retorno” votada por el Parlamento Europeo permite la detención de migrantes indocumentados hasta por 18 meses y la prohibición de su entrada a territorio europeo por cinco años.

A favor de esta decisión hubo una importante mayoría de votos: 369 contra 197. Esta votación no se da en el vacío. En los países de la Unión Europea ya funcionan 224 centros de detención para migrantes, con capacidad para 30.871 personas.

Estos centros quedarán chicos cuando la Directiva entre en vigor. Organizaciones de Derechos Humanos ya han anunciado que reunirán a la Corte Europea de Derechos Humanos por este ataque a derechos fundamentales.
La Organización de Estados Americanos a iniciativa peruana, se ha pronunciado enfáticamente sobre el tema. Pero la gran pregunta es: ¿A dónde vamos?.

Si se tratase de abruptas decisiones tomadas de manera ocasional, la perspectiva sería menos preocupante.
No se trata de eso, sin embargo, como en otros momentos de la historia, hoy emergen en Europa y en los Estados Unidos contra los inmigrantes los sentimientos y valores más tortuosos y negativos.
En general los mismos, no tienen sustento en problemas objetivos ya que se ha demostrado que la mano de obra inmigrante ocupa espacios que los locales no quieren o no pueden ocupar.

Pero de ese contexto van surgiendo preferencias electorales que, como Berlusconi en Italia, le echan más leña al fuego propiciando un ambiente xenófobo contra los gitanos.

Es esta una circunstancia en la que se pondrá a prueba la capacidad de los liderazgos políticos, en esos países democráticos para superar las corrientes antidemocráticas emergentes generando políticas migratorias adecuadas.

En esa perspectiva hacen y harán muy bien los gobiernos latinoamericanos en asumir una posición firme y clara sobre la materia.

Quizás, probablemente no rinda resultados contundentes en el corto plazo, pero es esencial para preservar los derechos y valores democráticos en el mundo.
Hasta el próximo encuentro…

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