El Autonomista.com

Julio 15, 2008

Clasificado bajo: Edición 242 — El Autonomista @ 9:17 am

Transformar los medios de comunicación en el Ecuador


Marco Villarruel Acosta | mava5@hotmail.com

Las cosas habían estado tan lentas que nadie se esperaba que vendrían de la manera como se presentaron.

Una medida que parecía más bien orientada a recuperar las propiedades del grupo Isaías para venderlas y pagar a miles de cuentacorrentistas que no habían recibido desde hace nueve años los fondos de su propiedad, cobró notoriedad porque entre los bienes incautados estaban algunos medios de comunicación.

Si solamente habrían estado las ciento sesenta y tantas empresas, los titulares habrían pasado casi desapercibidos y desaparecerían cuando un crimen u otro escándalo mereciera los puestos estelares en las portadas. Ocasionalmente los nostálgicos habrían recordado que Correa causó daños a la industria, o que bajó el índice país, bla, bla, bla…

De la contabilidad que se ha hecho sólo el dos por ciento de la supercuenta corresponde al valor de los medios de comunicación incautados, pero este hecho, el que dos cadenas nacionales de televisión pasaran a poder de la AGD, es decir del Estado, mereció los titulares de la gran prensa, la complicidad y no solidaridad de los gremios de propietarios, los chillidos de la Sociedad Interamericana de Prensa. y las voces amargadas de tres o cuatro plumíferos que se quedaron sin espacio o temen perderlo en poco tiempo.

Es tanto el peso de los medios de comunicación en la opinión pública que haberlos arrebatado de manos de la oligarquía bancaria e industrial constituye un golpe muy sentido. Los ciudadanos nunca nos acostumbramos a ese estercolero que era la programación, especialmente de TC televisión.

Es inconmensurable el daño que ha hecho al país este sistema nacional de televisión, no solamente por la grosera manipulación política a favor del clan de los Isaías, que hizo durante nueve y más años, sino por la repugnante programación que seguramente embruteció a muchos ecuatorianos.

Nunca en la historia del Ecuador algún Presidente fue capaz de tomar los toros por los cuernos como en el caso de estas dos redes de televisión. El hecho más lejano es la valerosa resolución del general Guillermo Rodríguez Lara que en el tiempo de su mandato dejó sin efecto todas las concesiones radiofónicas, porque en ese tiempo como ahora eran un nido de corruptos e ineptos. Poco tiempo duraría la nueva organización porque las aves de rapiña se apoderarían de las frecuencias de radio y televisión.

Ha sido tímida la autoridad con respecto a los medios de comunicación que nada hizo para parar la campaña de desinformación del grupo de medios de los Isaías, cuando se produjo la crisis bancaria, o en las coyunturas políticas que ha vivido el país, como el apoyo descarado que brindaron al corrupto gobierno de Abdalá Bucaram. Está fresca en nuestra mente la disputa con ECUAVISA por el mercado de las guías telefónicas de Guayaquil. Qué decir de la furiosa campaña contra el ex Presidente de la Superintendencia de Bancos, o del establecimiento de la famosas “listas negras” que consistían en la nómina de personajes que nunca serían entrevistados o de periodistas que jamás serían contratados. ¿ Quién entonces le puso el cascabel al gato?

Es clamoroso el pedido del pueblo de poner normas de actuación a los medios de comunicación. Uno de los indicadores más visibles de nuestro atraso y subdesarrollo es tener los medios de comunicación que funcionan en nuestro país. Esta misma democracia de la que tanto se ufanan los voceros de la oligarquía no resiste la mediocridad y entreguismo de la gran mayoría de presentadoras, lectores de noticias, programadores, publicistas.

El mundo de los medios es el de la impunidad y autarquía: no hay quién los ponga en vereda por tanto desafuero. El miedo pánico a que los medios cierren las ventanas informativas a las autoridades o que desaten campañas de desprestigio en contra de cualquier persona que ose poner en vigencia alguna disposición reglamentaria, ha producido una especie de papasantos, jueces absolutos, vedettes y alquimistas que todo lo juzgan y arreglan según sus necesidades.

