OPINIÓN
2009… Montones de sueños

Fernando Naranjo-Villacís | fnaranjo@gye.satnet.net
Hemos iniciado el 2009 y para darle la bienvenida, tuvimos las fiestas, las cenas, los abrazos con hermosas expresiones, deseos fervientes por la ventura, salud, lo que es habitual cuando suenan las doce campanadas escuchando el tradicional mensaje de Radio Cristal, ahora con la voz grabada del recordado CARR, Carlos Armando Romero Rodas, quien nos dejara el recuerdo de su vigorosa presencia.
Luego de estos rituales de navidad y fin de año, queda flotando en el ambiente varias interrogantes: Realmente hemos usado este año de modo eficiente? – Nos hemos demostrado algo a nosotros mismos? – Hemos hecho algo nuevo, bueno, distinto, mejor (para nosotros, nuestra empresa, actividad, familia, ciudad o país)?
Platicaba telefónicamente con esa leyenda del bolero Hugo Romani, y desde su residencia en Buenos Aires, decía: “Mi querido Fernando, muchos nos miraremos al espejo y lo único que veremos será menos pelo, más canas, más cintura, más arrugas, más edad… pero NADA que realmente nos haya cambiado la vida (para mejor) o que le haya cambiado la vida a otros.
Unos pocos serán los que puedan mirarse al espejo y decir: “Brindo por este año maravilloso, quisiera poder vivirlo de nuevo DIA a DIA.”
En algunos casos la culpa no es nuestra (bah, en realidad nunca lo es), fue el gobierno, la economía, los colegas, el mercado, la pareja, y así un kilométrico etcétera…Será realmente así ?
Será que SIEMPRE son las condiciones o factores externos los que condicionan nuestra vida, o existe algún modo de tener control cierto sobre el destino y lo que a uno le ocurre.
A veces buscamos fuera lo que está en nuestro interior, otras buscamos en nuestro interior lo que nos debe ofrecer el exterior, ya sean abrazos sublimes o paisajes de belleza extrema que alejen el dolor.
A veces, la felicidad consiste en renunciar a algo bueno para conseguir algo mejor..”
Amables lectores de EL AUTONOMISTA, si hay algo que resulta importante, es encontrarse y saber dónde se quiere estar, así habrá valido la pena correr el riesgo de abandonar esa falsa seguridad, porque aunque nos equivoquemos perdurará la alegría de la valentía del camino recorrido. Todos los caminos son duros aunque el viaje al interior suele ser el peor, el intrincado sendero que nos lleva al verdadero YO anda oculto por prejuicios y miedos, pensamientos negativos y corazas que nos esconden…
Redescubrir nuestra esencia, la verdadera y libre, alegra el corazón y es la mejor recompensa a tamaño esfuerzo.
Espero que el balance de cada uno de ustedes sea positivo. Que en este año que hemos iniciado, tengan montones de sueños y por supuesto, que Dios con su infinita y amorosa generosidad les conceda todo lo que pidieron y mucho más..!
Deje un Comentario