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Julio 24, 2008

24 de Julio, Natalicio de Simóm Bolívar

Clasificado bajo: General, Edicion 243 — El Autonomista @ 12:07 am

El pensamiento político

de Bolívar está vigente

en el siglo XXI

El Ecuador de hoy vive un expectante panorama político. Los pueblos de la patria siguen reclamando una auténtica justicia social con libertad. Por ello, hace aproximadamente un año se pronunció por sacudir las infraestructuras caducas, que han sometido a las clases sociales, a la más indigna pobreza y miseria. El pronunciamiento fue refundar a la patria a través de una Asamblea Nacional Constituyente, la misma que se instauró en la Ciudad Alfaro del cantón Montecristi hace ocho meses. Lamentablemente, el resultado se ha convertido en una desesperanza por la falta de seriedad, de conciencia y responsabilidad de elaborar una nueva Constitución, ya que los 444 artículos más las transitorias obedecen en el fondo y la forma a ordenes de un sólo esquema mental.

En tales circunstancias, nos parece oportuno en ésta fecha en que recordamos 225 años del natalicio del Libertador de América, Simón Bolívar, rememorar su pensamiento político extraído del histórico discurso ante el Congreso de Angostura, el 15 de febrero de 1819 en la plenitud de gran estadista. A 189 años de aquél histórico discurso, su pensamiento no ha servido como ejemplo para los políticos ni de ayer ni de hoy, salvo honrosas excepciones.

He aquí el pensamiento del padre de la Libertad, la Democracia y la Justicia, a pesar que el Gran capitán de América prohibió la publicación de sus cartas, “porque ellas están escritas con mucha libertad y con mucho desorden”.

“Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el Poder. El Pueblo se acostumbra a obedecerle, y él a mandarlo, de donde se origina la usurpación y la tiranía”.

“Las buenas costumbres y no la fuerza, sin las columnas de las leyes; y el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la Libertad”.

“Observareis muchos sistemas de manejar hombres, mas todos para oprimirlos; y si la costumbre de mirar al género humano conducido por pastores de pueblos, no disminuyese el horror de tan chocante espectáculo, nos pasmaríamos al ver nuestra dócil especie pacer sobre la superficie del globo como viles rebaños destinados a alimentar a sus crueles conductores”.

“Muchas naciones antiguas y modernas han sacudido la opresión; pero son rarísimas las que han sabido gozar de algunos preciosos momentos de Libertad; muy luego han recaído en sus antiguos vicios; porque son los pueblos más bien que los gobiernos, los que arrastran tras sí la tiranía”.

“Sólo la democracia en mi concepto es susceptible de una absoluta Libertad; pero ¿cuál es el gobierno democrático que ha reunido a un tiempo poder, prosperidad y permanencia?”.

“El sistema de gobierno más perfecto, es aquél que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social, y mayor suma de estabilidad política”.

“Los Códigos, los Sistemas, los Estatutos por sabios que sean son obras muertas que poco influyen sobre las sociedades: ¡hombres virtuosos, hombres patriotas, hombres ilustrados constituyen las repúblicas!”

“De la Libertad absoluta se desciende siempre al poder absoluto, y el medio entre estos dos términos es la Suprema Libertad Social”

“Yo imploro la confirmación de la Libertad absoluta de los esclavos como imploraría mi vida, y la vida de la República”

“Traed a la imaginación las naciones que han brillado sobre la tierra, y contemplaréis afligidos que casi toda la tierra ha sido, y aún es, víctima de sus gobiernos”.

Facetas del Libertador

Nació en Caracas el 24 de julio de 1783. Perteneciente a una familia adinerada, después de un período fortuito quedó huérfano y a cargo de un tutor para guiar su crianza y educación.

Habiendo elegido la carrera militar y obteniendo el grado de Subteniente, viajó a España, donde tenía familiares. Allí se casó siendo muy joven, y regresó a Caracas, pero a los ocho meses falleció su esposa.

Viajó a Europa nuevamente para profundizar sus estudios, y juró libertar a su patria. Regresó a caracas en 1807. Ya con el grado de Coronel visitó a Londres y obtuvo la simpatía del gobierno británico a sus ideas de libertad.

De regreso en Venezuela, se organizan y dan comienzo las campañas militares.

El 2 de noviembre de 1812 da a conocer el “Manifiesto de Cartagena”.
El 15 de diciembre de 1812 invita a acompañarlo a libertar Venezuela, en Memoria a los ciudadanos de Nueva Granada.

En 1819 expone el “Discurso de Angostura”, considerada la pieza oratoria más importante de Simón Bolívar.

El 7 de septiembre de 1814 publica el “Manifiesto de Carúpano”.

El 6 de septiembre de 1815 da a conocer la “Carta de Jamaica”.

El 27 de junio de 1818 fundó el “Correo de Orinoco”, medio para la difusión de las ideas y las acciones republicanas.

El 15 de febrero de 1819 es elegido Presidente de Venezuela (En 1813 la Municipalidad de Caracas lo había proclamado Capitán General de los Ejércitos de Venezuela, con el título de Gobernador).

Encomendó a Antonio José de Sucre la incorporación de Guayaquil a Colombia, quien a su vez liberó a Quito en la Batalla de Pichincha el 24 de mayo de 1822.

Bolívar vencía en Junín el 6 de agosto de 1824 a las fuerzas realistas, mientras Sucre lograba la victoria en Ayacucho el 9 de diciembre de 1824.

El 27 de julio de 1822 se realizaba el encuentro de los dos grandes libertadores de América: Simón Bolívar y José de San Martín, en la Entrevista de Guayaquil.

El 10 de febrero de 1824 es nombrado Dictador del Perú por el Congreso de Perú.

Después de la batalla de Ayacucho, una Asamblea reunida en Chuquisaca acordó la creación de Bolivia, el 6 de agosto de 1825, cuya Constitución redactó el propio Bolívar.

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