Ni un paso atrás en la incautación de Gamavisión, TC Televisión, Cablenoticias, la imprenta donde imprimen las revistas del grupo, y de las radioemisoras Super K, Radio TC, Universal y todas aquellas que como la empresa TV cable deben renegociar sus permisos, siempre bajo la consideración de que nuevos concesionarios deben renovar la programación, horarios, noticieros.

El Estado debe concesionar para sí uno de los dos sistemas de televisión. Al fin se hará justicia a los ecuatorianos.

OPINIÓN

Clasificado bajo: Director, Opinión, Edición 242 — El Autonomista @ 9:15 am

Voluntad Manabita


Carlos Intriago Macías | director@elautonomista.com

A lo largo del tiempo y en diversas circunstancias los manabitas hemos demostrado tener la capacidad de emprender acciones decisivas frente a condiciones fulminantes: guerras, sequías, inundaciones, centralismo, que por su negatividad rotunda ha sido imposible eludir pero que hemos enfrentado para mantenernos con dignidad y orgullo provincial.

También, nos ha correspondido mantener el ánimo para conseguir los objetivos esquivos que nos hemos propuesto. Sobretodo, cuando nos ha constado que entre los provincianos se cuentan los principales enemigos de las propuestas manabitas.

Bien lo afirmó Albert Einstein, celebre científico de origen alemán: “Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”. Ha sido esa fuerza la que nos permitió actuar destacadamente en las luchas independentistas, la alfarada, perturbaciones internacionales que han amenazado al país, los paros de Portoviejo. etc.
También, ha sido nuestra voluntad manabita que ha mantenido en pie al autonomismo provincial, que no es ni de derecha ni de izquierda. La dialéctica nos ubica en este siglo XXI, en otros escenarios de la dignidad humana.Hay que derribar los anacrónicos moldes ideológicos. La autonomía es libertad en la diversidad.

Así como la voluntad transporta las montañas, puede permitir a un pueblo ser responsable de su destino. Manabí puede y debe ser guiada y dirigida por manabitas; contra ello, ni el centralismo quiteño ni el autonomismo guayasense podrán oponerse.

En vano al ejército manabita le arrebataron al general de las mil batallas, porque mientras haya un manabita con voluntad, la lucha continuará porque quien tiene la voluntad tiene la fuerza.
Por tanto, es fundamental que los manabitas ya no consideremos a nuestra realidad como algo aislado, sino como la representación de nuestra voluntad.

Vivimos lo que queremos, lo deseamos, lo que somos capaces de lograr. Habrá bien común, si hay libre comunión en la idea y en la acción. Un sistema político diferente no parte sólo de nuestro juicio o diagnostico, sino de nuestra acción cotidiana y continua porque todos estamos sujetos a un sistema mutuo, llamado realidad.

Nuestra democracia es la representación de una realidad mayor, que requiere contar de nuestro juicio. Esto es posible si construimos democracia desde el hogar, el barrio, el cantón. Construyendo una sociedad autónoma, estamos más cerca de ser una provincia - región autonomista, fuerte y decisiva ante el país y capaz de controlar el absolutismo, libre albedrío, anarquismo y el determinismo de ser una sociedad dependiente, colonial, sometida y subdesarrollada.

Así lo entendimos el 75 % de los manabitas que el 17 de septiembre del 2000 votamos Sí en la consulta popular pro autonomista, es momento de recordar, pese a que la clase política provincial se encuentra en un largo letargo.

Clasificado bajo: Opinión, Edición 242 — El Autonomista @ 9:12 am

¡Correa, dictador!


Doglas Vaca Vera

Se discute en la academia cuál será el calificativo que la historia asignará al actual Presidente: dictador, dictadorcito, dictadorzuelo… Es que solamente un mandatario de esas pretensiones pudo haber realizado la grave ofensa contra Manabí, en la fecha mayor de nuestra historia regional, el pasado 25 de junio, en la sesión solemne por la provincialización y cuando conmemorábamos el “mes del manabitismo”.

