REPORTAJE
La Avenida Manabí
UN PELIGRO CONSTANTE LOS FINES DE SEMANA
Los accidentes de tránsito en la Provincia de Manabí cada vez son màs frecuentes, solo en el año 2005 los muertos por accidentes fueron 517, los heridos 103; mientras que en el año 2006 la cifra bajo a 79 muertos y 103 heridos, y en lo que va del año 2007 se han perdido muchas vidas en la famosa “Avenida de la diversión” o “Tontodromo”, la Avenida Manabí.

“Me salvé de morir en uno de los accidentes horribles que se originó en la Avenida Manabí el 18 de Noviembre del 2006”, afirma Carlos Solórzano un joven portovejense de 20 años de edad, estudiante de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Técnica de Manabí.
Así como Carlos son muchos los que de milagro se han salvado de morir en accidentes en esta avenida. Es que el andar “divirtiéndose” con unos tragos encima es lo que se vive a diario los fines de semana en esta Avenida, conocida por los portovejenses como la “Avenida de La diversión” “Tontódromo” o “La Amazonas chiquita”, esta última denominación la han ubicado los turistas de la Capital del Ecuador (Quito) por tener algo de semejanza con la Gran Avenida Amazonas que existe en esa ciudad.
Paola García, de 57 años, es una madre de familia de 2 jóvenes estudiantes de la Universidad San Gregorio de Portoviejo quien afirma que cuando sus hijos andan dando las denominadas “vueltas” por la Avenida Manabí, se siente en zozobra, pues denomina a esta avenida “la perdición de los jóvenes”, a quienes se los ve en las veredas, en bares, y trepados en camionetas libando sin conciencia.
Pero los jóvenes no piensan así, para ellos la Avenida Manabí es un lugar de distracción, diversión y hasta de “vacile”.
Carolina Correa, de 20 años es estudiante de Ingeniería en Sistemas de la Universidad Técnica de Manabí es uno de los tantos jóvenes que opina lo mismo, pues para ella la Avenida Manabí es el único lugar que existe para divertirse los fines de semana en Portoviejo, y afirma que si ocurren estos accidentes es por que algunos chicos se “alocan’’, pero que la policía no tiene culpa, pues ellos nos conducen. Y en “La Avenida Manabí uno hace lo que le da la gana”.
Es que los jóvenes no piensan que el estar tomando sin medida, y que el competir con sus carros como que si este lugar fuera una autopista de carrera, puede llegar a ocasionar graves consecuencias como las que se han suscitado desde que esta avenida se convirtió en el lugar de fiesta de los fines de semana.
Acaba de cumplirse este 18 de noviembre un año del accidente que conmociono a todos los portovejenses, accidente que causo la muerte de tres jóvenes: Tyrone Carrillo Intriago, Ileana Cedeño Villacreses e Ivonne Zambrano Montesdeoca que sin imaginarlo fueron presa de la muerte, por la inconciencia de conductores ebrios.
El caso aún no está resuelto y por ende, no se encuentra al culpable de tan trágico accidente.
Ésta es una muestra clara de lo que puede ocurrir cuando se mezcla el alcohol, la velocidad y la inconciencia de quien va manejando en estado de embriaguez.
Es que esta Avenida se ha convertido en el negocio redondo de las licorerías y bares, pues se expende alcohol como vender agua, es así que los tragos que más se venden los fines de semana son la cerveza, el wisqui, caña manabita comúnmente llamada chata o pescuesona, y la famosa “Aguas puercas” que se vende en un casa refundida en la Avenida Manabí donde acuden los que prefieren un trago casero y diferente.
Carlos Dueñas, trabajador de la Licorería PEPES, cuenta que los fines de semana es cuando más ventas hacen, pues oscilan entre los 300 a 400 dólares.
Otro local que mayor venta de alcohol hace es “LA LICORIA CENTRAL” situada en la avenida Manabí muy cerca del Bar Discoteca “PA LA KAMA” otro bar que acoge a un sinnúmero de jóvenes los fines de semana. Esta licorería logra obtener 500 dólares los fines de semana, pues Raúl Ubillús, trabajador de esta licorería dice que su ubicación hace obtener mayores ventas en comparación de las demás licorerías del sector.
El exceso de alcohol en los conductores hace que ocurran muchos accidentes de transito.
La Ley de Tránsito es clara y dura para quienes comentan accidentes de tránsito. En su Art. 74 señala que quien conduzca en estado de embriaguez o bajo la acción de estupefacientes y sustancias psicotrópicas serán reprimidos con reclusión menor extraordinaria de seis a nueve años, junto con la revocatoria definitiva de la licencia para conducir y una multa de diez a cuarenta salarios mínimos vitales.
Cada año son arrestados aproximadamente 201 personas por haber infringido esta ley, aunque no todos las cumplen y logran salir muy rápido de los calabozos y vuelven hacer de las suyas detrás de un volante.
¿Pero qué más dice la Ley?
Así como existen sanciones en el ART. 74 también señalan sanciones su ART. 75, dice que, si la muerte de una o más personas se produjera como consecuencia del exceso de velocidad la pena será de cinco años de prisión, la suspensión y la licencia y de ocho a cuarenta salarios mínimos vitales.
Pero no todos son sancionados, pues existen los que huyen para no pagar por la muerte de vidas inocentes. Es que si analizáramos cuántos accidentes se registran a diario veríamos que no todos pagan por este delito.
El Coronel Edmundo Mera Hernández ex Jefe Provincial de Tránsito de Manabí afirma que los accidentes de Tránsito se ocasionan por diferentes motivos pero que el más importante es el ser humano que es el que piensa, el que tiene inteligencia pero no todos tienen conciencia al momento de manejar.
Actualmente la policía hace operativos nocturnos en el sector pero aun así no se logra acabar con la inconciencia de los conductores de no manejar mientras se esta libando.
¿Y qué pasa con la campaña no mas corazones azules en las vías?
Pues aunque a esta campaña se le ha dado duro, la gente parece no darle la importancia necesaria, o si la dan es por un corto periodo.
Es que la falta de madurez o conciencia en nuestros jóvenes no deja ver con claridad los peligros que trae esta Avenida, cuando se está libando con “Los panas”, o acaso será como lo afirma Edmundo Mera que existe mucho libertinaje por parte de ellos, a tal punto que los padres ni saben en dónde andan sus hijos o hijas de 19 a 24 años a las tres o cuatro de las mañana los fines de semana.

Es hora también que el municipio y las autoridades encargadas de los bares, discotecas, karaokes y licorerías controlen para que las ordenanzas Municipales se cumplan.
Como por ejemplo: que las licorerías, bares y discotecas, estén abiertas hasta determinadas horas y que se cumpla con el procedimiento de ser clausuradas como lo dice la ley en caso de no cumplir con lo estipulado.
Clausura de 7 a 15 días de los bares, licorerías, y discotecas que no cumplan con la ordenanza de respetar la determinada hora de funcionamiento.
Si dichos locales son reincidentes en el incumpliendo de las ordenanzas se clausurará definitivamente dicho local.
Entonces se debe respetar estas ordenanzas para así evitar que nuevas vidas se pierdan por el alcohol y la inconciencia de muchos conductores.
En nuestras manos está hacer de esta avenida un lugar divertido pero sin convertirlo en “cantinas” o en un “cementerio” dejando cuerpos tirados en el asfalto y seguir lamentándonos más muertes de inocentes. Eso queda a su criterio.




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