PURO CINE
Retazos del 2008

Carlos Fidel Intriago Z. | faidel.corporation@gmail.com
¿Qué pedimos de una película ecuatoriana? ¿Tenemos que contentarnos con todo film hecho en ecuador, asumiendo que es una producción más en nuestra filmografía? ¿De qué calidad es esa producción?
Empieza un nuevo año, el 2009 llega para duplicar a su antecesor, un 2008 lleno de logros en nuestra cinematografía, con un Consejo Nacional de Cinematografía maduro, dejando anunciados los ganadores de la segunda convocatoria al apoyo a proyectos cinematográficos y audiovisuales en el Ecuador, integrándonos dentro del programa de Ibermedia, realizando festivales de cine ecuatoriano por todo el país, entre otras actividades importantes.
Tres estrenos nacionales (largometrajes de ficción) también nos dejó el 2008, cada uno con una connotación diferente, el primero de la mano del riobambeño Víctor Arregui ‘Cuando me toque a mi’ nos pegó fuerte y vimos a la muerte desde los ojos de un médico forense, la tomamos y jugamos con ella o más bien ella con nosotros. Cine duro, real.
En ‘Esas no son penas’ conocimos a un grupo de mujeres con vidas aparentemente simples, pero en su cotidianidad había historias escondidas, historias que hicieron que nos veamos al espejo, miremos hacia atrás y nos preguntemos cómo estamos llevando nuestras vidas. Cine de contenido.
Y terminamos con ‘Retazos de Vida’ dirigida por Viviana cordero, película que para muchos no contiene nada, hueca. Antes del estreno ya alguien decía que era una película para público a todo dar, y no nos anunciaba el target del film, sino que nos decía lo que teníamos que esperar al darnos cita a la sala de cine a mirarla. Otro comentario, y más radical aún, decía que una vez en nuestras manos la entrada para Retazos ya se había jodido todo. Así la avalancha de críticas aumentaba en la mayoría de medios impresos, webs y blogs de cine, foros etc. Debo aceptar que cada uno de los cometarios era un duro golpe a las expectativas que tenía de esta película. Ya sabiendo lo que iba a precenciar, me guardaba esperanzas con un “hay que verla aún”. Y así fue, el primer día del 2009, tomé valor y la enfrenté, cara a cara. El resultado era de esperarse, una película ecuatoriana que no habla bien de nosotros, una historia tenelovelezca que no es que esté lejos de que ocurra en la vida real, sino que la manera en contar la historia si está lejos del cine de exportación, del cine de calidad. El resto ya todos los sabemos, un montaje hecho a retazos, actuaciones no muy buenas, comentarios partidistas, pues sólo faltó la imagen de Nebot diciendo más ciudad, y otros elementos que no hacen más que hundirla y dejarla en el olvido.

Está bueno que exista más producción en el ecuador, pero tampoco se trata de producir por producir, Retazos de vida quizás fue una forma de decirnos que esas historias no necesitamos aún, recién empezamos y ya queremos parecernos a Hollywood y eso si que está mal.
Consciente que aún no tenemos una -Identidad Nacional- cinematográficamente hablando, tenemos que construirla, los primeros pasos los dieron ‘Entre Marx y una mujer desnuda’, ´Ratas ratones y rateros’ ‘Que tan lejos’ y ‘Cuando me toque a mí’, y hay que seguir dando pasos, caminar hacia esa industria ecuatoriana, el reto es de los cineastas jóvenes, estamos aprendiendo, trabajando… para sumarnos al cambio (sunó a slogan político, pero eso no haremos).