Que no habrá autonomía provincial; que las encuestas dicen que solamente Quito puede ser la sede de la función Legislativa; y que “La Manga del Cura” no está en sus preocupaciones.
Más grave aún que ninguna voz manabita protestara por los desplantes del mandatario. El prefecto se convirtió en alfombra… y más bien se vendió por “un plato de lentejas”.

Grave situación si pensamos en lo que dirá la historia de estos desaguisados. Y el pobre Alfaro, que está encadenado en el mausoleo de Montecristi, llorará de rabia al ver la ignominia en que se encuentra su pueblo.

Es que un dictador abusa hasta donde le permite el esclavo. Correa se empavona donde sabe que hay serviles. Así proceden siempre los autócratas, como lo reseña la historia.

De qué valen las obras materiales si se pierde la dignidad ¡Por unos miserables dólares no se puede negociar la altivez de un pueblo! Pero no hay mal que dure cien años. Ni siquiera los diez años que pretende lograr Correa con las reelecciones que incluirá la “carta negra” que, como escarnio, se redacta en Montecristi.

Pero manabitas, nosotros mismos tenemos la solución. No podemos seguir viviendo de rodillas con el puñal de la ofensa del 25 de junio clavado en nuestro pecho. Hay que detener al dictador. Si lo dejamos continuar esta provincia y el país serán un mar de abusos y prepotencias.
Es cierto que fuimos engañados, que nos equivocamos al votar por “un lobo vestido de oveja… o de cordero”.

Correa nunca ha sido de izquierda. Simplemente sorprendió a los ingenuos académicos de Quito y Guayaquil que le organizaron la candidatura presidencial. Ahora Alberto Acosta es la primera víctima de ese error histórico, porque crearon un monstruo que ahora les saca las garras.

Por eso manabitas, el referendo del próximo 28 de septiembre votaremos por el NO para enterrar ese proyecto de Constitución que niega las autonomías, y que fortalecerá el centralismo hasta el fin de los siglos. Perderíamos el orgullo de ser manabitas si nos anexan a otra provincia. Los petrodólares se le acabarán pronto al dictador. Detengamos a tiempo el caos que se vendrá. Renovaremos el escenario político. ¡Con Alfaro… y por Alfaro… hasta la victoria!

EDITORIAL

Clasificado bajo: Editorial, Edición 242 — El Autonomista @ 9:10 am

DETENER LA DICTADURA!

Este gobierno que empezó despertando tantas esperanzas al pueblo manabita y ecuatoriano, ha terminado convirtiéndose en una grotesca dictadura, capaz de consumar todos los abusos imaginables, para imponernos un modelo centralista y abusivo, sin parangón con las etapas más negras de la historia nacional.

Además, este gobierno ha sido el que más ofensas ha realizado a la dignidad manabita; humillándola incluso en nuestras fechas cívicas, como el pasado 25 de Junio, cuando recordábamos el aniversario de provincialización.

A esto tenemos que añadir, lo más grave históricamente hablando: nos negó nuestro derecho a la AUTONOMÍA PROVINCIAL, que nos ofreció en la campaña electoral, para luego convertirse en el enemigo rabioso de la decisión manabita de conquistar su autodeterminación para iniciar el sostenido proceso de desarrollo, que precisamente el centralismo nos ha impedido conseguir.

Por eso, al pueblo manabita no le queda otro camino que oponerse a la Dictadura, votando por el NO en el referendo del próximo 26 de septiembre. Al perder el referendo, el actual mandatario tendrá que renunciar, como también lo ofreció, para iniciar una nueva etapa político-administrativa, eligiendo un nuevo Congreso y los nuevos gobernantes nacionales y seccionales.

No nos queda otro camino hermanos manabitas. Si nos negaron la Autonomía, si nos burlaron con la sede permanente de la función legislativa en Montecristi, si nos impidieron que “La Manga del Cura” sea reconocido como territorio manabita, tenemos que tomar la decisión de buscar un nuevo gobierno, para terminar con el engaño que se nos hizo al respaldar a un Presidente, que ha devenido en un dictador académico, o un “reyesuelo trasnochado”.

