El Autonomista.com

Octubre 18, 2007

Clasificado bajo: Entrevista, Edición 228 — El Autonomista @ 11:21 am

Pastora Justina Intriago Romero
98 años de amor a la vida

En el sitio San Vicente de la parroquia rural Río Chico, en un lugar rodeado de palmeras y árboles, habita una mujer que hasta el momento, lleva treinta y cinco mil setecientos setenta días vividos, es decir, que hace 98 años sus padres Don Simón Intriago Macías y Doña Etelvina Romero Meza, trajeron al mundo a Pastora Justina Intriago Romero, un 8 de septiembre de 1909.

A pesar de su longevidad, ella recuerda perfectamente que en sus tiempos de adolescente era casi nada lo que podía disfrutar de la vida, pues los celos de su padre, la mantuvieron encerrada en su casa, cuando llegó con apenas quince años, el 4 de enero de 1926, unió su vida en matrimonio con su primo, Primitivo Intriago Mendoza, producto de ese amor, nacieron 9 hijos, Ramón, Sócrates, Néxar, Antonio (+), Lucila, Lucciola, Lidia, Carmina y Noida Tulmira Intriago Intriago. Hace 21 años, y después de haber vivido en Manta, Patricia Pilar (Santo Domingo de los Colorados) y en Río Chico, fallece su esposo, a quien le guarda un gran respeto y amor.

La educación fue un pilar fundamental en su formación como mujer de bien y ejemplo para su familia; su padre, se esmeró para que se educara con profesores particulares, que tenían gran amor por la docencia como don Jacinto Carranza, Desiderio Chancay y Emilio Escobar, quienes impartían sus conocimientos en el domicilio de Pastorita.

Con una familia tan grande, progresar era la prioridad, es por eso que con el pasar del tiempo y después de haberse dedicado a tareas agrícolas, deciden instalar una fábrica de panela.

Anécdotas
Es imposible conversar con un personaje de la parroquia Río Chico que está próxima a cumplir 100 años y no preguntarle anécdotas que haya grabado en su memoria. Y entonces nos cuenta que uno de los hechos que más recuerda Doña Pastora en los años de su niñez fue la “Guerra de los Concha”, se dice que fue un grupo de revolucionarios opuesto al gobierno conservador de ese entonces a inicios del siglo XX. Su esposo, como era liberal, en algunas ocasiones, les dio posada a los conchistas en la fábrica de panela, ubicada en la Tablada de Cañales, propiedad de sus padres.

También recuerda el terremoto de mayo de 1942, pero “no me asusté mucho, siempre he estado en mi casa y han pasado varios acontecimientos pero, he sabido ser fuerte y mantener siempre la calma”, relata.

La Nonagenaria recuerda también el día de su boda. “Mis padrinos fueron Don Rafael Rodríguez, de nacionalidad colombiana, y su esposa, la señora Fernanda Cedeño. Para casarme tuvieron que pedir permiso al Papado en el Vaticano, el documento que emitieron autorizaba que nosotros, mi primo hermano y yo, nos casásemos”.

Hermanos
Doña Pastora Justina narra, que se crió en el seno de una familia muy correcta y unida, sus hermanos son: Carmen Porfiria (+), Sebastiana Velarmina, Paula Victoria (+); Nelson Filemón (+), Claudio Federico y Pastor Rogerio Intriago Romero (+).

Secreto
Entre risas, comenta que atribuye sus casi 100 años de vida, a la buena alimentación “antes los alimentos no tenían tantos químicos como ahora, la ingesta de panela, caña de azúcar, frutas y legumbres, ahí esta la salud”, aconseja.

Y así concluyó la visita de nuestro equipo periodístico a la casa de una gran dama manabita, que por motivos del tiempo y su avanzada edad, ya no puede leer sin lentes, producto de una caída, hace algunos años atrás, camina con seria dificultad, sin embargo, prepara la comida, ríe, sueña, vive y ve al mundo desde su propio mundo, disfruta de una buena taza de café, de una tarde de sol, de una oración elevada al Divino Creador, de su extensa progenie que escribirán en las páginas de la historia lo que es y será doña Pastorita Justina.

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