Que duro es admitirlo, pero las realidades que hemos vivido en los últimos meses nos inclinan a tomar esta decisión. Los víveres están por las nubes, las carreteras mejoradas son una mentira, el puente de Bahía avanza más lento que una tortuga, el pueblo no resiste la miseria, el desempleo, la falta de seguridad, los abusos contra el CRM, el atentado contra el Aeropuerto de Manta, la agresión a las Universidades, son algunos de los pecados de este régimen.

Ante esta lacerante realidad, el honor manabita nos obliga a pronunciarnos por la necesidad de acabar con la Dictadura, porque ese es el camino que nos enseñó Eloy Alfaro.

Es preferible vivir en libertad, y no bajo los abusos y arrogancias de una dictadura centralista y concentradora del poder, que tuvo la audacia de negarnos el ser autónomos.

¡Ha vuelto la hora histórica de proseguir la lucha de ALFARO!

OPINIÓN

Clasificado bajo: Opinión, Edición 242 — El Autonomista @ 9:08 am

Federación Provincial de Jubilados

Juan Ramón Cevallos Viteri |

Basado en el principio constitucional de la libertad de Asociación, los jubilados se organizan para mantenerse unidos, luchar y defender sus derechos y plantear nuevas conquistas procurando que la autonomía del IESS se la ejerza para el noble objetivo de la seguridad social y que los últimos días de quienes se dedicaron la mayor parte de su vida a servir a la sociedad, sea más llevadera.

Es por esto que estas organizaciones son básicas para que la institución cumpla a cabalidad su función y cada día mejore no permitiendo que sus fondos sean dilapidados por los politiqueros y los aventureros de la partidocracia tomen a la institución como botín político para satisfacer compromisos electorales y personales en desmedro de los intereses de los afiliados y jubilados.

Dentro de los objetivos fundamentales de esta Federación está lograr el robustecimiento, mantenimiento y solidaridad de sus miembros que deben estar bien informados de sus problemas y soluciones, de sus luchas para que asistan a sus reuniones y conozcan los estudios y análisis de los problemas y fines de la lucha; deben estar enterados de las recomendaciones y conclusiones de las sesiones de trabajo para vigilar la acción y evitar que seudos dirigentes y funcionarios de la institución del IESS evadan responsabilidades o se conviertan en peleles de ocultos intereses en desmedro de la defensa del Sistema Nacional, de la Seguridad Social que debe estar fundamentada, como lo dice la ley, en los principios de solidaridad, obligatoriedad, universalidad, equidad, eficiencia, subsidiaridad y suficiencia, pese a ello escuchamos a muchos jubilados y afiliados de la falta de responsabilidad de muchos funcionarios y empleados del IESS, y la pregunta que surge de inmediato es ¿Qué hacen las organizaciones de afiliados y jubilados? La respuesta no se hace esperar. Nada o casi nada. Algunos dirigentes se les calla con dádivas, con un cargo para algún familiar, una coima por el silencio, y ¿Quiénes son los perjudicados? … Los afiliados y jubilados.

Por esto, ciertos dirigentes no quieren aflojar la “teta” y se empecinan en reelegirse aun violando los estatutos pero como todo tiene fin, ya ha comenzado a despertar la conciencia de afiliados y jubilados para renovar las directivas de los gremios porque ya es tiempo de poner los pies sobre la tierra y no convertir a las asociaciones en lugares para exhibir dolencias ni escenarios para cantar quejas. Sino en los centros donde se vigilen las acciones de los funcionarios para que cumplan el mandato constitucional de Seguridad Social, para ello deben leer, estudiar y analizar la ley y escuchar a los usuarios de los servicios sociales para que no sean sorprendidos por los audaces comerciantes de los derechos de los afiliados y jubilados para que estén al día en la compra del instrumental de punta y no vengan con el cuento de que lo comprado es lo ultimo cuando en realidad son instrumentos desechados de otros lugares, para romper las mafias que negocian con los medicamentos que sean para los afiliados y jubilados que los necesiten, sancionando a los responsables, evitando que se falsifiquen las firmas de los jubilados para hacer prestamos a su nombre sin que nunca, pese a que dicen están investigando, aparezcan responsables de los ilícitos como si todo fuera un núcleo de corrupción.

No callar por cobardes, cómodos que todo quieren en bandeja, por esto deben saber elegir a sus representantes y no convertirse en rebaños que siguen a la cabeza sin pensar, opinar ni saber que es lo que hacen para luego que sufren las consecuencias de la traición de los dirigentes convertirse en un montón de llorones que en su momento no supieron hacer valer sus derechos pero como todo tiene fin, ahora hay un despertar con la Asociación de Afiliados y Jubilados del IESS de Portoviejo “DERECHO DIGNIDAD Y CULTURA” a quienes hay que respaldarlos en su lucha para que no se burlen sus derechos y el IESS cumpla sus objetivos para lo que fue creado.

OPINIÓN

Clasificado bajo: Opinión, Edición 242 — El Autonomista @ 9:05 am

Acuerdo País:

¿Hacia un nuevo desafuero?


Guillermo Navarro Jiménez | g_navarro_j@yahoo.com

La resolución adoptada por mayoría en la Asamblea Nacional Constituyente el día martes 24 de junio del 2008, en su numeral 3 se limita a: “Dar por conocida la renuncia irrevocable del economista Alberto Acosta al cargo de Presidente de la Asamblea Constituyente del Ecuador”, acto que de ninguna manera implica aceptar la renuncia de Alberto Acosta, puesto que en derecho el término conocer significa: “Entender en un asunto con facultad legítima para ello”, pero, de ninguna manera juzgar y peor emitir una sentencia sobre el objeto del conocimiento. Ejemplificando para mejor entender el argumento: el juez conoce un pleito, esto es cumple con un procedimiento procesal que cualquier lego, por obvias razones, no significa que emite sentencia.

Si a lo antes expuesto se agrega que conocer demanda disponer de la facultad legítima para ello, cabe preguntarse si la Asamblea Constituyente tiene esa facultad legítima. La verdad es que no tiene facultad legítima, toda vez que en los 72 artículos del Reglamento de Funcionamiento de la Asamblea Constituyente, en ninguno se hace, ni siquiera alusión o mención alguna al conocimiento, procedimiento o aceptación de la renuncia del Presidente o de cualquiera de los miembros de la Comisión Directiva. La única disposición sobre renuncia se contiene en el artículo 18 numeral 10, artículo que trata sobre la pérdida de la condición de asambleísta y que estipula que el o la Asambleísta puede renunciar a su calidad de tal. En consecuencia, la Asamblea Constituyente tampoco tiene la facultad legítima para aceptar una renuncia a las dignidades antes mencionadas.

Si a lo antes expuesto se agrega que el Reglamento de Funcionamiento de la Asamblea Nacional Constituyente corresponde al ámbito del derecho público, y que, en consecuencia, sólo es posible hacer aquello que esta expresamente normado, la Asamblea Constituyente al no disponer de norma alguna para conocer y aprobar una renuncia, al hacerlo viola la ley, por lo que su acto es ilegal así como también serán ilegales todos los actos que se ejecuten sobre la base de esta violación.

Todo lo expuesto señala entonces que el economista Alberto Acosta sigue siendo el Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, puesto que la Asamblea Constituyente carece de la facultad legítima para considerar y para aceptar su renuncia. es así, que en la convocatoria para la sesión del día de miércoles 25 del junio y año en curso, el arquitecto Fernando Cordero la suscribe en su calidad de Presidente Encargado, posición que le corresponde por ostentar la primera Vicepresidencia de la Asamblea Constituyente, pero no por haber sido aceptada la renuncia al Presidente en funciones, economista Alberto Acosta.
¿Qué cabe entonces?

La Asamblea Constituyente debe proceder a reconocer la existencia de un vacío legal y proceder conforme a lo establecido en el Artículo 71. De los vacíos reglamentarios, que estipula: “En caso de existir vacíos en el presente Reglamento, la Asamblea Constituyente lo suplirá y/o resolverá por medio de decisión expresa aprobada con el voto de la mayoría de sus miembros, la cual una vez aprobada será parte integrante de este reglamento”. Una vez cumplido este procedimiento, será entonces posible conocer y aceptar la renuncia del economista Acosta. Antes de ello, se estará cometiendo un desafuero que debilitará inexorablemente la credibilidad de Acuerdo País y afectará la legitimidad del nuevo texto constitucional.

Clasificado bajo: Edición 242 — El Autonomista @ 9:03 am

Autonomía ahora

Ernesto Intriago | duerinz@elautonomista.com

La tendencia en nuevas formas de gobierno en América Latina son las autonomías, aplicadas a provincias o regiones, se habla el tema como única opción de acabar con el centralismo absorbe todo.

Un país con autonomías se desarrolla. Veamos: de 30 países en el mundo con mayor índice de competitividad global, 28 tienen un sistema descentralizado sea autonómico, federativo o confederado. Por ejemplo, cada cantón de Suiza tiene su propia constitución, poder legislativo, gobierno y parlamento, lo que permite una gran heterogeneidad en el grado de autonomía y nivel de competencias municipales.

Los antiautonomistas comentan que este sistema de gobierno corresponde a la línea neoliberal, España adoptó el sistema autonómico en un gobierno socialista, hoy el país vasco se convierte en una potencia mundial.

La ventaja de este sistema es que reduce los efectos negativos entre las distintas autonomías, las autonomías provinciales serán las bases de la nación, el gobierno nacional estará por encima (y no de soslayo) de ellas.

El modelo autonómico como lo plantea el movimiento Ecuador Pragmático se fundamenta en cuatro principios fundamentales: Subsidiariedad, Solidaridad, Equidad y Proporcionalidad, tomando en cuenta que es un proceso de transición ordenada que requiere rigurosa compensación territorial.

Necesitamos autonomías, sin trampas, para ello, también un gobierno que no centralice todo, sino, que delegue a las provincias y/o regiones, funciones administrativas, sin tomar en cuenta el número de habitantes, tributación, cuencas hidrográficas, etcétera, esas trabas atrasan el proceso y no tienen nada que ver con “requisitos para ser autónomos”. Basta un sólo modelo autonómico que se adopte a la realidad de cada localidad.

Las autonomías no son camisa de fuerza para las provincias del país, no por eso la Constitución debe ignorarlas, 5 provincias votaron por las autonomías, el modo de pensar en un Ecuador mejor, es posible solamente siendo autónomos. Con gente nueva y honesta, claro.

ANÁLISIS INTERNACIONAL

Clasificado bajo: Edición 242 — El Autonomista @ 9:01 am

Tolerancia

y Reforma Religiosa


Washington Daniel Gorosito Pérez
e-mail: danielgorosito@prodigy.net.mx
Desde México D.F.

Parece apropiado en tiempos en que la religión aparece involucrada como fuente de justificación de la violencia y de conflictos nacionales o internacionales, y donde la libertad religiosa está en entredicho en muchos países, recordarlo que los sabios de otros tiempos escribieron acerca de estos asuntos.

En Europa en los siglos XVI y XVII, luego de la época de las guerras religiosas entre católicos y protestantes, muchos reflexionaron desde su fe religiosa acerca de la necesidad de la mayor libertad religiosa posible, sosteniendo que la creencia religiosa no puede imponerse por la fuerza. Otros lo hicieron con un espíritu más escéptico hacia la religión y sus instituciones, las iglesias cristianas, aunque no ateo.

En el libro “El historiador y la religión”, de Arnold Toynbee, resultado de una serie de conferencias que el dictó luego de la Segunda Guerra Mundial en la Universidad de Edimburgo, el historiador inglés hace una serie de apreciaciones que a la luz de los años pueden ser catalogadas de proféticas.

En la obra referida, el historiador señala que “en la vida de las religiones superiores la tarea de las selección es permanente, pues su cosecha histórica no está compuesta de grano en estado puro. En la herencia de cada una de las religiones superiores advertimos la presencia de dos tipos de ingredientes. Hay verdades y dictados esenciales y hay prácticas y proposiciones no esenciales”.

Toynbee ve en las primeras “verdades y valores esenciales que son válidos en todos los tiempos y lugares…” y agrega que “cuando estudiamos los documentos de la epifanía de las religiones superiores encontramos ya allí la luz de estas verdades y dictados, aunque su brillo sea tenue”.

Advierte por igual que “si imagináramos un mundo futuro en el que se hayan extinguido las religiones superiores hoy vivas, sería difícil imaginar la vida del hombre sin esos mismos dictados y verdades que iluminarán su senda y guiarán sus pasos como en el pasado”. Confirmando aquello de que la religión es un medio y no un fin en sí mismo, Toynbee señala: “En efecto, las verdades y dictados contenidos en las religiones superiores parecerían tener vidas aún más largas que las de las propias religiones superiores”.

No obstante, reconoce que “si es riesgoso procurar establecer lo esencial de las religiones superiores, más riesgoso aún es tratar de discernir en ellas los aditamentos no esenciales que pueden y deberían ser descartados” y sabe que aún el retirar las “capas más exteriores” de esos aditamentos no esenciales” no pueden hacerse sin causar dolor y sin causar resentimientos.

Por eso, parece apropiada su reflexión de que “todos los seres humanos que buscan aproximarse al misterio para dirigir sus vidas de acuerdo con la naturaleza y el espíritu de la Realidad Absoluta o , dicho en términos teístas, con la voluntad de Dios, todos esos compañeros están empeñados en una idéntica búsqueda. Deberían reconocer que son espiritualmente hermanos, tratarse como tales y abrigar los unos por los otros sentimientos fraternales.” Y concluye: “La tolerancia no es perfecta mientras no se haya transfigurado en amor”. Atento a todo lo anterior en el anexo de su obra, titulado “La reacción de occidente en el siglo XVII contra la intolerancia religiosa”, Toynbee basándose en citas de la obra de P.Bayle, “Dictonnaire historique et critique”, editado en Rótterdam en l720 y en la “Carta concerniente a la “Tolerancia” de John Locke, señala varios principios que deberíamos tener en cuenta, todos en cualquier lugar del mundo, a la hora de buscar la paz mediante el camino de la concordia interreligiosa.

El primero es que recurrir a la fuerza para imponer sus designios religiosos provoca un rechazo que se vuelve contra el agresor u opresor. La búsqueda de la libertad religiosa fue un poderoso motor para el logro de las libertades públicas, como lo muestran la Revolución Gloriosa en Inglaterra y la Emancipación de los Estados Unidos.

Segundo, el conflicto religioso es una calamidad pública que fácilmente se convierte en peligro público. O sea, es una calamidad que la gente sea discriminada y perseguida por motivos religiosos y eso se convierte a corto plazo en un peligro público, porque ocasiona violencia.

Tercero, el conflicto religioso es pecado porque excita la maldad humana y cuando se usa a Dios y la religión para el odio, es un pecado contra Dios, es un mal uso del nombre de Dios.

Cuarto, la persecución religiosa es un pecado, porque nadie tiene el derecho de colocarse entre otra alma humana y Dios. Locke decía: “En materia de religión, nadie puede ser obligado, ni por la ley, ni por la fuerza”.

En quinto orden, las religiones no pueden inculcarse por la fuerza. No puede hablarse de fe si esta no se sostiene voluntariamente. Nuevamente Locke nos dice: “Toda la vida y poder de la verdadera religión consiste en la convicción plena e íntima del espíritu, y la fe no es fe sin esto…”.
En penúltimo lugar, cita al principio que dice que Dios es un misterio que puede abordarse por más de un camino. Podemos estar subiendo a la misma montaña por distintas laderas y viendo distintos paisajes y vías de acceder a la cima. Pero estamos en la misma montaña y buscando la misma cima, solo lo hacemos por distintos puntos.

Podrá decirse que algunos han llegado más alto, pero eso no invalida que los otros también buscan con afán lo mismo según su propio corazón y conciencia.

En último término, todos los que buscan a Dios o la realidad absoluta son hermanos o compañeros de ruta en el logro de la meta más preciada de la vida humana, que es la comunión íntima con su creador.

Las reflexiones hechas por Toynbee hace 50 años siguen siendo válidas hoy en día y en especial cuando afirman que la “Reforma Religiosa” no es un acontecimiento particular del pasado, sino una “Incitación permanente que en cualquier momento se le presenta a todas las religiones superiores por igual, y que ninguna religión puede ignorar ni un instante sin traicionar la confianza depositada en ella”.

HISTORIA

Clasificado bajo: Historia, Edición 242 — El Autonomista @ 9:00 am

Historia

de las Monedas del Ecuador
ANTECEDENTES


Isauro Intriago Basurto | isaurointriago@elautonomista.com

El Ecuador se inició como república en el año 1830, se quedó sin monedas propias, ya que como colonia de España circulaban las monedas españolas situadas en Popayán, Santa Fe de Bogotá, Lima y Potosí, debido a estas circunstancias, Juan José Flores primer Presidente del Ecuador, mediante un decreto, emitido en 1823 por Simón Bolivar, se establece en 1832 la Casa de la Moneda de Quito, ubicada en las calles García Moreno y Sucre; y se inicia la acuñación de las monedas con fecha 1833.

El presidente Flores, dispone por medio de decreto que la moneda denominada Granadina, que circulaba en ese entonces, lleve las letras “MDW”, que significaban “MONEDA DE QUITO”; por lo cual éstas vendrán a construirse en las primeras ecuatorianas.

A partir de 1836 las monedas ecuatorianas llevan el escudo del Ecuador y la leyenda República del Ecuador. En la presidencia del Dr. Gabriel García Moreno, el Congreso autoriza al Banco del Ecuador de Guayaquil, la acuñación de monedas de uno y dos centavos. El 1ero.de Diciembre de 1874 se emite la circulación de los primeros billetes de Banco en el Ecuador.

El 22 de marzo de 1884, en la presidencia del Dr. José María Plácido Caamaño, dando cumplimiento a la propuesta y pedido del parlamentario Padre Dr. Julio María Matovelle, se adoptó el SUCRE COMO MONEDA NACIONAL, en lugar del PESO. El sucre como unidad monetaria quedó dividido en 100 centavos, reemplazando al peso de 8 reales, de acuerdo a la primera ley de monedas dictadas por la Convención Nacional.

El Banco Comercial y Agrícola de Guayaquil obtiene la autorización el 24 de diciembre de 1898, para la presidencia del General Eloy Alfaro.

En el Gobierno General Leonidas Plaza Gutiérrez, en 1974 se ejecuta la Ley Monetaria, en la que se expresa la prohibición de la exportación de oro, deteniéndose el cambio de los billetes por ese metal, ya que no era prudente por la cantidad de riqueza que se escapara del país.
El presidente de la República Dr. Isidro Ayora, expidió la Ley Orgánica del Banco Central y la nueva Ley de Monedas, el 4 de Marzo de 1927; de esta manera el Banco Central del Ecuador inició sus operaciones el 10 de Agosto de 1927.

Monedas de plata
Las primeras monedas que se acuñaron en plata, corresponden a la denominación de “MEDIO REAL”, las primeras que en su anverso llevaban el escudo de armas de Colombia, y la leyenda “ECUADOR EN COLOMBIA”. Estas monedas se acuñan de acuerdo al sistema monetario español; por eso la denominación de “REAL”, “MEDIO REAL”, que serían los submúltiplos de la unidad que en aquella época era el peso, equivalente a ocho reales. De la moneda MEDIO REAL, existen dos variedades: la primera cuya denominación está expresada en quebrado, que equivale a un medio.

Simultáneamente para el año 1833, se acuñan monedas de MEDIO REAL, UN REAL Y DOS REALES, esta última conocida con el nombre de PESETA.

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